Poemas y romances de Federico Garcia Lorca

FEDERICO GARCIA LORCA

Poemas y romances de Federico Garcia Lorca

1898-1936
1898 El 5 de junio nace Federico García Lorca en Fuente Vaqueros,
provincia de Granada, hijo de Federico García Rodríguez y Vicenta
Lorca Romero. Será el mayor de cuatro hermanos: Francisco, Concha
e Isabel.
1908 Pasa unos meses en Almería, donde comienza sus estudios de
bachillerato. Primeros estudios de música. 1909 se traslada con
su familia a vivir a Granada.
1915-1917 Estudios de Filosofía y Letras y de Derecho en la
Universidad de Granada. Amistad con el núcleo intelectual granadino
(Melchor Fernández Almagro, Miguel Pizarro, Manuel Ángeles Ortiz,
Ismael G. de la Serna, Angel Barrios,...). Viajes de estudios,
dirigidos por el Catedrático Martín Domínguez Barrueta, por
Andalucía, Castillla y Galicia. Inicia su amistad con el compositor
Manuel de Falla, quien fija su residencia en Granada.
1918 Publica en Granada su primer libro Impresiones y Paisajes y
escribe algunos poemas que aparecerán más tarde en su primer libro
de versos, Libro de Poemas.


1919-1924
1919 Se instala en la Residencia de Estudiante de Madrid, donde vivirá
hasta 1928. En estos años conocerá a Luis Buñuel, Salvador Dalí,
José Moreno Villa, Emilio Prados, Pedro Salinas, Pepín Bello....
1920 El estreno en el Teatro Esclava de Madrid de su obra El maleficio
de la Mariposa supone un total fracaso. Se matricula en la Facultad
de Filosofía y Letras. Inicia la redacción de las Suites.
1921 Publica Libro de Poemas. En noviembre escribe la casi totalidad
del Poema del Cante Jondo. Juan R. Jiménez incluye en su revista
Indice poemas de Lorca.
1922 Lee, en el Centro Artístico de Granada, su conferencia El Cante
Jondo. Primitivo canto andaluz. 13-14 de junio: se celebra en la
plaza de los Aljibes de la Alambra de Granada la "Fiesta-concurso
del cante jondo". Empieza la redacción de la tragicomedia de Don
Cristóbal y la señá Rosita.
1923 Enero: con ocasión de la fiesta de los reyes Magos, se celebra
en su casa una función de Títeres organizada por él y por Falla.
Primeros dibujos. Asiste, en Madrid, al banquete en honor de Ramón
Gómez de la Serna. En junio se licencia en Derecho por la Universidad
de Granada. En el otoño Salvador Dalí llega a la Residencia de
Estudiantes. Amistad con el pintor Gregorio Prieto y con Rafael
Alberti. Juan Ramón Jiménez le visita en Granada.


1925-1928
1925 Termina Mariana Pineda. Primavera: Primera estancia en Cadaqués,
en casa de la familia Dalí.
1926 Realiza numerosas excursiones, principalmente por las Alpujarras,
con Manuel de Falla. La familia adquiere la Huerta de San Vicente,
en la vega granadina, donde para frecuentes temporadas. La Revista
de Occidente publica su Oda a Salvador Dalí. Lee en el Ateneo de
Valladolid poemas de sus libros en preparación (Suites, Canciones,
Cante Jondo y Romancero Gitano).
1927 Publica el libro Canciones. Segunda estancia en Cataluña. La
compañía de Margarita Xirgu estrena Mariana Pineda en el Teatro
Goya de Barcelona. El grupo de L´Amic de les Arts (S. Gasch, J.V.
Foix, L. Montanya, S. Dalí,...) organiza, en las Galerías Dalmau
de Barcelona, una exposición de sus dibujos. La compañía de
Margarita Xirgu estrena Mariana Pineda en el Teatro Fontalba de
Madrid. Conoce a Vicente Aleixandre. Diciembre: el Ateneo de
Sevilla, en ocasión del Homenaje a Góngora, organiza una lectura
de Federico García Lorca, Dámaso Alonso, Jorge Guillén, Gerardo
Diego, Juan Chabás, José Bargamín y Rafael Alberti. Conoce a Luis
Cernuda y Joaquín Romero Murube.
1928 Un grupo de intelectuales granadinos, dirigidos por Federico
García Lorca, funda la revista Gallo, de la que se publicarán dos
números. Publica en la Revista de Occidente su primer Romancero
Gitano. Publica, de modo parcial, la Oda al Santísimo Sacramento
del Altar. Lee en la Residencia de estudiantes la conferencia
Canciones de Cuna Españolas.


