“POEMAS CRISTIANOS PARA REFLEXIONAR Y PRENDER DE LA PALABRA DE DIOS”

Ábrele tu Corazón

¡Si tú supieras, amigo,
lo mucho que Dios te ama!
Lo demuestra cada día
desde las horas tempranas.

Te levanta, te alimenta,
te viste, también te calza;
y si te encuentras enfermo,
si le pides, El te sana.

Piensas que lo tienes todo,
¡Pues algo especial te falta!
aunque ahora no lo entiendas
lo comprenderás mañana.

Es de niños entenderlo
al sabio le es cosa extraña
¡Pues a ti Dios te ama tanto
que como a niño te habla!

¿Quieres, mi amigo, ir al cielo
cuando de este mundo partas?
Cree solo en JESUCRISTO;
El quiere salvar tu alma.

En este día del Señor
clamo por tí al Dios del cielo
que ponga en tu corazón
darte a El con grande anhelo.

Recuerda los beneficios
que por amor El te ha dado;
de todos, el más hermoso,
el más valioso y más alto;
aquél que no tiene precio
pues con sangre fue pagado.

Es la salvación eterna,
es vivir siempre a su lado.
Es que te amistes con El,
con tu Dios que te ha creado.

Dale importancia al consejo
que por amor hoy te damos...
Ábrele tu corazón
a Aquél que al mundo te trajo

Dulce... el Amor de Madre

¿Cómo no honrar a mi Dios
una vez más en la vida?
Si entre sus muchos tesoros
me dio a mi madre querida.

¡Cuántos recuerdos tan gratos
guardo de mi amada madre!
De todos el más hermoso,
el más bello y memorable
fue el día que le ofrendó
su vida… al Admirable.

¡Qué alegría siento al saber
que hoy ella se está gozando
En la presencia de Dios...
con los angeles, cantando!

Ese es siempre mi consuelo
pues sé que ahora está mejor,
aún cuando en ocasiones
veo su espacio vacío
y echo de menos su amor…

Si aún tienes a tu madre
cuídala con fervor
pues no hay nadie en este mundo
que sea de más valor.

No hay otro amor en la vida
que al de ella se compare;
Sólo el de Dios es más grande…
No hay otro que le iguale.

Amor desinteresado,
Amor libre de egoísmo,
diáfano, puro, abnegado…
Dispuesto hasta al sacrificio.

Es el cariño sincero
propio de la buena madre
dulce, tierno, sin reservas
una fuente inagotable.
No tiene precio en la tierra.
¡Su valor… incalculable!

¿Qué es la Vida?
--¿Qué es la vida para tí?
-- La vida es ... Cristo en mí.
Es que sin Cristo no hay vida
solo puedes existir.

-- Espera, explícame eso,
¿Qué es lo que quieres decir,
Que después de tantos años
yo he estado y no he estado aquí?

Es profundo, no lo entiendo.
¡Tan sabio que siempre fui!
Creía que mucho sabía;
hoy veo que no es así.

Pero, ¿tú dices que Cristo
es el que hace vivir?
Yo creía que estaba muerto
pues yo no lo veo aquí.

¿Cómo entonces tú sostienes
que Él es vida para ti? .......
Pues si a ti Él te dió vida
también puede hacerlo en mí.

Yo creía, yo pensaba
que estaba lejos de mí;
Mas ahora ....... me arrepiento:
JESUCRISTO, creo en Tí.

Desde ahora ya no existo
pues al pasado morí;
comienzo una nueva vida
con JESÚS que es vida en mí.

Ya no le temo a la muerte,
no me inquieta el porvenir;
con JESÚS vivo segura
¿Quieres tú también vivir?

Mi Amigo Divino

¡Qué seguridad me da
que el Espíritu me guíe!
El se goza en dirigir
a aquel que se lo permite.

Mi Creador me ama tanto
que me dio el libre albedrío
para que yo decidiera
de mi voluntad seguirlo.

