Graffiti. Una palabra un tanto gastada hoy en día. A cualquier cosa hecha con un spray se la llama graffiti, a cualquier cosa pintada en una pared se la llama graffiti, incluso a cualquier imagen con estética urbana, independientemente de su soporte, se la llama graffiti (por ejemplo un rótulo, una decoración en un bar o incluso a la portada de un disco).

Historia:

A finales de los sesenta los adolescentes en la ciudad de Nueva York empezaron a escribir sus nombres en las paredes de sus barrios, aunque en realidad utilizaban pseudónimos, creandose así una identidad propia en la calle. Estos chicos escribían para sus amigos o incluso para sus enemigos. Quizás el ejemplo más significativo y a la vez el más conocido por todos sea el de Taki 183, un chico de origen griego que a la edad de 17 años comenzó a poner su apodo. Su verdadero nombre era Demetrius (de ahí el diminutivo “Taki”) y 183 era la calle donde vivía (poner el nombre de la calle fue un elemento usado por muchos más escritores). Taki trabajaba como mensajero y viajaba constantemente en el metro de un lado a otro de la ciudad. En el trayecto estampaba su tag (firma) en todos los lados, dentro y fuera del vagón. El no lo consideraba como algo malo, de hecho respondía así a las preguntas que le formularon en una entrevista en el New York Times: “Simplemente es algo que tengo que hacer. Trabajo, pago mis impuestos y no hago daño a nadie”. Estos actos le convirtieron en un héroe y poco después cientos de jóvenes empezaron a imitarle.

Algunos de los escritores también destacados de aquella época fueron: Frank 207, Chew 127, Julio 204, Bárbara 62... En principio no buscaban estilo, sólo querían aparecer por todos los lados. Es a partir de aquí cuando surgió el boom y cientos de adolescentes comenzaron a poner su nombre por toda la ciudad, haciéndose necesaria la creación de un estilo, tanto en la caligrafía, como en los métodos de ejecución o incluso los lugares utilizados para dicho fin. Por ejemplo, Soul 1, un escritor de la zona de Manhattan, se dedicó a escribir su nombre a media altura en los laterales de los edificios. Tracy 168 citaba: “Eran inalcanzables para el resto de los humanos. Parecía que podía volar”. También podríamos destacar la anécdota de Bama, cuyo deseo por superar a los demás en cuanto a emplazamiento de sus pintadas le llevó a intentar escribir su nombre en lo alto de una montaña situada en el norte del estado de Nueva York. Cual sería su sorpresa cuando al apartar los ramajes y limpiar la superficie vió que se le habían adelantado: “¡Mierda!”. Se lamentaba el muchacho. Un caso muy sonado fue el de Seen al pintar su nombre en letras gigantescas en el mismísimo letrero de la colina de Hollywood.
En cuanto a la caligrafía, en principio se utilizaba una bastante legible, hasta la llegada a Nueva York de un graffitero de Filadelfia llamado Top Cat, quien afirmaba que todo lo que sabía sobre graffiti lo había aprendido en el legendario pan de maíz de Filadelfia. Escribía su nombre en letras finas y alargadas muy juntas. Eran difíciles de entender, pero precisamente esto las hacía destacar de las demás y llamaban la atención del resto, por lo que un gran número de escritores de Manhattan adoptaron su estilo y lo bautizaron como “Broadway Elegant”. Como contra, algunos escritores de Brooklyn inventaron su propio estilo, que consistía en letras más separadas adornadas con corazones, flechas, espirales... Y, por supuesto, el Bronx también tuvo su periodo de popularidad de estilo cuyo resultado era la mezcla de los dos anteriores. Aunque hay que decir que al final cada escritor optó por la creación de su propio estilo. Llegó un momento en el que el amasijo de firmas era tal, que surgió la necesidad de concentrarse en el tamaño y color de las letras, surgiendo así los primeros tags con “outline” (filete o línea de borde) iniciados por Super Kool y que más tarde Phase 2 perfeccionó dando como resultado unas letras más gordas perfiladas y coloreadas: bubble letters o letras pompa. De aquí posteriormente nacieron los ya famosos throw up o vomitados, que como su nombre indica, son piezas espontáneas y de realización rápida. Otro tipo de letras son las block letters, perfectamente legibles similares a los rótulos. Pero el afán competitivo va más allá, y la obsesión por conseguir popularidad y respeto llega a una complejidad artística tal que las letras empiezan incluso a ser difíciles de entender, culminando así en el estilo más genuino del Bronx: Wild style o estilo salvaje.