1929-1932
1929 Segunda edición de Canciones. Estreno de Mariana Pineda en
Granada. Junio: Sale para los Estados unidos, vía París-Londres,
en Compañía de Fernando de los Ríos, arribando a Nueva York. Se
matricula en la Universidad de Columbia. Frecuenta teatros, cines,
museos y se apasiona por el jazz. Veranea en Vermont, huésped de
Philip Cummings, y luego en Catskill mountains, con Angel del Río.
De vuelta a Nueva York se instala en el John Jay Hall de la
Universidad de Columbia, donde permanecerá hasta enero de 1930.
Comienza a trabajar en lo que será Poeta en Nueva York, escribe el
guión de Viaje a la Luna y empieza El Público.
1930 Pronuncia unas conferencias en la Universidad de Columbia y
en el Vassr College. El torero Ignacio Sánchez Mejías y la cantante
La Argentinita le visitan en Nueva York Invitado por la Institución
Hispano-Cubana de Cultura marcha a La Habana, donde pronuncia varias
conferencias y termina El Público. De vuelta a España, estrena en
Madrid la versión breve de La Zapatera prodigiosa.
1931 Publica algunos poemas de Poeta en Nueva York. Publica el Poema
del Cante Jondo. Termina Así que pases cinco años. Dirige y funda
con Eduardo Ugarte el teatro universitario ambulante La Barraca.
Conferencia y lectura de poemas de Poeta en Nueva York en la
Residencia de Señoritas, de Madrid.
1932 Conferencias en Valladolid, Sevilla, Salamanca, La Coruña,
San Sebastián y Barcelona. Escribe Bodas de Sangre. Exposición de
dibujos en el Ateneo Popular de Huelva. Primera salida de La Barraca
que representa obras del teatro clásico español en varios pueblos de
la península.


1933-1936
1933 Estreno de Bodas de Sangre en el teatro Beatriz de Madrid, y de
Amor de Don Perlimplín en el español. Se publica en Méjico la Oda de
Walt Whitman.
1933-1934 Triunfal estancia en Argentina y Uruguay. En Buenos Aires
da conferencias y asiste a las clamorosas representaciones de Mariana
Pineda, Bodas de Sangre y la Zapatera prodigiosa. Conoce a Pablo
Neruda. Bodas de Sangre alcanza un gran éxito, sobrepasando las cien
representaciones. Estancia en Montevideo donde pronuncia varias
conferencias. Regresa a España en el mes de Mayo. Muere en la plaza
de toros de Manzanares, Cuidad Real, su amigo el toreo Ignacio
Sánchez Mejías. Continúan las representaciones de La Barraca. Pasa
a limpio el original de Diván del Tamarit. Estreno triunfal de Yerma
en Madrid por la compañía de Margarita Xirgu.
1935 Publica el Llanto por Ignacio Sánchez Mejías. Trabaja en Doña
Rosita la Soltera o el Lenguaje de las Flores. Estancia en Barcelona,
donde da conferencias y asiste a las representaciones de Yerma y
Bodas de sangre. Estrena Doña Rosita la Soltera y trabaja en los
Sonetos. La compañía de Lola Membrives estrena La Zapatera prodigiosa
en el teatro Coliseum de Madrid.
1936 Publica Primeras Canciones. Concluye La Casa de Bernarda Alba,
que no se representa hasta 1945 en Buenos Aires. participa en un
homenaje a Luis Cernuda. 13 de julio: sale de Madrid hacia Granada.
18 de julio. Alzamiento militar contra el Gobierno de la República.
16 de agosto: es detenido. 19 de agosto: Federico García Lorca es
asesinado en Víznar (Granada). Deja inédita e inconclusa una numerosa
obra.