A fin de que lo lograra
decidió enviar a su Hijo
y en la cruz me declarara:
insuficiente en mí mismo.

Desde entonces comprendí
que sin su ayuda no puedo,
mas El ya me había enviado
en su amor al Paracleto.

En mi corazón creí
también en esa promesa
que JESÚS hizo al partir
y en Pentecostés cumpliera.

No tardó el Ayudador
en tomar el señorío
de mi espíritu, alma y cuerpo
pues me rendí y El lo hizo.

Ahora yo me gozo en Él
y Él se deleita conmigo;
a JESÚS glorificamos.
¡El es mi Amigo Divino!

JESUS Llama a la Puerta de tu Corazón

Múltiples años he pasado ansioso
A tu puerta velando noche y día,
Y esperando me abrieras generoso,
He llamado y llamado con porfía.
Pero tu ingrato corazón que ignora
De mi insondable amor el justo enojo,
Me ha dejado llamar hora tras hora,
Sin correr de tu puerta el cruel cerrojo.
Mas Yo no vengo a demandarte abrigo,
Aunque estoy tan cansado y tengo frío...
Los ángeles de Dios están conmigo,
Cielos, tierra, la mar y todo es mío.
Yo quiero darte lo que tú no tienes:
A tu pecho la paz y la ventura,
Colmarte, sí, de celestiales bienes,
Y tornar en delicia tu amargura.
Vengo a ofrecerte mi amistad sincera,
La que te pruebo con mi mano herida...
¡Ay! posar a tu lado Yo quisiera
Esta noche tan triste de la vida.
Heme aquí, a la puerta todavía,
Llamo, llamo, el murmullo se asilencia,
Si me abrieras feliz me sentiría,
Haciéndote feliz con mi presencia.
Vendrán los años de amargura impía
En que llores tu triste desventura,
De salvación se habrá acabado el día,
Y excusa no tendrás en tu amargura.
Ya me voy lamentando tu dureza;
No he tenido de tí la bienvenida.
Yo quise darte celestial riqueza,
El mismo cielo con mi misma vida.
Yo no puedo violar esta morada
Que se me cierra sin mirar mi anhelo:
Sin voluntad, mi amor sería nada,
Y muy triste también el mismo cielo.
Llamaré con paciencia en otra puerta,
En otro corazón tal vez ansioso,
Allí Yo sé que al encontrarla abierta,
Feliz seré con impartir mi gozo.

A la Biblia

Los cielos cuentan la gloria
Y la majestad de Dios,
Haciendo de El memoria
Aunque no se oiga su voz.

El sol que tanta alegría
Da a toda la humanidad,
¿No nos muestra cada día
Su clemencia y su bondad?

La Ley de Dios es perfecta,
Que vuelve el alma hacia El,
Y la cambia en pura y recta
Aunque haya sido infiel.

Sus mandamientos son rectos,
Que alegran el corazón:
Y el que quiera obedecerlos
Hallará gran galardón.

Deseables más que el oro,
Señor, tus palabras son,
Pues no existe otro tesoro
Que dé tal satisfacción.

Son más dulces tus palabras
Que la miel al paladar,
Por eso yo quiero amarlas
Y ensalzarlas sin cesar.

La Oveja Perdida

Cual oveja descarriada
Huyendo de su Pastor,
Asi andaba yo alejada
Del camino del Señor.

Pero mi buen Salvador
Me miró y me vio perdida
Y vino lleno de amor
A salvarme y darme vida.

Con tanto amor me buscó
Mi amantísimo Pastor,
Que su sangre derramó
Por librarme del dolor.

En vez de darme castigo
Que mi culpa mereció,
Bondadoso y compasivo
En sus hombros me llevó.

Ahora que me ha salvado
Y me ha vuelto a su redil,
Soy tan feliz a su lado
Que le adoro veces mil.

Hasta que en la eterna gloria
Siempre le pueda mirar
Y cantar la dulce historia
Del que me vino a salvar.

