A principios de Julio de este año mi papá decidió vender su auto, un Palio modelo '98 que él había adquirido en el 2003. Inesperadamente, surgió un problema a la hora de transferir el auto: la transferencia no se podía hacer porque el dominio del auto tenía dos infracciones de tránsito ocurridas en la Capital Federal en el año 2006. La sorpresa fue tremenda, ya que mi padre vive en la provincia de Mendoza y en ese auto jamás había viajado a Buenos Aires!!
Fue necesario llamar a Buenos Aires para aclarar el asunto. Al llamar, desde allá nos informaron que el acta de una de las infracciones de tránsito había sido labrada a un Renault conducido por una mujer que iba hablando por celular mientras manejaba. Obviamente no correspondía al auto de mi padre. Esa infracción fue inmediatamente levantada.
El problema más grave fue con la segunda infracción adjudicada al vehículo de mi papá. En el acta que había sido labrada en el 2006 decía que un auto importado, con el dominio del Palio de mi padre, había cruzado un semáforo en rojo. El acta estaba mal labrada, porque según la ley 1.217 debe figurar correctamente la marca y modelo del auto. De igual modo, el Controlador Fiscal de la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires se negaba rotundamente a dar de baja la infracción, la cual además ya se encontraba en manos de un Juez de Faltas de dicha Municipalidad. La única forma era viajar a Buenos Aires (más de 1000 km de viaje desde Mendoza) para que le dieran a mi papá un turno para ser atendido en un Juzgado de Faltas. Todo por una infracción que fue cometida por un conductor que quedó impune pero que un oficial corto de vista adjudicó al dominio del Palio de mi papá, que de importado, no tiene nada.
Finalmente, luego de insistir incontables veces, logramos dar con un controlador que entendió la situación y dio de baja la famosa infracción.
Luego de pasado el sacudón, uno se pregunta: ¿Será que en la ambición de recaudar dinero como sea, la consigna es levantar actas, aunque el oficial no esté seguro de lo que está escribiendo en tan importante documento, que dicho sea de paso, se presume válido al estar labrado por una autoridad(?)