ARTE AZTECA


El arte azteca

¿Sabías que, a pesar de los escasos 300 años que duró el Imperio azteca, se trata de una de las civilizaciones más florecientes que jamás hayan existido?


¿QUIÉNES ERAN LOS AZTECAS?


Según su propia mitología, los aztecas provenían de la mítica isla de Aztlán. Se trataba de un pueblo guerrero y belicoso, que subsistía gracias a la caza y la recolección de plantas silvestres. No practicaban la agricultura y vivían en cuevas naturales.

Sin embargo, a partir del siglo XV, los aztecas lograron alzarse como la civilización más evolucionada de su época. Riqueza, lujo, refinamiento y rápido florecimiento de las artes acompañaron a la cultura azteca hasta su desaparición como imperio.

Ellos mismos se consideraban descendientes de los toltecas, otra de las grandes civilizaciones mesoamericanas (las que se desarrollaron en el territorio que actualmente ocupan México y casi toda Centroamérica). Incluso el primer emperador de Tenochtitlan provenía de Culhuacán, una de las más importantes ciudades toltecas. De ellos heredaron gran parte de su arte.


TENOCHTITLAN


La capital del imperio, Tenochtitlan, ocupaba una superficie de 1.200 hectáreas, dividida en cuatro distritos. El centro estaba ocupado por una gran plaza central, con los palacios imperiales y los templos. Alrededor se encontraban los santuarios y los distintos barrios.

Existían también numerosos canales, cruzados por puentes, que permitían recorrer toda la ciudad.

El Teocalli o Templo Mayor se levantaba en el centro de la ciudad. Las obras las inició Moctezuma, quien dedicó la construcción a los dioses Tláloc y Huitzilopochtli. Después de él, todos los gobernantes se esforzaron por ampliar y embellecer el gran templo.

Alrededor del Teocalli se encontraban los templos de Tezcatlipoca y el de la diosa Cihuacóatl. Tenían forma de pirámide, y algunos alcanzaban incluso los 100 metros cuadrados de base. Estaban decorados con motivos de origen tolteca, como serpientes, plumas, estandartes...

Este recinto sagrado se completaba con una serie de construcciones: el tzompantli, un altar donde se colocaban los cráneos de los prisioneros sacrificados; el cuauhxicalli, un recipiente para depositar los corazones de los sacrificios, y el tlachtli o juego de la pelota.

Se construyeron, además, numerosas dependencias para los sacerdotes, almacenes, centros de enseñanza, escuelas de música...


LA ESCULTURA Y LA RELIGIÓN


La escultura de los aztecas es más original, menos rígida que la de sus predecesores, los toltecas. Se conserva una estatua de la diosa Coatlicue, realizada en una enorme piedra de 260 centímetros de alto y con un peso de varias toneladas. En lugar de rostro, la diosa tiene dos serpientes, con grandes colmillos y lengua bífida. Sobre el pecho luce un collar de manos y corazones humanos, y su vestido está formado por serpientes. Coatlicue es la gran diosa de la Tierra, la que da y quita la vida.

Otra de las joyas de la escultura azteca es el gran calendario o Piedra del Sol, un gran disco de piedra de 358 centímetros de diámetro. Pesa más de 20 toneladas, y regía las actividades del pueblo azteca y de otras muchas culturas mesoamericanas. En el centro se encuentra la cara del dios del Sol (Tonatiuh), y a su alrededor hay labrados una serie de símbolos y representaciones que resumen el conocimiento que los aztecas tenían del Universo. Según antiguos mitos y tradiciones, el movimiento del Sol solo podía mantenerse mediante sacrificios humanos: de ahí su importancia para los aztecas.


LAS OTRAS ARTES


Además de escultura religiosa, los aztecas también hicieron figuras que representaban otros temas, como la cabeza del Caballero Águila o los macehualli, que eran retratos de gente común.

Los aztecas concedieron gran importancia a la jardinería; también tallaban piedras, como el jade o el cristal de roca, para la realización de joyas y adornos personales.

Era también importante el trabajo con plumas. A ello se dedicaban los amanteca, especialistas en este arte, que usaban dos técnicas distintas para la confección de estos mosaicos de plumas. Penachos, coronas, abanicos..., todo ello era creado por estos artesanos.

Otra manifestación artística importante fue la de los códices, que eran libros pintados a mano que reflejaban distintos aspectos de su sociedad, como la historia, la ciencia, la geografía o la religión. Los realizaban los pintores-escribas, y para ello utilizaban una especie de papel hecho con plantas o con pieles de animales.


La piedra del Sol
cosas
Este gran disco de piedra de 358 centímetros de diámetro y más de 20 toneladas de peso, representa el calendario que regía todas las actividades del pueblo azteca.


La diosa Coatlicue
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Esta escultura representa a la diosa azteca Coatlicue, con rostro de serpiente. Sobre su pecho luce un collar hecho de corazones y manos humanas.


Escudo de Ahuizotl
Animales
Los aztecas realizaban estupendos trabajos empleando plumas. En este caso se trata de un escudo que perteneció al soberano azteca Ahuizotl.


Tocado de Moctezuma
Azteca
Los tocados eran un símbolo de autoridad entre los aztecas, de modo que solo los monarcas podían llevarlo. Además de plumas, este tocado se realizó con cuero y cuentas de colores.



Aqui termina el post...