como nacio la escritura?

cómo nació la lectura?





Leer forma parte de nuestras vidas. Nos guste leer libros o no, el leer en sí, está tan instaurado en nosotros que ni nos damos cuenta. Por ejemplo, para entrar al post este, ustedes leyeron, y obviamente, no se percataron, lo hicieron sin más.

A algunos les habrán enseñado a leer y otros habrán aprendido solos, pero siempre para aprender, necesitamos ALGO que leer. Alguien imprimió algún libro que llegó a nuestras manos, algún diario o lo que sea, y alguien que sabía leer de antes nos enseñó a practicar este "arte". ¿Pero cómo hicieron los primeros? ¿Quiénes decidieron crear letras para después hacer un alfabeto? Y lo principal ¿Cómo nació la lectura?

En este post daremos un paseo histórico por sus orígenes, el nacimiento de las letras, palabras, papeles, descubriremos los principios biológicos de la lectura, y también los psicológicos. Espero que sea de su agrado.



Wikipedia dijo:
La lectura es el proceso de la recuperación y comprensión de algún tipo de información o ideas almacenadas en un soporte y transmitidas mediante algún tipo de código, usualmente un lenguaje, que puede ser visual o táctil (por ejemplo, el sistema Braille).




Nace la expresion escrita: la escritura cuneiforme





Sin contar las pinturas y demás yerbas de la edad de piedra, la escritura cuneiforme está comunmente aceptada como la forma más antigua de escritura. Su nombre no es difícil de descifrar: "Forma de cuña" y es que en ese entonces, no había lápices como ahora es por eso que esta escritura surgió como un sistema de pictogramas y con el tiempo, las representaciones pictóricas se simplificaron y se hicieron más abstractas, dando lugar a lo que se conoce como escritura cuneiforme.

Anónimo dijo:
Leer sin reflexionar es como comer sin digerir.







Se cree que este tipo de escritura fue desarrollada por los sumerios a finales del IV milenio a. C, y que nació gracias al comercio. Los mercaderes necesitaban saber cuántos artículos vendían, cuántos compraban, etc. Y la alternativa más lógica y práctica para hacerlo, era dejando plasmado en algún lado las transacciones mercantiles. Así, podemos decir que la escritura nace de la necesidad del hombre de comerciar; para ser un buen comerciante, era necesario tener un registro escrito de ingresos y egresos, y la única forma para hacerlo, era utilizando lo que tenían a mano, palos, piedras, o lo que fuera que marcase una superficie como podría ser, por ejemplo, una roca.




Santa Teresa de Jesús dijo:
Lee y conducirás, no leas y serás conducido.




El primer alfabeto




La historia del alfabeto comienza en el Antiguo Egipto, más de un milenio después de haber comenzado la historia de la escritura (con la escritura cuneiforme sumeria). Cabe destacar que los egipcios (como casi siempre) no tomaron prestado nada de la escritura cuneiforme, sino que ellos mismos desarrollaron su alfabeto.




Jaime Luciano Balmes dijo:
La lectura es como el alimento; el provecho no está en proporción de lo que se come, sino de los que se digiere.


El primer alfabeto formal surgió hacia el 2000 a. C. por los trabajadores semíticos en la zona central de Egipto, y se gestó a partir de los principios alfabéticos contenidos en los jeroglíficos egipcios. La mayoría de los alfabetos actuales del mundo o bien descienden directamente de esta raíz, por ejemplo los alfabetos griego y el latino, o se inspiraron en su diseño.




Jorge Luis Borges dijo:
Que otros se jacten de las páginas que han escrito; a mí me enorgullecen las que he leído




Historia de la lectura




Los primeros jeroglíficos fueron diseñados hace 5 000 años, en cambio los alfabetos fonéticos más antiguos tienen alrededor de 3500 años.

