El post que buscas se encuentra eliminado, pero este también te puede interesar

Primero yo. Cuento propio... por Literatura en T!

Nota: Cualquier similitud con personajes reales o ficticios puede no ser mera casualidad.



Primero yo.



Cada paso había sido siempre bien calculado. No hubo jamás ningún acto que escapara a un implacable escrutinio de su autocrítica previa, corriente y posterior.
Algún loquero diría que le era imposible ceder el control, algún poeta filosofaría sobre su incapacidad de fluir al ritmo de los imprevistos y las sorpresas. Algún amante le reprochó su frío calcular y algún clímax fingido al servicio de poder salvar la relación esencial y productiva.

Lo cierto es que hacía un tiempo ya que sentía el amargo sabor de la soledad y le había empezado a pesar un poco tener que ir sola al cine. Pero lo que más le molestaban eran los cumpleaños y los velorios. Todos parecían tenerle lástima, aunque era más probable que sólo fuera envidia de su autosuficiente individualidad.
Así que decidió intentar bucear en esa aventura sin estrenar de soltar el control. Muy pragmáticamente elaboró un concienzudo cuestionario para analizar qué medidas debería tomar para efectivizar el cambio.

Primero empezó por su dieta. Tampoco era imprescindible poner en riesgo su salud, se dijo, y no veía de qué manera ceder a las tentaciones de la gula podía llevarla a una vida más relajada. Lo primero que se le vino fue la idea de perder horas abrazada al inodoro dejando salir lo que su estómago no aceptara, ¿qué necesidad?

Gula. La palabra rebotó y le hizo pensar en los pecados capitales. Muy inteligentes los prelados con eso de inventar 7 de ellos. Buena forma de no dejar casi nada librado al azar manteniendo el control sobre sus feligreses. Al fin y al cabo, que los cardenales se dieran abundosos banquetes de salmón ahumado no llevaría a la sociedad a un caos, en absoluto, aunque el obreraje reclamando salmón ahumado en la canasta básica, ja, buena broma sería ésa.
Gula, repitió. ¿Y los otros seis? Decidió repasar sus recuerdos de catecismo recibido en largos años en el colegio de monjas y analizarlos, quizás hubiera alguno que le ayudara como cuña para forzar la escotilla detrás de la que se escondía la espontaneidad.
Y repasó.

Avaricia. Sabía a ciencia cierta que ése tampoco era un problema para ella. Muy bien había aprendido en carne propia las consecuencias del irresponsable acto de dar en demasía que cometió su hermano mayor y que lo dejó muy tempranamente en la miseria más espantosa. Hoy sólo le quedaba el apartamento en Punta del Este, el de Pocitos y los autos suyo y de su esposa que apenas podía mantener con su jubilación de Senador de la República. Siempre anduvo ayudando a parientes y amigos en desgracia. Ella jamás sería así. Por suerte había podido preservar lo que heredó de la familia y lo tenía bien guardado en el cofre-fort del banco. Y sus dineros generaban interesantes intereses que le permitían seguir invirtiendo en valores. De pronto recordó el reproche de su prima, cuando tras el entierro de su tío Andrés se generó aquel confuso incidente por las joyas de la abuela que él había guardado en su caja fuerte. Sacudió la cabeza. Su querida abuela siempre había querido que ella heredara aquellas alhajas. Fue bueno de su parte asegurarse de cumplir la voluntad de la anciana.
Sin problemas en ése territorio siguió evaluando.

Lujuria. Interesante pecado. ¿Cuál era la diferencia entre dejarse llevar por los arrebatos de la carne y mantener relaciones íntimas con un esposo que nunca supo cómo hacer para hacerla madre de todos modos? Por mucho que lo pensó no encontró la respuesta a por qué alguien caería en el pecado de llegar a cualquier extremo en aras de la pasión salvaje y descontrolada, como decían. Ni siquiera se le ocurrió que eso existiera realmente. Pura propaganda de prostitutas, viejos verdes y maricas, seguramente buscando algún beneficio mediático o económico o simplemente desvaríos de gente anormal. Ni modo de complicarse con eso.


Ira. Éste era difícil. No recordaba haber tenido lugar para la ira en su mente. Claro que la habían sacado de quicio muchas veces y había estallado en gritos coléricos y aparatosos ocasionalmente, pero podía encontrar muy fácilmente la explicación a sus reacciones en el enorme error de quienes la hicieron estallar y la provocaron con estúpidos argumentos o reclamos. Como cuando aquella “amiga” le reprochó haber vendido la identidad de Pedro. Todavía se le erizaba la piel de la rabia. Pedro se las buscó, él le decía lo que pensaba de los encargados de poner orden en la patria a cualquiera que quisiera escucharlo. Él se las buscó. Pero el mechón de pelo de su ex-amiga fue un buen trofeo luego que la pelea verbal dejó de tener sentido, igual que la estúpida “amiga”.

