El post que buscas se encuentra eliminado, pero este también te puede interesar

Lou Reed - Leyenda - Buscando a Mr. Reed - Entrevistas

Dios no es cristiano ni musulmán.
Es victima de seguidores de culto, es un poco como Lou Reed
Karl Wallinger (World Party)


Lou Reed - Leyenda - Buscando a Mr. Reed - Entrevistas

lou reed

discografía

BUSCANDO A MR. REED

HOSPITAL PSIQUIATRICO DE CREEDMORE, LONG ISLAND, verano de 1959. A través de pasillos que se bifurcan y puertas que dan a otras puertas, el joven Louis Firbank, de 17 años, es escoltado por dos enfermeros hacia la primera sesión de un tratamiento que -aseguran los médicos- le ayudará a corregir su temperamento inestable. No sabe de que se trata, pero está tranquilo. Piensa en otra aburrida charla con algún psicólogo, o en todo caso en una perorata moralizante y un par de pastillas que arrojará al inodoro. Sin embargo, le extrañan dos circunstancias que al principio no había advertido: cada puerta que atraviesan es cerrada a sus espaldas por un guardia, y todas las ventanas están enrejadas. Después de dar varias vueltas llegan a una sala semivacía, con una camilla y una máquina. Alguien le ordena que se quite la ropa. Ese mismo alguien (u otro) lo ayuda a recostarse y lo ata con firmeza a la camilla.

El joven intenta una protesta, pero una enfermera angelical le susurra al oído unos cuantos elogios que consiguen tranquilizarlo, también le aplica una pomada en las sienes, donde fija dos gruesos cables a cada lado y le introduce una pinza en la boca, "para que no te tragues la lengua", le dice con una sonrisa. Después lo dejan solo. Está así, tumbado, pensando en lo raro que sería tragarse la propia lengua, cuando lo fulmina una descarga de voltios suficiente como para derribar a un boxeador pesado. Al recuperar la conciencia piensa que se ha convertido en un vegetal. No puede hablar, no puede concentrarse, tiene problemas de orientación. Cuando termina el tratamiento, después de ocho aterradoras semanas de electroshock, el joven Reed escribe en su libreta de apuntes, con letra caligráfica: "odio a los psiquiatras. ODIO A LOS PSIQUIATRAS, ODIO A LOS PSIQUIATRAS".


LOU Nº1
EL ROCKER DIPLOMADO


Leyenda

Cuarenta años más tarde, Lou Reed está sentado en el vestíbulo del Hotel Meridien, en Barcelona, esperando que los técnicos terminen de montar el escenario donde esta noche ofrecerá un recital. Es bajito, cuadrado, y cuando sonríe parece gracioso. El problema es que no sonríe nunca. Mira fijamente a los ojos de su interlocutor y mantiene una postura que podría describirse como una cordial hostilidad, como si quisiera recordarle a su eventual invasor que detrás de esa quieta cortesía se esconde un doberman rabioso capaz de aniquilar a su presa. Es evidente que no le gustan los periodistas, ni las grabadoras, ni las preguntas sobre su vida privada. Demasiados años ejerciendo de Lou Reed.

Su presencia en Barcelona coincide con la exhibición en el Festival de Cine de San Sebastián de Rock´n´Roll Heart, un documental sobre su vida dirigído por Timothy Greenfields Sanders, pero ni siquiera ese acontecimiento ha servido para que acceda a conversar formalmente con la prensa. Por lo demás, ni la película, ni el propio Lou Reed se muestran dispuestos a ventilar sus cosas en público. En verdad el film es casi una versión esterilizada de uno de los mitos más oscuros del Rock & Roll. Quienes desean caminar por el lado salvaje del artista, parece decirnos el director, no tendrán más remedio que al menos echarle una hojeada a Transformer, la monumental biografía de Reed (cuatrocientas páginas casi sin fotos) escrita por Victor Bockris, uno de los acólitos de Andy Warhol en The Factory. Mientras tanto, hay que aprender a leer entre líneas.

"Mis primeros estudios de música fueron con el piano clásico. La primera vez que agarre una guitarra tenía 10, 11 años. Mis padres me llevaron a un profesor de guitarra. Me mandaron a uno de esos tipos que están en las tiendas de música, que venden instrumentos. Me dijo: "Andate para casa y aprendé a tocar Twinkle, Twinkle, Little Star". Yo le dije que no me interesaba, le dí un disco de Carl Perkins y le pedí que me enseñara a tocar esas canciones. El dijo: "Pero sólo son tres acordes" Yo contesté: "Bueno enséñeme esos tres acordes". Entonces el maestro me dio un cuaderno y escribio los acordes, ya sabes, cómo poner los dedos y esas cosas. Y eso fue todo. Esa fue mi primera y última lección de música."

La primera parte de su vida es tan previsible como la de cualquier estrella de rock & roll, tanto que incluye el consabido odio a los colegios, los grupos y a cualquier otra clase de autoridad. Sin embargo, el joven Reed se inscribe en la Universidad de Siracusa y -detalle que convendría no olvidar- se licencia en Literatura Inglesa. Eso no le impide, desde luego, demoler la institución: "Realmente odiaba la Universidad. Salvo Dlmore Schwartz, un gran poeta, todos los profesores eran estúpidos. Él había escrito un relato, In Dreams Begin Responsabilites ( "Con los Sueños Empiezan las responsabilidades" ), que es quizás el relato corto más extraordinario que jamás haya leído. Era el ejemplo de como se podía alcanzar un logro artístico de primer nivel con un lenguaje sencillo. En esos años yo también tocaba con algunos grupos de rock, pero eran verdaderamente muy malos. Eramos tan malos que todas las semanas nos veíamos obligados a cambiar de nombre porque nadie quería volver a escucharnos. Pero más que la música, lo importante fue conocer a Delmore. Sólo por eso valió la pena la maldita experiencia en la universidad."

La historia no autorizada habla de devaneos homosexuales, de las primeras experiencias con la drogas y de alguna inquietud seudomística, pero en general el joven Reed salió de los claustros acádemicos convertido en un licenciado no muy distinto de sus compañeros. Tenía un boleto para Nueva York y 26 dólares en el bolsillo.


LOU Nº 2
EL VANGUARDISTA


En este punto comienza el pantanoso camino de la leyenda. Es muy probable que, junto con los Beatles, La Velvet Underground sea el grupo que más haya influido sobre el desarrollo del rock y el pop. Lou Reed lo sabe mejor que nadie y no mueve un dedo por romper el mito, sobre todo el mito personal. Elogia a John Cale, pero recuerda como de pasada que la mayoría de los temas le corresponden por entero. Admite que la aparición de Andy Warhol fue importante para salir del anonimato, pero enseguida aclara que las canciones más conocidas ya estaban escritas desde mucho antes. "Muchas canciones de la Velvet las escribí cuando estaba en la Universidad. Cuando llegué a Nueva York iba con John a la calle 125, en el Harlem, y tocabamos en la vereda I´m Waitng For The Man y Heroin. También hicimos una actuación en el café Bizarre, del Greenwich, pero metíamos tanto ruido que terminaron echándonos. Justo en ese momento apareció Andy."

the velvet underground

El centro de operaciones de Warhol, una gigantesca nave cubierta de aluminio y habitada por toda clase de personajes estrafalarios conocida como The Factory, le brindó a Lou Reed la oportunidad de conocer un mundo a la vez aristocrático y marginal, glamoroso y decadente; en definitiva, un ambiente ideal para un joven de clase media con vocación de rebelde. Ayudados por la indudable fama de Warhol, la Velvet Underground se convirtió rápidamente en una banda de culto.


link: http://www.youtube.com/watch?v=AwzaifhSw2c

El mismo aspecto de los miembros del grupo encajaba a la perfección con el paisaje de The Factory: la mirada pétrea de Reed, siempre oculta tras los anteojos negros; las figuras desgarbadas de Cale y Sterling Morrison, rematadas con singulares cortes de pelo; y, unos pasos atrás, de pie, una esmirriada Moe Tucker golpeando la batería como una posesa. "El grupo sonaba bien, pero lo mejor era la baterista", recordaría Warhol. "Con ella parada allí detrás, aporreando frenéticamente los tambores, con ese corte de pelo tan raro, uno se preguntaba todo el tiempo si era un chico o una chica. Ese aspecto andrógino de Moe era lo mejor de las actuaciones". Lou Reed, siempre atento a la imagen no olvidaría jamás esas palabras, con cierto rencor porque no se referían a él.

alma_perro

Posteriormente por discusiones internas del grupo, John Cale fue expulsado de la banda. Lou gobernó la banda por dos álbunes más. Finalmente Lou abandona el grupo, como hizo tantas veces con muchas cosas en su vida, sin dar mayores explicaciones.


