Poemas a la Virgen Maria  :segunda parte
De todas la más buena


Eres, Santa María, de todas la más buena,
Ejemplo de cristianos, madre del Salvador,
Callada y operante sin miedo ni temor,
Consuelo de afligidos, dulce balsa serena,


Solo en tu amor encuentro la dicha que buscaba;
No quiero ni un aplauso del mundo sin moral,
Ni quiero que me halaguen pues soy también mortal,
Y solo en Cristo encuentro la paz que tanto ansiaba.

Ya gozo con fruición la paz que en ti rebosa,
Cuando en la confianza de tu divino amor,
Ya vivo descansado sin pena ni dolor
Sabiendo que me cuidas y en ti mi amor reposa.

Ya no me encuentro solo, ni mis manos vacías,
Que en ti con Cristo amado ya tengo salvación;
Ya nadie artero puede quitarme la ilusión
Teniendo tus consuelos y augustas alegrías.



poema

Albura de María

Eres María, mi preciado nombre
Que acepta del Señor, ya consumada,
La concepción, aun siendo inmaculada,
Del niño Dios, y santo niño hombre.

Es gran misterio que al humano asombre,
Y parezca a la gente una charada;
En el Cielo ser del Señor premiada,
Y en siglos, la mujer de más renombre.


Como alegra la nieve blanca y pura,
Lo mismo tu pureza es alabada
Por el alma que aprecia tu ventura.

Como flor de azucena con tu albura,
Das la paz a mi alma rescatada,
En tu balsa de amor y en tu apostura.

Venero la bravura,
De la mujer, que siendo casi niña,
Al Señor se entregó siempre a sí misma.


madre


CON FLORES A MARÍA.

Eres María la que llenas

Mi espíritu de alegría,

Perfumando el alma mía

Cual ramito de verbenas.




Ni las blancas azucenas

Compiten con tu blancura,

Pues de Cristo la llenura

Te fue dada a manos llenas.




Flores no crían los prados

Que no adornen a María,

Con su humilde teología

Pues de Jesús son formados.




¿Y su piedad y dulzor

Para con todo el humano

Que se acerca como hermano,

Ante el Cristo del amor?



Cantemos firmes y osados

Con júbilo y alboroto,

Amor y estruendo devoto,

De alegría arrebatados.




Que aunque de celo excedamos,

Es tan bella nuestra fe,

Que no tememos traspié,

Por que a María alabamos.

Rafael Marañón

Por que es a Cristo y a ella

Que damos acatamiento,

Y humilde agradecimiento

Que es nuestra fe, firme y bella.




Maria

FUENTE:http://blogs.ideal.es/Ecuanimidad/posts