Amigo que no eres salvo:
Jesús hoy te busca a tí;
Ven pronto, ven a su lado,
Que con El serás feliz.

A los que a Dios aman

En la vida, no siempre entendemos
lo que dice la Santa Escritura.
Dios es sabio, lo reconocemos ...
Pero hay cosas que vemos oscuras.

Cuando es dura la vida y nos daña,
no apreciamos que en ese momento:
"TODO ES BIEN PARA LOS QUE A DIOS AMAN."
Nos aturde el voraz sufrimiento.

Que sufrir pueda ser provechoso
nos parece irreal e inhumano.
Sin embargo, es un juicio armonioso ...
Una ley que en la vida encontramos.

No fecunda el trigal, si no mueren
los granitos de trigo ... Y la espiga
no nos da el gran tesoro que tiene,
sin que pase por ella la trilla.

Igualmente en la vida cristiana,
cuando Dios algo duro permite
siempre tiene una meta muy sana;
y un provecho ejemplar nos transmite.

Su Palabra es la fiel garantía
que al cristiano da fe y confianza.
Si el Señor de esta forma nos guía,
lo demás tiene poca importancia.

El Valor de la Familia

¡Cuán sagrada es la familia!
¿Sabes por qué digo esto?
Pues aunque mora en la tierra,
el Dios del cielo es el dueño.

Lo que un día comenzó
en el Edén, en el huerto
ha seguido cultivando
con mucho celo y esmero.

El valor que Dios le dio
a la familia en un tiempo
es el que debemos ver
aún sin poder comprenderlo.

Más valor que todo el oro
es el que debemos darle
para así poder seguir
siempre firmes y adelante.

No importa cuántos los miembros;
No es necesario contarles;
Es la unidad y el amor
Lo importante y lo que vale.

Si en ello permanecemos
no importando los embates
del Señor recibiremos
bendición por agradarle.

Ha sido tan maltratado
el hogar en este tiempo
que desde el cielo el Señor
llora y gime sin consuelo.

No seamos indiferentes,
cada cual haga su parte
pues al final del camino
seremos todos triunfantes.

Sea el hogar restaurado,
cada miembro se arrepienta
de tanto manifestar
el pecado en esta tierra.

Reclamemos al Señor
de su gran misericordia
para poder disfrutar
en el hogar … la Victoria.

La Mujer Perfecta

Quieres por fin saber
Cuál es el tipo acabado
El modelo y el dechado
De la perfecta mujer.

La que sabe conservar
su honor puro y recogido
la que es honra del marido
Y alegría del hogar.

La noble mujer cristiana
De alma fuerte y generosa
a quien da su fe piadosa
fortaleza soberana.

La de sus hijos fiel prenda
Y amorosa educadora
la sabia administradora
de su casa y de su hacienda.

La que adelante marchando
lleva la cruz más pesada,
y camina resignada
dando ejemplo y valor dando.

La que sabe padecer
la que a todos sabe amar,
y sabe a todos llevar
por la senda del deber.

La que el hogar santifica,
la que a Dios en él invoca,
la que todo cuando toca
lo ennoblece y dignifica.

La que mártir debe ser
y fe a todos debe dar,
y les enseña a orar
y les enseña a creer.

La que de esa fe a la luz
y al impulso de su ejemplo,
erige en su casa un templo
al trabajo y la virtud.

La que eso de Dios consiga
es la perfecta mujer.
Y así tienes tú que ser
para que Dios te bendiga.

La Envidia

Cuando haya quien te envidie, bate palmas:
la envidia es un termómetro que lleva
nota fiel de los grados que se eleva
tu alma por encima de otras almas.
No desciende la envidia de la nube:
viene de abajo y nulidad indica.
¡El cieno nunca sube
sino cuando salpica!
Si envidian tu carácter o tu ciencia,
de seguro se sienten inferiores
los que te hacen merced de sus rencores:
¡La envidia es impotencia!
Fía tu causa a Dios, prosigue ufano
tu camino y recuerda mientras subes:
¡Del vaho pestilente del pantano
fabrica Dios la gasa de las nubes!

