
Li Tai Po
Es el poeta más famoso y popular de la dinastía Tang, considerada la época de oro de la poesía china. Según testimonios de su tiempo, escribió cerca de 20.000 poemas, de los que se han conservado menos de la décima parte. A pesar que el siglo VII fue uno de los más convulcionados de la historia china, Li Po prefirió un tono lírico individualista y desenfadado, experto en cantar las glorias del vino y de la naturaleza.
LA obra de Li Tai Po -también conocido como Li Po, Li Tai Bai o Li Bai- constituye una de las cumbres más intensas de la literatura china y, por su enorme difusión fuera de las fronteras originales, un hito venerable de la poesía de todos los tiempos. La influencia de sus composiciones en la cultura occidental, sobre todo aquella ejercida sobre los creadores del siglo XX, es una constante que ha ampliado, definitivamente, los horizontes de ese universo llamado creación verbal.
En el contexto peruano, la producción crítica en torno de Li Tai Po y, en general, de las literaturas orientales, cuenta ya con un nutrido grupo de textos antológicos, precedidos por cuidadosos estudios preliminares. Uno de los responsables de este movimiento de apertura hacia nuevas latitudes es el traductor e investigador Guillermo Dañino, quien actualmente se desempeña como profesor del Centro de Estudios Orientales de la Universidad Católica, donde tiene a su cargo los cursos de filosofía y literatura chinas. Ha publicado Desde China (1990), El abanico de otoño (1993) -selección de proverbios chinos-, Esculpiendo dragones (1996) -antología de la literatura china en dos volúmenes-, La pagoda blanca (1996) -colección de poemas de la dinastía Tang-, Sobre un sauce, la tarde (1998) -poemas de Zhang Kejiu-. Su reciente entrega es una bellísima selección de poemas titulada Manantial de vino, escritos precisamente por el autor mencionado al inicio de la presente nota.
Bebiendo solo a la luz de la Luna
Entre las flores, un tazón de vino
bebo solo, ningún amigo está cerca.
Levanto mi copa, invito a la Luna
y a mi sombra, y ahora somos tres.
Mas la Luna nada sabe de bebidas
y mi sombra se limita a imitarme,
pero así y todo, Luna y sombra serán mi compañía.
La primavera es época propicia para el goce.
Canto y la Luna prolonga su presencia,
bailo y mi sombra se enreda.
Mientras me mantengo sobrio, somos alegres juntos,
cuando me embriago, cada uno marcha por su lado
jurando encontrarnos en el Río de Plata de los cielos.
Feliz encuentro
El viento de la primavera nos embriaga
y sería feliz si los tres pájaros azules, mensajeros del cielo,
quisieran llevarte de cuando en cuando mis tiernos pensamientos.
Debes saber que el tiempo se va raudo,
nuestros negros cabellos muy pronto serán blancos.
Lamentamos la juventud perdida
¡pero ella no retorna nunca más!
¡Quiero decirte que te amo
y ojalá que tu amor responda al mío!
La vida humana se parece a la cera que escurre de los cirios,
cuando la cera se consume, la luz se extingue.
Las flores se abren más y más bellas en las ramas;
mientras la primavera avanza hacia su fin
ellas sólo piensan en las delicias del rocío y la lluvia,
¡no piensan nunca en su fin tan cercano!
Cuando mi alma se evadió de mi cuerpo rígido,
yo estaba triste al ver mi sepulcro en Tangtú.
La niebla matinal envolvía el bosque de pinos verdes
y allá lejos, la aldea se hundía entre la bruma.
Pero después de la muerte de mis hijos amados
ninguna atadura terrestre aprisionó mi alma.
Entonces suspiré largamente y subí al Kuen-Luen.
Siempre borracho de vino, me vestí con un traje parecido a las plumas del fénix.
El monte es tan elevado que se pueden coger las estrellas a sus pies.
Poema
Gracias al Sol florecen los perales y duraznos,
¡qué lujo y seducción esparcen sus bellas flores!
El viento del Este acaricia todas las cosas,
y árboles, y hierbas parecen querer hablar.
Las ramas desnudas se visten de follaje
y la fuente seca reemprende su curso.
La fuerza suprema hace girar el Cielo y la Tierra,
el tiempo jamás deja su látigo en reposo...
Hasta el oro y la piedra se convertirán en polvo,
nada se perpetúa bajo el viento y la helada.
En el temor de morir, después que el Sol y la Luna se pongan,
propongámonos estar contentos, bebamos y cantemos.
El hielo del otoño atacará de pronto sin piedad los débiles sauces y las cañas.
Link para bajarte toda su obra (O como bien dice arriba, lo que se conservo de ella)
http://rapidshare.com/files/292674784/Po_Li_Tai_-_Poemas.DOC
Ojala les interese tanto como a mi, un abrazo a todos!
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Creado el: 13.10.2009 a las 04:50:42 hs.
Categoría: Arte
Tags: Literatura, poesia, china, li tai po