LOU Nº3
EL MUCHACHITO GLAM


El año 1972 estuvo a punto de ser la tumba artística de su carrera. La Velvet llevaba dos años disuelta y parecía condenada al olvido. Su primer disco solista había sido un fracaso, tanto de ventas como de crítica, y además estaba gordo. En Londres había irrumpido el glitter-rock, o glam, una explosiva mezcla que combinada el vestuario de Carmen Miranda con los cortesanos más exóticos de Warhol. Quién podía fijarse en un regordete que vestía como un desarrapado sin hogar.

el señor con cara de poquer

"Mi primer disco estuvo mal producido y sentí que tenía que cambiar. Justo en esa época conocí a David (Bowie) y pensé que él podía producir mi próximo álbum. Parecía rápido y capaz, y todo el mundo hablaba de él, como si guardara un secreto intransferible. Además, yo había escuchado Ziggy Stardust, y era un disco casi perfecto, sin errores, pensé que podríamos formar un buen equipo. Lo pasamos bastante bien juntos."

Lou Reed - Leyenda - Buscando a Mr. Reed - Entrevistas

Lo cierto es que el astuto Duque Blanco no sólo se hizo cargo de la producción de Transformer -probablemente disco mejor considerado de Lou Reed- sino que le dio al desconcertado Lou una estética en la que encauzar su furia. La combinación parecía infalible. Por un lado Bowie aporta labios pintados, maquillaje blanco y pelo teñido; por otro Lou los habitantes de The Factory como índice temático. Todo eso, sumado a los elogios públicos de Bowie, que se declaraba su discípulo, y al bombazo comercial de "Walk On The Wild Side", lo devolvieron a la cima del estrellato. No duró mucho.


link: http://www.youtube.com/watch?v=qkwD261MHsc

El hecho de que bautizara el entorno de Warhol (todos los personajes de "Walk on the Wild Side" eran habitantes reales de The Factory: "Joe" era Joe D´Alessandro, actor-fetiche de las películas de Morrisey; "Holly" y "Candy" eran dos drag-queens de The Factory, etcétera) y los maquillajes de Bowie para relanzar su carrera bastaron para que la prensa se lanzara por primera vez contra él, acusándolo de plagiar descaradamente al inglés, y de malvender las historias de sus amigos de la Factory.


link: http://www.youtube.com/watch?v=_VV0HCTkHtc

Cuarenta años después, la defensa de Reed suena casi a disculpa. "Siempre escribí sobre lo que me rodeaba y sería difícil imaginarse no haber escrito sobre todo lo que ocurría en The Factory. Además, se trataba de cosas que me interesaban". Frase que parece contradecir esta otra, recogida por su biógrafo: "Aquella etapa me sirvió para lo que tenía que servir. Quería ser famoso para convertirme en el mayor vendedor de basura del momento, y terminé por serlo, porque mi mierda es mejor que los diamantes de cualquier otro artista. Así que lo llevé tan lejos como pude y después cerré el negocio".

lou reed

La verdad es que había algo en Lou Reed que no encajaba en la parafernalia glam. Su glamour era denso, como salido de los callejones más oscuros del Bronx, motivo más que suficiente para abandonar las lentejuelas por el traje de cuero.

discografía


LOU Nº4
EL ANIMAL DE ROCK & ROLL


Leyenda

Convencido de que el glam pasaría rápidamente de moda, Lou Reed eliminó a Bowie de su vida, despacho a Betty, su novia de entonces, y se embarcó en un proceso de demolición personal. Como primera medida, decidió volver a consumir grandes cantidades de speed, su droga favorita. La segunda fue casarse con Raquel, un imponente travesti mexicano de rostro impenetrable. De ese período saldrían tres discos: Berlin, Sally Can´t Dance y Rock ´n´ Roll Animal, tan irregulares como exitosos, y una serie de conciertos que quedarían para siempre en la historia más terrorifica del rock internacional.


link: http://www.youtube.com/watch?v=sc54vcmcZKA

Totalmente desquiciado por el exceso de speed, Lou Reed se tambaleaba por los escenarios dando patadas y zarpazos a un anemigo invisible, rebotando contra los altavoces, olvidándose las letras y llevando su físico a tales extremos que cada recital parecía que iba a ser el último. Lo notable es que cuanto más al límite llegaba Reed, más parecía disfrutar el público. Una encuesta de la época que intentaba sondear cúal habría de ser la próxima víctima mortal del rock lo ponía en segundo lugar, detrás de Keith Richards (de quien mucho se dice pero ya verán cómo nos entierra a todos).


link: http://www.youtube.com/watch?v=T0c8Q6doiJI

La gente acudía a sus conciertos para verlo morir sobre el escenario.

La dramatización de una posible muerte en directo llegó a la cima cuando Lou decidió agregar un bonus a sus shows: La ejecución de un pico de heroína en público.

Así lo contaba Todd Tolcles, del Melody Maker, en su reseña del recital del 7 de diciembre de 1974: "Estaban por la mitad de Heroin cuando Lou sacó una aguja hipodérmica de su bota... Mientras la masa prorrumpía en vítores y gritaba "¡Muere! ¡Muere!", Reed se enrolló el cable del micrófono en el brazo, mientras se buscaba la vena. Cuando el que esto escribe se levantó para salir de la sala, Lou le entregó la jeringa a uno de los descontrolados fanáticos del público".

the velvet underground

Interrogado sobre ese período, Lou Reed encoge los hombros, como si le hablaran de un pariente remoto que de cuando en cuando se encuentra en los velorios. "Realmente creo que no me parezco en nada al personaje que aparece en cada uno de mis discos. Simplemente en algún momento pensé que sería divertido ser ese personaje y lo fuí", explica con su mejor cara de póquer. Y agrega: "Aquella época fue para mí como una fisura temporal en movimiento", pensamiento eternamente profundo e inconcluso cuya propiedad esclarecedora aun está por descubrirse. Más directo sería en una entrevista con Danny Fiels: "Es fantástico, cuando peor lo hago más se venden mis discos. Creo que si ni siquiera estuviese presente en mi próximo álbum, sería un número uno".

La realidad adoptó la frase de inmediato.