El Dolor de Cristo

Dicen que en cierto museo
hay un cuadro de la cruz,
que representa a Jesús
cuando fue crucificado.

Y de rodillas postrado
está un ángel que examina
a la corona de espinas
con que El fue coronado.

¡Mira triste y asombrado
la faz mustia ensangrentada,
que abatida y lastimada
por esa corona ha sido...!


Y el ángel que no ha sentido
nunca el dolor, lo ve extraño...
Sin comprender, nota el daño
del mártir que así ha sufrido.

Y se dice, asombrado:
¿Por qué viéndole tan dolorido,
tanto ha padecido
el Hijo del Dios amado?

Y le responde otro alado:
Porque es espejo de amor
de nuestro Dios y Señor,
para el hombre que ha pecado.

Aprender

La vida es como una escuela,
donde estamos aprendiendo
lecciones, que aunque nos duelan,
es Dios quien está instruyendo.

Todos hemos de aprender
a esperar en el Señor.
Pararse y reconocer
que Él sabe hacerlo mejor.

Ejercitar la Paciencia,
que es necesaria en la vida
para entender la Clemencia
del Dios que sabio nos cuida.

Difícil asignatura ...
Mas a un cristiano veraz,
imprescindible y segura
para ser de utilidad.

Es Dios que nos capacita
para un servicio eficiente.
Él nos ama y necesita
forjar nuestra alma creyente.

A base de duras pruebas,
problemas y sufrimiento;
y así el carácter renueva
para un mejor rendimiento.

Y si nos falta entereza
cuando nos hace sufrir,
Él también nos da las fuerzas
para poder resistir.

Según el criterio nuestro,
sus métodos son muy raros ...
Pero Él es el gran Maestro
y al fin todo queda claro.

Su inmensa sabiduría
tiene un plan preconcebido,
que rectamente nos guía
a vivir como es debido.

Por eso, aunque estés sufriendo,
y aunque tus pruebas sean varias,
la Biblia sigue diciendo:
"LA PACIENCIA ES NECESARIA."

Todo lo que el hombre Sembrare

Cristiano: Examina bien
la realidad de tu vida.
No eres mejor que un infiel,
pero hay un Dios que te cuida.

Quieres contentar a Dios
con unas cuantas migajas
de tu ser, y tu Hacedor
quiere el total de tu alma.

No se da por satisfecho
con lo que ruin le ofreces
Él tiene pleno derecho
a todo lo que tú tienes.

No tus bienes ... Tu dinero
no le sirve para nada.
Hay algo en ti que es eterno
y eso es lo que a Él le agrada.

Tienes un alma inmortal,
que cuando tu cuerpo muera
Dios la tendrá que juzgar
porque es imperecedera.

Tú no le das importancia,
y es más, te es indiferente.
Mientras Él por rescatarla,
dio su Vida ... ¿Lo comprendes?

No te engañes. Sé juicioso ...
Tu tiempo aquí es pasajero.
Dale a Dios lo más hermoso,
que es tu corazón sincero.

Tu tiempo ... Tu dignidad ...
Tu obediente sumisión ...
Tu insegura voluntad ...
Entrégale el corazón.

Si en verdad sientes anhelo
de aprovechar bien tu vida,
mira a Dios; y rumbo al cielo
será por Él dirigida.

Sólo en manos del Señor
tu vida dará provecho,
y solo así el Creador
se sentirá satisfecho.

Busca el reino celestial,
como dice la Escritura.
Si anhelas felicidad,
tu Dios por sendas de Paz
lo hará por añadidura.

Amor Divino

Al verte en esa cruz por darme vida,
se confunde mi mente, Jesús mío.
¿Cómo dejaste gloria y señorío
por redimir un alma tan perdida?

