A mis 18 años, estoy convencido que con el arte se puede transformar el mundo.

Los tiempos en que vivimos son críticos. Nuestras tradiciones, en relación con el estado actual de nuestro planeta, indican que estamos viviendo un momento clave. De la forma en que nos desarrollemos nuestras acciones, dependerá nuestro futuro especie. Es en esta danza caótica donde el Arte aparece como representación del deseo creador y constructor del hombre, sentando las bases para la creación de espacios de dialogo y cooperación. Es así como la ciencia y la tecnología se ponen al servicio del arte y la cultura, como medio de comunicación y vía de transporte para la energía y los impulsos creadores de la humanidad.

Si hablamos sobre los grandes problemas de la humanidad en esta primera década del siglo XXI, nos daremos cuenta de que en el fondo son los mismos que nos aquejaron en el pasado: los niveles de pobreza, la falta de sentido social por parte de los gobernantes y la nueva "Aristocracia" tanto política, económica y social, el hambre, las guerras, el deterioro del medio ambiente...; son temas en los que la humanidad centra sus reflexiones. Pero es en la oscuridad donde brilla la luz, son estos horrores los que nos llaman a dar no una voz, sino un gran clamor de alerta. esto solo es posible al unirnos en un plano donde lo único que importe es la voluntad creadora y la sed de cambio, Esto solo es posible sino fundimos en el arte y la cultura, si derribamos esas barreras psicológicas creados por las quimeras de la sociedad.

Es donde encontramos, a la cultura como un medio para solucionar estos problemas. Y que es la cultura.
“...que la cultura da al hombre la capacidad de reflexionar sobre sí mismo. Es ella la que hace de nosotros seres específicamente humanos, racionales, críticos y éticamente comprometidos. A través de ella discernimos los valores y efectuamos opciones. A través de ella el hombre se expresa, toma conciencia de sí mismo, se reconoce como un proyecto inacabado, pone en cuestión sus propias realizaciones, busca incansablemente nuevas significaciones, y crea obras que lo trascienden.
(UNESCO, 1982: Declaración de México)”

Pero somos en realidad ser específicamente humanos, racionales, críticos y estéticamente comprometidos, con nosotros como individuos y sociedad. Somos realmente capaces de dialogar sobre nuestro destino sin anteponer nuestras fijaciones políticas, religiosas y sociales por lo que llamaremos un bien mayor.

Y en esta esfera encontramos la esencia creadora del hombre el arte; “A lo largo del tiempo se han dado numerosas definiciones de arte, entre ellas: «el arte es el recto ordenamiento de la razón» (Tomás de Aquino); «el arte es aquello que establece su propia regla» (Schiller); «el arte es el estilo» (Max Dvořák); «el arte es expresión de la sociedad» (John Ruskin); «el arte es la libertad del genio» (Adolf Loos); «el arte es la idea» (Marcel Duchamp); «el arte es la novedad» (Jean Dubuffet); «el arte es la acción, la vida» (Joseph Beuys); «arte es todo aquello que los hombres llaman arte» (Dino Formaggio)”.

Todo la anterior es verdad, es arte es la llama que brilla en el fondo de todos nosotros es la ratificación de nuestra existencia y es el lugar donde encontraremos, no todas las respuestas, pero si gran parte de las soluciones a nuestros conflictos. Estos sentimientos creo que quedan sintetizados en la primera estrofa de Hoy ya me voy de la cantante puerto riqueña kany García

"Se puede intentar hacer canciones
El hombre ha hecho tanto por el arte
Se puede intentar romper paredes
Y luego hacer casas gigantes"