Noche triste, sentimientos encontrados.
Viéndome caer con los ojos cerrados.
Sintiendo que mi dolor me envuelve
cubriéndome de llanto.

Aunque saliendo de la oscuridad
vi un haz de luz, un poder inigualable
no podía confundirme, eras tú
arrastrándome por el camino del amor
entendí por primera vez,
que un sentimiento así me podía salvar!
del abismo insalvable,
de ese castigo a mi alma,
como regalo desesperado lo hacías tú.

Tal vez mis palabras te parezcan tontas y te burles,
pero te soy sincero,
es lo que yo realmente siento,
lo escribí con las lágrimas saliendo de mis ojos,
entendiendo inevitablemente
que alabarte no basta,
sino realmente poder quererte.

Hablando de tu belleza no acabaría,
intensamente me tienes loco
desde que esa fuerza llamada amor,
entró como un desprovisto impulso
a este pobre corazón, sediento de cariño.

Vamos mujer, no te resistas,
déjate llevar por este néctar de pasión
que nos embriaga a los dos.
Quisiera verte desde la ventana,
corriendo feliz, llena de felicidad,
poder verte subir como el sol!
con los ojos abiertos,
temblando ilusionada,
como hoy lo estoy yo,
de ese algo indescriptible y confuso
que agita nuestros corazones.
En ese momento iluminarás mi cuerpo
con ese brillo propio de tu alma;
un haz de luz.