Dos de los aventureros más famosos del Mercosur acaban de recibir una renovación estética. ¿Cuál de ellos es el mejor?

Ford EcoSport y Volkswagen CrossFox


En el medio del camino tenía una montaña de piedras. O mejor dicho, varias. Pero el Volkswagen CrossFox y la Ford EcoSport no se intimidaron con el escenario elegido para las fotos de este comparativo.

Ustedes saben cómo es. Los aventureros que viven en las ciudades ya están acostumbrados a enfrentar muchos obstáculos: baches, pavimentos emparchados, calor, tránsito...

Aunque una aventura de verdad fue la nuestra, cuando decidimos colocar a los dos autos arriba de una montaña de piedras y a la orilla de un precipicio. Pero eso fue sólo para las fotos. Luego tuvimos la oportunidad de comprobar que la EcoSport es más valiente fuera del asfalto: pasó con facilidad por baches, trepó barrancos y atravesó pequeños cursos de agua. El CrossFox tuvo que tirar la toalla. Fue el primera en cansarse de tanto derrapar y encajarse por ahí.

La tierra es buena, pero sólo de vez en cuando. Los dos nacieron para el asfalto y, después de ser renovados, confirmaron lo que todos sospechábamos hace tiempo: no son más que "off-road de mentira".

¿Maldad excesiva? Nada de eso, al contrario. Ser off-road en la ciudad se convirtió en una moda. Después del éxito de la Fiat Palio Adventure, que inauguró el segmento en 1999, Ford acertó de pleno con la EcoSport en 2003 y, dos años después, llegó el CrossFox.

Ahora el modelo de VW quiere tomar la delantera: recibió las buenas virtudes del nuevo Fox, perdió algunas exageraciones de la versión anterior (como la barra delantera) y ahora está más equipado.

Pero en Ford también reaccionaron: la EcoSport también recibió este año un leve restyling, con llantas de nuevo diseño y un tablero de instrumentos renovado.

La calidad de terminación de la EcoSport, a pesar de haber mejorado, todavía decepciona. hay muchos plásticos duros de ver (y tocar). La butaca del producto de Ford ofrece ajuste lumbar (mientras el CrossFox sólo ofrece regulación en altura).

El cuadro de instrumentos de la EcoSport, a pesar de los nuevos grafismos, todavía deja mucho que desear. El Volkswagen trae un panel con mejor visualización y una pantalla digital con mucha información adicional.

El volante del Passat CC, opcional en el CrossFox, es una pegada. Su diseño encaja a la perfección en las manos. Y encima tiene regulación en altura y profundidad. La EcoSport sólo permite variar la altura. Además, el CrossFox ofrece cambiar la estación de radio desde el volante, mientras que los controles de su rival están en una paleta ubicada a la izquierda de la columna de dirección, lo que exige una mayor adaptación.

La maniobrabilidad es más interesante en el CrossFox. El motor sigue siendo el mismo 1.6 VHT de 101 caballos de potencia, combinado con la muy buena caja de cambios que comparte con el Gol, con engranes precisos y cortos.

El propulsor 1.6 de la EcoSport sigue también con 101 caballos de potencia. Por una diferencia de peso, el CrossFox acelera un poco mejor.

Con nuevos faros y sin barra delantera, el aventurero de VW quedó mucho más bonito. El buen conjunto mecánico y la oferta de equipamiento son sus virtudes más destacables. El CrossFox arranca en su versión más económica con un precio de 68.100 pesos, mientras que la EcoSport arranca en 67.800 pesos.

En ruta, el modelo de Ford se comporta muy bien. Tiene un menor consumo que su rival y tiene una buena respuesta para los adelantamientos, aunque pierde bastante potencia cuando el aire acondicionado está encendido. La suspensión, además, es bastante más confortable que la de su rival.

A 120 km/h, el motor de Ford trabaja a 3.300 rpm, mientras que el Volkswagen opera a 3.600 rpm.

Los dos vienen equipados con neumáticos de uso mixto. En el caso de la EcoSport, los Pirelli Scorpions ATR son de serie y con un perfil más alto (205/65 R15), que los que el CrossFox ofrece en opción (205/60 R15).

El hatchback de VW sale al frente en la ciudad. Es más ágil, fácil de maniobrar y (¡acá sí!) pasa los baches con la pompa de un jeep. El despeje del suelo es de 16 centímetros. La EcoSport no se queda atrás y ofrece 20 centímetros de altura libre.

Una gran contra del CrossFox es la ubicación de la rueda de auxilio en la puerta del baúl. Aunque ahora está fijado al paragolpes y no a la columna trasera, está ubicado muy arriba y tapa la mitad del vidrio trasero, lo que complica la visión. En la EcoSport la rueda no incomoda tanto.

De todos modos, esa ubicación del auxilio no deja de ser una molestia en los dos casos. Para acceder al baúl es preciso guardar un prudente espacio con respecto a la pared del estacionamiento o del auto que está detrás. Más de una vez tuve que empujar los autos para para poder abrir el baúl.

Y hablando de baúles, la capacidad de carga marca una leve ventaja para la EcoSport: 288 litos contra 257.

La lista de opcionales del CrossFox es muy larga y puede encarecer bastante su precio final. Esto incluye desde el sensor de lluvia hasta la función “Coming & Leaving Home” (que dejan los faros encendidos durante un tiempo para que el conductor no tenga que caminar a oscuras). La EcoSport ofrece como equipamiento exclusivo la entrada para iPod y el compartimiento refrigerado en la guntera.

Completo, el CrossFox puede alcanzar unos impagables 78.900 pesos. La EcoSport 1.6 más equipada llega 74.100 pesos. A pesar de su precio, el nuevo CrossFox vence en la disputa. Su conjunto mecánico es el más acertado, tiene un diseño más moderno y ofrece un interior agradable.

Por sus neumáticos y su mayor despeje, la EcoSport 1.6 sólo saca ventaja fuera del asfalto. Pero pese a ello los dos siguen siendo los reyes del "off-road de mentira".