Ya a finales de los setenta, el graffiti alcanza sus cotas más altas con la incorporación de imágenes de la iconografía popular tales como personajes de cómic o dibujos animados, e incluso retratos y autorretratos en forma de caricatura (estas influencias se verán más adelante en un apartado especial). Con la incorporación de estas imágenes aparecen en escena las complejas master pieces (piezas maestras), que además de hacer distinguir a los grandes maestros de los principiantes, amplían de manera considerable el tamaño de las obras.
La comunidad del writing arde de expresividad, y esto lleva a un estado de competitividad feroz que se traduce en el auge de las conocidas Guerras de estilo (Style Wars) para nada violentas. Esta competición desemboca en las alianzas entre escritores. Es un momento muy importante, puesto que nos encontramos ante el nacimiento de las crews (pandillas, grupos). Su objetivo es la de hacerse más fuertes y así conseguir el respeto de los demás. Hay que tener en cuenta de que el hecho de que haya más miembros de un mismo grupo poniendo el mismo nombre facilita el acto de “dejarse ver” (gettin’ up).

Boicot
Esta época de esplendor no durará eternamente. En los primeros años de los ochenta, la MTA (Metropolitan Transit Authority) de Nueva York, comienza su encarnizada lucha contra el graffiti. Se denomina a los escritores como buffs (entusiastas) y se comienzan a tomar medidas tales como instalar nuevas vallas más sofisticadas en las cocheras de los vagones de metro, recubrir los vagones con pintura resistente, aumento de la vigilancia... Esto empieza a hacer flojear el graffiti de algún modo. Algunos escritores buscarán artimañas para seguir adelante en esta particular lucha. Otros buscarán otras alternativas, una de ellas es la de cruzar el Atlántico rumbo a Europa, dando a conocer esta subcultura en el viejo continente (este hecho es uno de los componentes de la posterior difusión de esta cultura en nuestro continente, aparte de otras, especialmente las favorecidas por los medios de comunicación). Aparte de la particular guerra con la MTA, aparece un nuevo personaje en el bando de los malos ejerciendo el papel de villano y contribuirá también al declibe de writting. Hablamos del crack que se adueña de la Gran Manzana y por si fuera poco esta droga letal no viene sola, sino que trae consigo todo lo que rodea a un mercado negro: Violencia y dinero.

Es una época en la que un arma de fuego es algo al alcance de cualquiera, y esto, de algún modo, cambia la mentalidad y el espíritu de muchos. Pero esto no es todo, se empiezan a promulgar leyes restringiendo la venta de pintura a los jóvenes, se obliga a los vendedores a guardar la pintura bajo llave y se endurecen las penas contra los escritores de graffiti.La gota que colma el vaso es sin duda el hecho más perjudicial. No basta con tener a las autoridades en contra sino que la propia sociedad e incluso los medios de comunicación (a través en muchos casos de campañas políticas) empiezan a volverse contra ellos. Surgen brigadas e incluso asociaciones de vecinos antigraffiti que promueven campañas, carteles... Surgen anuncios en televisión y en la prensa intentando concienciar del mal que las pintadas producen en la sociedad. Todo esto hace a los escritores mucho más territoriales y agresivos. Este aparente declive no es otra cosa que una etapa de respiro de la inminente llegada de que se nos viene encima: un segundo boom.

