jhon travolta una leyenda del cine



John Joseph Travolta nació el 18 de febrero de 1954, cuando la Guerra Fría estaba en pleno apogeo. El menor de los seis hijos de Salvatore y Helen Travolta residió, junto a su familia, en Englewood (Nueva Jersey) y se crío en un ambiente muy artístico e histriónico en más de un sentido: sus cinco hermanos mayores compartían el mismo gusto por la actuación que él. Desde muy pequeño, el menor de los Travolta desarrolló la capacidad de imitación y su padre construyó una tarima de teatro -con accesorios incluidos, tales cómo un telón con sistema de cuerdas incluidos- para que los seis hermanos pudieran organizar presentaciones para el resto de la familia.
Otra pasión de Travolta son los aviones, gusto que aparcó para dedicarse primeramente a la actuación. En consecuencia, se inscribió en una escuela de teatro con la que se comprometió actuar en un negocio local, siendo esta su primera interpretación cómo local. Pero, llegó el momento de trasladarse a Nueva York y encontrar un mánager que impulsara su carrera.
Comenzó con interpretaciones en diversas obras teatrales de considerable éxito. Entre ellas, la versión teatral del musical Grease, que más tarde protagonizaría en el cine. Pero, su mánager tenía la atención puesta en otro sitio: puede que Nueva York fuese el lugar adecuado para el teatro, pero era Hollywood donde estaba el cine y la televisión.
Decidido entonces a hacer de John Travolta una estrella del cine, su mánager comenzó a realizar llamadas y logró a la larga dos audiciones. La primera fue para la película El último deber -que contó con Jack Nicholson entre sus actores-, pero fue rechazado a pesar de que todos alegaron que hizo una magnífica audición. La segunda fue La lluvia del Diablo, donde sí actuó con un éxito moderado que le sirvió cómo trampolín en su carrera.
Posteriormente co-protagonizó junto a Nancy Allen la película de terror gótico Carrie, dirigida por Brian de Palma y basada en una de las historias de Stephen King. Por esa época asumió el rol protagonista de la serie Welcome Back Kotter y se convirtió en un ídolo juvenil y una incursión en la música con un éxito que llegó a los más alto de las listas: Let her in.
Luego interpretó a un joven que padecía de inmunodeficiencia en la película El muchacho de la burbuja de plástico, la cual obtuvo un éxito considerable y posicionó a Travolta en ventaja respecto a la crítica.
Con estos últimos grandes éxitos bajo el brazo, Travolta vislumbraba un buen futuro para su naciente carrera, pero no se imaginaba que una llamada de parte del productor Robert Stigwood sería un evento decisivo que definiría no sólo su carrera sino su imagen como ícono de toda una época.

Travolta se estaba convirtiendo en un apellido muy conocido. De sobras eran conocidas las películas La lluvia del Diablo, Carrie y El muchacho de la burbuja de plástico y en 1978 recibió una llamada que cambiaría su vida para siempre: el productor Robert Stigwood lo quería como protagonista para Fiebre del sábado noche. Si aceptaba, además sería el protagonista de la versión cinematográfica de Grease. Y así fue como se metió en la piel del italiano-americano Tony Manero, un bailarín que cambió la forma de bailar en medio mundo. Para ello, pasó muchas noches en discotecas diversas observando la forma de bailar del público. Stigwood le dio libertad para que aportara cualquier detalle a al producción y Travolta estudió danza y trabajó con un coreógrafo profesional para la elaboración de su famosa escena de baile en la discoteca. Así se creó un personaje que se convertiría en mítico.
Pero en su vida personal no todo iba bien: a su novia Diane Hyland, co-protagonista de El muchacho de la burbuja de plástico, le diagnosticaron cáncer. Ya había conseguido, antaño, reducir los efectos gracias a los tratamientos, pero llegó un momento en que dejó de ser así. Cuando Hyland murió el 27 de marzo de 1977, Travolta quedó devastado. Irónicamente, mientras su vida personal iba en detrimento, su carrera profesional despegaba hasta lo más alto. Saturday Night Fever, se convirtió en un mega éxito de taquilla y con la crítica, conmocionó al mundo entero, convirtiéndose en el desencadenante de la era disco, marcando múltiples tendencias y estilos, así como tornándose en un fenómeno sociocultural.

La película, que había contado con los Bee Gees para su banda sonora, fue tan extraordinaria que los susodichos vendieron 30 millones de copias, posicionaron a cinco sencillos en el top ten de Billboard y se mantuvo como la banda sonora más exitosa de todos los tiempos hasta 1992, cuando se estrenó la película El Guardaespaldas y su sencillo I will always love you le arrebató el puesto hasta el momento: ninguna otra banda sonora hasta el momento ha logrado posicionar simultáneamente cinco sencillos en el top ten del Billboard.
La película catapultó a Travolta a la estratosfera del estrellato y lo convirtió en la imagen misma de la época disco. Además, el actor recibió su primera nominación a los Premios de la Academia en la categoría de Mejor actor, fue nominado a los Premios del Sindicato de Actores Screen Actors Guild y ganó un Globo de Oro al mejor bailarín. Su estrellato estaba asegurado y por si fuera poco, tenía un contrato pendiente: el papel protagónico de Grease.

