Hola taringueros

Bueno aca el post creo que el titulo lo dice todo.Para el que crea y el que no crea en dragones.
DRAGONES:

Características

En función de las diversas culturas que lo han representado, la figura del dragón juega un papel importante como dios y/o guardián, o como monstruo y poderoso enemigo. Se le atribuyen cualidades y habilidades tales como ser poseedor de una gran sabiduría y conocimiento o pecar de gran avaricia y codicia que le conduzca a devastar poblaciones enteras para apilar gigantescos tesoros. Por lo tanto, la imagen y figura del dragón ha ido variando y ha sido interpretada de muy diversas formas a lo largo de la historia.
Las culturas occidentales y orientales han imaginado reptiles gigantes y alados; puede ser debido al contacto con cocodrilos, caimanes y/o gaviales junto al hallazgo de fósiles de dinosaurios voladores.

Explicación del mito

El mito de la existencia de los dragones se sustenta en una diversa cantidad de leyendas y representaciones, diseminadas entre las distintas culturas que lo representan. Se ha planteado, como explicación de este fenómeno, el descubrimiento de fósiles de dinosaurio que llevasen a esas culturas a imaginar seres parecidos. También cabe señalar que los dragones en cada cultura presentan aspectos y características diferentes. Así ,en la Edad Media, se creía que los cadáveres de cocodrilo, traídos a mercados y demás sitios de exhibición desde Egipto y Arabia durante la época de Las Cruzadas, se trataban de cadaveres de dragón.

Dragones según distintas culturas

El simbolismo alrededor del dragón es esencialmente el de la lucha.2 La lucha entre el dragón y un héroe o un dios tiene, sin embargo, distintos significados. En estos míticos combates el dragón asume dos papeles, el de devorador y el de guardián, que tienen finalmente una sola raíz: el de un ser cósmico en espera, cuya acción implica la muerte -o el nacimiento- de un orden universal.2
Así, en un principio, los dragones fueron devoradores de dioses -algunos mitos se refieren a los dragones como la causa de los eclipses, por ejemplo-, o sus enemigos -caso de Apofis y Pithon, enemigos del sol-; posteriormente los dragones fueron fuerzas a la que se les ofrecían doncellas en sacrificio y no tardaron en concebirse como comedores de hombres. De todos modos, ese papel no se aleja del de guardián, que implica la espera y el mantenimiento de un orden que preludia una reinvención del universo o el descubrimiento de un lugar sagrado. Justamente porque son guardianes de algo sagrado, es por lo que simbolizan el puente a otro mundo o la prueba de todo héroe.
Las actitudes tomadas en las culturas del mundo frente a la figura del dragón y la lucha que supone se distancian en ocasiones, particularmente si se compara la idea de dragón que existe en el lejano Oriente con la predominante en Occidente. Los dragones chinos (o long), los japoneses (o ryū) y los coreanos son vistos generalmente como seres benévolos, mientras que los europeos son en su mayoría malévolos.
Sin embargo, los dragones malévolos no están restringidos a Europa: entre otras culturas, esta interpretación se mantiene también en la mitología persa . El tema es complejo y ha variado a lo largo de la historia. Como ejemplo, entre los romanos, típicos representantes del Occidente antiguo, el dragón era considerado un símbolo de poder y sabiduría.