LOU Nº5
EL PADRINO DEL PUNK


En la primavera de 1975, por exigencias contractuales con al RCA, Reed tuvo que entregar un nuevo producto de estudio. El producto que sacó de la manga fue Metal Machine Music, un disco -hoy materia de coleccionistas- que podría describirse así: Lou Reed, en una habitación, haciendo rechinar todo tipo de guitarras durante 64 minutos. "John Cale me había introducido en la música electrónica, a través de La Monte Young, así que decidí hacer música sin letra y con un ritmo constante. Me encontré en la resonancia sin respetar la armonía, jugaba con distintas velocidades, tratando de seguir la cadencia del sonido". La versión del productor de la RCA es diferente, claro: "No bien entró en mi despacho me di cuenta de que aquel tipo estaba como una cabra. Si se llega a tratar de un tipo cualquiera, que me hubiera venido con aquella mierda, lo hubiese sacado a patadas. Pero tenia que andarme con cuidado porque era el artista de la compañia. ¡El artista! Lo hubiera asesinado."

alma_perro

Por su parte, Rolling Stone, lo designó el peor álbum del año y John Rockwell, uno de los criticos más sutiles de Reed, lamentó la decadencia del cantante. La respuesta de Lou, ya incapaz de distinguir la realidad de lo que pasaba por su cabeza, la dio en Take No Prisioners, una interminable diatriba en vivo en la que el cantante arremetía contra todo lo que lo rodeaba, especialmente los críticos de rock. La película de Greenfield recupera con acierto el momento: muestra un plano fijo de Rockwell mirando directamente a la cámara, mientras de fondo se escuchaba la voz de Reed explicándole a la multitud: "A quién le pueden interesar los críticos. Cómo te puede interesar que John Rockwell te diga que sos inteligente. ¡Que te den por culo, John! ¡Mirá como me transformo en Lou Reed! ¡Hago de Lou Reed mejor que nadie!"

el señor con cara de poquer

Para el incipiente movimiento Punk que se estaba gestando en los sótanos de la CBGB no podía haber un modelo más perfecto que el Lou Reed de Take No Prisioners, y en seguida las nuevas bandas -Talking Heads, Television, Ramones, Dead Boys- se dedicaron a rendirle homenaje al maestro con versiones de sus temas.


link: http://www.youtube.com/watch?v=Ew-NTw8P2kg

De la noche a la mañana el animal del rock & roll se había convertido en el padrino del punk. Pero la realidad era más oscura. Las drogas, el alcohol, el insomnio casi permanente, las confrontaciones inútiles, habían puesto al cantante en el umbral del no retorno. "Aunque me lo tomaba en serio, ya no era capaz de distinguir los límites entre la vida real y esa vida. Quiero decir, durante mucho tiempo había habido tanta confusión entre la vida real y los paraisos artificiales que ya no era capaz de controlar la situación. En ese momento estaba caminando por la cuerda floja, realmente".

Lou Reed - Leyenda - Buscando a Mr. Reed - Entrevistas


LOU Nº6
EL LITERATO URBANO


Después de un largo período de desintoxicación, la vida de Lou Reed se estabilizó. En 1980 se casó con Silvya Morales y se fué a vivIr a un rancho de Nueva Jersey. De esa época a la fecha ha habido de todo: discos introspectivos (Growing Up In Public), mediocres (Legendary Hearts), brillantes (The Blue Mask, New York), elegíacos (Songs for Drella, en memoria de Andy Warhol) y hasta un sonado regreso de la Velvet Underground. Sin embargo, la vida doméstica le dio la oportunidad de concentrarse en la literatura, su territorio natural.

lou reed

"Siempre pensé que un disco podría proporcionar el mismo placer que la lectura de una novela, por lo menos eso es lo que intento. Se trata de tomar la sensibilidad de Burroughs, de Hubert Selby o de Poe, y ponerle música de rock. Claro que para eso hay que saber escribir".


link: http://www.youtube.com/watch?v=hFU-hwKqKtM

Lou Reed se acomoda los infaltables lentes y esboza una sonrisa. "Ahora tengo un mayor dominio de la escritura que cuando era un lunático. De todos modos, la escritura es un proceso muy extraño, que nunca alcanzó a comprender por completo. Yo quiero que las frases sean muy visuales, directas, que lleguen al ojo de la mente, y eso cuesta mucho trabajo. Raymond Chandler escrube "Esa rubia era tan agradable como un labio partido", pero es muy difícil escribir con esa eficacia. Yo paso todo el tiempo corrigiendo, quitando palabras, reduciendo al mínimo. Además de establecer un planteo, un nudo y un desenlace, tengo que darle con un martillo a las palabras para que todo sea fluido y conciso y llegue rápidamente al espectador, pero al mismo tiempo sé que el proceso de creación es esencialmente volátil. A veces empiezo a teclear y no me detengo a corregir, porque sé que si parara no podría recuperar las imágenes. Entonces tengo que seguir hasta el final y después eliminar lo que sobra. En eso estoy casi siempre."


link: http://www.youtube.com/watch?v=5VQsp8cFcj0

No hay tiempo para más. Un asistente avisa que el escenario está preparado y la comitiva se pone en marcha. El bajista y el baterista viajan con los técnicos. Lou Reed se mete en un Cadillac negro con su guitarrista, Mike Rhatke. "¿Puedes concebir algo mejor que te paguen por tocar la guitarra?", pregunta antes de cerrar la puerta.


LOU Nº 7
EL PROFESOR SACA EL ESPEJO


La aplicación práctica de la última matamorfosis de Lou Reed aparece dos horas más tarde en la Avenida de la Catedral, cuando alrededor de 20 mil personas saltan de sus asientos al escuchar los dos primeros versos que abren el recital: "Standing on the corner / suitcase in my mind...", canta el venerable Lou y todos piensan que vuelven los viejos tiempos. Error. Grave error. Amparado en una guitarra acústica, el antiguo animal del rock & roll procederá a su habitual demolición de todo lo establecido, pero esta vez hacia atrás, hacia lo que hace algún tiempo fueron camperas de cuero y raros peinados nuevos. Para empezar, Lou no habla. Ni con la gente ni con sus músicos. Hierático, sin moverse de la misma baldosa en toda la noche, parado como si fuera un ídolo de piedra de alguna remota isla, el viejo Lou pasa revista a sus canciones como quién tiene que enseñarle gramática a un grupo de gorilas. De cuando en cuando saca una banana para reclamar atención -la versión de Vicious es impresionante- para enseguida volver a la mesura y a la calma, es decir, las condiciones ideales para leer un buen libro. "Parece un profesor", comenta entre colérica y decepcionada una señora mayor en las plateas.

discografía

En relidad no se sabe si la gente aplaude por lo que ve o por lo que recuerda, situación que parece complacer en grado sumo al artista, que comienza a interpretar una extraordinaria y rarísima versión de "The Kids", del álbum Berlin, tan lejos de la original como podría estar una sonrisa de los hornos de Auschwitz.


link: http://www.youtube.com/watch?v=foMNiug0WGc

La cadencia de las canciones se hace tan lenta que el público aprovecha para intercambiar medallas. Un señor canoso jura que lo vió en Alemania cuando se lo llevaron preso desde arriba del escenario. "Tenía el pelo teñido de rubio y no paraba de insultar a los policías", le dice a su amigo, otro canoso cercano a la cincuentena, "Yo estuve en Madrid, cuando se marchó sin cantar", apunta otro "¡Menudo cabrón! Seis meses esperando para verle y coge y se marcha porque le molestan los flashes."


LOU Nº8
FINAL ABIERTO


(El Profesor muestra el juego) Una mesa, dos sillas, un cenicero lleno de colillas retorcidas. La estrella de rock mira en silencio al periodista, también silencioso. Unos metros más allá un camarero le pasa un trapo a la barra. Después se da vuelta y apaga la máquina de café, que se detiene con un pequeño estruendo. Un televisor sin audio repite indefinidamente escenas de Rock´n´ Roll Hearts, la biografía de Reed. El título significa "Corazón de Rock & Roll", literalmente. El dialogo que sigue tambien es literal.

