la Hora del Demonio

A todos los demonios que se apoderaron de la palabra.. Perciban esta inmortal gratitud:

la Hora del Demonio


Literatura


Ante todo, es esta noche acorde para compartir con ustedes, gente del universo, este relato que tenía oculto por ahí, quién sabe.. Acaso porque los demonios saben de estas cosas de no hacerse mucho notar. Sin embargo, es ahora su tiempo. Y que toda esta trama de tiempo cargue en ustedes siquiera un rango de empatía. Eso estará muy bien.


La Hora del Demonio


propio



—No guardarás en caracteres esto que te voy a decir —sentenció el demonio, su brazo siniestro arremangado en los bolsillos del saco sin arrugar. Mas el humano se apretujaba ya contra la máquina de escribir, la boca sedienta, los ojos en cemento, el corazón loco de intensidad. Era ésta la oportunidad que estaba reclamando. Sabía de sus limitaciones, de sus defectos y de su suerte apestosa. Harto estaba ya de esperar por la voz del poderoso. Harto estaba de ser esquivado en sus preguntas, acerca del peso muerto que angustiaba a aquel ídolo interno. No había mucho tiempo. ¿Por qué continuar obedeciendo? El demonio pensaba. El humano preparaba las hojas. Corrientes amenazaba con desgarrarse.

Y el demonio dijo:
«Alguna vez me topé con el paradigma de una existencia inolvidable. Era ella una nena esplendente. Cabían en su sola palma todos los sistemas generadores de luz, de vida, de sentimientos. Tenía en cada rasgo, en cada poro de piel, en cada porción de carnosidad, el maléfico gravamen de una tortura dedicada para todo aquel quien osara descubrirla. Y en su alma transparente podía leerse un manifiesto de bondad, un castigo irreprochable hacia todo aquel que se abandonare a su tentación. Dolía esa criatura por ser tan especial. Provocaba enorme sufrimiento con su insoportable atracción. No era aconsejable para los mortales. Ni siquiera lo era para mí.


demonios


—¡Dije que no guardaras lo que te estoy diciendo! —golpeó con coraje el demonio sobre el derrotado escritorio de oficina. Mas el humano, ajeno y lejano de todo temor reverencial, agilizó los dedos sobre teclas sabuesas, escuchando y anotando más, olfateando dichoso la rigurosa situación que describía aquel ser, como parte de su imaginario personal. ¡Qué terrible momento para desnudar el espíritu! El demonio gritaba. El humano escribía. Corrientes preparaba su fin.

Y el demonio dijo:
«Era ella tan hermosa. Demasiado para ser aconsejable. Pero a pesar de todo, la quise para mí. Nunca había fallado en lo que deseaba. Y por una vez en el infinito, accedí a jugar de verdad. La seguí, hasta que la fiebre de esas noches inquebrantables me empujaron lejos. Tan lejos, que ya no la pude ver: Aún así, la busqué. Me aprendí los acordes de canciones jamás compuestas, sólo para verla danzar. Alimenté relatos ingenuos para descifrar las huellas de su influjo. Mas ella no captó el mensaje. Aún todo, la esperé. Me revolqué en mis miserias y vagué el universo soñando con su maldad. No la pude encontrar.
—Mas no deberías anotar esto que estoy relatando —señaló el demonio con el rostro sostenido en su palma y la tristeza empañándole el reloj. Las horas no lo contenían más. Pero el humano trabajaba en la máquina, ansioso ahora por conocer el lado flaco del señor indecible. Había algo que no encuadraba en aquello. Y era el escribiente el encargado de averiguarlo, de testimoniarlo con caracteres de realidad. Un momento impagable en su trabajo inútil. Al fin la historia derritiéndose en la persistencia de la memoria. Toda una obra maestra. Y ¡qué importaba lo demás! Dentro, el humano se encarnizaba. Dentro, el demonio se sinceraba. Fuera, Corrientes empezaba a detonar.


