Simple, y rápido pasa un segundo. Cuento hasta 5 y parece mucho. Cuento hasta 1 y no es nada. Supongo que es solo algo psicológico. No me dejo engañar por lo que mi mente dice, aunque a veces sería más fácil hacerlo. Me sueno los dedos, uno por uno y todos a la vez. No le encuentro sentido a hacerlo, pero siento la necesidad de hacerlo.

Estoy respirando profundo, y voy cayendo hacia el abismo de mi mente. Sinceramente, ni yo conozco sus límites; pero me conformo con saber que no tiene límite alguno.

¿Por qué algunas personas se quedan con la idea superficial del “No puedo”? ¿Acaso nunca sintieron como las ideas dominaban su cerebro y su cuerpo les exigía más?

Supongo que yo que lo hacen por el hecho del miedo, les aterra no tener límites; y el saber que la mente humana puede ser tan perfecta como imperfecta, tan buena como mala, tan cálida como tan fría, y lo que es mas extraño todavía, que pueda exigir.

El hombre nace con un potencial infinito, esta en él explotarlo de acuerdo a sus necesidades, aunque esto conlleve un gran sacrificio.

El hombre no es un hecho aislado, aunque muchos crean que el hombre es el mundo.

Esas blasfemias son dichas por personas que buscan en donde no pueden ver, dejando relegadas las cosas que son visibles a la vista. Creo yo que con solo sentarse en el suelo, respirar tranquilamente, y mirar a su alrededor, con ojos de alguien que descubre algo nuevo, los podría hacer cambiar de opinión.

¿Por qué las hormigas siguen siempre el mismo camino? ¿Nada las motiva a explorar algo nuevo? Esa es una de las similitudes de la “mayoría” (entiéndase como las personas que no buscan explotar el potencial antes nombrado) con las hormigas. No sienten necesidad de progreso.

Retomando al tema anterior (cabe destacar que la desorganización es el principal defecto de mi mente) sostengo que el mundo es un lugar perfecto, incomprendido e infinito.

Supongamos que despertamos y el mundo como lo conocemos no existe.

Estamos parados sobre la nada. En ese caso descubriríamos el sonido del silencio. ¿Por qué necesitar de estar en la nada si en el mundo existe el silencio? La respuesta es fácil: Porque no le prestamos atención a los perfectos detalles que constituyen al mundo que conocemos.

Ahora supongamos una situación familiar: Estamos tristes por un motivo específico. Nuestro mundo empieza a girar en torno al problema en si, dejando de lado los días felices que tuvimos, los amigos, la familia, y todas las demás cosas cotidianas.

¿Por qué el ojo humano se concentra en las cosas malas y no en las buenas? Supongo yo que debido a que cree que las cosas buenas no se pueden perder, que son vitalicias.

Todos sabemos esto, por lo tanto no estoy transmitiendo nada nuevo, solamente estoy contando las cosas que uno ignora por considerarlas estupideces.

Hoy en día la humanidad sigue igual que desde sus comienzos, solamente cambiaron los nombres de las cosas. Las ideas son expresadas sin pensar, y cada persona se sostiene de lo que cree necesario (siendo esto racional o irracional). Existe una limitada expresión lógica, y las mismas carecen de fundamentos. Igual no hay que juzgar mal a todos, ya que existen personas que tienen un manejo muy decente de sus ideas y saben como plantearlas.

También existen ideas muy acertadas, y se las trata de incoherentes y hasta de locuras. Teniendo un conocimiento tan limitado de lo que nos rodea, y hasta de nosotros mismos.

¿Cómo sabemos quien es cuerdo y quién no? ¿Por qué debemos aceptar que lo lógico es que la tierra gira alrededor del sol, si teniendo un escaso conocimiento del universo, es probable que todo gire alrededor de una gran estrella desconocida?

Probablemente estemos acostumbrados a aceptar las cosas, sin conocerlas. Pueda sonar contradictoria la idea, pero es precisamente lo que nos sucede.

No me di cuenta de que pasó el tiempo. Sigo sentado en el mismo lado pero cambiaron un par de cosas. La luz ya no es tan tenue y recaen sobre mis ojos los últimos rayos de sol. Quiero oler el aire pero estoy más compenetrado en mis pensamientos que en lo que me rodea. Quiero escuchar la vida pero no logro entender su música. Respiro intentando atrapar la mayor cantidad de oxigeno posible. Miro buscando mas allá de lo que mis ojos ven.

Al fin y al cabo, soy la esencia del hombre, y puedo decir las cosas que hago mal…. Y seguir haciendolas.

Lucas N Diez


Fuente http://www.lucasdiez.blogspot.com/ (creaciòn personal subido por mi mismo)


Saludos.