PERIODISTA: ¿Durante cuanto tiempo se puede seguir siendo rockero?
LOU REED: (Después de una breve pausa ) A lo mejor ese problema no existe si no lo llamamos rock & roll.
PERIODISTA: Con lo que la pregunta se quedaría en cuanto tiempo se puede seguir siendo músico.
LOU REED: Bien. Y la respuesta sería... (Deja una mano suspendida en el aire)
PERIODISTA: Hasta la muerte.
LOU REED: Eso es, mi amigo - y comienza a armar una sonrisa que muere en el acto.


link: http://www.youtube.com/watch?v=ArRexgJ41NQ

fuente

Leyenda

- LA CARA-
ENTREVISTA DE 1996


Dialogar con Lou Reed sin tener que sufrir sus payasadas sádicas y su conocido discurso es la fantasía de cualquier periodista de rock. Pero, en el momento en que, enamorado y sereno, saca su mejor disco en los últimos veinte años -Set The Twilight Reeling- se produce el milagro: este hombre también puede hablar el idioma de los humanos, tierno, divertido, nostálgico y con mucha rabia.

"Perdí el tren para volver a Nueva York y me quedé sentado en el andén, esperando el siguiente. Tenía unas jodidas ganas de fumar un cigarrillo y de tomar un vaso de alcohol. Dios mío, pensé, nunca más vamos a tocar la guitarra juntos. No más Nico. No más Andy. No más Sterling." En un artículo publicado el 31 de diciembre de 1995 en el New York Times, Lou Reed concluía con un tono fúnebre un año particularmente difícil. No eran muy buenas las últimas noticias: cierre de cuentas con John Cale y Moe Tucker, fin de la experiencia conyugal con Silvia, su mujer desde 1978, ruptura con Mike Rathke y Rob Wassermann, los músicos virtuosos responsables de la estructura sonora de New York y Magic and loss, y la muerte de Sterling Morrison, acompañada de una polémica detestable sobre la actitud de Lou Reed durante los últimos momentos de su viejo cómplice. Suficiente como para imaginarlo replegado sobre sí mismo, más corrosivo y desconfiado que nunca. Sin embargo, en esta noche helada, de pronto sale el sol: Lou Reed sonríe, imponente tras su escritorio ministerial. Bajo las arrugas, por momentos emocionantes, la picardía. Y en lugar de la habitual discreción blindada, la elocuencia y cierto tono cómplice.

Tu nuevo álbum, Set the Twilight Reeling, empieza con una canción, Egg Cream, que evoca tu infancia en Brooklyn y concluye con el recuerdo de una muerte y una segunda infancia. ¿Concebiste el álbum como un ciclo?

Egg Cream es la infancia. NYC Man, la edad adulta. Y Finish Line es la vida que llega a su término y lleva finalmente a un segundo nacimiento. Después de Magic and Loss, no quería grabar un nuevo álbum que fuera demasiado conceptual. No quería un tema central demasiado evidente. Pero en seguida me di cuenta de que cuando escribo siempre hay un hilo conductor que termina imponiéndose por sí mismo -y es el orden de los temas lo que lo vuelve perceptible para el oyente-. Creo, desgraciadamente, que Magic and Loss fue mal interpretado. Ese disco pretendía ayudarte a estar mejor, mostrarte que un amigo te ayudaba a compartir tu dolor -tenía su lado positivo: el disco no se llamaba sólo Loss, sino Magic and Loss-. Después de un disco como éste, el único tema posible era el renacimiento, la transformación, el crecimiento. Si no, tenía que conformarme con una colección de canciones de rock. Yo pensé: "Básicamente tengo excelentes canciones de rock, pero si las organizo bien, si cuido la presentación, entonces realmente va a suceder algo interesante". Ahora tiene que elegir el oyente: si quiere escuchar lo que pasa y prestarle atención a los textos, mejor; si no, podrá apreciar de todas maneras el disco. Simplemente le brindará menos satisfacción, no verá ciertas cosas.

En Trade In hablas de "un niño educado por un idiota, que luego se transforma en ese idiota". Varias veces tomaste el tema de la relación padre-hijo en Endless Cycle, My old man, y también en Harry´s Circumcision.

Estoy bastante orgulloso de la frase: "Se convertía en su padre y, para él, era la peor decepción" (risas)... Conozco personas que idolatran a su padre -no es mi caso-. Escribí Trade In como reacción a ese mito de la familia ideal. No la tuve en mi infancia. Yo veo la infancia como un período bastante denso, y particularmente mis años de colegio. Lo único bueno que encontré para decir de esa época, en la canción Egg Cream, es que tomé muy buenas limonadas durante esa parte de mi vida (risas)...

En el film de Paul Auster y Wayne Wang, Blue in the Face, dices que no tienes ningún recuerdo de tu infancia hasta los 31 años.

Me gusta esa frase (risas)... Y es verdad, no truve una infancia fácil. Y nunca me gustó el colegio. Considerar que la infancia va hasta los 31 es quizás un poco exagerado, pero en la broma hay algo de realidad. Es un tema que vuelve constantemente en mis discos. Me gusta My Old Man. "A child is raised by harrididan mother" ("Un niño educado por una madre que es una harpía". Pero ahí uso un tono que es más fácil de encontrar en una obra de teatro que en una canción de rock. El dramaturgo Eugene O´Neill, por ejemplo, siempre trató de disecar lo que pasa en las familias.

¿En Electra?

Sí, aunque sea un ejemplo un poco extremo. Yo no voy necesariamente tan lejos. Hablo más bien de esas familias a las que hoy podrían llamar "disfuncionales". Según mi experiencia personal, no hay nada más común que esas familias.

Después de una infancia semejante, ¿cómo te escapaste de esa vida chata en Brooklyn y Long Island?

Hablé un poco del tema en Small Town, en Songs For Drella. En la canción le presté mis sentimientos a Andy Warhol, ¿cómo puedes convertirte en alguien importante si vienes de semejante agujero?. Lo que le hacía decir a Andy coincidía totalmente con mi propia experiencia. Pero no es exclusivamente biográfico, si lo fuera realmente me negaría a hablarte de eso -como autor, callarme forma parte de mis prerrogativas-. En realidad, no puedo decirte exactamente cómo me las arreglé para para salir, pero creo que mis canciones pueden dar una respuesta. Si escuchás atentamente Forever Changed, en Song for Drella, vas a entender por lo que yo pasé. Hay una expresión popular en Estados Unidos: "How you gonna keep them down on the farm after they´ve seen París?" (¿Cómo vas a obligarlos a quedarse en la granja cuando ya conocieron París?). De la misma manera, ¿cómo se puede crecer cerca de New York sin tener ganas de vivir allí, de largarse de Long Island? Para mí, la salvación estaba a cuarenta minutos en tren.

En Blue in the Face hablás de la empresa de marcos de anteojos que hubieras podido fundar y que hubieras bautizado "Lou´s views"

Hasta traté de patentar mis anteojos. Asistí al lanzamiento de una nave espacial; un montón de sabios se sacaban los anteojos para poder mirar con los largavistas, se ponián los anteojos en la frente o los dejaban colgando del cuello. Yo solamente levanté los cristales y los dejé con la boca abierta, me preguntarón porqué no los había hecho patentar. Lo pensé. Me podría haber ganado la vida así, ya no hubiera tenido la necesidad de romperme la cabeza haciendo discos. Hubiera sido fabricante de marcos de anteojos (risas)...

Pero "Lou´s views" también significa "las opiniones de Lou". Sabemos que en tus discos muestras abiertamente tus opiniones, particularmente las políticas. Por eso en Sex with your Parents te ensañas con un tal Rush Rambo.

Su verdadero nombre es Rush Limbo. Lo llaman Rambo porque es uno de esos cerdos que no hicieron el servicio militar pero dicen que todo el mundo debería ir a la guerra. Un tipo que trabaja en la tele. No puedo soportar esa clase de energúmenos, siempre dispuestos a mandar a los idiotas al matadero. Es uno de esos conservadores que se la agarran con las mujeres, los chicos y los viejos, a los que más les cuesta defenderse -y eso no lo aguanto- . Todo me repugna de ese tipo de sujetos. Su aspecto físico, su manera de hablar, lo que representan. Esos tipos de la derecha radical son basura. Tenemos el caso de Newt Gingrich. La gente que lo conoce personalmente me dice que es aún más peligroso, que es muy astuto. Pero la situación es muy complicada. Miren lo que pasa con internet. Yo quisiera que tratarán el e-mail como el correo común -aunque sea electrónico sigue siendo correspondencia, nadie tiene derecho a meterse, y mucho menos el gobierno-. Pero algunos legisladores consideran que es como la televisión, que tiene que estar sometido a una reglamentación gubernamental. En privado te puedo decir todo lo que quiero, pero si pasa por el e-mail se otorgan el derecho de controlar lo que digo.