SELECCION DE ROMANCES Y POEMAS

REYERTA

A Rafael Méndez

En la mitad del barranco
las navajas de Albacete,
bellas de sangre contraria,
relucen como los peces.
Una dura luz de naipe
recorta en el agrio verde
caballos enfurecidos
y perfiles de jinetes.
En la copa de un olivo
lloran dos viejas mujeres.
El toro de la reyerta
se sube por las paredes.
Ángeles negros traían
pañuelos y agua de nieve.
Ángeles con grandes alas
de navajas de Albacete.
Juan Antonio el de Montilla
rueda muerto la pendiente,
su cuerpo lleno de lirios
y una granada en las sienes.
Ahora monta cruz de fuego,
carreta de la muerte.

El juez, con guardia civil,
por los olivares viene.
Sangre resbalada gime
muda canción de serpiente.
-Señores guardias civiles;
aquí pasó lo de siempre.
Han muerto cuatro romanos
y cinco cartagineses.

La tarde loca de higueras
y de rumores calientes
cae desmayada en los muslos
heridos de los jinetes.
Y ángeles negros volaban
por el aire del poniente.
Ángeles de largas trenzas
y corazones de aceite.




Romance de la luna, luna

La luna vino a la fragua
con su polizón de nardos.
El niño la mira, mira.
El niño la está mirando.
En el aire conmovido
mueve la luna sus brazos
y enseña, lúbrica y pura,
sus senos de duro estaño.
Huye luna, luna, luna.
Si vinieran los gitanos,
harían con tu corazón
collares y anillos blancos.
Niño, déjame que baile.
Cuando vengan los gitanos,
te encontrarán sobre el yunque
con los ojillos cerrados.
Huye, luna, luna, luna,
que ya siento los caballos.
Niño, déjame, no pises
mi blancor almidonado

El jinete se acercaba
tocando el tambor del llano.
Dentro de la fragua el niño
tiene los ojos cerrados.

Por el olivar venían,
bronce y sueño, los gitanos.
Las cabezas levantadas
y los ojos entornados.

¡Cómo canta la zumaya,
ay, cómo canta en el árbol!
Por el cielo va la luna
con un niño de la mano.

Dentro de la fragua lloran,
dando gritos, los gitanos.
El aire la vela, vela.
El aire la está velando.




Romance del emplazado

Para Emilio Aladrén

¡Mi soledad sin descanso!
Ojos chicos de mi cuerpo
y grandes de mi caballo,
no se cierran por la noche
ni miran al otro lado
donde se aleja tranquilo
un sueño de trece barcos.
Sino que limpios y duros
escuderos desvelados,
mis ojos miran un norte
de metales y peñascos
donde mi cuerpo sin venas
consulta naipes helados.

Los densos bueyes del agua
embisten a los muchachos
que se bañan en las lunas
de sus cuernos ondulados.
Y los martillos cantaban
sobre los yunques sonámbulos,
el insomnio del jinete
y el insomnio del caballo.

El veinticinco de junio
le dijeron a el Amargo:
Ya puedes cortar si gustas
las adelfas de tu patio.
Pinta una cruz en la puerta
y pon tu nombre debajo,
porque cicutas y ortigas
nacerán en tu costado,
y agujas de cal mojada
te morderán los zapatos.
Será de noche, en lo oscuro,
por los montes imantados,
donde los bueyes del agua
beben los juncos soñando.
Pide luces y campanas.
Aprende a cruzar las manos,
y gusta los aires fríos
de metales y peñascos.
Porque dentro de dos meses
yacerás amortajado.

Espadón de nebulosa
mueve en el aire Santiago.
Grave silencio, de espalda,
manaba el cielo combado.

El veinticinco de junio
abrió sus ojos Amargo,
y el veinticinco de agosto
se tendió para cerrarlos.
Hombres bajaban la calle
para ver al emplazado,
que fijaba sobre el muro
su soledad con descanso.
Y la sábana impecable,
de duro acento romano,
daba equilibrio a la muerte
con las rectas de sus paños.




La Casada Infiel

A Lydia Cabrera y a su negrita

Y que yo me la lleve al río
creyendo que era mozuela,
pero tenía marido.
Fue la noche de Santiago
y casi por compromiso.
Se apagaron los faroles
y se encendieron los grillos.
En las últimas esquinas
toqué sus pechos dormidos,
y se me abrieron de pronto
como ramos de jacintos.
El almidón de su enagua
me sonaba en el oído,
como una pieza de seda
rasgada por diez cuchillos
Sin luz de plata en sus copas
los árboles han crecido,
y un horizonte de perros
ladra muy lejos del río.