Europa


Caballero medieval matando a un dragón.
Las tribus nórdicas de Europa asociaban su folclore con varios aspectos terroríficos del dragón.
La mitología germana incluye al dragón (Nidhug o Níðhöggr) entre las fuerzas del inframundo. Se alimenta de las raíces de Yggdrasil, el fresno sagrado que extiende sus raíces a través de todos los mundos. Los antiguos escandinavos (los vikingos), adornaban las proas de sus naves esculpiéndolas en forma de dragón. Usaban esta decoración en la creencia de que así asustarían a los espíritus (Landvaettir) que vigilaban las costas a las que llegaban. También los dragones aparecen en poemas germanos: en Beowulf, un poema épico anglosajón, el más antiguo que se conserva. Un hombre llamado Beowulf, que había librado a su pueblo de un monstruo mitad hombre y mitad diablo, luego, ya convertido en el rey, lucha contra un dragón, disputa en la que ambos mueren. En el Cantar de los Nibelungos, un poema épico medieval anónimo, Sigfrido mata a un dragón, llamado Fafnir, y al ungirse con su sangre se hace inmune a todo mal.
Para los celtas, el dragón era una divinidad de los bosques, cuya fuerza podía ser controlada y utilizada por los magos.Entre los conquistadores celtas de Britania fue símbolo de soberanía, y durante la ocupación romana de la isla adornó los estandartes de guerra, convirtiéndose en un símbolo heráldico y luego militar.
Entre los romanos, como se dijo más arriba, el dragón era considerado un símbolo de poder y sabiduría.
Para la mitología eslava, el dragón era una de las formas que adoptaba el dios Veles, señor del Mundo Subterráneo, adversario de Perún, dios del trueno.
Los cristianos heredaron la idea hebrea del dragón, que aparece en el Apocalipsis, del apóstol Juan, y en otras tradiciones posteriores. En el arte cristiano del Medievo simboliza el pecado y al aparecer bajo los pies de los santos y mártires representa el triunfo de la fe y los reinos cristianos sobre el diablo. La leyenda de San Jorge y el dragón, ilustrada en la figura de la derecha, muestra claramente este significado.
En el simbolismo medieval la idea de lucha contra dragones sirvió para fortalecer la motivación de los reinos cristianos.[cita requerida] Se presentaban a menudo también como representaciones de la apostasía, la herejía y la traición, pero también de cólera y envidia, y presagiaban grandes calamidades. Varias veces significaban la decadencia y la opresión, aunque sirvieron también como símbolos para la independencia, el liderazgo y la fuerza. Los colores a menudo determinaron el simbolismo que un dragón tenía. En la pauta del viaje del héroe, los dragones representaron el obstáculo o el temor, y el paso necesario para volver al hogar, y como muchos dragones se presentan también como la encarnación de la sabiduría, en esas tradiciones matar a uno de ellos no sólo daba acceso a sus riquezas sino también significaba que el caballero había vencido a la más astuta de las criaturas. Otra faceta del dragón en la mitología clásica de la época caballeresca es el dragón como guardián que custodia o secuestra princesas en sus castillos.
En el occidente de la actualidad es casi siempre concebido como una criatura malvada, poderosa y cruel, estereotipo extraido tanto de las antiguas leyendas como de las mas modernas peliculas.
América
La mayoría de los autores llaman serpientes a los dragones mesoamericanos, pero desde que etimológicamente la palabra dragón significa serpiente entonces tomaremos el término cóatl como dragón en el caso de los seres mitológicos mencionados a continuación en lugar del significado literal "sepiente" para diferenciarlos de las serpientes y víboras, las que tienen sus propios significados.

América
La mayoría de los autores llaman serpientes a los dragones mesoamericanos, pero desde que etimológicamente la palabra dragón significa serpiente entonces tomaremos el término cóatl como dragón en el caso de los seres mitológicos mencionados a continuación en lugar del significado literal "sepiente" para diferenciarlos de las serpientes y víboras, las que tienen sus propios significados.

Mesoamérica
Quetzalcóatl, Códice Borbónico.
En la Mesoamérica precolombina existe una gran tradición de veneración a la serpiente como animal sagrado. Gracias al intercambio cultural debido en gran medida a las constantes guerras de conquista de algunos imperios mesoamericanos y el intercambio comercial de otros tantos, no era de sorprenderse que muchos pueblos compartieran no sólo creencias, sino que los dioses extranjeros súbitamente formaran parte integral de un panteón dado. De esta manera las criaturas mitológicas también eran absorbidas por la gente e incluidas en el folclore y religiones de dichas naciones.
Las serpientes mesoamericanos a menudo son acompañantes de dioses a quienes asisten en sus deberes. Tal es el caso del dios tutelar de los tenochcas, Huitzilopochtli, a quien un dragón de fuego asiste como arma. Algunos dioses responsables de la lluvia (excepto Tlaloc) montan serpientes de viento mientras lanzan dardos y flechas a las nubes ocasionando la lluvia.[cita requerida]
Algunas características casi siempre presentes en las serpientes mesoamericanas son:
Cuerpo serpentino o de serpiente.
Plumas (en tocado o como símbolo de divinidad).
Capacidad de volar.