¿Pero la idea de proteger los derechos del ciudadano es apolítica?

Es verdad, en ese punto estoy de acuerdo con Gingrich, que se pelea por preservar el derecho a comunicarse libremente. Pero bueno, la mayoría de los republicanos se formaron bajo Nixon. Fijate en Robert Dole, su líder; para mí, ese tipo es una basura. Los republicanos son los responsables de la derogación de los beneficios sociales y, una vez más, son los pobres los que sufren las consecuencias. En cuanto a Robert Dole, decidió convertir a los artistas en chivos expiatorios, suprimir las escasas subvenciones -deben de rondar el 0,5 por ciento del presupuesto- que le dan al arte. Dole y Gingrich pretenden restablecer el equilibrio presupuestario suprimiendo esas subvenciones, es tan ridículo... Y cuando se comete un crimen particularmente horrible, Gingrich pretenden restablecer el equilibrio presupuestario suprimiendo esas subvenciones, es tan ridículo... Y cuando se comete un crimen particularmente horrible, Gingrich que la responsable es la sociedad permisiva. ¡Tonterías! ¡Como si no nos hubiéramos comido dos mandatos de presidentes republicanos es estos últimos doce años! ¿de quién se burla este Gingrich? Tiene una sola idea: sacarles el pan de la boca a los chicos pobres. Y encima pretende echarle la culpa de todos los males de la sociedad a la prensa, demasiado liberal para su gusto. Se hace el moralista y, paralelamente, firma un contrato con un editor que le va a aportar 4 millones de dólares. Buena jugada.

Se te ve muy enojado con todo lo relativo a tu país.

Realmente, no hay de qué estar orgulloso. Un país que explota a los niños, que ahorra a expensas de la cultura. Por suerte, todavía hay gente que piensa que la cultura representa el alma misma de un pueblo, que si el público no tiene la posibilidad de ver lo mejor -o lo peor- que los hombres produjeron en el medio cultural, se lo priva de algo esencial. ¿Qué les queda por admirar? ¿A los políticos? ¿Puede ser que un país tenga demasiados artistas? ¿Hay que tener miedo al arte? ¿Hay que desalentar a la gente que tiene ganas de pintar con el pretexto que algunos cuadros resultan chocantes?. Los cuadros que no provocan a la derecha conservadora me provocan a mí, de tan insípidos que son. Bueno entonces hay un equilibrio... por culpa de la derecha los museos cierran un día más por semana y las escuelas terminan las clases más temprano que antes. ¿A que jugamos? ¿Ya no queremos que la gente se acerque al arte? ¿No queremos que los chicos del ghetto tengan la posibilidad de ir al museo? ¿Que va a ser de los chicos si se tragan el presupuesto de la cultura?. Y ese Gingrich todavía tiene cara como para enternecerse con los valores familiares. Miremos más bien su propia familia... Y miremos a Nancy Reagan, que pretende solucionar el problema del aborto o del sida con abstinencia. ¿De qué planeta viene esa gente? ¿Qué es esta mierda?. Además, se llenan los bolsillos, los republicanos les vendieron armas a Irán: su hipocresía aturde. En Sex with your Parents quise definir de una vez por todas lo que significa la palabra "motherfucker" para mí.

El tono con el que cantas el tema es maravillosamente despreciativo. Bello ejemplo de dicción neoyorkina.

(Sonrisa)... Trabajé duro en eso, realmente duro. Retomamos el tema tres veces -es por eso que la canción se llama Part II-. Es extraño el efecto que provoca mi acento. ¿Te acuerdas de la canción de Kurt Weill, September Song, que grabé para su disco-homenaje, Lost in the Stars? Tenía que haber una parte recitada, pero los productores la cortaron porque decían que tenia demasiado acento de Nueva York. Tenían miedo que la canción demasiado "localista". ¡Como si fuera un problema! ¿Como vas a discutir con la gente así?

Para tí que vienes del mundo del rock, ¿existe una jerarquía entre las formas de arte?

Es un tema que me planteé seriamente. La gente dice: "El rock'n'roll apunta básicamente a los genitales. Si tenés ideas que apuntan arriba de la cintura, el rock'n'roll pierde su razón de ser, ya no vale nada. El rock´n´roll que piensa es una herejía"; otros dicen: "En el Rock'n'roll, las rimas y las aliteraciones son demasiado primitivas, no merecen ser consideradas, como verdadera literatura o poesía". Y otros aseguran que "La cultura popular no es verdadera cultura". Se olvidan que Shakespeare formaba parte de la cultura popular. Si estás demasiado obnubilado por estas cuestiones, no vas a ningún lado. No hay que tener en cuenta estas discusiones bizantinas, si no te vuelves loco, te dejas desanimar por esos especialistas pretenciosos que aseguran que, escribas lo que escribas, nunca va a ser tan bueno como la supuesta escritura académica. A mí me gusta el rock. Me gusta del rock lo que descubrí a los nueve u once años, me excita lo que escucho en él. Pero también me gusta escribir. Puede parecer pretencioso, pero lo digo desde 1966, o quizá desde 1965. Sólo que en esa época no me hacían este tipo de preguntas, la gente se cagaba en lo que yo pudiera pensar. Nadie sabía quienes éramos John, Moe, Sterling y yo. Hicieron falta años para que la gente se sacara de la cabeza la idea de que Andy Warhol era el guitarrista de la Velvet Underground. Cuando tenía que hablar de ese tema decía: "Porque me gusta escribir, y leer, y tocar rock´n´roll, seria genial poder combinar estos elementos sin que ninguno de ellos pierda su poder de estimulación". Yo no quería que nuestra música fuera perecedera, que formara parte de una moda pasajera, que se la pudiera tirar después de usarla, como un diario viejo. Hubiera odiado eso. Me siento feliz cuando la gente me dice que las grabaciones de la caja Velvet Peel Slowly and See no envejecieron. Cuando escucho una de esas canciones en la radio me parece que la pudiera haber grabado un grupo de ahora... Cuando salió esa caja, que desde entonces no volví a escuchar, tan solo contacte al sello con un experto, un fanatico de la Velvet que sabía dónde encontrar todas las grabaciones perdidas. Lo único que le exigí fue que hiciera cargo del sonido. Acepté colaborar con el proyecto sólo con esa condición -quería estar seguro de que quién comprara la caja tuviera el mejor sonido posible-. Había cosas ahí que nunca habían salido, ni siquiera como discos pirata. Sterling me dio sus archivos personales. Porque yo no tengo nada, ni siquiera esto (dibuja un cero en el aire)... En esa época, ¿quién hubiera pensado en guardar esas grabaciones? Nadie, salvo Sterling. El historiador era él, y es lógico si tomamos en cuenta su lugar de origen, su bagaje universitario: un especialista del lenguaje, de literatura medieval. El archivista ideal, el historiador nato. Sabía todo... Tenía un carácter difícil, pero era todo un personaje...

¿Cómo es posible que una canción tan linda como Countess from Hong Kong haya tardado tanto tiempo en salir?

No sabía que existían esas canciones, me había olvidado de todo.

Nunca te habíamos escuchado tocar la armónica.