Pasadas las zarzamoras,
los juncos y los espinos,
bajo su mata de pelo
hice un hoyo sobre el limo.
Yo me quité la corbata.
Ella se quitó el vestido.
Yo el cinturón con revólver
Ella sus cuatro corpiños.
Ni nardos ni caracolas
tienen el cutis tan fino,
ni los cristales con luna
relumbran con ese brillo.
Sus muslos se me escapaban
como peces sorprendidos,
la mitad llenos de lumbre,
la mitad llenos de frío.
Aquella noche corrí
el mejor de los caminos,
montado en potra de nácar
sin bridas y sin estribos.
No quiero decir, por hombre,
las cosas que ella me dijo.
La luz del entendimiento
me hace ser muy comedido.
Sucia de besos y arena,
yo me la lleve del río.
Con el aire se batían las
espadas de los lirios.

Me porté como quien soy.
Como un gitano legítimo.
La regalé un costurero
grande de raso pajizo,
y no quise enamorarme
porque teniendo marido
me dijo que era mozuela
cuando la llevaba al río.


GRANADA

Granada, calle de Elvira,
donde viven las manolas,
las que se van a la Alhambra,
las tres y las cuatro solas.
Una vestida de verde,
otra de malva, y la otra,
un corselete escocés
con cintas hasta la cola.

Las que van delante, garzas
la que va detrás, paloma,
abren por las alamedas
muselinas misteriosas.
¡Ay, qué oscura está la Alhambra!
¿Adónde irán las manolas
mientras sufren en la umbría
el surtidor y la rosa?

¿Qué galanes las esperan?
¿Bajo qué mirto reposan?
¿Qué manos roban perfumes
a sus dos flores redondas?

Nadie va con ellas, nadie;
dos garzas y una paloma.
Pero en el mundo hay galanes
que se tapan con las hojas.
La catedral ha dejado
bronces que la brisa toma;
El Genil duerme a sus bueyes
y el Dauro a sus mariposas.

La noche viene cargada
con sus colinas de sombra;
una enseña los zapatos
entre volantes de blonda;
la mayor abre sus ojos
y la menor los entorna.

¿Quién serán aquellas tres
de alto pecho y larga cola?
¿Por qué agitan los pañuelos?
¿Adónde irán a estas horas?
Granada, calle de Elvira,
donde viven las manolas,
las que se van a la Alhambra,
las tres y las cuatro solas.




LLUVIA

La lluvia tiene un vago secreto de ternura,
algo de soñolencia resignada y amable,
una música humilde se despierta con ella
que hace vibrar el alma dormida del paisaje.

Es un besar azul que recibe la Tierra,
el mito primitivo que vuelve a realizarse.
El contacto ya frío de cielo y tierra viejos
con una mansedumbre de atardecer constante.

Es la aurora del fruto. La que nos trae las flores
y nos unge de espíritu santo de los mares.
La que derrama vida sobre las sementeras
y en el alma tristeza de lo que no se sabe.

La nostalgia terrible de una vida perdida,
el fatal sentimiento de haber nacido tarde,
o la ilusión inquieta de un mañana imposible
con la inquietud cercana del color de la carne.

El amor se despierta en el gris de su ritmo,
nuestro cielo interior tiene un triunfo de sangre,
pero nuestro optimismo se convierte en tristeza
al contemplar las gotas muertas en los cristales.

Y son las gotas: ojos de infinito que miran
al infinito blanco que les sirvió de madre.

Cada gota de lluvia tiembla en el cristal turbio
y le dejan divinas heridas de diamante.
Son poetas del agua que han visto y que meditan
lo que la muchedumbre de los ríos no sabe.

¡Oh lluvia silenciosa, sin tormentas ni vientos,
lluvia mansa y serena de esquila y luz suave,
lluvia buena y pacifica que eres la verdadera,
la que llorosa y triste sobre las cosas caes!

