Llegaran las Ferrari Turbo? Si, pero tardaran

Es un hecho, diga lo que diga Ferrari: sus modelos acabarán volviendo a equipar motores sobrealimentados por turbocompresor. El otro día declaraba uno de los responsables de desarrollo de producto de la marca italiana que, a día de hoy, el lag inducido por los turbocompresores es "demasiado elevado", y afecta al tiempo de respuesta entre el acelerador y la propia aceleración del coche, lo que perjudica la sensación de conducción de un coche como un Ferrari.

Pero, ¿de verdad descarta Ferrari el uso de un motor turbo? Sabemos que no es así, y sabemos más. Los nuevos Maserati V6 biturbo, los Quattroporte y Ghibli, equipan un V6 firmado por Ferrari, y aunque hay quien especula con la transposición directa de este motor en algunos modelos como el California a corto plazo, la realidad será ligeramente distinta.

Queda todavía bastante para el relevo generacional del 458, aunque el California sí esté más cerca de la jubilación, pero es el sustituto del 458 nuestro principal candidato para "el gran cambio" en cuestión de motores.

Como bien sabes, una de las señas de identidad de los coches Ferrari de calle es la de usar tecnología de Fórmula 1 en su concepción. El otro día te hablábamos de los turbocompresores con unidad eléctrica integrada en el análisis de la técnica que nos depararán los motores de F1 de 2014 (si no lo leíste, es tu momento). Esta tipología de turbocompresor implica dos ventajas claves, la primera, la instantaneidad de respuesta al pedal del acelerador, al eliminar el "lag" completamente.

La segunda, al emplear el turbocompresor como generador eléctrico, también se regenera una importante parte de energía que de otra manera se perdería. Mezclar esto con el propio KERS acomplado a la caja de cambios del futuro modelo de Ferrari le permitiría ofrecer un V6 biturb sin lag, con menores emisiones y consumo, para satisfacer nuevas normativas, al tiempo que prestacionalmente superaría al V8 actual.

Todo el bloque V6 desarrollado para los modelos de Maserati ya ha sido desarrollado con todo esto en mente, por lo que la aplicación de todos estos conceptos podría llegar tan pronto como en 2015.

Vale, comercialmente habrá quien ponga en duda la idoneidad de un Ferrari "turbo" de seis cilindros, pero hemos de recordar que no sería el primer Ferrari con motor V6, o el primero con turbocompresor, al tiempo que podrán usar la F1 como "excusa".