Bueno aqui les dejo este post muy interesante sobre los hallazgos significativos que se han logrado descubrir en relacion con la Biblia, probablemente muchas personas no creen en lo que en ella esta escrito, y se resperta la opinion de cada persona, lo que si te puedo decir es que hay gran cantidad de documentos no biblicos en los cuales se hace relación con algunos capitulos de la biblia.

Arqueología bíblica

• La arqueología bíblica es la parte de la arqueología que se especializa en el estudio de los restos materiales que tienen relación directa o indirecta con los relatos bíblicos, sean estos del Antiguo (Tanaj) o del Nuevo Testamento, y con la historia y cosmogonía de las religiones judeocristianas. El lugar principal de esta parte de las ciencias arqueológicas es lo que en dichas religiones es denominado Tierra Santa, y desde la perspectiva occidental Medio Oriente. Si bien los elementos principales de la arqueología bíblica son referentes teológicos y religiosos en su mayoría, esta es una ciencia en toda su dimensión metodológica.

Este tipo de arqueología tiene como finalidad:

• La arqueología bíblica puede iluminar los conocimientos que tenemos acerca de algunos datos históricos descritos en los relatos bíblicos como gobernantes, personajes, batallas y ciudades.

• Esta puede describir algunos detalles concretos reflejados en los libros bíblicos, por ejemplo el túnel de Ezequías, la piscina de Betesda, el Gólgota y otros que efectivamente corresponden a lo que describen los relatos bíblicos.

• La arqueología bíblica presta una ayuda fundamental a los estudios exegéticos.

• La arqueología bíblica ha silenciado a muchos críticos a medida que nuevos descubrimientos han apoyado los hechos de la Biblia.

• La arqueología nos ayuda a mejorar nuestra comprensión de La Biblia, si bien no tenemos los escritos originales de los autores, hay miles de manuscritos antiguos que confirman que tenemos una transmisión precisa de los textos originales.

• La arqueología puede ayudarnos también a entender con mayor precisión los matices y usos de palabras bíblicas, como fueron usadas en su tiempo.

Comenzaremos observando hallazgos de poderosas naciones que avalan capítulos históricos de la Biblia:


¿Existieron en realidad los heteos?


Este mural de un palacio heteo muestra músicos tocando varios instrumentos.

Durante varios siglos las únicas referencias que se tenían de los heteos eran las de la Biblia. Debido a esto, algunos detractores de la Biblia concluyeron que no eran más que un invento, uno más de los mitos contenidos en sus páginas. Después de todo, decían, ¿cómo podían haber existido una cultura y un pueblo enteros y haber desaparecido sin dejar rastro alguno?
En Génesis 23 los heteos son mencionados en relación con el patriarca Abraham, quien compró una cueva a Efrón heteo para usarla como sepultura de su amada esposa Sara. (El mismo Abraham sería sepultado allí al morir.)
Con el tiempo Esaú, nieto de Abraham, se casó con dos mujeres heteas (Génesis 26:34), y más tarde los heteos fueron parte de los pueblos que Dios prometió expulsar para que los israelitas pudieran heredar la Tierra Prometida (Éxodo 23:28; 33:2; 34:11). Más adelante el rey Salomón desposó algunas mujeres heteas (1 Reyes 11:1), probablemente como parte de sus alianzas políticas con los gobernantes de ese pueblo. Los heteos todavía ejercían una poderosa influencia en los tiempos de Eliseo, alrededor del año 840 a.C. (2 Reyes 7:6). Pero ¿existieron realmente?
Cuando finalmente fueron exploradas las tierras del Cercano Oriente, particularmente lo que es actualmente Turquía central, donde estaba la sede del imperio heteo, los arqueólogos encontraron abundantes pruebas de la existencia de ese pueblo. Sus hallazgos correspondían precisamente a los heteos mencionados en la Biblia.

Filisteos


Mapa de la región según la Biblia, en la que se muestra la ubicación del territorio de los filisteos y de las ciudades de Gaza, Asdod y Ascalón.


Mapa del sur del Levante mediterráneo., c. 830 a. C. Reino de Judea Reino de Israel Ciudades-Estado filisteas Estados fenicios Reino de Amón Reino de Edom Reino de Aram-Damasco Tribus arameas Tribus árabes Tribus nabateas Imperio asirio Reino de Moab
Los filisteos (en hebreo: פְלִשְׁתִּים, pəlištīm lit. 'invasores', árabe : بليستوسين bilīstūsiyyīn) fueron un pueblo de la Antigüedad, del cual existen testimonios en diferentes fuentes textuales (asirias, hebreas, egipcias) o arqueológicas.
Ellos se mencionan en la genealogía de las naciones (Génesis 10:14; cf. I Par., 1:11-12) donde juntamente con Caftorín, fueron descendientes de Mesraín. Se hacen conjeturas que con bastante probabilidad habían venido de Creta, algunas veces identificada con Caftor y que no dejaban de ser gente más bien "pirata". Los filisteos aparecen en fuentes egipcias donde son presentados como los enemigos de Egipto venidos del norte, mezclados con otras poblaciones hostiles conocidas colectivamente por los antiguos egipcios bajo el nombre de Pueblos del Mar.