Hip-Hop
Graffiti: Historia y Estilos
A mitad de esta década de los ochenta nos encontramos ante un periodo que podríamos denominar como una fase de supervivencia. Cuando todo parece ya perdido con la MTA como dueña y señora de la situación y la Transit Police en plenitud de fuerzas, cuando los tags, throw ups y demás elementos empiezan a escasear de manera alarmante o bien están tan escondidos que nadie los ve, aparece el nuevo héroe de la película que rescatará al graffiti de esta oscura fosa. La explosión a mediados de los ochenta del movimiento Hip-Hop reaviva la llama de la neoyorkina cultura del writing. Esto anima de nuevo a los adolescentes. Todos quieren ser b-boys (seguidores del hip hop). Los writers acompañados ahora por los breakers (bailarines de breakdance) y los Mc’s (cantantes de rap), están otra vez en el disparadero. Desde la Costa Oeste (California) llegan las noticias de la relativa facilidad para pintar trenes de mercancías, lo que animará a muchos escritores a coger sus latas (aunque muchos puristas neoyorkinos verán mal el graffiti en los mercancías).

También fomenta la resurrección del writing de forma inconsciente el acto de que la MTA empiece a retirar vagones averiados (trash trains) a cocheras para chatarra en Brooklyn, lo que hace que los apasionados del metro vuelvan a la carga impulsados por la esperanza de revivir los viejos y mejores tiempos, o por el simple hecho de tener una foto con su pieza en un vagón de metro neoyorkino. Sea como sea el writing resurge de entre sus cenizas, aunque los viejos tiempos nunca volverán.

Europa
El movimiento europeo iniciado a mediados de los ochenta nos trae en principio al graffiti dentro del paquete Hip-Hop, es decir, llega junto a otros dos elementos de este movimiento, en principio el break-dance y más tarde el rap, aunque con el tiempo éste tendrá su evolución propia dentro de esta cultura. Empiezan las giras de escritores americanos por Europa así como las de europeos por la meca del graffiti, donde este arte se va adueñando e instalándose en las calles, apropiandose de las paredes y las canchas de deporte de la ciudad, siguiendo esta costumbre en la actualidad: Piezas conmemorativas, homenajes a las víctimas del SIDA y de la violencia. A esto le sigue la proliferación de los fanzines de graffiti, que pasan de ser de fotocopias en blanco y negro a revistas a todo color e incluso a editarse como publicaciones desde el punto de vista legal y, como no, el último gran salto: El graffiti en Internet, donde infinidad de páginas recogen todo tipo de fotos y textos, reportajes, entrevistas a personajes, webs dedicadas a un sólo grupo o incluso a un sólo escritor, páginas de la vieja escuela, páginas de graffiti en trenes, chats, foros y un largo etcétera.

Todo esto y mucho más (eventos, concursos, programas, los cada vez más frecuentes anuncios en televisión, festivales, portadas de discos...) expanden y consolidan este arte de la calle pese al esfuerzo inútil de las autoridades (siendo incluso a veces ellas promotoras y financiadoras de muchos de los eventos y/o actividades) llegando incluso hasta las galerías de arte o generar dinero a sus autores. Los cada vez más espacios cedidos para practicar este acto de manera legal fomentan por un lado el desarrollo e integración del fenómeno en la sociedad y la decepción e inconformismo de los más puristas por otro. Sólo decir que el arte del writing ha pasado, queramos o no, a formar parte de nuestras calles, nuestros barrios, nuestras ciudades... En definitiva, de nuestras vidas, en un mundo en el que el poder de la imagen está a la orden del día.

