El otro día fuí a la casa de mi abuela y me puse a ver las cosas que le había mostrado y encontré este texto que no recordaba. Como antes a todo lo que escribía le ponía fecha y hora, se que lo escribí con 16 años. Lo comparto con quien quiera leerlo.

-1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10... Señor, le dije que las hojas las dejé sobre su escritorio.
-Usted es un empleado incompetente, tendría que darme las gracias por no haberlo despedido. Tráigame un café.
-Ese no es mi trabajo señor, pero si quiere, lo llamo al cadete y se lo pido.
-Su trabajo es hacer lo que yo ordene, no llama a nadie, usted me trae el café o recoge sus porquerías y me manda el telegrama de renuncia ¿entendió?
-1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10... Si, señor, discúlpeme.

Ya he perdido la cuenta de cuantas veces he contado hasta diez en mi vida.
Mi jefe es un completo hijo de puta, cada vez siento más ganas de romperle su horrible cara a piñas, pero, lamentablemente, necesito el trabajo y tengo que aguantar las humillaciones de un imbécil que no sabe hacer nada pero ha heredado una empresa.

-Papá, ¿cuando vas a pagar el internet? todos mis amigos tienen y yo no.
-Hijita, sabes que me encantaría poder pagarlo, pero, ya te dije que en la empresa nos habían bajado el sueldo.
-Ufa! no se vale, hace algo, yo quiero internet
-Y yo quisiera otra vida, pero todo no se puede
-Pero debe haber gastos al pedo acá, o algo que se pueda reducir
-Si, podría dar de baja a tu telefonito, podría mandarte a una escuela publica y podríamos reducir la plata que te doy los fines de semana para ir a bailar.
-Ufa! esta casa es una porquería, ojalá los padres de Laura me adoptaran.
-Ojalá me adoptasen a mi también, teniendo en cuenta que les importa más la plata que su hija
-No le darán bola, pero ella tiene internet
-1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10...

Que difícil es tener una hija adolescente. Y más difícil es tenerla en un buen colegio cuando uno no está pasando el mejor momento económico.
El colegio al que va mi hija, a nivel educativo, es excelente, pero está lleno de pendejos ricos que creen que porque sus padres tienen plata pueden hacer y decir lo que se les cante el culo.
Es una lastima que yendo a un colegio así sean tan insolentes. Y lo peor de todo es que el día de mañana esos pibes serán jefes.

-Señor, entienda, no cortamos la calle porque si, estamos defendiendo los derechos de los trabajadores
-Flaco, yo te entiendo más que nadie, pero yo también soy un trabajador y mi jefe es un hijo de remil putas, no le importa si llego tarde porque están cortando la calle, y me voy a tener que quedar tres horas más haciendo un trabajo que le corresponde a alguien que está por debajo de mi y no conforme con eso, el muy turro no me lo va a pagar
-Justamente por esas cosas y cosas peores estamos aquí protestando. Quédese con nosotros a defender sus derechos
-Hermano, yo tengo que ir a laburar, tengo 45 años y una familia, se me pasó el cuarto de hora de la militancia
-Nunca es tarde cuando la dicha es buena... lo lamento, pero si lo dejamos pasar a usted, todos los demás nos putean más que ahora
-Está bien, pibe. 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10...

-¿Se quedó dormido, Martínez?
-No, señor. Estaban cortando la calle, no se si se enteró
-No me interesan sus problemas, usted tiene una hora de entrada y a esa hora tiene que estar acá.
-Ya lo sé, señor, pero no tenía forma de llegar
-Le acabo de decir que no me importan sus problemas
-Si, señor, pero intentaba darle una explicación
-Usted no me estaba dando una explicación, usted estaba dando una excusa... usted da lastima
-Señor, creo que no merezco este tipo de trato
-Va a tener el trato que yo le quiera dar. Tráigame un café y después se queda y ordena mi despacho
-Ya le dije que ese no era mi trabajo
-Va a hacer lo que yo le diga o me manda el telegrama de renuncia
-Es tentador
-Mándelo, pero recuerde que tengo buenos contactos y puedo hacer que no vuelva a trabajar en su miserable vida. ¿Comprende, Martínez?
-1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10... ¿Cortado?