Una niña llamada Mercedes Jellinek será la que ceda su nombre para una famosa marca de automóviles alemana: Mercedes-Benz. Hoy conoceremos la historia de cómo los autos alemanes llevan como marca el nombre de una niña vienesa.
Mercedes Jellinek nació en la ciudad de Viena, que pertenecía al imperio austro-húngaro, en el año 1889. Su padre, Emil Jellinek, era agregado en el Consulado General Austro-Húngaro en la ciudad de Niza en Francia. Allí Jellinek logró entablar muy buenas relaciones con la aristocracia que visitaba los famosos balnearios de la Riviera francesa. Solían darse cita los personajes más distinguidos de finales del siglo XIX.

Mercedes, una niña vienesa

Mercedes Jellinek la niña vienesa que le dio su nombre a una marca alemana de automóviles. La fotografía apareció publicada en el diario La Prensa el día 28 de febrero de 1983.

Desde un principio Jellinek, que era un interesado por el deporte y hombre de ideas avanzadas para su época, se volcó con entusiasmo al automovilismo deportivo. En el año1897 viaja a la ciudad de Cannstatt, en Alemania, para visitar la fábrica Daimler y compra un automóvil que se llevaría a los balnearios del sur de Francia.
El automóvil marca Daimler causó sensación en la Riviera francesa y poco tiempo después los aristócratas se acercaron a Jellinek con el fin de comprar un vehículo similar. De esta forma comenzaron a salir pedidos de autos Daimler hacia Cannstatt.
Emil Jellinek presentó un automóvil Daimler en el Tour de Niza que se llevó a cabo en el año 1899. Jellinek inscribió el auto de carrera bajo el seudónimo “Mercedes”. El auto en cuestión era un Daimler de 23 CV que resultó ganador de la prueba francesa.
Tiempo más tarde, el 30 de marzo, muere en la carrera de montaña de Niza-Le Turbie, el famoso corredor Wilhelm Bauer que lo hacía para la Sociedad de Motores Daimler al mando de un auto Daimler Phoenix. Esto motivará al diplomático austro-húngaro a idear nuevos conceptos automovilísticos.
Jellinek toma la iniciativa de crear una nueva concepción del automóvil con una mayor distancia entre ejes con el centro de gravedad más bajo y mayor potencia del motor. Esto lo pudo lograr con la invalorable ayuda del genial Wilhelm Maybach, constructor de la Daimler.
El motor de cuatro cilindros del nuevo auto de carreras tenía una cilindrada de 5,9 litros con una potencia de 35 CV. Pero este automóvil presentaba soluciones inéditas para la época. Por primera vez presentaba el radiador de agua del tipo panal en la parte delantera del automóvil. Esto representaba que tan solo con 9 litros de agua se lograba refrigerar el motor gracias a una bomba de agua, esto permitía que la potencia de los motores se pudiera incrementar. Además el sistema de enfriamiento era de 16 metros cuadrado.

francia

El Mercedes de 1901 en la Semana de Niza con su piloto Wilhelm Werner el ganador de varias competencias automovilísticas. La fotografía apareció publicada en el diario La Prensa el día 28 de febrero de 1983.

Otro de los adelantos tecnológicos era que el encendido del auto de carreras era por magneto marca Bosch en reemplazo del primitivo tubito incandescente, que era la antigua forma de lograr la ignición del combustible en la cámara de combustión. También tenía válvula de admisión automática y el peso del motor era de tan sólo de 238 kilogramos por el empleo de metales livianos en su construcción.
Las ruedas giraban sobre rodamientos de rodillos y la transmisión era por cadena, algo todavía muy usual en aquellos años, pero un adelanto tecnológico era que la caja de cambios disponía de una palanca con corredera que tenía enclavamiento de la marcha elegida. Por todo esto es que Paul Meyan el editor de la revista técnica francesa “La France Automobile” dijo: “nous somnes entré dans lére “Mercedes””, la traducción del francés era la siguiente “hemos entrado en la era del “Mercedes””.
Y decía Mercedes porque ese fue el nombre elegido para bautizar este avanzado auto de carrera. Porque Jellinek convencido del éxito asegurado del automóvil le encargó a la empresa Daimler 36 unidades que representaban un valor de 550.000 marcos oro de la época. De paso se aseguró el derecho único de distribución de esos autos para algunos países. Daimler aceptó tanto la comercialización de los autos pedidos como el nombre que le propuso Jellinek. Había nacido la marca Mercedes.
Pero no sería solo eso el logro del nuevo auto de carrera. Entre el 25 y 29 de marzo de 1901 se celebró la “Semana de Niza” donde, durante ese lapso, se realizaron diferentes competencias automovilísticas. La carrera Niza-Salon-Niza fue ganada por el mecánico Wilhem Werner al mando de un Mercedes y llegó a la meta a 80 kilómetros por hora. Detrás dejó a marcas prestigiosas de esos años como Panhard al mando de Maurice Faman o al mismísimo Charles Stewart Rolls, uno de los fundadores de la empresa Rolls-Royce, gran corredor de principios del siglo XX.
El 28 de marzo de 1901 Werner con su Mercedes logró adjudicarse el récord mundial de la milla con partida detenida y salida “volante”, ambas pruebas fueron otro galardón para el nuevo auto de carrera y la marca alemana. Unos días más tarde se disputó la carrera de montaña en los montes de La Turbie, que era considerada como la más dura de su tiempo y Werner nuevamente ganó con una notable superioridad frente a sus rivales.
Así es como Paul Meyan, que era secretario general del Automóvil Club de Francia y editor de la revista “La France Automobile”, pronunció la frase que marcaba una nueva era en el mundo del automóvil y todo gracias a la nueva marca llamada Mercedes en honor a la hija de Emil Jellinek.
El año de 1902 se produce el patentamiento de la marca Mercedes que pasaran a usar los autos Daimler, en especial los deportivos o sport, y que a partir del año 1926 pasará a ser Mercedes-Benz cuando las empresas alemanas Daimler y Benz se fusionarán.
Como resultados de los triunfos del auto de carrera Mercedes, en 1901, la supremacía de los autos franceses se hundió ante el poderío de ese nuevo auto de origen alemán y todo gracias a un diplomático del imperio austro-húngaro, acreditado en Niza, que tenía una hija llamada Mercedes. Casi una paradoja de la globalización actual de la industria automotriz. Un diplomático austro-húngaro con una hija vienesa creó una marca alemana en una ciudad francesa.
Las fotografías fueron tomadas del diario La Prensa del día 28 de febrero de 1983, cuando salieron publicadas, y pertenecen al archivo personal que nutre de datos a Archivo de autos, este sitio dedicado a los viejos autos que supimos conseguir para que las nuevas generaciones sepan de su existencia pasada.

Mauricio Uldane
Editor de Archivo de autos

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