El Telefono Móvil VI: Conclusion

Parte VI:

Conclusión


1998-1999, los teléfono móviles nos hacen vibrar por ser pequeños objetos de deseo que encierran la posibilidad de comunicarnos con cualquiera, sin estar en casa y tampoco pegados al auricular de una cabina telefónica. Pero nadie siente una imperiosa necesidad como Salir de casa sin el teléfono en el bolso o en el bolsillo. Un dispositivo electrónico cuyas funciones son simples llamadas y mensajes de texto (esto último un gran avance, y una nueva forma de comunicarnos, como si de telegramas se tratara). 2009-2010, diez años después el concepto de telefonía móvil ha cambiado radicalmente y en todos los sentidos. Ha dejado de ser un pequeño objeto de deseo en sí para ser una auténtica necesidad, no solo puntual, sino diaria, y a veces, reincidente a lo largo del día (teléfonos business). No solo llamamos para comunicarnos, también enviamos mensajes de texto, correo electrónico, compartimos mensajes e impresiones en facebook, hablamos con nuestros amigos por videoconferencia, nos conectamos al messenger, compartimos imágenes en flickr, lanzamos nuestros pensamientos en twitter… no siendo las llamadas la única utilidad de los celulares sino que lo utilizamos para guiarnos por el Google Maps o street view, escuchar música mientras viajamos en metro, caminamos por la calle…; navegar por Internet, descargar aplicaciones por App Store, Ovi o Android Market; leer las noticias directamente de la red, incluso en algunos continentes ver la televisió en el móvil o realizar e pago de nuestras compras; escuchar la radio; tomar fotografías, crear y trabajar con documentos de texto, tablas excel y presentaciones; vemos películas en formato dvix o mp4, nos conectamos a youtube para ver videos, lo utilizamos como brujula para orientarnos, como agenda personal…..

La telefonía móvil ha entrado en nuestras vidas pisando fuerte, convirtiendose en un instrumento de comunicación e interactuación en 360º, una navaja suiza para cada ocasión, cada necesidad, cada momento incluso. Lo vimos nacer pero no nos haríamos a la idea de verlo morir, de aparcarlo en el cajón de nuestra cómoda, de abandonarlo a su mejor suerte (aunque a veces podamos haberlo pensado). El móvil es para la mayor parte del mundo nuestras llaves de casa, y si en alguna ocasión nos lo dejamos, para algunos sería como sentirse desnudo porque ya ha creado dependencia. Algunos pueden pensar que eso es malo, pero otros decir que es una dependencia útil. ¿qué hay de malo en querer estar disponible y comunicado? Si no queremos que nos encuentren es tan simple como apagar el terminal.

La cuestion es ¿la telefonía móvil ha cambiado nuestras vidas? ¿o nuestras vidas han cambiado la forma de entender la telefonia móvil? Quizás es un mix de las dos cosas. Por un lado la tecnología ha avanzado, y se ha hecho hueco en nuestra vida cotidiana. Y aunque a veces una necesidad no exista, al final, el tiempo hace que la adoptemos e incluso que cumpla con su cometido. Los hay que hoy en dia aún entiendan un móvil como un simple teléfono inalámbrico con una tecla de llamadas, pero la generación de finales de los 90, y especialmente la del cambio de siglo, tienen el móvil como un todoterreno.

¿qué nos espera en el futuro? Posiblemente el móvil sea ya un sistema de pago adoptado (como ya lo es en Japon), las llaves de nuestra casa y de nuestro coche, el mando DLNA para nuestra casa domótica, nuestra fuente de noticias permanente (postcast)… dentro de 10 años la telefonía móvil, ¿cómo serà? Habrá que esperar un tiempo aún, pero lo que si está claro es que no va a desaparecer.

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