Pequeña historia trágica de un pueblo tranquilo


La historia de esta casa no es muy alegre. Así que si hay alguien susceptible, evite leer esta historia.
Hace dos semanas más o menos, viaje a Punta Indio. Era un finde más igual a tantos otros, Excepto que ese día estaba en mi casa un señor que vive en punta desde muy pequeño, y ya tiene 79 años (su vida en ese pueblo), y es amigo de la familia.
Yo, había creado un CD con fotos de todo punta, y nuestro amigo apodado "Dosco", lo veía con mucha alegría. Pero cuando llegó el momento de la foto de nuestra admirada "casa de los duendes", quedo atónito.
En unos minutos comenzó a relatarnos la trágica historia de esa pequeña casa.
Su relato comenzaba de esta manera: en los años finales de la década de los '60, sucedió un hecho trágico en Punta Indio, para ser más específico en "El Sarandí". Una familia de la localidad de Ensenada, se enamoró del pueblo como tantos otros turistas lo hacen, y decidieron que tener una casa propia allí sería la mejor opción. Muy despacio comenzaron a hacer su sueño realidad, y finalmente lograron realizarlo.
El primer día que iban a dormir allí, no fue de paz y tranquilidad como ellos soñaban. Si no que fue el fin de su apacible vida.
Sucede que un vecino de ellos (ya fallecido), escuchó esa misma noche, gritos muy fuertes, pero creyó que eran los dos chicos que tenía esta familia, que estaban jugando alegremente en su nueva casa.
Pero al otro día, este mismo vecino, vio que en la puerta de la casa no estaban los chicos jugando, como lo hacían habitualmente. Ya que mientras construían la familia se alojaba en un carpa, y los dos hermanitos jugaban siempre en la puerta.
En fin, el vecino se acercó a la casa, y observó que estaba el auto, las bicicletas, pero nadie respondía su llamado.
Ya con un poco de temor, porque él creyó que por ahí había sucedido algo con el gas, porque sabía de la instalación precaria del mismo, decidió dar aviso a la policía. Estos acudieron al llamado, y al no recibir respuestas, decidieron entrar por una de las ventanas.
El primero de los dos policías, no pudo creer lo que sus ojos estaban viendo.
El padre de la familia, la madre y los dos hermanitos, se encontraban atados en las sillas, amordazados, y con la garganta cortada salvajemente.
De este caso nunca se hallaron responsables, y los más ancianos del pueblo, prefieren no hablar de ello.
Este amigo de mi familia nos relató este hecho, porque cree que debíamos saber que en Punta también suceden cosas que son fuera de lo común.


Autor: Landa Conrado

Mi pequeña historia de asesinato

Les dejó el link por si quieren ver fotos del pueblo: http://www.flickr.com/photos/puntaindio/