Nacer Hombre

Cuánto trabajo ella pasa
Por corregir la torpeza
De su esposo, y en la casa,
(permitidme que me asombre)
tan inepto como fatuo
sigue él siendo la cabeza,
porque es hombre.

Si alguna versos escribe
-¿De alguno esos versos son
que ella sólo los suscribe?;
(permitidme que me asombre)
Si ese alguno no es poeta
¿por qué tal suposición?
-Porque es hombre.

Una mujer superior
en elecciones no vota,
y vota el pillo peor;
(permitidme que me asombre)
con sólo saber firmar
puede votar un idiota,
porque es hombre.

Él se abate y bebe o juega
en un revés de la suerte;
ella sufre, lucha y ruega;
ella se llama ¿ser débil?,
y él se apellida ¿ser fuerte?
porque es hombre.

Ella debe perdonar
si su esposo le es infiel;
mas, él se puede vengar;
(permitidme que me asombre)
en un caso semejante
hasta puede matar él,
porque es hombre.

¡Oh, mortal!
¡Oh mortal privilegiado,
que de perfecto y cabal
gozas seguro renombre!
para ello ¿qué te ha bastado?
Nacer hombre.







Nacer Hombre... por Adela Zamudio


Adela Zamudio

(La Paz, 1854 - Cochabamba, 1928) Poetisa y novelista boliviana. Su notable figura representó en su país la transición del romanticismo al modernismo.

Dirigió la primera escuela laica de Bolivia en La Paz. Además fundó también la primera escuela de pintura para mujeres (1911) y posteriormente para niños, en uno de los arrabales de la capital. En 1928 recibió la máxima condecoración literaria otorgada por el gobierno de la nación. Entre su dedicación a la enseñanza y su actividad literaria, Zamudio desarrolló una significativa labor sociocultural en pro de la emancipación intelectual y social de la mujer.

Sus inicios creativos fueron la publicación de algunos poemas bajo el seudónimo de Soledad, con una lírica fluida en la que aparecían la naturaleza y los sentimientos como temas principales, elementos que después terminaron por ser fundamentales en su obra, donde supo expresarse sirviéndose de todos los géneros y formas retóricas.

Autora de varias piezas de teatro, de ensayos pedagógicos y políticos, cuentista y poeta de extrema preocupación social y angustia filosófica, en sus textos reveló una singular conjunción entre rebeldía y misticismo. Entre sus principales obras sobresalen Ensayos políticos (Buenos Aires, 1887), Íntimas, Peregrinando y Ráfagas (París, 1914).

Reniega de la guerra, como si la batalla fuera el peor de los crímenes y un terrible desacierto. Hoy desde su tumba oye ese clamor por la paz que el mundo lanza y que tiene por respuesta el silbido de cohetes. En su poema ¿Quo Vadis? expresa:

“Hoy como ayer, los pueblos de la tierra se arman para el asalto y la traición, y alza triunfante el monstruo de la guerra su bandera de espanto y confusión”.

A pesar de haber nacido en cuna de encajes y brocados, la igualdad entre los hombres era uno de sus temas favoritos, y así se dirige al mundo en su mismo ¿Quo Vadis?

¡Siempre en la lucha oprimidos y opresores! De un lado, la fortuna y el poder, Del otro, la miseria y sus horrores; Y todo iniquidad. . . hoy como ayer.

Debido a sus ideas liberales, el grupo social de su ciudad natal, a la que ella pertenecía, la aisló, pero supo sufrir en silencio la indiferencia de amistades y parientes. Fue entonces que le dedica versos a la tristeza:

¿Dime, por qué es el tedio, la tristeza Que devoro en silencio a todas horas? ................................................

Ah, si al menos, jamás interrumpida, Me dejaran vivir reconcentrada. En mi dulce tristeza sumergida Nada quisiera, ni aspiro a nada: Porque esta mi interior melancolía Es más grata y mejor que la alegría.


Como todos los poetas le cantó a la muerte. La espera como a la nada inevitablemente que sigue a la vida cuando dice:

“Pero morir no es detener la marcha, sólo es dejar el terrenal ropaje; hundirse en los espacios invisibles seguir, seguir el misterioso viaje”.

Podemos decir con justicia que esta escritora boliviana ha sido una de las más grandes de América, pero lamentablemente no ha alcanzado la fama de Gabriela Mistral, ni de Juana de Ibarbourou, por la desventaja de haber nacido en una ciudad pequeña donde sus ideas revolucionarias a favor de la mujer, chocaron con el muro de una sociedad cerrada. Se la puede considerar, indiscutiblemente, como precursora de las reformas feministas, que ha alcanzado la mujer en los últimos tiempos, por ser la primera que, literalmente, lanzó ese grito justiciero.


Quo Vadis (completo)

Sola, en el ancho páramo del mundo,
Sola con mi dolor,
En su confín, con estupor profundo
Miro alzarse un celeste resplandor:


Es El! Aparición deslumbradora
De blanca y dulce faz,
Que avanza, con la diestra protectora
En actitud de bendición y paz.


Inclino ante El mi rostro dolorido
Temblando de ternura y de temor,
Y exclamo con acento conmovido:
- "¿A dónde vas, Señor?"


La Roma en que tus mártires supieron
En horribles suplicios perecer
Es hoy lo que Los césares quisieron:
Emporio de elegancia y de placer.


Alli está Pedro. El pescador que un día
Predicó la pobreza y la humildad,
Cubierto de lujosa pedrería
Ostenta su poder y majestad.


Feroz imitador de Los paganos,
El Santo Inquisidor
Ha quemado en tu nombre a sus hermanos...
- "¿A dónde vas, Señor?"


Allá en tus templos donde el culto impera
Oué hay en el fondo? O lucro o vanidad.
Cuán pocos son los que con fe sincera
Te adoran en espíritu y verdad!


El mundo con tu sangre redimido,
Veinte siglos después de tu pasión,
Es hay más infeliz, más pervertido,
Más pagano que en el tiempo de Nerón.


Ante el altar de la Deidad impura,
Huérfana de ideal, la juventud
Contra el amor del alma se conjure
Proclamando el placer como virtud.


Las antiguas barbaries que subsisten,
Sólo cambian de nombre con la edad;
La esclavitud y aun el tormento existen
Y es mentira grosera la igualdad.


Siempre en la lucha oprimidos y opresores!
De un lado, la fortuna y el poder,
Del otro, la miseria y sus horrores;
Y todo inequidad... Hoy como ayer.


Hoy como ayer, Los pueblos de la tierra
Se arman para el asalto y la traición,
Y alza triunfante el monstruo de la guerra
Su bandera de espanto y confusión.


Ciega, fatal, la humanidad se abisma
En los antros del vicio y del error.
Y duda, horrorizada de sí misma...
- "¿A dónde vas, Señor?"





Día de la Mujer Boliviana

En honor a su nacimiento cada 11 de octubre se recuerda el Día de la Mujer Boliviana.






de:
http://lacholitaescribe.blogspot.com/2008_01_01_archive.html
http://www.biografiasyvidas.com/biografia/z/zamudio.htm
http://www.poemasde.net/
http://www.lostiempos.com/lecturas/varios/varios/20091011/apologia-de-adela-zamudio_40186_67871.html
http://es.wikipedia.org/wiki/Adela_Zamudio