Nacida en San Juan de los Lagos, Jalisco, María Izquierdo se casó con un militar siendo muy joven. Con dos pequeños hijos, se separó de su marido y se mudó a la ciudad de México en una época en que era muy osado para una mujer divorciada el vivir sola y ser pintora.

Ingresó a la Escuela Nacional de Bellas Artes donde estudió bajo la tutela del pintor Germán Gedovius. Tuvo su primera exposición individual en la ciudad de México en 1929, y poco después mostró su trabajo en el Arts Center de Nueva York. En este mismo año, Izquierdo se involucró sentimentalmente con Rufino Tamayo, y durante cuatro años fueron compañeros y compartieron estudio.

Las obras producidas por ambos a finales de los veinte y comienzos de los treinta presentaban varias correspondencias e influencias mutuas estilísticamente. Representaron temas semejantes incluyendo naturalezas muertas, retratos y desnudos. Sus paletas eran también similares. Tamayo compartió con Izquierdo sus conocimientos, enseñándole la técnica de la acuarela. En 1936 adoptó algunos principios del surrealismo, debido a su amistad con el poeta Antonin Artaud, que visitaba México en ese tiempo.

Definió su trayectoria bajo la influencia de las ideas de vanguardia como de diversas manifestaciones de la cultura popular. Como mujer artista sufrió por el monopolio de los muralistas Diego Rivera y David Alfaro Siqueiros, quienes bloquearon sus esfuerzos por pintar murales en la ciudad de México.

Murió de una embolia en 1955.



Fuente






Retrato de Belem (1928)
Oleo / tela
152 x 94 cm



La sopera , 1929
Oleo / tela
50.5 x 60.5 cm




El teléfono (1931)
Oleo / tela
40.5 x 40.5 cm



Hombre con caballo (1932)

Gouache / papel
21.5 x 28 cm




Naturaleza muerta (1932)
Oleo / tela
44 x 75 cm




El domador (1932)

Acuarela / papel
22 x 27 cm




Calvario, 1933
Acuarela / papel
21.5 x 28 cm



Alegoría del trabajo, 1936
Acuarela y temple / papel
21 x 27.5 cm




Alegoría de la libertad, 1937
Acuarela / papel
21 x 26.5 cm




Retrato de Juan Soriano, 1939
Oleo / tela
69 x 59 cm




El mantel rojo, 1940
Gouache / papel
38 x 49 cm




Estación tropical, 1940

Gouache / papel
44 x 58.5 cm




Escena de circo, 1940
Acuarela / papel
22.5 31 cm




Troje, 1943
Oleo / masonite
54.5 x 61 cm




Viernes de Dolores, 1944 - 45
Oleo / tela
76 x 60.5 cm




La tierra, 1945
Oleo / tela
89.3 x 68.3 cm




Zapata, 1945
Oleo / tela
41 x 51 cm




Autorretrato, 1947
Oleo / tela
55 x 45 cm