Estilos

Partiendo de un paralelismo con la teoría de la imagen, según la cual, todo objeto tiene unos grados de realismo en cuanto a su representación, siendo el primero el propio objeto y el último una abstracción total del mismo, el graffiti se estructura también en base a unos grados, en este caso de complejidad, los cuales se rigen por dos criterios básicos: El primero sería el “grado de abstracción”, según sea la intencionalidad del escritor, la búsqueda de estilo o de legibilidad. El segundo factor sería el "grado de interpretación" del espectador. En este caso lo que prima por encima de todo es la legibilidad o los elementos repetitivos para poder llegar de una manera más efectiva al ojo del receptor.
Se ha hecho una clasificación aleatoria por orden de complejidad. Retomando un poco de historia del apartado del graffiti en el metro neoyorkino, partiré de la forma más sencilla de representación del graffiti (un tag) donde la sencillez de las letras transmita la autoría del escritor, llegando hasta la abstracción total de una obra, donde el único factor reconocible de su autor es el estilo.

Firma o Tag
graffiti
Este término se refiere al elemento más bajo en esta escala de complejidad debido a la relativa sencillez y al escaso tiempo empleado en su ejecución. Los tags son la base del graffiti y nacen con él a finales de la década de los 60, perdurando aún hasta nuestros días.

Podríamos señalar dos motivos fundamentales que hicieron que estos predominasen por encima de las demás formas básicas. En primer lugar, en los principios del graffiti, los escritores además de no conocer otras formas de expresarse, no buscaban la complejidad ni el estilo, todavía no había llegado la "guerra de estilos", lo que llevó a los escritores a simplemente escribir su nombre con letras legibles y el mayor número de veces posible. El otro motivo es la imposibilidad de realizar algo más complejo debido a las escasas referencias de las que podían influenciarse en los primeros momentos, así como las limitaciones técnicas de aquella época (recordemos que los materiales empleados no estaban destinados para este uso). Esta fase de máxima proliferación se da a mediados de los 80 y de aquí hasta nuestros días en los que todavía pervive el afán por plasmar la firma en el mayor numero de sitios posibles.

Formalmente todos los tags no son iguales y se puede marcar una evolución en su estilo. En un principio eran sencillos y muy legibles, su composición solía ser el apodo o nombre del escritor acompañado dell número de su calle. Representantes de este método fueron Fran 207, Chew 127, Bárbara 62, Julio 204 y, principalmente, Taki 183 pionero de los "Motion Tags" nombre con el que se bautizó a marcar los vagones (superficies en movimiento).

Los tags comenzaron a proliferar muchísimo así como el incremento de gente que pintaba. Esto hizo a los escritores tomar un cambio de mentalidad en cuanto a la composición formal de sus firmas, se dedicaron a embellecerlas para que estas no pasaran desapercibidas entre el revoltijo de pintadas que en esas fechas llenaban los vagones del metro y las paredes de la ciudad. Se puede decir que esta etapa es el antecedente de lo que más tarde se conocería con el nombre de "Guerra de Estilos". Se añadían elementos originales a las firmas, como por ejemplo Kool Jeff que convirtió la "J" en el rabo de un demonio o Lee 163 unió las dos "E", Cay 161 y Snake 131 ponía coronas sobre sus nombres, etc. A pesar de estos toques de originalidad, las firmas siguieron siendo bastante claras y legibles. Todo esto cambió con la llegada de un escritor de Phildelphia llamado Top Cat, quien introdujo un estilo de tag alargado y con la base más ancha conocido como Broadway Elegant. A partir de este acontecimiento se produce una revolución estética en las firmas, surgiendo así tres nuevos estilos:
estilos
1. Brogway Elegant: Este es el estilo característico de la zona de Manhattan y marcado por la influencia de TOP CAP al llegar a esta zona de NewYork. Escribía su nombre con letras alargadas, finas y muy juntas. El pie de letra era bastante ancho como si las letras estuvieran levantadas sobre pequeñas plataformas, estas firmas eran difíciles de entender pero eso hizo que destacasen más. Todos estos factores hicieron que muchos escritores de la zona de Manhattan adoptaran este estilo.

2. Brooklyn: Este cambio de estilo hizo reaccionar a los escritores de Brooklyn, los cuales adoptaron también su propio estilo basado en el uso de letras separadas y mucho más decorativas, adornadas con corazones, flechas y espirales. Estos adornos serían el anticipo de lo que más tarde se utilizaría en estilos más complejos.