Un amor como el Tuyo sin medida,
unido a tu bondad y poderío,
Te mueve con libérrimo albedrío
a salvarme de muerte con tu herida.

Canten otros del sol los resplandores,
la hermosura del alto firmamento,
la belleza del campo y de las flores.

Yo cantaré con admirable acento
Tu amor que es el amor de los amores,
sublime causa del mayor portento.

La Conciencia

¿No es verdad, queridos niños,
que al hacer una obra buena
nuestra alma se complace
se tranquiliza y se alegra?
¿No habéis también observado
que sentimos grande pena,
cuando hacemos una cosa
que la ley moral reprueba?
La mala acción nos aflige,
nos humilla y atormenta,
como si fuera carcoma
que por dentro nos royera.
La buena acción, al contrario,
de puro placer nos llena,
nos anima y estimula
a repetir obras buenas.
¿Por qué nos sucede esto?
- Porque tenemos conciencia.
Dios ha puesto en nuestra alma
un juez que con ley severa,
nos dice si hemos obrado
como el deber nos ordena;
es juez y también testigo
que nuestros actos observa,
y fiscal al mismo tiempo
que nos acusa y condena.
Ved cuán importantes cargos
cumple a la vez la conciencia;
y todo, porque Dios quiere
que nuestra conducta sea
ajustada a los preceptos
de su ley santa y eterna.
Dios, que es bondadoso y justo
nos hizo de tal manera
que se viesen en nosotros
sus cualidades excelsas.
Y es su voz, su voz divina,
la que en el alma resuena,
advirtiéndonos lo malo
para que evitarse pueda,
y mostrándonos lo bueno
para obrar como El desea.
El hombre indigno, malvado,
obra contra su conciencia;
mas no le tengáis envidia,
aunque dichoso parezca.
La maldad, tarde o temprano,
su justo castigo lleva;
y sólo será dichoso
quien de lo malo se aleja,
quien deplora sus pecados,
los aborrece y se enmienda,
aceptando a Jesucristo
por Salvador con fe plena.
Quien tal hace, tiene siempre
muy tranquila su conciencia.

Encontrarás a Dios

Dondequiera que pongas tu mirada,
dondequiera que fijes tu atención,
dondequiera que un átomo subsista,
ENCONTRARAS A DIOS.

En las formas diversas de las nubes,
en los rayos dorados que da el sol,
en el brillo que lanzan las estrellas,
ENCONTRARAS A DIOS.

En los dulces balidos que en los prados
el rebaño da al silbo del pastor,
en los trinos cambiantes de las aves.
ENCONTRARAS A DIOS.

En la sangre que corre por tus venas,
en la misma conciencia del tu YO,
en los propios latidos de tu pecho,
ENCONTRARAS A DIOS.

En la santa figura de la madre
cuyo seno la vida te donó,
en la franca sonrisa de una hermana,
ENCONTRARAS A DIOS.

En las lindas pupilas de la joven
que de amores prendió tu corazón,
en la grata visión de un ser querido,
ENCONTRARAS A DIOS.

En las horas de sombra y amargura
cuando a solas estés con tu dolor
si le buscas en la sombría noche
ENCONTRARAS A DIOS.

Encuentro con JESUS

Nunca olvidaré aquel día
cuando a mi vida llegaste
en tinieblas yo me hallaba,
mas Tú mi senda alumbraste.

Entre multitud de gente
vagaba sin esperanza
como un barco a la deriva
naufragando, iba mi alma.

A inquirir comencé un día
¿qué pasaba? no sabía
entre temores y dudas,
existía mas no vivía.

¿Qué pasa conmigo, Dios?
¿Qué es lo que me está pasando?
Quiero reir y no puedo;
siempre termino llorando."

"Ayúdame mi buen Dios; "
ayúdame, te lo pido
sana ya mi corazón
y llena hoy mi vacío."