link: http://www.youtube.com/watch?v=TfiMg986K4


link: http://www.youtube.com/watch?v=dLezI6rLyhI&feature=related


link: http://www.youtube.com/watch?v=Di4eQlAb-Jo&feature=related


link: http://www.youtube.com/watch?v=NdS03SN2tbE&feature=related


link: http://www.youtube.com/watch?v=GG-s9jQ2hiE&feature=related


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link: http://www.youtube.com/watch?v=0cjcLOBqbAE&feature=related


link: http://www.youtube.com/watch?v=Vml6bvBmF5M&feature=related


link: http://www.youtube.com/watch?v=xLY_ix3yVE8&feature=related


link: http://www.youtube.com/watch?v=VrQNVQ8C4Lw&feature=related

Dragones

mitos

cultura

Dragones existentes:

El ultimo dragón en el mundo es el de Komodo

Dragon de comodo

Viven en Indonesia desde la Prehistoria y se lo conoce como Dragón de Komodo. Puede medir hasta 4 metros y pesa 150 kg. es el lagarto más grande del mundo. Para los científicos, además es una gran curiosidad. Investigan su saliva para saber por qué son tan resistentes a las bacterias.
La enorme mandíbula, jadeante, se mueve con violencia y desgarra los trozos de carne de la víctima con ferocidad. Y no los mastica: se los traga. Las garras, hundidas en el suelo gredoso, ayudan a coordinar los tironeos. Los dientes filosos se tiñen de sangre. Se oyen coletazos y bufidos. El aire huele a muerte. El ensañamiento es brutal.

Después de presenciar la escena no resulta extraño entender por qué le pusieron Dragón al dueño de semejante mandíbula asesina. Aunque en realidad sea un lagarto. Y aunque los dragones jamás hayan existido. ¿O sí?

En el siglo XVII había eruditos que los consideraban tan reales como el lobo o el oso. Muchos de ellos se ocuparon de anotar descripciones pormenorizadas sobre sus características y los clasificaron en el grupo de las serpientes. La palabra griega drakon, de la que deriva su nombre, quiere decir -justamente- "serpiente". Para los teólogos cristianos de esa época, el dragón era además un personaje nefasto porque bajo esa forma fue arrojado el mal desde el Cielo.
Y todos conocen el relato de la hazaña de San Jorge, patrono de Inglaterra: se dice que mató a un dragón feroz en la colina de Berkshire. Sin embargo, las primeras "apariciones" de este animal se registran en relatos chinos de hace 46 siglos. En ellos, los protagonistas eran los Lung (dragón, en chino): Wang, Shen, Li, Chiao, Ying, Chin, Tsao y Tu, cada uno con atribuciones y domicilio en diferentes sectores del Universo. Wang era el rey y Li, el único que tenía alas. Cuando las cosas se ponían difíciles, escupían llamas que hacían huir al más valiente. Esa era la única forma que conocían para mantener su bien ganada fama de "monstruos temibles".

Sus correrías son el centro de cuentos y leyendas que llegaron hasta nuestros días envueltos en magia, misterio y fascinación. Pese a la nutrida literatura que se ocupa de ellos, los zoólogos no tienen pruebas de su existencia. Y tal como ocurre con el unicornio, las gárgolas, el monstruo del lago Ness, Piegrande y el Nahuelito, en la provincia argentina de Río Negro, forman parte de es galería de figuras míticas que "sobreviven" pese a todo.
Ajeno a las llamaradas de los Lung, el Varanus Komodoensis -un lagarto que puede llegar a los 4 metros de largo, 150 kg. de peso y que vive en las islas de Komodo, Flores y Rintja, en Indonesia-, lleva por nombre Dragón de Komodo. Ferocidad no le falta. Y además es el más grande dentro de su familia y uno de los más antiguos. Tan antiguo que convivió en el período Cretácico con los mismísimos dinosaurios. En esa época ya era como se lo ve ahora: temible.