3. Bronx: El estilo de esta zona tuvo un periodo de popularidad y consistía básicamente en una fusión de los dos anteriores.

No conformes, los escritores prefirieron desarrollar su propio estilo para destacar más. Esto, junto con las innovaciones técnicas de los materiales que usaban, les proporcionó más libertad y facilidad de movimientos, concentrándose así en otros aspectos que no fuesen sólo el estilo de su pintada, sino en el tamaño y los colores de la misma. Hay una nueva etapa de transición, en la que escritores como Stay High 149, entre otros, empezaron a escribir sus nombres en color blanco y con letras finas aunque de tamaño mayor que las firmas corrientes, lo que les hizo destacar y permitió a los primeros tags evolucionar en la escala del tamaño.

Tag con Outline
historia
El descubrimiento de la válvula ancha permitió a los escritores realizar obras de mayor tamaño y darle a los tags un elemento jamás antes utilizado llamado outline (borde o filete), que consistía en una línea más fina a un color que bordeaba la forma de las letras gruesas de una firma a otro color distinto. El primero en realizarlas fue Super Kool en 1972 en el apartadero de la calle 221.

Bubble Style
y
Este tipo de letras se basan principalmente en el diseño básico de Super Kool con la diferencia de que son letras más gruesas, redondeadas y relativamente sencillas que constan de color de relleno y borde. Su precursor original fue Phase 2, que decidió explotar este estilo creando un amplio número de variantes del mismo:
- Phasemagotical fantástica: Letras pompa rodeadas por estrellas.
- Pompa nublado: Letras pompa envueltas en una forma a modo de nubes.
- Tablero de ajedrez: Letras pompa sombreadas.
- Pompa gigante: Letras pompa desproporcionadamente más grandes en su parte superior.
- El chorro exquisito: Letras pompa torcidas y rayadas.

Throw-up
Graffiti: Historia y Estilos
El término Throw-up o vomitado o pota, como su propio nombre indica, se refiere a una versión chapucera en principio de la letra pompa. Son letras con poco diseño, ya que su finalidad era cantidad y no calidad, de ahí que se intenten rellenar las letras con la menor cantidad de pintura posible, generando normalmente un relleno "rayado" en el cual se notan los trazos del aerosol. Al ser tan versátil a la hora del bombardeo, fue ganando adeptos entre los escritores de graffiti. Algunos los perfeccionaron llegando a conseguir diseños impactantes con un tiempo de ejecución mínimo, incluso usándolos a modo de "icono" y perfeccionándolos. Un buen ejemplo de throw-up convertido en marca del escritor es el de Seen o Cope 2, que llegaron a unir calidad y cantidad, aunque sin duda el icono por excelencia de los vomitados (no tanto por su calidad, sino por su cantidad y emplazamiento) fue Cap. El throw-up fue el estilo más utilizado en los 80 en el metro neoyorkino, donde la tensión del momento obligaba a realizar piezas de gran rapidez.

Block Letters
Este tipo de letras prescinde de un diseño complejo y original. Son letras muy simples, generalmente gruesas y con rellenos sencillos, legibles y de gran tamaño. Su principal función es la legibilidad, generalmente estan pensadas para ser leídas fácilmente a distancia o el cortos espacios de tiempo, por ejemplo una pieza pintada en un lugar o gran altura o una pieza en una pared de cara a una carretera transitada.
graffiti
No hay ningún escritor a priori que desarrolle este estilo, ya que muchos escritores maestros de otros estilos alguna vez lo han podido utilizar dependiendo del emplazamiento de su obra.

Wild Style
Llegamos en esta escala de complejidad a un grado bastante alto dentro del graffiti y quizás el más popular y extendido, el wild style, el estilo genuino de la parte sur del Bronx. Surgió como resultado de una búsqueda de unas cada vez más complejas letras, donde aparte de las mismas, se pueden apreciar adornos y formas puramente estilísticas que no forman en realidad parte de la letra: Conexiones, círculos, semicírculos, espirales, picos y, sobre todo, el elemento más caracterísico y el icono universal del graffiti: Las flechas (con todad sus variantes), que si bien no aparecen como símbolo de arma o violencia, si le proporcionan un dinamismo muy característico a toda pieza que posea alguna.