Al momento algo ocurrió;
Su Palabra El enviaba
"Soy la luz", dijo el Señor;
por una piedra me hablaba
Mi corazón se alumbró;
comprendí lo que pasaba
Al instante me rendí
pues JESUS me visitaba.

Desde entonces soy feliz;
tengo paz y tengo gozo
si me persiguen y ofenden,
como JESUS, yo perdono.

Hoy oro, canto y alabo
a mi Salvador bendito
no me canso de adorar a mi Dios,
pues El lo hizo.

¡Gloria doy a mi Señor!
¡Gloria al Espíritu Santo!
¡Gloria al Padre que me dió
lo que yo estaba anhelando.

¿Quieres tú también lo mismo?
¿Ansías vivir un cambio?
Ven hoy a mi Salvador,
mi JESUS te está esperando.

De Qué te Sirve

¿De qué te sirve la lluvia
de oro que te visita
y hace madurar el fruto
del huerto que tú cultivas,
si desconoces la Mano
que tales dones te envía?

¿De que te sirve la nube
deshecha en limpios cristales
que da canción a tu fuente
y aromas a tus rosales,
si muere de sed tu alma
cautiva en lazos carnales?

¿De qué te sirve la noche
cuajada de pedrería
si es mirada de los cielos
que nunca del pobre olvidan
si para tí tal mirada
es inconsciente y es fría?

¿De qué te sirve el pan blanco
que nunca falta en tu mesa
y el vaso que cual topacios
liquidados centellea,
si está el pobre desvalido
muriendo de hambre a tu puerta?

Hoy es el Día

¡Qué tristeza siento al ver
que está a tu lado y no adviertes!
Me duele ver cuánto te ama
y que tú lo menosprecies.

¡Cuánto anhela dirigirte,
guiar tus pasos, tenerte!
Mas tú sigues tan altivo,
orgulloso, indiferente.

¡Si supieras lo que es
para tu vida su paz!
¡Si solo reconocieras
que hoy es tu oportunidad!

Oigo su voz dulce y tierna;
tocando a la puerta está
Solo espera le permitas
a tu corazón entrar.

Ríndele tu vida hoy;
no resistas más, no esperes
Hoy es día de salvación;
hoy debes de obedecerle.

Mantén tu Fuego Ardiendo

La senda se va haciendo impenetrable,
Es un velo de sombras el camino;
A tientas va el viajero persiguiendo
La ilusión que se fue y que ya no vino ...
¡Mantén tu fuego ardiendo!

La noche se echa ya por las veredas,
El silencio se tiende en los caminos,
Y hay todavía esperanzas rezagadas
Que en carrera agitada van volviendo ...
¡Mantén tu fuego ardiendo!

Hay tempestad arriba ... ni una estrella ...
Los senderos están resbaladizos
No se distingue nada, ni una huella,
Y un viajero perdido va cayendo ...
¡Mantén tu fuego ardiendo!

Mira cómo el ideal padece frío,
La vida se ha enfermado de tinieblas;
Y ese mal de las sombras va envolviendo
Todo lo que es más bello, hermano mío ...
¡Mantén tu fuego ardiendo!

No te asuste la noche,
La mañana vestirá luminosa en su alegría;
Pero en tanto la luz va esclareciendo,
¡Mantén tu fuego ardiendo!

Mantén tu fuego ardiendo ...
Defiéndelo del viento, ¡te lo apaga!
Cúbrelo de la lluvia, ¡te lo ahoga!
Y mientras cuesta arriba vas subiendo
O cuesta abajo ya vas descendiendo,
¡Mantén, siempre mantén, tu fuego ardiendo!


"ESPERO LES HALLA GUSTADO ESTOS POCOS Y PEQUEÑOS POEMAS DE GRAN ENSEÑANZA Y SABIDURIA QUE HE CONSEGUIDO PARA GUSTO DE USTEDES Y POR SI GUSTAN PUEDEN DEJAR LOS PUNTOS QUE QUIERAM"