¡Oh lluvia franciscana que llevas a tus gotas
almas de fuentes claras y humildes manantiales!
Cuando sobre los campos desciendes lentamente
las rosas de mi pecho con tus sonidos abres.

El canto primitivo que dices al silencio
y la historia sonora que cuentas al ramaje
los comenta llorando mi corazón desierto
en un negro y profundo pentagrama sin clave.

Mi alma tiene tristeza de la lluvia serena,
tristeza resignada de cosa irrealizable,
tengo en el horizonte un lucero encendido
y el corazón me impide que corra a contemplarte.

¡Oh lluvia silenciosa que los árboles aman
y eres sobre el piano dulzura emocionante;
das al alma las mismas nieblas y resonancias
que pones en el alma dormida del paisaje!



CANCION OTOÑAL

Hoy siento en el corazón
un vago temblor de estrellas,
pero mi senda se pierde
en el alma de la niebla.
La luz me troncha las alas
y el dolor de mi tristeza
va mojando los recuerdos
en la fuente de la idea.

Todas las rosas son blancas,
tan blancas como mi pena,
y no son las rosas blancas,
que ha nevado sobre ellas.
Antes tuvieron el iris.
También sobre el alma nieva.
La nieve del alma tiene
copos de besos y escenas
que se hundieron en la sombra
o en la luz del que las piensa.

La nieve cae de las rosas,
pero la del alma queda,
y la garra de los años
hace un sudario con ellas.

¿Se deshelará la nieve
cuando la muerte nos lleva?
¿O después habrá otra nieve
y otras rosas más perfectas?
¿Será la paz con nosotros
como Cristo nos enseña?
¿O nunca será posible
la solución del problema?

¿Y si el amor nos engaña?
¿Quién la vida nos alienta
si el crepúsculo nos hunde
en la verdadera ciencia
del Bien que quizá no exista,
y del Mal que late cerca?

¿Si la esperanza se apaga
y la Babel se comienza,
qué antorcha iluminará
los caminos en la Tierra?

¿Si el azul es un ensueño,
qué será de la inocencia?
¿Qué será del corazón
si el Amor no tiene flechas?

¿Y si la muerte es la muerte,
qué será de los poetas
y de las cosas dormidas
que ya nadie las recuerda?
¡Oh sol de las esperanzas!
¡Agua clara! ¡Luna nueva!
¡Corazones de los niños!
¡Almas rudas de las piedras!
Hoy siento en el corazón
un vago temblor de estrellas
y todas las rosas son
tan blancas como mi pena.


Fuentes de Información - Poemas y romances de Federico Garcia Lorca

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4 comentarios - Poemas y romances de Federico Garcia Lorca

@nahuel_soul Hace más de 5 años +2
buen post, ahy que apoyar la literatura y mucho mas si es latinoamericana
@Razzonia Hace más de 5 años +1
Buen post!! Te dejo otro

Alma ausente

No te conoce el toro ni la higuera,
ni caballos ni hormigas de tu casa.
No te conoce tu recuerdo mudo
porque te has muerto para siempre.

No te conoce el lomo de la piedra,
ni el raso negro donde te destrozas.
No te conoce tu recuerdo mudo
porque te has muerto para siempre.

El otoño vendrá con caracolas,
uva de niebla y montes agrupados,
pero nadie querrá mirar tus ojos
porque te has muerto para siempre.

Porque te has muerto para siempre,
como todos los muertos de la Tierra,
como todos los muertos que se olvidan
en un montón de perros apagados.

No te conoce nadie. No. Pero yo te canto.
Yo canto para luego tu perfil y tu gracia.
La madurez insigne de tu conocimiento.
Tu apetencia de muerte y el gusto de su boca.

La tristeza que tuvo tu valiente alegría.
Tardará mucho tiempo en nacer, si es que nace,
un andaluz tan claro, tan rico de aventura.
Yo canto su elegancia con palabras que gimen
y recuerdo una brisa triste por los olivos.
@WalkingContradiction Hace más de 5 años +2
nahuel_soul dijo:buen post, ahy que apoyar la literatura y mucho mas si es latinoamericana


Lorca era español
igual tenes razon
@fddysky Hace más de 2 años
muy bueno te recomiendo este sitio


http://ilusionesdcristal.blogspot.mx