Con la llegada del estilo salvaje, se produce una auténtica Guerra de estilos, provocando diferentes piezas, unas más legibles y otras más barrocas, en ocasiones la legibilidad es nula y la única manera de identificar a su autor es el estilo. Dentro del wild style también nos podemos encontrar con diferentes grados de complejidad, podemos diferenciarlos (de manera arbitraria para poder entenderlo) en dos categorías con subdivisiones a su vez en ellas:
estilos
1. COMPOSICIÓN
A. Estático: Lo podemos denominar así por su carácter más geométrico, con ángulos más marcados, líneas más rectas y pocas curvas. Estos elementos pueden ser aplicables a las propias letras o a sus adornos y conexiones.

B. Dinámico: En el que las formas de las letras y las conexiones son más redondeadas, estilizadas y suavizadas. Tienen, en conjunto, más movimientos y son, por decirlo de alguna forma, más desenfadadas.

2. MORFOLOGÍA
A. Semi wild style: El menos complejo en su construcción aunque no por ello menos estilizado. Suele constar de unas letras por lo general legibles y algún complemento puntual que no resta visibilidad al nombre del escritor. Se podría destacar aquí a Dero, un escritor neoyorkino.

B. Wild style: Algo más complejo que el anterior, la forma de las letras se pierde más entre los abundantes complementos y adornos, aparte de la propia forma de las letras, que suele ser más compleja. Es quizás el estilo más común de graffiti y el estilo por excelencia, aunque hay muchos buenos escritores que lo desarrollan, hay muchos otros escritores de calidad que no lo practican. Como pioneros de este estilo o escritores que lo han popularizado podemos nombrar a algunos del Bronx como T-Kid, Seen, Ces, Cope 2, TAT's Crew y muchos otros, aunque se considera al inventor de este estilo a Kase 2, un escritor neoyorkino de los años 70. En Europa hay multitud de escritores que lo han desarrollado, podemos citar algunos como Bates o Swet en Dinamarca, Dare en Suiza, Can 2 o Phos 4 en Alemania o Fasim en España, aunque la lista sería interminable.
historia
C. Estilo California: Sería el "hiper wild style", es un grado de complejidad tal, que no llega incluso a distinguirse las letras de los complementos y adornos, roza la abstracción de no ser por que se reconocen elemento como el relleno, el borde, el 3D.

Estilo 3D
De la misma manera que el wild style busca crear estilo y lllamar la atención mediante su complejidad de formas y combinación de colores, el model pastel busca crear un efecto de tridimensionalidad en las letras, es por lo tanto un estilo muy efectista, donde incluso a veces el diseño de las letras pasa a un segundo plano y cobra más importancia el relleno de las mismas. Los efectos de trideminsionalidad se consiguen de muchas maneras, tanto por el uso del color, como por la forma en las letras creando perspectiva o cambiando el ángulo de visión de las mismas. Generalmente este estilo prescinde de elementos formales del graffiti convencional, como por ejemplo el trazo o los brillos, y adopta otros recursos como degradados o planos de color. Generalmente necesita más dedicación y su carácter es menos espontáneo y más artístico. De hecho, suele ser el estilo de graffiti que más suele gustar a la gente ajena al movimiento.
y
A diferencia del wild style genuino de Nueva York, este estilo nace en Europa, aunque posteriormente también llegó a Estados Unidos, llegando a usarlo escritores genuinos de otros estilos como Seen o Ces. También podemos dividir este estilo en dos categorías arbitrarias, aunque las combinaciones son en realidad infinitas:

1. 3D con diseño wild style: Se trata de la fusión de dos estilos, una pieza con diseño wild style, pero sin bordes y con cierto carácter volumétrico y juegos de luz y sombra. Podemos mencionar a dos escritores (entre muchos otros), inicialmente de wild style, que han desarrollado piezas con su estilo genuino pero en carácter tridimensional: Ces de Nueva York y Dare de Basilea.