Soberbia. Por suerte nunca conoció a nadie que poseyera este pecado. Sus más cercanos conocidos eran todos gente linda y bien. Habían sido criados con lujos y bajo la supervisión de alguna ocasional institutriz. Con buenas bibliotecas repletas de libros bellos, elegantes, con lomos de cuero y letras de oro. Esa dedicación de sus mayores a una educación pulida entre gente de buenas familias había sido sin dudas una puerta de entrada a círculos elegantes e interesantes donde las inquietudes de las masas ignorantes no manchaban las bellas ceremonias de presentación en sociedad a los quince. Y luego, más tarde, la lógica entrada para obtener un buen puesto de trabajo en altos rangos de distintas empresas que valoraban aquellos esfuerzos y vínculos sociales.
¿Y acaso todo lo que había ido logrando en su vida, con tanto esfuerzo, no era digno de ser valorado y llevado adelante como un estandarte? Obvio que sí, se dijo. Que muchos se dedicaran a placeres inútiles y errados y perdieran el tiempo sin hacer nada productivo era culpa sólo de ellos. Bien orgullosa estaba ella de su superioridad lograda con tesón. “De ninguna manera hay pecado en el orgullo, sólo un tonto diría que el orgullo se llama soberbia” concluyó. No lo pensó mucho más, ése pecado no parecía tan interesante después de todo.
A ver qué más había que considerar.
Y siguió repasando.

Sus ideas reconstruían la lista aprendida de memoria años antes con una regla nemotécnica que le enseñara su abuela inglesa: “acuérdate de Gales y Pi, ahí están los 7 pecados”. Ella había sido oriunda de Gales y, aunque nunca entendió que Pi tuviera un valor númerico, lo encontró de sonido gracioso y propósito útil para su regla.
Pobre abuela Anne, no llegó a verla recibirse como abogada y Suma Cum Lade.
De todos modos: Gula, Avaricia, Lujuria, Envidia, Soberbia, Pereza e Ira, aún lo recordaba bien.
Así que prosiguió con el siguiente en la lista.

Pereza. Bien libre estuvo siempre de ese vicio malsano. Jamás sintió que no tenía ganas de hacer lo que debía hacer. Pero sí conocía muy bien el corte de personalidad de quienes la padecían. Cada día los veía con pancartas llenando espacios en las calles y manifestándose frente al Palacio de Justicia o el Legislativo, según el origen de las supuestas reclamaciones. No tenían ganas de trabajar, simplemente eso. Disfrutaban amucharse en hordas sudorosas y compartían mates que pasaban de una boca sucia a otra más inmunda aún. Cómo les hacía falta palo y rigor para entender su error. Pero ya serían castigados por su pecado. Malditos.
Incluso cuando tenía algo para donar siempre se aseguraba de dárselo a quien no fuera perezoso, si era ropa usada, se las cambiaba por algún trabajo en el jardín o algo así, si era comida lo que pedían, que se molestaran al menos en traer su propio tupper o bolsita, ella no tenía por qué tomarse el trabajo de embalarlo para ellos, que se movieran un poco.

Se acercaba al final de su lista que se le había desordenado un poco. Subió a su Mercedes, olió el cuero de los asientos con placer y se encaminó a la reunión de solos y solas a la que la había invitado Madelón. Qué tipa rara. Desde que había conocido a ese empresario petrolero en un viaje a Dubai para una convención de la OPEP y se habían vuelto juntos ya hablando de matrimonio y todo eso, Madelón había cambiado. Se había puesto a organizar estas reuniones para los amigos de su futuro marido y para las solteras y divorciadas que conocía de sus años de estudiante de Diplomacia. Cómo le molestaba ese aire de superioridad en sus ojos al saludar y presentar al imbécil del millonario. Como si ella hubiera hecho algo loable al acostarse con él para engancharlo, qué hija de puta.
Pero ni modo, tendría que poner su mejor cara de alegría y agradecimiento por la invitación, sonreír levemente, tanto como se lo permitiera el botox inyectado hacía 15 días. “Me alegro tanto por vós” le diría a Madelón y seguiría impertérrita ante los nuevos diamantes que seguro la muy yegua luciría para la ocasión.
Buscaría distraerse pensando en sus nuevos planes de ser más espontánea.
Volvió a su lista de pecados.

Ni cuenta se dio cuando el camión con zorra cargado de troncos y sin frenos, le pasó por arriba a menos de diez minutos de salir de la zona del Puerto para tomar la avenida hacia Carrasco, ese barrio tan fino.



24 comentarios - Primero yo. Cuento propio... por Literatura en T!

