Un cuento corto propio.

Gracias por leerlo! Espero que les guste!

Rejas:

¿Cómo puede ser que vivas así? preguntó Mamá, horrorizada, al ver el departamento.
Para serte honesto, es muy cómodo…-
Con lágrimas en los ojos se fue, no creo que haya vuelto a visitarme aquí.

Mi situación no es tan extraña como uno puede pensar, tan solo recuerdo dos problemas relacionados con las particularidades esta pequeño departamento. No hacia dos semanas que me había mudado cuando al llegar a mi departamento noté que una de ellas se había descolgado golpeando de lleno la pecera. Luego de secar el piso y de recoger los pedazos de vidrio arrojé los restos a la basura. Ustedes pensarán que estoy loco por arrojar algo así a la basura; pero esta, créanme, estaba bastante oxidada y no se veía para nada valiosa.

Trabajar de administrativo para el gobierno tiene dos inconvenientes, la paga es bastante baja y la carga horaria termina por cansar a cualquiera. Por eso al ver el clasificado en el diario me sentí inmediatamente tentado. Ofrecían un departamentito céntrico, a tan solo seis cuadras de mi trabajo y el precio del alquiler era ridículamente bajo, claro que el leer “posee inconvenientes menores” no me detuvo en lo más mínimo. Ahora que lo pienso jamás me imaginé las posibilidades que acarreaba esta frase.

Tres meses atrás, al llegar del trabajo, apoyé mi maletín de cuero negro en la pequeña mesita del living y entré a la cocina. Sin previo aviso fui alarmado por un extraño ruido. Una de las peligrosas, se había desprendido impactando de lleno en la madera, atravesando mesa y maletín por completo. Las hay negras, grises y también doradas; descoloridas o recién pintadas; oxidadas o recién instaladas; delicadamente labradas y sencillas. A veces se inmiscuyen en mis sueños. Cuando una se desprende, otra comienza a brotar, como por arte de magia. Debería preguntar por el valor de algunas; tengo el ojo en un par que doy por seguro, son increíblemente antiguas.

Por supuesto, en casos como este, siempre hay que tomar un par de precauciones. Le temo al otoño, probablemente durante esta estación, visite más seguido a mamá. Debo admitir que las terminadas en punta me preocupan, así que duermo en un sector del departamento en donde, por ahora, solo las hay romas. Después de todo, debo recordarles, el alquiler sigue siendo extremadamente bajo y el departamento esta muy bien ubicado, cualquiera en mi situación se aguantaría unas cuantas rejas colgando en el techo.

Me retiro… tengo que ir a comer con mi vecina la señorita del 6to G, está muy triste, ¡pobre mujer! Una de las botellas rotas, que crecen en su techo, se desprendió esta mañana sobre el pequeño gatito que tenía como mascota.

8 comentarios - Un cuento corto propio.

@Grapho

jajajajaja
muy bueno

@Eivian
La verdad muy original, me gusta me gusta. +10
@desimari
Creo que se vuelve más loco cada vez que uno lo lee
@flama120209
desimari dijo:Creo que se vuelve más loco cada vez que uno lo lee

t o t a l m e n t e .... jajaja
@vigotecapo
estos son los aprtes que se merece t, buenisimo, pasaremos con ..... a favoritos