Fue descubierto en 1915 -relativamente tarde en comparación con otros hallazgos del mundo animal- y enseguida lo vieron como la encarnación de aquellos irascibles Lung. Por eso, tal vez, lo llamaron dragón. Para los zoólogos, en cambio, es apenas un animal en peligro de extinción, que pertenece a una de las 18 familias en que se dividen los lagartos, reptiles terrestres del orden de los saurios. Pero lo respetan. Lo encontraron en la época de la Primera Guerra Mundial; los aviones caían como moscas y uno de ellos se estrelló cerca de las costas de Indonesia. Su piloto pudo llegar nadando hasta la playa y cuando creyó que ya estaba a salvo se encontró con "reptiles gigantes, monstruos horribles de la Prehistoria (según su relato)" que retozaban sobre el pedregullo de la isla de Komodo, cerca de la costa septentrional de Australia. Al ser rescatado y contar con horror su experiencia, nadie le creyó; lo tomaron por loco. Así, el Varanus conservó y disfrutó las bondades del anonimato por unos años más. Recién en 1926 el norteamericano Douglas Burden organizó una expedición para desenmascarar los secretos de la pequeña y misteriosa isla. Con verdadera avidez científica encaró las costas recortadas y transitó el suelo pedregoso hasta encontrarlo. Y allí estaba, como una postal de la Prehistoria: en medio de un terreno desolado, con páramos tapizados por ondulaciones sombrías, con su piel verdosa y agrietada, como resquebrajada por los rayos del sol que a diario batían sus casi 4 metros de largo.

Lo primero que les sorprendió a sus "descubridores" fue verlo comer. Pocos pudieron resistir la escena, uno de los espectáculos más impresionantes de la naturaleza. El ensañamiento con su presa resulta perturbador. La enorme mandíbula, en verdad, siempre parece jadeante y dilatada. Y su lengua bífida, amarilla, completa el panorama de terror.

Para los científicos, esa mandíbula y esa lengua bífida guardan secretos que intentan desentrañar desde hace años. El doctor Don Gillespie, veterinario del zoológico de El Paso, Texas, Estados Unidos, es uno de los máximos expertos en este tema. Desde hace varios años realiza estudios bacteriológicos en los dragones de Komodo y los resultados que obtuvo son sorprendentes. Analizando su saliva encontró alrededor de 60 bacterias, 54 de ellas patógenas (es decir, que provocan infecciones). Lo raro fue también que ninguna de ellas pertenece a una especie nueva; son todas viejas conocidas: por lo general siempre participan en la putrefacción de cualquier animal muerto. Las principales son Pasteurella multocida (una de las más patógenas), streptococcus, stafilococcus, pseudomonas y klebsiella. Al parecer, juntas son dinamita. Y son el arma mortal que utiliza este dragón prehistórico.

El doctor Putra Sastrawan, experto que trabaja en Indonesia, casa de los dragones de Komodo, no está estudiando específicamente la saliva pero aporta datos sobre las costumbres del animal. Se sabe, entonces, que cuando los dragones comen la carne de animales en descomposición levantan muchas de esas bacterias nocivas -que consiguen sobrevivir en su boca- y las pasan luego al animal que muerden (la presa siguiente). la carga bacteriana es tan grande que la víctima muere a los dos días por septicemia. A su vez, las infecciones cubren grandes superficies porque los dragones tienen mandíbulas anchas y dientes muy filosos, con bordes serrados. Esas características provocan una destrucción masiva de tejidos en cada mordida y facilitan la infección.

Lo llamativo de esta maquinaria es que al propio dragón no le pasa nada: es altamente resistente a las bacterias de la descomposición. Las investigaciones que se realizan sobre ese tema revelan que poseen dos sustancias antibacterianas muy poderosas en su sangre y que por ese motivo pueden transmitir las bacterias asesinas sin correr riesgos. Las pruebas con su sangre y su saliva continúan. Hasta se especula con seguir analizando su saliva para utilizarla con fines medicinales. Algunos científicos todavía sostienen que allí está el secreto para encontrar la inmunidad ante infecciones muy graves.

En la isla de Komodo, en el archipiélago indonesio, cerca de la costa septentrional de Australia, en medio de costas recortadas, páramos con cimas sombrías y serpientes que se arrastran por suelos gredosos, el dragón de Komodo sigue solo y espera. Con sus hábitos prehistóricos, con su presencia temible. Con el secreto, tal vez, para vencer a las infecciones-

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link: http://www.youtube.com/watch?v=6rgJMHR78vg


link: http://www.youtube.com/watch?v=QS0iQQ14zyk&feature=related


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link: http://www.youtube.com/watch?v=ViisuDKqKuI&feature=related


link: http://www.youtube.com/watch?v=6Ucqz-825cA&feature=related


link: http://www.youtube.com/watch?v=zO3ls1fOsBM&feature=related

Fin del post

Bueno eso es todo amigos espero que les alla gustado

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