2. Model pastel: Es estilo tridimensional propiamente dicho, donde desaparece la línea exterior dando paso a juegos de color, a veces en la misma gama cromática y otras con simple planos de color y formas determinadas. También hay distintos grados de acabado, unos más pulidos y realistas, con un trabajo minucioso y mucha limpieza, y otros más efectistas, con trazos sueltos pero eficaces generando dobleces en las letras. Podemos destacar en este estilo (también estre muchos escritores) a Daim y Loomit en Alemania. El primero trabajando a partir de unas letras más legibles y con un acabado muy pulido y el segundo letras menos legibles y desproporcionadas con un acabado más efectista.

Entre estas dos clasificaciones podemos mencionar un estilo intermedio. Consiste en letras de caracter tridimensional por su forma, estructura y tratamiento del color en cuanto a luces y sombras pero con rasgos propios del graffiti convencional como contorno exterior en las mismas perfilando su forma. Dos escritores que desarrollan un estilo a caballo entre el graffiti convencional y el tridimensional son Kelzo en Inglaterra y Delta en Holanda.

Dirty (Estilo Basura)
Un estilo más reciente basado en la trasgresión de los elemento formales y estéticos del graffiti, es decir, desdibujándolo, creando formas "incorrectas", deformidades, colores repelentes a priori y, en definitiva, generando un estilo sucio. El riesgo que conlleva este estilo es saber si realmente el escritor lo realiza por intencionalidad propia o bien por incapacidad a hacerlo bien, por lo que algunos escritores de este estilo también pintan piezas más convencionales para demostrar que realmente saben pintar.
Graffiti: Historia y Estilos
Este estilo es originario de Francia y uno de sus máximos exponente fue Honet por la antigüedad de sus obras. En España podemos destacar en este estilo a Inupié (Pie), quien añade unos elementos y colores a sus letras de formes que puedan dar a pensar que es un escritor novato, cosa que ha desterrado varias veces con piezas de un estilo más convencional.

Graffiti Orgánico
Este es un nombre arbitrario para desugnar un estilo de graffiti relativamente novedoso. Es de los primeros indicios que muestran la posterior fusión de todos los estilos, donde en una misma pieza, unos conviven con otros. En este estilo las letras cobran un carácter propio adoptando formas de objetos, fusionando así el dibujo de letras tradicionales en el graffiti con complementos como personajes u objetos. Así tenemos que una calavera se convierte en una "O" en una pieza del escritor neoyorkino Sento, o quelas letras tienen actitudes humanas como una "E" llevando una gorra de Dume. También podríamos encasillar aquí las piezas que estan compuestas por formas reconocibles formando parte de las mismas y dándoles un aspecto orgánico y de objetos. Es el ejemplo de Sender en Holanda u otros elemento que le dan un aspecto cibernético a las letras en el caso de Seak en Alemania.

Characters (Personajes)
graffiti
Los personajes surgieron principalmente para acompañar a las letras, auque hoy en día son muchos los escritores que basan su obra íntegramente en la cración de personajes. Algunos provienen del graffiti genuino, empezaron pintando letras en las calles y lo han derivado a personajes. Otros provienen del mundo del arte, les gustaba dibujar personajes, cómics o lo que fuese y han acabado plasmándolos en la pared. Hay quien se atreve incluso a practicar las dos disciplinas, letra y personajes.
estilos
Los personajes surgen en el metro de Nueva York. Los escritores los plasmaban influenciados por personajes mediáticos de dibujos animados o del cómic. Como ya se vió en un apartado anterior tuvo especial influencia la obra de Vaughn Bode, aunque también unos cuantos personajes de otros cómics o de series televisivas. Estos personajes daban más riqueza a las obras y permitían expresar mejor una idea, un mensaje o un estado ánimo del escritor. La inclusión de personajes populares dió paso a que algunos escritores crearan los suyos propios, permitiéndoles crear auténticos "murales" (aún siendo sobre vagones de metro) como por ejemplo a Lee, quién lo usó en ocasiones para transmitir mensajes con trasfondo social, permitiendo que el graffiti no fuese sólo un nombre, sino también una idea y transmitiese mensajes.
historia
También hay diferentes grados de representación en los personajes. Nos encontramos así con algnos de carácter pictográfico (Inupié, Hask), caricaturas, animales u objetos, con estilo cómic o ilustrativo (Mode 2, Rostro, Toast, Can 2 o incluso de carácter realista (Sip, Alex, Sex 69), etc. La lista sería una vez más infinita.