Entre el siglo II y el IV, la introducción del pergamino permitió la redacción de obras compuestas por varios folios largos que podían guardarse juntos y leerse consecutivamente. El libro de la época actual sigue este mismo principio, pero la nueva presentación permite consultar su contenido en una manera menos lineal, es decir, acceder directamente a cierto pasaje del texto.

Alrededor del siglo X las palabras se escribían una tras otra, sin espacios en blanco ni puntuación (scriptio continua):

Scriptio continua dijo:
TALTIPODEESCRITURANOFAVORECIALAIDENTIFICACIONDELASPALABRASPUES
HACIANECESARIAUNALABORDEDESCIFRAMIENTOLETRAPORLETRAEIMPEDIA
LAEXTENSIONDELALECTURACOMOHABITO


Proverbio Indú dijo:
Un libro abierto es un cerebro que habla; cerrado, un amigo que espera; olvidado, un alma que perdona; destruido, un corazón que llora.





Hoy en día la lectura es el principal medio por el cual la gente recibe información (aun a través de una pantalla), pero esto ha sido así sólo por los últimos 150 años aproximadamente. Salvo contadas excepciones, antes de la Revolución industrial la gente alfabetizada o letrada era un pequeño porcentaje de la población en cualquier nación.

John Ernest Steinbeck dijo:
Por el grosor del polvo en los libros de una biblioteca pública, puede medirse la cultura de un pueblo.


Durante el siglo XIX, la mayor parte de los países occidentales procuró la alfabetización de su población, aunque las campañas tuvieron mayor efectividad en cuanto a población y tiempo entre los países de religion protestante, en donde se considera como uno de los derechos importantes del individuo el ser capaz de leer la Biblia (podrían haber elegido otro libro, se supone que leer es para expandir las fronteras intelectuales ).




Marco Tulio Cicerón dijo:
Estos son malos tiempos. Los hijos han dejado de obedecer a sus padres y todo el mundo escribe libros.




Nace la imprenta





Si bien ya los romanos tuvieron sellos que imprimían inscripciones sobre objetos de arcilla al rededor del año 430 A.C y el 440 A.C. Se dice que entre 1041 y 1048, Bì She-ng inventó en China (donde ya existía un tipo de papel de arroz) el primer sistema de imprenta de tipos móviles, a base de complejas piezas de porcelana en las que se tallaban los caracteres chinos; esto constituía un complejo procedimiento por la inmensa cantidad de caracteres que hacían falta para la escritura china.


Sutra del Diamante, hallado en la cueva de Dunhuang (China). Es el documento impreso de fecha conocida más antiguo que se conserva. Fue realizado el 11 de mayo del año 868


Hasta 1449 y años anteriores, los libros eran difundidos a través de las copias manuscritas de monjes y frailes dedicados exclusivamente al rezo y a la réplica de ejemplares por encargo del propio clero o de reyes y nobles. A pesar de lo que se cree, no todos los monjes copistas sabían leer y escribir. Realizaban la función de copistas, imitadores de signos que en muchas ocasiones no entendían, lo cual era fundamental para copiar libros prohibidos que hablasen de medicina interna o de sexo. Las ilustraciones y las mayúsculas eran producto decorativo y artístico del propio copista, que decoraba cada ejemplar que realizaba según su gusto o visión. Cada uno de sus trabajos podía requerir hasta diez años.




Gutenberg apostó a ser capaz de hacer a la vez varias copias de la Biblia en menos de la mitad del tiempo de lo que tardaba en copiar una el más rápido de todos los monjes copistas del mundo cristiano, y que éstas no se diferenciarían en absoluto de las manuscritas por ellos.


Fragmento de la Biblia de Gutenberg. Actualmente se conservan muy pocas «Biblias de Gutenberg» o de 42 líneas y menos aún completas. En España se conservan dos, una incompleta, en la Biblioteca Nacional de Burgos, y otra en la Biblioteca de la Universidad de Sevilla.


