A las versiones importadas desde Europa de la línea Focus se agregan nuevas motorizaciones y diferentes niveles de equipamiento, ahora producidas en la planta de Pacheco. Evaluamos en profundidad un CLX con motor de 1.8 litros y 115 CV y estas son nuestras conclusiones:

Este es el tercer Ford Focus que pasa por nuestras manos pero el primero de industria nacional destinado al mercado local y al Mercosur con los porcentajes de integración que dictan los acuerdos. Los anteriores Focus provenientes de Europa no estaban adaptados a los caminos y calles de nuestro país lo que no significaba un problema demasiado serio aunque en algunas circunstancias se notaba una limitación en especial al superar lomadas que han proliferado en forma indiscriminada a lo que se sumaban algunas vibraciones de elementos plásticos luego de unos pocos kilómetros.
En comunicación con un viejo conocido -el ingeniero Ciatti de Ford- me informó acerca de los cambios que se introdujeron en la versión Mercosur del Focus.

En primera instancia se modificó el recorrido de los amortiguadores y a la vez se lo despejó 10 / 12 mm del piso reforzándose algunas partes que producían ruido al igual que los sectores de la carrocería donde van ancladas las suspensiones. Las relaciones de caja son las mismas que en la versión europea pero está proyectado acortarlas ya que resultan demasiado largas tanto para Brasil como para Argentina. También fue rediseñada la toma del filtro de aire y reubicada más arriba para mejorar la capacidad de vadeo en caso de que el agua acumulada supere los 15 o 20 cm evitando así una segura rotura de motor.
Hechas estas necesarias aclaraciones, vamos a la evaluación de este Focus CLX 1.8 "Made in Argentina".



Carrocería

Estilo renovador que sigue la onda "New Edge" instalada por el Ka. Diseño impactante y armónico en este dos volúmenes que se nota a simple vista con mayor despeje dejando mayor luz entre el neumático y el borde del pasarruedas. Un diseño que se cansó de ganar premios a nivel mundial y local por obra de esta versión de dos volúmenes. Considerando el precio, su relación con el equipamiento es la adecuada con algunos faltantes si se saca la punta fina al lápiz. La habitabilidad es la correspondiente a un bicuerpo de su segmento. Son pocos los que salen de los standards ofreciendo espacio más generoso a espaldas del conductor. Lo mismo sucede con el baúl, dm3 más o menos aunque el portón es de apertura generosa lo que facilita la carga y descarga del equipaje.
El Focus despega de la mayoría de sus rivales cuando se analiza la terminación que es una de sus virtudes, se nota que es un auto construido con esmero y con controles de calidad que se respetaron al pie de la letra en la planta local de Ford. Junto al VW Golf es uno de los mejor terminados aunque hay mayor cantidad de plásticos y menos mousse inyectado en la plancha frontal.

Confort

Si bien las suspensiones sufrieron las modificaciones apuntadas, el equilibrio original y tan ponderado del Focus no se vio alterado lo que no deja de ser un importante logro de nuestros técnicos que tuvieron la aprobación de sus pares europeos que lo evaluaron. Balance adecuado entre ruta y ciudad, copia con total firmeza pese a que los neumáticos (Continental Eco Contact) se mostraron algo ásperos en caminos irregulares. En síntesis las suspensiones siguen siendo un punto a favor de la línea Focus.
La posición de manejo no ofrece problemas debido a las regulaciones manuales de la butaca y la columna de dirección en altura y profundidad. Precisamente las butacas resultan algo chicas y de escasa sujeción lateral con reglaje en altura por medio de una manivela debajo del asiento de acceso algo complicado y poco práctico. Cualquier humano encontrará su posición ideal frente al volante. Los asientos posteriores disponen de un cojín generoso pero el espacio para las piernas no sobra y una quinta persona se verá complicada por el túnel del piso.
El instrumental es básico, de lectura rápida y fácil en tanto la climatización manual es de dosificación adecuada con forzador de cuatro velocidades, aire acondicionado y recirculación. A altas velocidades la insonorización muestra algunas fallas provenientes de silbidos eólicos a velocidades superiores a los 150 km/h influyendo también la rumorosidad del motor cuando gira a 5.000 rpm.



Motor / Transmisión

El motor es el mismo que usan el Mondeo y el Escort, el Zetec de 115 CV de funcionamiento correcto, silencioso en ralenti, de aceleración progresiva y potencia correspondiente a sus 1.8 litros de cilindrada aunque penalizado en sus performances por sus relaciones de transmisión "largas" pensadas para las autopistas europeas y probablemente por utilizar neumáticos en medida 190 / 60 x 15" en lugar de 185 / 55 x 15". El selector de cambios se destaca por sus frenos intermedios lo que hace que el pasaje de cambios sea algo lento pero a la vez seguro con un recorrido que se me ocurre es más corto que en otros Focus que probamos ... pero esto puede ser una sensación y nada más. Eso sí, el tacto del pomo del selector es una antigüedad y me recuerda al Ford Sierra.
Considerando su potencia tanto las aceleraciones como su velocidad máxima, pese a que no llegan ni cerca de lo declarado oficialmente, están dentro de lo que se espera y no desentona frente a sus rivales directos de similar potencia. El motor rinde si se lo lleva en vueltas, siempre por encima de las 4.000 rpm, es ahí donde logra su máximo rendimiento. Debajo de ese régimen la 4ta y la 5ta muestran su lentitud de reacción.
El consumo, si bien no es destacable, tampoco es criticable. 10,9 litros son necesarios en ciudad para recorrer cien kilómetros y 7.88 litros a una velocidad constante de 120 km/h. El tanque con capacidad de 55 litros le otorga una autonomía promedio para su clase.

Manejo

Es aquí donde el Focus hace diferencias ya que su comportamiento dinámico es de primer nivel tanto en lo referente a la tenida direccional (impecable) como a la hora de encarar cualquier tipo de curvas. Es casi neutro, franco, seguro y confiable ante el llamado del conductor. Un ejemplo dentro de su clase. La respuesta de la dirección es inmediata pese a que el volante por su diseño hace que en ciertas maniobras alguno de los cuatro rayos interfiera en el movimiento o deslizamiento de las manos. El tren delantero aplica la potencia con absoluta soltura y la suspensión trasera funciona en total armonía lo que se traduce en un conjunto que sólo merece elogios. Los vientos laterales no modifican su trayectoria.



Seguridad

ABS de serie junto a dos airbags delanteros son elementos de seguridad lógicos en relación al precio del CLS. Los frenos son a disco en las cuatro ruedas pero su poder se manifiesta en forma más contundente en los primeros tramos que sobre el final como si existiera cierta fatiga al culminar la maniobra. Por eso las distancias de frenado son más largas que el promedio de su franja. Sin embargo el pedal es firme y dosificable. La visibilidad por tratarse de un bicuerpo está dentro de lo esperado y los espejos externos colaboran gracias a su tamaño generoso. Las luces son de buen poder lumínico y cuenta con regulación interna de faros.

Costo / Beneficio

Considerando el precio (u$s 21.350) y el nivel de equipamiento del Focus CLX, el producto aparece como más que seductor cuando se lo compara con sus rivales, sobre todo si tenemos en cuenta el valor agregado que la marca tiene en el mercado y que se ganó a través del tiempo. Obviamente antes de decidir la compra de un auto nuevo se deben considerar varios factores además del precio y de los gustos y necesidades de cada uno, pero no hay dudas que el Focus no es una simple opción más dentro de su franja.