Llegaba el año 1975, Venezuela era simplemente un país en plena bonanza petrolera, el dinero estaba por todos lados y la nación avanzaba por encima de todos los paises del continente.

En aquellos años BMW y Audi aún eran marcas desconocidas: Lexus, Infinity y Acura no soñaban ni siquiera en existir, en pocas palabras no había mucha competencia como la que tenemos hoy en día, sin embargo en 1975 Ford de Venezuela trajo a Valencia lo que sería el epítome del lujo américano, un carro como solo los gringos sabían hacer, enormes dimensiones, lujo y muchas comodidades.

Con asombro miraron los Venezolanos aquel nuevo Ford LTD, siglas que significan Luxury Trim Decor (El Lujo Ajusta la Decoración), un auto enorme en todos los sentidos, con unos 6mts de largo, algo verdaderamente grande para los tamaños a los que estamos acostumbrados hoy en día.

El LDT Landau era un carro con todos los adelantos tecnológicos del momento, incluso pionero en muchos de ellos.
Ford anunció con mucho orgullo en tener al primer vehículo en tener vidrios eléctricos en el país, mientras Brasil y Argentina aún tenían que conformarse con LTDs con vidrios manuales, en Venezuela se fabricaban las versiones más lujosas ofrecidas fuera de USA.
Vidrios eléctricos, Aire Acondicionado/Calefacción, Asientos eléctricos y de gamuza, Radio AM/Casette, antena eléctrica entre muchas otras cosas...Pero sin lugar a dudas lo que dejaba a todos con la boca abierta eran sus faros escamoteables, al encender las luces éstos se abrian como si fueran el parpado de un ojo, dejando al descubierto los faros del vehículo.

A pesar de ser un auto enorme, el Ford LTD tenía una dirección que cualquier auto compacto del milenio podría envidiar, ni hablar del Motor V8 al cual se le hacía muy fácil llegar a los 160kmh, subir la Caracas-La Guaira o Tazón era algo bastante sencillo con éste carro, al cual tampoco se le hacia difícil acomodar a unas seis personas en su interior.

Para estar por encima del LTD había que tener un Mercedes Benz o en su defecto un Rolls Royce, porque no había marca en el continente que pudiera competir con éste.