Iconos
Podrían considerarse los iconos una derivación de los personajes. Como rasgo esencial, un icono suele ser más esquemático y fácil en su ejecución. Su función es la de llamar la atención y crear una mayor pregnancia en el ojo del espectador. Es más facil de recordar un icono que un nombre. Algunos escritores llegaron casi a sustituirlos por su firma. Se busca sobre todo en los iconos la originalidad y el impacto. Sus formas de presentación son muy variadas, desde un color a varios y de objetos simples a algunos más complejos: un chupete, una pluma, una rodaja de limón, un rollo de papel... Algunos utilizan objetos pictóricos como un rodillo de pintor, una mancha de pintura, etc.

Uno de los iconos más conocidos es el del escritor madrileño Suso33 y su famosa plasta de pintura, representando una mancha de pintura personalizada con ojos y boca adoptando diferentes formas y colores. Otro representativo es la mano de Nami en Barcelona, realizada casi siempre en dos colores, negro y crema. También destacaba en Barcelona El Xupet Negré, un dibujo simple de un chupete de color negro.

Llendo un poco más lejos hay quien usa su tag a modo de insignia, llegando un momento en que no se lee, simplemente se ve ve y se reconoce. Es el caso del anteriormente mencionado Muelle o más actualmente el caso de Buni (ambos en Madrid). Otros han convertido un throw-up en un icono como Seen en Nueva York o Jon 1 en París.

Graffiti Abstracto
Se podría considerar como el grado extremo de la escala donde el graffiti pierde ya su identidad. Si bien sigue realizándose con aerosol, el único rasgo que le liga al graffiti es su ubicación o que el autor sea un escritor de graffiti. En ocasiones sólo pierde la forma de las letras y, lo que en una pieza convencional sería un relleno de colores, degradados y pompas, pasaría a ocupar la superficie entera del soporte pero sin ninguna forma de letra definida.

Se podría destacar como pionero en este estilo al neoyorkino Futura 2000, quien ya en los 80 llenaba vagones enteros con pinturas abstractas. Lo mismo ocurrió con Phase 2 (el inventor de las letras pompa) quien acabó pintando murales enteros con formas de graffiti pero sin referente alguno a ninguna letra.

Rasgos Comunes
Toda obra de graffiti convencional, independientemente de sus estilo o grado de complejidad, tiene por norma general una serie de componentes comunes. En rasgos generales, estos son algunos de los componentes de toda pieza de graffiti, aunque como ya he dicho, pueden prescindir de ella. Partiendo de la base que una pieza de graffiti es la forma de unas letras tenemos:

1. La forma propia de la pieza (por decirlo de alguna manera su alma o para materializarlo más, su esqueleto).

2. El relleno (visible o no), es decir un borde de unas letras en color en una pared blanca tendría como relleno de la letra el propio blanco.

3. El borde, que es lo que define la forma de la letra. A veces visible (en un wild style) o a veces invisible (en un estilo 3d).

4. El fondo, que a veces será la propia pared (diremos que no tiene fondo) y otras tendrá uno o varios colores.

5. La nube, que es un plano de color detras de las letras pero que no rodea toda la superficie.