"Soy Walt Whitman, un cosmos, el hijo de Manhattan,
tormentoso, carnal y sensitivo: como, bebo y engendro.


No soy sentimental ni miro desde arriba a hombres ni a mujeres de los que no me aparto.
No soy más orgulloso que humilde...Me humilla quien humilla a los otros,
y nada se hace o dice que no recaiga
en mí...."


"...Creo en la carne y en los apetitos,
ver, oír, tocar... ¡Cuántos milagros!, y cada parte de mi ser es un milagro,
divino soy por dentro y por fuera, y santifico todo lo que toco o me toca..."
[


Fragmentos de "Canto a mí mismo"

Soy Walt Whitman, un cosmos...

Walt Whitman (1819-1892), es considerado uno de los mayores poetas estadounidense. Su obra lírica, concentrada en las sucesivas ediciones de Hojas de hierba, ejerce su magisterio sobre gran parte de la poesía moderna, incluidos Ernst Staedler, Ezra Pound, Pablo Neruda, Jorge Luis Borges, Federico García Lorca o Allen Ginsberg.

Su estilo lírico o épico (poético narrativo'), de versos amplios y frecuentes paralelismos, recuerda al de los salmos bíblicos, pero sus temas son mucho más originales. Walt Whitman canta con optimismo a la libertad, la sexualidad, una espiritualidad libre de dogmas y preceptos, la comunión con todos los seres, la democracia, la vida agreste y el trabajo duro, el progreso y a su patria, como lugar donde todo lo anterior se vuelve posible. Sus proclamas nacionalistas permiten enmarcar su trabajo dentro del grupo de escritores de literatura de identidad nacional.


Literatura

OH CAPITÁN, MI CAPITÁN

Oh Capitán, mi Capitán:
nuestro azaroso viaje ha terminado.
Al fin venció la nave y el premio fue ganado.
Ya el puerto se halla próximo,
ya se oye la campana
y ver se puede el pueblo que entre vítores,
con la mirada sigue la nao soberana.

Mas ¿no ves, corazón, oh corazón,
cómo los hilos rojos van rodando
sobre el puente en el cual mi Capitán
permanece extendido, helado y muerto?

Oh Capitán, mi Capitán:
levántate aguerrido y escucha cual te llaman
tropeles de campanas.
Por ti se izan banderas y los clarines claman.
Son para ti los ramos, las coronas, las cintas.

Por ti la multitud se arremolina,
por ti llora, por ti su alma llamea
y la mirada ansiosa, con verte, se recrea.

Oh Capitán, ¡mi Padre amado!
Voy mi brazo a poner sobre tu cuello.
Es sólo una ilusión que en este puente
te encuentres extendido, helado y muerto.

Mi padre no responde.
Sus labios no se mueven.
Está pálido, pálido. Casi sin pulso, inerte.
No puede ya animarle mi ansioso brazo fuerte.
Anclada está la nave: su ruta ha concluido.
Feliz entra en el puerto de vuelta de su viaje.
La nave ya ha vencido la furia del oleaje.
Oh playas, alegraos; sonad, claras campanas
en tanto que camino con paso triste, incierto,
por el puente do está mi Capitán
para siempre extendido, helado y muerto.



POEMAS DE WALT WHITMAN

FUENTE:

http://es.wikipedia.org/wiki/Walt_Whitman