No volví a escuchar esas cintas, entonces no sabría decirte quién toca la armónica, pero dudo de que sea yo -porque no sé tocarla-. Leí que yo tocaba la armónica y que me llamaba Louis Firbank. Tuve que escribirle a esa gente que estaba dispuesto a mandarles mi certificado de nacimiento. Antes me inventaba nombres falsos. Ahora, hay uno que se volvió oficial, Louis Firbank. La mentira está oficializada.

¿Porqué esa necesidad de sembrar mentiras detrás tuyo?

Tomé eso de Andy. Después las mentiras adquieren una existencia autónoma, no puedo sacarmelas de encima. En el Hall de la Fama del Rock´n´roll, escribieron "Lou Reed, nacido louis Firbank". Una mentira más (risas)...

¿Cómo viviste tu entrada al panteón oficial del rock norteamericano?

Me pareció maravilloso, estaba encantado. Estaba presente cuando admitieron a Frank Zappa, y Dion DiMucci (cantante del Bronx, que cantaba The Wanderer) estaba ahí -me dio la bienvenida- Fue emocionante.

En algún momento dijiste cosas absolutamente malvadas acerca de Frank Zappa.

No era en serio. No me gusta toda su música, pero si Zappa como persona, lo admiro por lo que hizo. Dije esas barbaridades sobre él porque yo era de la Costa Este y él de la Costa Oeste. En Nueva York éramos muy agresivos -de hecho, sigue siendo igual-... Me emocionó ser admitido en el Hall de la Fama del Rock´n´Roll, al lado de gente que siempre admiré: Chuck Berry, Little Richard, Dion DiMucci, Shirelles. Ser considerado digno de figurar junto a ellos representa mucho para mí. Se han escrito tantas cosas negativas de mí que ese pequeño honor me dio mucho placer. Es bueno que te levanten el ánimo así.

Durante la ceremonia tocaste una canción con John Cale y Moe Tucker.

Una canción escrita para Sterling, Last Night I Said Goodbye to my Friend. También escribí un artículo sobre su muerte. El fue quién conservó todos los recuerdos de la Velvet.

Win Wenders dice que tu canción Rock´n´Roll describe perfectamente la forma en que el Rock´n´Roll lo liberó, dándole la suficiente confianza en sí mismo como para afrontar su carrera artística.

El otro día hablé de eso con un amigo: el rock´n´roll no le llega a la gente sólo desde un punto de vista intelectual o espiritual, es algo físico -puede tener un efecto explosivo-. Cuando miro esos pequeños CD pienso que la gente debería desconfiar, no saben lo que hacen cuando se los llevan a la casa. Un disco no es una cosa inerte que pueda quedarse quieta en un rincón. Puede explotar, embrujarte o llevarte lejos -en el mejor de los casos-. Escuchar un disco no es como mirar un cuadro. Es algo físico, una experiencia que puede cambiarte completamente. Hablo de este poder en la canción Set the Twilight Reeling.

Ahí te comparas con un cantante soul. Pero aunque hayas retomado The Track of my Tears, la gente suele ver en ti al padre de la new-wave, o más bien de la no-wave.

Escarben un poco en lo que hago, miren un poco por debajo de la superficie (risas)... Considero a mí música casi como un blues urbano. me encanta el Rythm´n´blues -crecí escuchando esa música-. Si acaso pudiera cantar como Al Green, u Otis Redding, o James Brown cuando seguía siendo él mismo - y no la versión que circula en estos días-. ¡Otis Redding! ¿Quién sabe lo que podría estar haciendo hoy si estuviera vivo? ¿No es acaso Try a Little Tenderness uno de los mejores discos que jamás se haya podido grabar un ser humano? Escuchar eso es una experiencia trascendente. Después eres otro hombre.

Citas muy a munudo a Shakespeare en tus discos. En Legendary Hearts, hay un Romeo. En New York están Romeo y Julieta. En Magic and Loss, cantas "You can´t be Shakespeare and you can´t be Joyce". Finalmente en NYC man citás a varios personajes de Shakespeare e incluso te comparás con el Rey Lear.

Es coherente ¿no? nunca me había dado cuenta (risas)... La gente despreocupada por las letras no le va a prestar atención a Shakespeare. Y no me molesta. Espero que les guste la guitarras, el ritmo, el sonido. Otros tal vez se interesarán por las palabras y, en ese caso, las referencias son tan evidentes que muy probablemente las entiendan enseguida. ¿Cómo una persona civilizada podría no entender estas referencias? No me considero una persona culta, para nada, en relación a la gente que admiro, pero de todas maneras me parece normal que la gente sepa quines son Yago, Desdémona o macbeth. De hecho, es la base de nuestra cultura.

Entonces, en Rock´n´roll Heart cuando cantabas "No me gusta la Opera ni me gusta el Ballet, y los films de la Nouvelle Vague me hacen salir corriendo", ¿era un chiste?

Un chiste sobre la postura rockera. Me encantan las películas de la Nouvelle Vague, el cine negro francés también. Estaba jodiendo. Voy bastante seguido al museo. Un día oí un cuadro de Van Gogh que me hablaba. se lo conté a un amigo que inmediatamente se burló de mí, preguntándome si Van Gogh me había hablado en inglés, en holandés o en flamenco (risas)...
Volviendo a Shakespeare, por lo general, trato de ver sus obras más que de leerlas. Cuando las lees no es posible visualizarlo todo, sentirlo todo. Pero cuando escuchás a un buen actor, lo entiendes todo. Te voy a dar un ejemplo. Nunca logré leer Finnegans Wake, de James Joyce. Pero tuve un profesor llamado Delmore Schwartz. El se sentaba en un bar, o yo iba a su casa, y me leía fragmentos escogidos de Finnegans Wake,. Y entonces entendía todo. Pero era incapaz de leerlo solo. Con Shakespeare es igual: es mejor ser espectador. ¿Viste el Otelo de Orson Welles?.


En Hooky Wooky haces de Otelo. En esa canción me encanta la manera en que pronunciás las palabras "The chemical sky" y el sonido de la guitarra, hacia el final.

Trabajamos realmente duro en eso. Yo produje el disco, toqué todas las partes de guitarra. hace años que trabajo sobre el sonido, le puedes preguntar a cualquiera de mis músicos, te lo va a confirmar. En general, el sonido que se obtiene en un disco no es el sonido original, no es más que una aproximación. En la mezcla, todo se vuelve parecido. Yo quiero que la gente que compra nuestros discos pueda escuchar nuestro verdadero sonido. Esta vez es ciento por ciento así. Nada fue trucado. Parece simple, pero tardamos dos años en llegar a ese resultado. Esta vez es el sonido real -y no casi o más o menos mi sonido-.

Acabas de hablar de Delmore Schwartz, y en tu libro Between through and Expression escribes al respecto "I was Dedalus to his Bloom", en relación con los personajes del Ulises de James Joyce. ¿El fue realmente tu maestro?.

Lo idolatraba. Nunca me había cruzado con alguien tan brillante. Era increíblemente divertido y talentoso. Lo había leído todo. Lo admiraba con locura, me parecía sensacional. Cuando lo conocí, ya estaba decayendo, estaba medio loco. Pero yo no podía creerlo... Iba a sus clases sobre Yeats, el poeta irlandés. No importaba lo que enseñara, me inscribía en sus cursos y después andaba por ahí con él, no me alejaba ni un centímetro. Parecíamos hermanos siameses.

En esa época ibas a un taller literario. Además de The Gift, que era originalmente una novela, y de Fallen Knights and Fallen Ladies, un texto sobre la muerte de Brian Jones, ¿escribiste mucha prosa?

No demasiado a parte de The Dream, en Songs for Drella. La mayoría de la gente piensa que es un rejunte de fragmentos de los diarios íntimos de Andy Warhol, pero en verdad lo escribí yo. La gente se equivoca, pero yo lo tomo como un cumplido: eso prueba que logré el tono de Andy. También escribí un ensayo sobre Elvis, publicado en una recopilación de textos sobre él, uno de ellos de Joyce Carol Oates. Pero ya no me acuerdo muy bien lo que decía. y después escribí el prólogo de un libro de Ivan Ruskin sobre el Max´s Kansas City.