Relojes


Y el demonio todavía dijo:
«Desde entonces, solo he sufrido mucho, sólo por conocer su existencia. Y es ese dolor el que me ha hecho vulnerable. Tengo llagas consumiendo mi niebla. No es éste el ideal de un espectro que debe mostrar siempre su lado temible. Con lo demás, ya no estoy tan seguro de mi poder. Es lamentable tener que andar tomando frases y palabras prestadas para modificarlas y tratar de hacerle entender que hay algo que se hace insuperable. Que sangra en mi cuaderno desde algún insólito nivel. Y que me está dejando inactivo.
—Y ya no anotes esto que te digo —prescribió el demonio entre dientes quejosos. Sufría desde los tres costados, desde las tres dimensiones de su realidad. Se apagaba como lámpara lesionada, a chispazos lentos. Pero el humano aun más se encendía en pasión. Y sabiendo de las ventajas de tanta confesión irrepetible, apuraba la pluma mecánica y concentraba su arte en aquel relato que el demonio vomitaba, después de tantos años de indigestión. Era el demonio. Y era el humano. Corrientes había caído. Ya no era nadie más.


arte


Pero el demonio aún decía:
«He soñado con ella desde incoherentes estados. He imaginado la perfección sólo con tocar su cuerpo. He estrellado mi genio con la memoria de sus dedos hundidos en el centro de un pastel, en la carne de mi corazón. He vuelto por última vez a ella, con un silencio paralizante después de algún obsequio celoso y desinteresado. Y todo eso que hoy me revuelve en pasado discontinuo, me está hundiendo sin misericordia. Y ya no sé qué hacer.
—Y tú, efímero humano, no deberías disfrutar de esto que te estoy confesando —advirtió el demonio, por primera vez decidido a no dejarse ignorar—. Es mi verdad una carga insostenible, una pesada muralla que pronto se te volverá en contra. Porque no estás tan lejos de comprender nuestros problemas. No lo creas. Porque no lo estás.
Pero el humano, loco de satisfacción al encontrar el punto crónico de aquel fantasma que siempre lo hubo dominado, reía y escribía y sacudía su cabeza en negación. Aquello no podía ser verdad. El poderoso demonio se había perdido por una mujer. Una mujer llamada...
—Y, ¿cuál es el nombre de aquélla que envenena tu inmortalidad? —preguntó entre carcajeo el hombre, alzando la voz contra el estruendo de la Corrientes–Babilonia que concluía por inclinarse, por devastarse, por perecer.

Y el demonio dijo:
—He conocido su nombre. Pero no deberías escribir más, por favor —suplicó el demonio, hecho cenizas detrás de la sombra del escribiente. Su nombre es...

Y cuando el escribiente, el humano, advirtió sus oídos invadidos de la seducción de ese nombre conocido, no pudo seguir. Porque entendió que el demonio y el humano eran la misma persona. Y aunque el mundo se hubiese devastado, concurría aún un motivo, un sólo motivo por el cual resurgir, si existía en algún punto el mito de la resurrección. Era el nombre iniciado en cada una de las veintiocho letras de los caracteres terrestres, que suponía una ventaja decisiva en el conocimiento de su dueña frente a la miseria de un humano que se creyó dueño del mundo, y que ahora era dueño de la nada.


cuento


Entonces, el demonio calló. Y en el silencio de un mundo perdido, todo lo necesario para perder definitivamente el control de su existencia estaba encerrado en ese trozo de alma convertida en papel.

Y el humano pensó.
«Tal vez el demonio tenga razón. La conciencia de la verdad representaría demasiada ventaja y demasiada dependencia para alguno de los dos.
»Pero, ¿para cuál de nosotros dos?
Pronto, la rebeldía y la duda lo cargaron de osadía, y en un segundo de inspiración, a manera de epitafio de una vida vacía y terminada, el humano escribió:
Ella tiene un nombre. Y ese nombre es el que a todas nombra. Su nombre es...

Mas aún, el demonio lo interrumpió.
«No deberías grabarlo humano, no en este papel».
Y contra el cataclismo de una vida que se extinguía, o que comenzaba a hacerlo, la cobardía retomó el control. Y tanto humano como demonio tomaron consideración de su inútil historia. ¿Y para qué dejar en esta tierra baldía, un vano testamento de lo que su yo interior deseó? Mejor sería llevárselo consigo...
Aunque fuese ya demasiado tarde.


relato


Buenas noches

163 comentarios - la Hora del Demonio

@kdcobain
a favs y despues lo leo, interesante
@arcangelxzero
estaba bastante bueno thanx pero..... cual era el nombre de aquella mujeeerr?


jajajajajaj ojala sigas escribiendo mas... estaba genial
@neoalias
¿y cual es el nombreeeeeeeeeeeee? ¿quién lo escribio?
@iureetdeiure
Sencillamente espectacular!! Atrapante y, concuerdo con vos en que es acorde para esta noche.
Además me gusta la expresión \"ante todo\" con la que comenzás y no \"antes que nada\" (...) aunque, sea como sea, ante todo y antes que nada, tal vez está ella... me la llevo conmigo.