Tras el mega-éxito de Fiebre del sábado noche, Travolta se había convertido en un ícono cultural con una firme decisión de continuar ascendiendo. Co-protagonizar la película Grease junto a la ganadora de un Grammy Olivia Newton-John resaltó aún más su éxito. En la cinta, donde la química entre ambos es innegable, Travolta hace alarde de su habilidad para el baile gracias a las diversas coreografías.
Tanto la crítica cómo el público alabó la película y ésta se convirtió no sólo en otro gran éxito de taquilla, si no en el musical más exitoso de la historia. La banda sonora, que no logró superar la de los Bee Gees, se convirtió en un clásico y un éxito tanto comercial como de recepción. En definitiva, Grease convirtió al actor en un mito y no había nadie en medio mundo que no le conociera, por lo que decidió dedicarse a la música. En sus giras era seguido por multitudes enteras y los boletos se agotaban: John Travolta, a sus 24 años, era el hombre más famoso del mundo

Tras las famosas Fiebre del sábado noche y Grease, Travolta protagonizó un filme de James Bridges: Cowboy de ciudad. En la película interpreta a Bud, un muchacho de la zona rural que se traslada a casa de su tío en Houston (Texas) y se enamora de Sissy (Debra Winger), quién es persuadida para cometer un crimen. En otras palabras, otro éxito que sumar a la lista y cuya banda ganó un Grammy.
En medio de ello, tras tres grandes éxitos consecutivos, parecía que John Travolta era infalible, pero esa percepción estaba por cambiar. Tras protagonizar Impacto, Travolta vio, a pesar del respaldo de la crítica, cómo el éxito no era el esperado. El declive llegó con el intento de revivir Fiebre del sábado noche con una secuela -Staying Alive- que fracasó comercialmente y de la que no obtuvo el apoyo de la crítica. En adelante, la carrera de Travolta bajó notoriamente entre el período de 1983-1989, logrando protagonizar sólo tres películas que fracasaron: Tal para cual, Perfección y Thats Dancing!. Ocasionó que su carrera quedara virtualmente estancada.
Debido a la decadencia de su carrera cinematográfica, Travolta se volcó a su segunda pasión: los aviones. Gracias al éxito que tuvo con la actuación, Travolta pudo financiar esta fascinación y para el momento era piloto, graduado de academia y con avión propio. Además Travolta se casó con Kelly Preston. En lo personal, Travolta estaba mejor que nunca, pero en lo profesional anhelaba tener un regreso a la actuación.

En 1993, Quentin Tarantino -uno de los directores más renombrados del cine independiente- estaba al frente de Pulp Fiction con Uma Thurman y Samuel L. Jackson, pero quería a Travolta cómo protagonista. John aceptó y se dedicó al papel cómo en sus anteriores interpretaciones. La película se estrenó en el Cannes en 1994 y obtuvo excelente críticas. Ganó un Premio Palma y obtuvo 7 nominaciones a los Premios de la Academia: uno de ellos para el propio John cómo Mejor actor principal.
Con la trílogía de Mira quién habla y Pulp fiction, Travolta renació profesionalmente y decidió centrarse en mantenerse un vertiginoso ascenso de su nueva restaurada carrera.

Entre los cinco años que separan a 1995 de 2000, el actor ha actuado en 15 películas que han resultado ser un éxito en todos los sentidos. Get shorty -donde interpreta a un usurero en una de película cuya introducción es una de las más memorables y peculiares del cine-, Phenomenon, Cara a cara, El cuarto poder, Colores primarios o La delgada línea roja son un ejemplo. Luego protagonizó otra tanda de películas exitosas que incluían a títulos como Swordfish, Falsa identidad, Una canción del pasado, El castigador, Brigada 49 y Corazones solitarios. Gracias a su participación, pudo actuar con actores del calibre de Halle Berry, Joaquín Phoenix, Jared Leto y Salma Hayek.
En 2007 volvió a co-protagonizar un musical. En Hairspray ya no es un guapo bailarín, si no una mujer de más de cuarenta años que ayuda a su hija a mantenerse en el éxito. Otros ejemplos de éxito son Bolt o el remake Asalto al tren Pelham 123.
Actualmente, se estima que su sueldo se eleva por encima de los 20 millones de dólares por película y es considerado cómo uno de los actores más prolíficos y legendarios del cine.

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