¿Que sientes cuando pasas delante del lugar donde estaba el Max´s Kansas City, abajo de Park Avernue?

Es bastante raro. Hace un tiempo estaba paseando con mi amigo Ronnie, que tenía 14 años en la época del Plastic Exploding Inevitable, el show de Andy Warhol en el que participaba la Velvet. Él vivía en Brooklyn pero venía a vernos seguido. No perdimos contacto, es uno de mis viejos amigos en este momento vive a dos manzanas de mi casa. El otro día bajamos por St. Mark Place y le dije: "¡Mirá ahí estaba el Dom (una de las salas en donde nos presentábamos) y ahora, en su lugar, está Alcohólicos Anónimos!" (risa monumental)... Fue un flash... Y el otro día hubo una "Max Reunion Party", en el Soho, para festejar la salida del libro de Ivan. Vinieron todos los viejos habitués del Max´s para volverse a ver, nos cagamos de risa.

¿Tenés un buen recuerdo de la época del Max´s?

¡No sabes! ¡Nunca me divertí tanto! Era una época genial, un lugar excitante, se te subía a la cabeza. Pero no siempre era un lugar fácil, había tremendos mostruos, tiburones listos para comerte y no dejar más que los huesos. Horribles depredadores... Hay un libro que te recomiendo: Swiming Underground, de Mary Woronov. Es la descripción más precisa, más fascinante que haya leído: recreó muy bien el ambiente de la época. Es para morirse de risa -y bastante tétrico también-. nunca encontrarán una mejor descripción de Warhol. ¿Te acuerdas de Mary? La chica grandota que bailaba con Gerard Malanga... Lo que le paso al Max´s es triste, pero así son las cosas en Nueva York. Hace un tiempo había un estudio de grabación que se llamaba Media Sounds. Ahí grabé New York. Nosotros estábamos en el subsuelo, pero arriba estaba el Estudio A, un lugar fabuloso, con sonido de catedral, en el que grabó gente como Dion. El estudio quebró y transformaron ese mágico lugar en un bar. Me dio nauseas. La gente se olvida del Max´s. Lo que extrañan es el Studio 54, y después habrá otro club de moda. Nueva York, es eso. Pero el Max´s fue un lugar fabuloso del que salieron ideas, movimientos artísticos. Ahí cambiamos el mundo sin darnos cuenta.

Hablás de él con nostalgia, pero en Trade In afirmás tener ganas de intercambiar tu personalidad por otra, como si te arrepintieras de llevar la vida que llevaste.

Me reservo el derecho de no contestar esa pregunta en el plano personal. Y además, no sería justo para los oyentes. Creo que los más astutos entre ellos podrán divertirse interpretándolo a su manera -quizás encuentren algo que yo no hubiera imaginado, puede llegar a ser enriquecedor para ellos-.

Durante años, creí que en Some Kinda Love cantabas "A monkey beats a tom-tom" y no "Margarita Told Tom".

Me pregunto si no prefiero tu versión (risas)... Hubo traducciones al japonés de mis canciones que eran para matarse de risa, sobre todo una traducción inverosímil de Heroin. Volviendo a Trade In, es bastante simple. Después de años de levantar amplificadores me encontré en un estado deplorable, tuve que ir al kinesiólogo. Y cada vez que me pasan este tipo de cosas pienso: si sólo pudiera ser otro. Lo mismo pasa con la depresión, con el bajón: si sólo pudiera cambiar de estado de ánimo, tener otra cabeza.

¿Eso quisiste decir cuando cantabas que tus emociones son "como una rata enjaulada, que trata de salir para atacarte"?

Exactamente. Cuando tenés emociones negativas, como las ganas de asesinar en Hoky Woooky (risas)...

Me hace pensar en Harry, el personaje de Selby.

¡Ah, no! ¡No, no, no, para nada! Harry es un maldito psicópata, seamos serios... Saves que Hubert Selby es uno de mis amigos, que lo entrevisté para mi libro. Conversamos mucho sobre esos temas.

Quise decir que cuando leemos a Selby tenemos la impresión de que sus personajes luchan con sus propias emociones.

Los personajes de Hubert selby son siempre víctimas de increíbles guerras internas. Siempre... Pero es interesante observar o leer sobre algo que se refiera a un conflicto. Es el conflicto, la manera en que se resuelven los conflictos, lo que me interesa. Yo tuve mis conflictos, como todo el mundo. Creo que los temas que trato son universales. O quizás sea yo el equivocado y todo el mundo, salvo yo, lleva una vida totalmente desprovista de conflictos.

Pero no todos hablan de eso de una forma tan sugestiva como tú en tus canciones.

Me gustaría que mi poder de sugestión fuese aún mayor. Trabajo en eso desde hace más de treinta años, siempre traté de mejorarme. tuve que resolver un montón de dificultades, superar muchos obstáculos, de los que a veces yo mismo era responsable -pero no siempre-. Hay cosas que a mí me exigen más esfuerzo que a la mayoría de la gente. Tuve que esforzarme para llegar a ser más preciso, ya sea escribiendo o durante un concierto, o incluso al producir un disco. Por eso tengo una gran dificultad para escuchar mis propios discos: siempre oigo errores, siempre siento una ausencia de rigor que me espanta. Siempre tengo en la cabeza el objetivo que perseguía, y me doy cuenta que salió mal. Me pone loco... para mí, siempre hay que progresar. me gustaría ser más astuto para progresar más rápido, para ir más lejos. Me llevó dos años entender lo que no me gusta de New York y Magic and Loss, para encontrar la manera de remediarlo: no me gusta la producción, esos discos no suenan lo suficientemente verdaderos. Mi objetivo es que, al escuchar el nuevo disco y cerrar los ojos, tengas la sensación de que yo estoy ahí, de que estamos en el mismo cuarto, quería que se sintiera la potencia física del sonido. New York y Magic and Loss son buenos discos, pero para mí, si pensamos en términos de tres dimensiones, llegan a 2,4 o 2,6 como máximo. Tenía que entender por qué ese maldito sonido se negaba a salir de los parlantes.

Tenés un jodido sonido de guitarra en Egg Cream y Motherfucker.

Gracias. Eso era lo que quería que se escuchara. Tocado como en New York no hubiera funcionado. Hay una enorme diferencia entre los dos. Es uno de los más fabulosos sonidos de guitarra que escuché. Es por eso que lo grabé así, sin preocuparme por los ingenieros. Es necesario que la gente escuche eso. Un maldito sonido. Es tan excitante como la primera vez que escuché distorsión, en 1965. Nunca se había escuchado un sonido semejante.

the velvet underground

- LA CRUZ-
ENTREVISTA
(EN TORNO AL AÑO 2004)


Cualquiera que conozca a Reed -leyenda del rock literario, catedrático del malditismo y plusmarquista mundial de la antipatía- sabe que "buena disposición" es en su caso un oxímoron solo comparable a "guerra humanitaria". Pero qué demonio, todos los que se lo han cruzado estos días en la ciudad con motivo de la presentación de El cuervo, su estupendo libro de homenaje a Edgar Allan Poe firmado con el ilustrador extraordinario Lorenzo Mattoti, tienen una bella anécdota que contar sobre el fundador de The Velvet Underground.

Otra cosa es que se traduzca en compasión con los periodistas. En los instantes previos a la entrevista, el representante, Tom, un grandullón con ese talento tan estadounidense para el mal rollo amistoso, manda evacuar a todo dios del bar del hotel finolis en que Reed se aloja, se acerca al periodista y murmura.

-No toque ningún tema que no esté relacionado con el libro.

