Ambos sabíamos qué ocurriría.
Kelly lo pensó.
Sabía que tenía que olvidarme.
Yo lo pensé...y sabía que...que la había perdido.
Porque jamás iba a salir de esa isla.
Iba a morir ahí...totalmente solo.
Iba a enfermarme, a lastimarme o algo.
La única elección que tenía...Lo único que podía controlar...era cuándo y cómo...y dónde iba a ocurrir.
Así que...hice una soga...y subí a la cima para ahorcarme.
Tenía que probarla, tú sabes.Claro.
Me conoces.
El peso del tronco...rompió la rama del árbol.
Así que...Ni siquiera podía suicidarme como yo quería.
No tenía poder sobre nada.
Fue entonces que una sensación me arropó como una cobija cálida.
Supe...que de alguna forma...debía conservarme vivo.
De alguna manera.
Tenía que seguir respirando...aún sabiendo que no había ninguna esperanza...y toda mi lógica me decía que jamás volvería a ver este lugar.
Y eso fue lo que hice.
Me mantuve vivo.
Seguí respirando.
Y un día se comprobó que esa lógica estaba equivocada...porque la marea...llegó y me trajo una vela.
Y ahora estoy aquí.
De regreso.
En Memphis, hablando contigo.
Tengo hielo en mi vaso.
Y he vuelto a perderla.
Estoy muy triste por no tener a Kelly.
Pero estoy muy agradecido de que ella haya estado conmigo en esa isla.
Y ya sé lo que tengo que hacer ahora.
Debo seguir respirando.
Porque mañana saldrá el sol.¿Quién sabe qué traerá la marea?