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Nota al margen:
Me apena haber leído algunos comentarios, se supone que es inteligencia colectiva... ¿quieren todo digerido? ¿para qué preguntan el nombre, si supuestamente leyeron?
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Ud no es merecedor de tal maltrato... volveré mañana para acompañar en la lucha.
@blanconegro
Excelente! gracias por compartir
@IronMaiden23
EXCELENTE!!!!!!!!
muy muy bueno loco!
@litterarte
Aquí me apersono (parcialmente al menos) delvolviendo gentileza, es realmente extraño lo que comentabas en mi post, será el insconsciente colectivo que Jung tanto mencionaba... por otra parte acabo de encontrar este texto que parece muy interesante, lo agrego, lo leo cuando esté más vivo que muerto (que no es el caso ahora) y regreso con un comentario decente. Saludos y buena noche.
@jerobg
Sí, más allá de que yo ahora esté ebrio, vale decir: me cago en las mujeres.
@waits
que mortal no sabe de estas palabras:
«He soñado con ella desde incoherentes estados. He imaginado la perfección sólo con tocar su cuerpo. He estrellado mi genio con la memoria de sus dedos hundidos en el centro de un pastel, en la carne de mi corazón. He vuelto por última vez a ella, con un silencio paralizante después de algún obsequio celoso y desinteresado. Y todo eso que hoy me revuelve en pasado discontinuo, me está hundiendo sin misericordia. Y ya no sé qué hacer.>>
maldigo el recuerdo que se atrinchera hoy , cuando todo parecía tan calmo... mi abrazo y mis puntos.
@elmachodeamerica5
La literatura posteada por ti Max y la de Waits siempre son un alimento literario suculento, me agrada Gracias por compartir y toma +10
propio
@politox23
ojo! no es ningun pavo el demonio eh?


demonios
@GanjaFree
Excelente Marxscell!! Una obra de lujo de la literatura taringuera jejee...
Mis puntos para vos...
@iureetdeiure
Bueno, mi amigo, que siga fluyendo, entonces.

Dejo toda la poca valoración que el reglamento permite, como incentivo de nuevas incursiones.
@NahuelINXS
Relojes te debo 10 master, ,muy bueno
@jpd
Muy buen aporte
+5
@Naufrago92
supremo, como todos tus textos...
+10
@Anticrist
Cita de Céline, para observar demonios: \"...a preguntar el precio de las cosas antes de tocarlas y, sobretodo, antes de encariñarme con ellas\".
Que gran destreza carga su pluma, realmente se disfrutan mucho sus historias amigo taringuero.
Saludos
@Resant
Muy bueno... gracias por la invitacion
@jerobg
Maldito seas, Satanás, sacte el antifaz.
Espectacular producción, no sólo literaria, ya que hiciste jugar muchas imágenes. Aplausos, caballero, ha logrado impactarme.
Un abrazo!
@poven
No debería guardar en simples caracteres lo que estoy pensando. Pero las palabras, en ocasiones como ésta, producen efectos reconfortantes al alma, aún con la presencia de un demonio, aún con el recuerdo de una mujer sin nombre...

Gracias, marxscell
@jerobg
Te dejé puntos? Creo que sí, pero no sé si se cargaron.
Aviseme, maestro!
Salute.
@HarrisDickinson
esto no es un cuento, ni un relato, ni un conjunto de ideas armonizadas, esto es una obra de arte, lo lei 2 veces, disfrute cada palabra, es realmente maravilloso,. no me alcanzan las palabras, de verdad, te felicito

toma los 10 que tengo, la verdad, sos un maestro
@deckard73
muy muy bueno, realmente.. un placer haberlo leído.
+10 y gracias por la invitación
@pepeck
Muy bueno, tiene algo de las historias oscuras antiguas pero con un lenguaje mas moderno, me gustó mucho.

+10
@Rimol
Genial. Es muy difícil encontrar relatos donde cada palabra parezca estar cuidadosamente elegida.

Te dejo mis 10