Un bonito interior bitono en el que ambos colores conjugan a la perfección, cambio, freno, volante, todo combina de forma equilibrada, no resulta cargado.



Las gráficas resultan originales y junto a las impresionantes llantas, otorgan un aspecto agresivo y a la vez estilizado. Parrilla, alerón, paragolpes, y especialmente me gusta el capó, sin duda una gran preparación de un Peugeot 206.
Por cierto, las calaveras en la frontal y en la parte trasera rompen el esquema, algo que llama la atención y que resulta original.