@juanesloko
Realmente genial! un relato bien ácido, de los que más disfruto, llevado a la perfección junto con acotaciones que me sacaron más de una sonrisa en esta tarde un poco aburrida.
La parte de reflexión hacia quienes apunta el relato (entiéndase que no me siento excluido del grupo) la reservo para mí y mi otro yo.
A vos Adriana, te felicito por seguir incursionando en este género que te calza de maravilla y con el que lográs resultados excelentes. Mis puntos te los debo porque ya me endeudé demasiado el día de hoy, pero llegarán a su debido tiempo.
Un abrazo y que andes bien.
@waits
muy bueno amiga, me entristece llegar solo, me asusta la oscuridad...
llegaran mis puntos, mi afecto queda hoy aquí, plasmado, eterno...
@Naufrago92
mis puntos los dejo aquí, pues me encantó el final...
@gandhi
Bien relatado, buen final, interesante acidez. 10+, y seguí invitando.
@jerewolf
Ufff....podria escribir bien largo sobre este cuento....tiene tantas cosas!!!....tratare de ir por partes (decia Jack)...desde lo general a lo particular....
Me parece muy bueno, y digno de disfrutar....y releer!!!!!!!
Social y emocionalmente jugado!!
Desde la profunda y poco convencida autocritica de la protagonista, hasta su acida vision del mundo que la rodea. hay una mezcla perfectamente balanceada entre lo que la protagonista siente como mujer y su entorno. Salir de la estructura a traves de los pecados capitales es un recurso magnifico, para llegar a un desenlace abrupto, como lo suelen ser los de la vida. Encuentro un mensaje demoledor: vivi la vida! (en el minuto siguiente puede ser tarde...
Es mi humilde opinion....
Gracias por compartir.... y muy merecidamente mis formales +10
Un placer!!!!!
@AMO56
Distraer al enemigo para caerle con una carga de tronco, no vale, en serio que no quise hacer trampa y me lo fui leyendo, linea por linea, me tomo por sorpresa y el tono desapegado al contar el desastre final esta de pelos. Bueh, debo caer en la obviedad, mis mas sinceras envidias, algun dia espero llegar a ser tan tramposo
mis 10 del dia para usted. salu2
@galenzo17
como siempre un placer, leer tu literatura y encima que me invite la autora, gracias te dejo 10 por que no tengo mas
saludos y felicidades a tu patria che
@julianvcp
Me hizo acordar a la viuda de los jueves... que sensación tan rara, que mundo ese, la puta. Algun dia les va a tocar!

Me gustó señorita!!! saludos
@vigotecapo
quien cree que la vida es color de rosa vive en una utopia, la vida esta plagada de situaciones no gratas ( en realidad no es la vida, son las personas )el dia que se entienda que al cajon no te llevas nada, que vivir peleando, mezquindando, solo lleva a tener una vida sin amigos verdaderos, sin afectos verdaderos .ese dia sabran ellos lo que es disfrutar la vida en serio ..brindo por tu reflexion y dejo lo poco que te puedo dar desde aca...un +10 merecido...saludos amiga y segui aportando a la inteligencia colectiva
@jerobg
Un relato vibrante, una sinestesia de sacrilegios y literatura.
Hermoso lo suyo! No dejo puntos hoy porque los deje en el post de su amiga..., pero volveré! Hasta entonces...
Au revoir!
@juanesloko
ahi fueron mis 10. un saludo
@julianvcp
ALGUIEN VIO A ISCARIOTE???
@ViQuiconQ
Nop, hace rato que no aparece.
@Filiby
Brillante relato, no puedo hacer más que unirme a la ola de congratulaciones que hay a su alrededor. El final insuperable. Gracias por compartirle.
@iscariote
Pucha!!! Uno ya no puede ausentarse unos días para calear la pieza sin que los amigos piensen que se colgó del techo o se lo llevó la cana (y no sería la primera vez)...
A ver, por dónde empiezo? Antes que nada, me encantó, negra!!! Y fuera de cualquier apreciación personal, te digo con la mayor de las franquezas, que técnicamente es impecable. Alguna vez tuvimos una larga charla sobre tu primer cuento con alguien que no está presente en los comentarios, y esa era mi postura, lo falta de errores que es tu literatura técnicamente (ortografía, gramática y lineamientos básicos de la narrativa). Y aunque \"summa cum laude\" no se escribe como lo pusiste ahí, gracias por redemostrar mi tesis, con hechos...
Ahora, lo personal: siempre tuve un metejón con la \"conchetez\" que siempre me criticaron de radical, y aunque algunas razones, que no viene al caso referenciar ahora, me dieron la razón con el tiempo, puedo afirmar con todo conocimiento de causa que es un mundo muy sorete que \"enmierdece\" hasta al alma más pura. En fin, mis puntos se quedan acá, y voy a continuar mi tour de reaparición...
@becassine_2009
Querida proluna8: ¡Mis primeros 10 puntos para tu cuento! No te tengo que decir que es un excelente relato. Me ha hecho reir en grande. bécassine
@xxxTofyxxx
me encantó!!! muy bueno el cuento, el final brillante! mañana t dejo mis puntos...
@xxxTofyxxx
xxxTofyxxx dijo:me encantó!!! muy bueno el cuento, el final brillante! mañana t dejo mis puntos...

pasando a cumplir!!! seguí posteando me encanta como escribis...