Lo que no calculó bien fue el tiempo que le llevaría el poner en marcha su nuevo invento, por lo que antes de finalizar el trabajo se quedó sin dinero. Volvió a solicitar un nuevo crédito a Johann Fust, y ante las desconfianzas del prestamista, le ofreció entrar en sociedad. Johann Fust aceptó la propuesta y delegó la vigilancia de los trabajos de Gutenberg a su sobrino, Peter Schöffer, quien se puso a trabajar codo a codo con él a la vez que vigilaba la inversión de su tío.


Johann Fust


Tras dos años de trabajo, Gutenberg volvió a quedarse sin dinero. Estaba cerca de acabar las 150 Biblias que se había propuesto, pero Johann Fust no quiso ampliarle el crédito y dio por vencidos los anteriores, quedándose con el negocio y poniendo al frente a su sobrino, ducho ya en las artes de la nueva impresión como socio-aprendiz de Gutenberg.




George Travelyan dijo:
La educación ha logrado que las personas aprendan a leer, pero es incapaz de señalar lo que vale la pena leer.


Gutenberg salió de su imprenta arruinado y se cuenta que fue acogido por el obispo de la ciudad, el único que reconoció su trabajo, hasta su muerte pocos años después de reconocerse el trabajo. Peter Schöffer terminó el trabajo que inició su maestro en su ciudad y las Biblias fueron vendidas rápidamente a altos cargos del clero, incluido el Vaticano, a muy buen precio. Pronto empezaron a llover encargos de nuevos trabajos. Todos estos cambios no favorecían al gobierno de la época y al clero religioso; es por eso que se oponían, ya que con la aparición de la imprenta se conocería seguramente la verdad social, más no la que, según los monjes, escribían, pero nada pudieron hacer con la nueva revolución que la imprenta de Gutemberg había creado.

Charlers W. Elliot dijo:
Los libros son el más constante y estable de los amigos; el más sabio y accesible de los consejeros y el más paciente de los maestros.




Y surgieron los libros modernos




La elaboración de las técnicas de impresión por parte de Gutenberg hacia 1440 dieron paso a la entrada del libro en la era industrial. El libro ya no era un objeto único, escrito o reproducido de acuerdo con la demanda. La edición de un libro requiere de toda una empresa, capital para su realización, y un mercado para su difusión. Por consiguiente, el coste de cada ejemplar baja considerablemente lo que, a su vez, aumenta notablemente su expansión. El libro en forma de códice e impreso en papel, tal y como lo conocemos actualmente, aparece a finales del siglo XV. A los libros impresos antes del 1 de enero de 1501 se les llama incunables, haciendo referencia a la época en que los libros se hallaban en la "cuna" y en la "infancia" de la técnica moderna de hacer libros a través de la imprenta.


Un incunable


La introducción de las prensas para imprimir utilizando el vapor, poco después de 1820, así como los nuevos molinos de papel funcionando también a vapor, constituyeron las innovaciones más importantes después del siglo XV. Ambas hicieron bajar notablemente los precios de los libros a la vez que aumentaban su tiraje. Muchos elementos bibliográficos, como la posición y formulación de los títulos y de los subtítulos se vieron afectados, también, por esta nueva producción en serie.

Jorge Luis Borges dijo:
Uno llega a ser grande por lo que lee y no por lo que escribe.


Otro importante factor que fomentó el aprecio por los libros fue la censura, que si bien solía ejercerse también en períodos anteriores a los siglos XVII y XVIII, es precisamente en esta época cuando adquiere mayor relevancia, puesto que los libros se producen por millares, multiplicando en esa proporción la posibilidad de difundir ideas que el Estado y otras instituciones como la Iglesia no desean que se divulguen.







Hasta ahora como se habrán dado cuenta, dimos un paseo por la historia de la escritura, la imprenta, y los mismísimos libros. Quizá lo más interesante del post sea lo que viene a continuación: la lectura vista desde una mirada científica.



¿Cómo aprendemos a leer?