Estupendo, el libro es literatura, la literatura es la base de la carrera de Lou, amén del pegamento de la vida misma, de modo que queda extendida la carta blanca, le da a uno por pensar y decir. Tom no le ve la gracia por ningún lado.

Reed, con unas gafas absurdamente enormes y una de esas camisetas que cuestan un ojo de la cara porque básicamente logran pasar por una muy usada, se sienta y pone la cara más desagradable de la que es capaz, y eso que son muchos años de ensayarla, como delatan sus arrugas, tan profundas como el caudaloso Tajo. A su lado está Mattoti, la encarnación de la falta de pretensiones y de la relajación.

Señor Mattoti, ¿cuál fue su primer contacto con la música de Lou Reed? "Bueno, ya sabe, escuchábamos rock de jóvenes y eso incluía a la Velvet Underground y la rebeldía y...".

Cualquier conversación sobre The Velvet Underground le parecerá a usted una entrevista, pero a mí solo me suena a un buen montón de mierda.

¿Cree en serio que hay algo en su vida más interesante que lo que hizo hace cuatro décadas?

El libro de Poe es interesante. Así que, por favor, no intente hacer preguntas sobre ese tema otra vez.

De acuerdo, hablemos de política. ¿Qué opina sobre Moe Tucker, batería de The Velvet Underground, apoyando al Tea Party?

Mire que se lo he advertido. Eso no es asunto suyo en absoluto. Y mucho menos, mío.

Charlemos pues de literatura. Sus letras siempre tuvieron una cualidad gótica, muy de Poe. Como aquella de la banda sobre la que no quiere hablar, The Velvet Underground, que recitó John Cale maravillosamente: El regalo, en la que un tipo, el pobre Waldo se mandaba a sí mismo por correo y acababa trepanado por la torpeza de su novia...

Está volviendo a hacerlo... Poe escribió sobre nuestros peores miedos... Ser enterrado vivo, traicionado por un amigo, delatado en la autoría de un crimen horrible por la cobardía de uno mismo...

¿Qué hace de Poe un escritor tan interesante para usted?

Su prosa es poética... Escribía versos libres hasta cuando adoptaba formas narrativas. No supe lo bueno que era hasta que en una fiesta de Halloween lo recité en alto. Ahí te das cuenta que sus relatos son poemas. La primera vez fue en casa del productor Hal Wilmer, leí El corazón delator.

Un relato sobre la culpabilidad. ¿Qué problema tiene con la culpa?

El mismo que todo el mundo. El mismo que el personaje, que ha matado a alguien y escucha el corazón de su víctima enterrada tan vívidamente que se confiesa a la policía.

Su cuervo coincide con una nueva traducción de En los sueños empiezan las responsabilidades, de Delmore Schwartz. En una ocasión definió esa pieza: "El mejor relato que he leído", dijo.

Solo tiene cinco páginas, pero lo que cuenta con un lenguaje asombrosamente sencillo, es increíble, me enamoró desde el principio. Definió el modo en que escribía mis canciones...

No es un libro que haya circulado mucho en España...

Pues debería darme las gracias.

Mejor démoselas a Schwartz. Le sedujo a usted cuando le daba clases en los sesenta en Siracusa y a Saul Bellow... ¡era el Humboldt que inspiró el El legado de Humboldt!

Es muy distinto. Yo era su alumno. Bellow era su contemporáneo. Debería haber visto sus clases. Leía Finnegan's Wake en alto y lo hacía divertidísimo. Recitaba de un modo asombroso. Un recital es como un concierto, solo que la gente está atenta. Delmore seguía recitando incluso cuando la campana había sonado.

Pese a tanta genialidad, siempre se comportó como su peor enemigo.

Puede apostar por ello. En un concurso para elegir a sus peores enemigos, Delmore habría logrado el primero, segundo y tercer puesto. ¡Ya lo creo! ¡Ten cuidado, niño salvaje! Es lo que Delmore parecía decir a sus epígonos.

Usted no es su peor enemigo...

Por supuesto que no. He tenido buenos maestros. Otra cosa es por qué demonios sigo vivo... Pero hace tiempo, no demasiado tiempo, cierto, que dejé de pelear conmigo mismo.

¿No será, como ha proclamado hoy en su lectura a partir de uno de sus últimos poemas, porque tiene un ángel de la guarda?

Claro que lo tengo...

Y es Laurie Anderson, su mujer...

Eso tampoco es de su incumbencia.

¿Le gustaría morir en la miseria como Edgar Allan Poe y que, 150 años después, una panda de sus lunáticos seguidores lo volviera a enterrar? Sucedió en Baltimore este verano...

¿Se lo puede creer? Es absurdo. Pobre Edgar.

Dice que ya ha tenido bastante Poe... ¿Ha matado al padre?

Espero que no esté hablando en serio. Lo que ha sucedido es que ya he reescrito bastante a Poe, eso es todo.

Muerto Poe, ¿qué otra empresa literaria acometerá ahora?

Un libro sobre el taichi...

Lou Reed dando consejos a los oficinistas estresados principiantes...

No pretendo tal cosa. Nunca he dado lecciones a nadie sobre nada. Pero el taichi que yo he aprendido de varios maestros desde hace más de 20 años no tiene que ver con ancianos practicando en el parque. El taichi es un arte marcial. Y ha cambiado mi vida en todos los niveles, empezando por la salud.

¿Es la clase de arte marcial que le saca a uno de una pelea?

La clase que le podría matar ahora mismo. Mis profesores siempre dicen... La primera opción es evitar la pelea. La segunda, mandar al oponente al hospital.

alma_perro

HASTA AQUÍ LA PRIMERA PARTE

ACCEDAN A LA SEGUNDA PARTE DEL POST
PARA DESCARGARSE LA DISCOGRAFÍA DE LOU REED
Y ALGUNA SORPRESA MÁS


http://www.taringa.net/posts/musica/9537097/Lou-Reed---Discografia-_-extras.html

el señor con cara de poquer

OTROS POST QUE NO LE INTERESARÁN

THE VELVET UNDERGROUND: DISCOGRAFÍA 1965-1993
http://www.taringa.net/posts/musica/5820620/The-Velvet-Underground---Discografia-completa-_1965-1993_.html

[

16 comentarios - Lou Reed - Leyenda - Buscando a Mr. Reed - Entrevistas

Bonz +1
muy bien! 10
Renton84 +1
Genial!! que buen post..+5
alfluna5 +1
que gratificante entrar a taringa y encontrar un post como este.¡ Te merecés un 10!
RobertoVals +2
Acabo de pasar por tu otro post de discos solistas de Lou, ahora me encuentro con esto. Estás imparable Paco. No hay nada que diga Mr. Reed, que no sea interesante. Vuelvo en estos días con los merecidos 10 mi amigo. Recomendado.
blijxa +1
Estupendo alma!!!!
Yodagasan +2
Ehhh ya comenté en la comunidad, pero no puedo dejar de hacerlo acá.
Esta seguidilla de posts son los que Lou se andaba mereciendo, sin dudarlo.

Mañana dejo un 10, por que estuvo buenísimo leer todo esto.
Alexita_Blues +1
Simplemente genial!!!
Te reparto mis 10 puntos de hoy en las dos partes de tu post!!! +5
(Aunque deberian ser muchisimos más punto!!!)
kashmmir +1
No me di cuenta que esta parte la habías hecho post
Todo sea por difundir a Lou.
lucas_mart +1
te doy +10 recién ahora porque hace mucho no lo encontraba Lástima que te hayan borrado el post con los discos, de ahí bajé hasta "New York" :-/ Gracias a ése post y a este soy fan de Lou. Gracias, simplemente gracias
ilfachini +1
Guau, excelente post! Gracias por el aporte
MONTEE23 +1
MUY BUENO!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
ortega10 +1
EXCELENTE!!! BUEN POST