Leer es una actividad muy propia del ser humano actual, pero es relativamente reciente. El posar nuestros ojos sobre pulpa de árbol prensada y manchada por miles de insectos de tinta tiene muy poco de natural.

Sin embargo, la lectura ha cambiado nuestra historia como especie. Pero ¿Cómo sucedió la primera vez?




Según el neurocientífico francés Stanislas Dehaene, los primeros humanos que inventaron la escritura, y de paso el cálculo, pudieron hacerlo gracias a lo que él denomina “reciclado neuronal”.

Es decir, que según Dehaene, nuestra capacidad para reconocer palabras escritas usa, evolutivamente hablando, el antiguo sistema de circuitos de la especie especializado en el reconocimiento de los objetos.

Stanislas Dehaene dijo:
Es más, al igual que la capacidad de nuestros antepasados para distinguir entre el depredador y la presa con un simple vistazo recurría a una capacidad innata para la especialización visual, nuestra capacidad para reconocer las letras y las palabras tal vez permita suponer la existencia de una capacidad más innata todavía de “especialización de la especialización".


La investigadora Maryanne Wolf amplía el punto de vista de Dehaene afirmando que es más que probable que el cerebro lector hubiese explorado senderos neuronales más antiguos, diseñados en su origen no sólo para la visión, sino para relacionar ésta con las funciones lingüística y conceptual: por ejemplo, para relacionar el reconocimiento inmediato de una huella con la deducción de que indica peligro.




Cuando nuestro cerebro se enfrentó a la tarea de leer, escribir y calcular, tuvimos a nuestra disposición tres ingeniosos principios de diseño: la capacidad para establecer nuevas conexiones entre estructuras preexistentes; la capacidad para crear áreas especializadas exquisitamente precisas de reconocimiento de patrones de información; y la habilidad para aprender a recoger y relacionar la información.




Así abunda en ello Maryanne Wolf en su libro Cómo aprendemos a leer:

Maryanne Wolf dijo:
El camino neuronal para el reconocimiento de las letras, los patrones de letras y las palabras se automatiza gracias a la organización retinotópica, a la capacidad de reconocimiento de los objetos y a otra dimensión de extrema importancia en la organización cerebral: nuestra capacidad para “representar” patrones aprendidos de información en nuestras regiones especializadas. Por ejemplo, cuando las redes celulares responsables del reconocimiento de las letras y de los patrones de letras aprenden a “activarse juntas”, crean representaciones de su información visual que son recuperadas con bastante más rapidez.


Y gracias a estos intrincados procesos todos podemos ahora mismo leer este post sobre los orígenes evolutivos de la lectura

En un reciente análisis conjunto de 25 estudios de imágenes cerebrales de lectores de diferentes idiomas, los científicos cognitivos de la Universidad de Pittsburg hallaron 3 grandes regiones comunes empleadas en todos los sistemas de escritura.

Área temporoccipital (que incluye el locus hipotético del “reciclado neuronal” para la lectura y la escritura), que nos convierte en competentes especialistas visuales de cualquier escritura que leamos.

Región frontal que rodea el área de Broca, que nos especializa en dos aspectos diferentes: en los fonemas de las palabras y en su significado.

Región multifuncional que abarca el lóbulo temporal superior y los lóbulos parietales adyacentes inferiores, de la que usamos áreas adicionales que nos facilitan el procesar los elementos fonéticos y semánticos especialmente relevantes para los sistemas alfabético y silábico.

En conjunto, estas regiones cerebrales proporcionan una primera imagen de lo que el científico cognitivo de la Universidad de Pittsburg Charles Perfetti y sus colegas llaman “un sistema universal de lectura”. Este sistema conecta regiones de los lóbulos frontales, parietotemporales y occipitales; en otras palabras: selecciona áreas de los cuatro lóbulos del cerebro.

1 comentario - como nacio la escritura?

@Roger328
Buen post, quedaria zarpado con unas cuantas imagenes... saludos..