El descubrimiento de los Hititas

Los hititas jugaron un papel destacado en la historia del Antiguo Testamento. Interactuaron con personajes bíblicos tan antiguos como Abraham y tan tardíos como Salomón. Se los menciona en Génesis 15:20 como un pueblo que habitó la tierra de Canaán. 1 Reyes 10:29 dice que compraron carrozas y caballos al rey Salomón. El hitita más destacado es Urías, el esposo de Betsabé. Los hititas fueron una fuerza poderosa en el Oriente Medio desde 1750 a.C. hasta 1200 a.C. Antes de fines del siglo XIX, no se sabía nada acerca de los hititas fuera de la Biblia, y muchos críticos alegaban que eran un invento de los escritores bíblicos.

En 1876, un descubrimiento dramático cambió esta percepción. A. H. SAYCE, un estudioso británico, encontró inscripciones talladas en rocas en Turquía. Sospechó que podrían ser evidencia de la nación hitita. Diez años más tarde, se encontraron más tablas de arcilla en Turquía, en un lugar llamado Boghaz-koy. El experto en escritura cuneiforme alemán Hugo Winckler investigó las tablas y comenzó su propia expedición al sitio en 1906.
Hallazgos de Ciudades bíblicas

SIQUEM



fue una ciudad importante en todo el Antiguo Testamento. De hecho, Jeroboam la hizo capital del reino norte de Israel en el siglo X a.C. (1ra de Reyes 12:25). Excavaciones han descubierto inmensas murallas y un sistema de puertas fortificadas conteniendo tales hallazgos de importancia como el templo de Baal, de la historia de Abimelec (Jueces 9:46).

DAN



Excavaciones al norte también han descubierto la ciudad de Dan, la cual fue una fortaleza de Canaán conquistada por Israel (específicamente, la tribu de Dan) alrededor del 1.150 aC (Jueces 18). La ciudad reconstruida, la cual se convirtió en el límite norte de Israel, ha revelado un tesoro de artefactos de importancia bíblica. El límite de Israel al sur era Beerseba, la cual se convirtió en una ciudad fortificada durante el período del rey Salomón (1ra de Reyes 4:25). Excavaciones entre 1969 y 1976 han descubierto masivas murallas, puertas, pozos y almacenes, que coinciden con los relatos bíblicos

LA ANTIGUA JERUSALEN



La antigua ciudad de Jerusalén, data de los tiempos de la conquista inicial del rey David, fue descubierta y excavada entre 1978 y 1985. Antes de esto, fuera de la Biblia, nada se conocía acerca de la Jerusalén del rey David, la cual ha revelado ahora un palacio, torres, y el famoso estanque de Siloé (2a de Samuel y 1ra de Crónicas). Las antiguas ruinas de Gabaa fueron descubiertas cerca de tres millas al norte de Jerusalén. Gabaa fue el hogar de Saúl y la tribu de Benjamín, y más tarde se convirtió en la ciudad capital del rey Saúl (Jueces 19 y 1ra de Samuel 10-15). Excavaciones han revelado que la fortaleza/palacio de Saúl data cerca del 1100 a.C.
Los muros de Jericó





Según la Biblia, la conquista de Jericó ocurrió alrededor de 1440 d.C. La naturaleza milagrosa de la conquista ha hecho que algunos estudiosos descarten la historia como algo folclórico. ¿Apoya la arqueología el relato bíblico? Durante el último siglo, cuatro arqueólogos destacados han excavado en el sitio: Carl Watzinger (1907-1909), John Garstang (fines de la década de 1930), Kathleen Kenyon (1952-1958) y, actualmente, Bryant Wood. El resultado de estos trabajos ha sido notable.
Primero, descubrieron que Jericó tenía un sistema de fortificaciones impresionante. Un muro de retención de cinco metros de altura rodeaba la ciudad.
Encima del muro, había un muro de ladrillos de unos dos metros y medio, fortalecido por detrás por un murallón de tierra. Se encontraron estructuras domésticas detrás de este primer muro. Otro muro de ladrillos circundaba el resto de la ciudad. Las estructuras domésticas que se encontraron entre ambos muros son consistentes con la descripción del alojamiento de Rahab en Josué 2:15. Los arqueólogos también encontraron que, en una parte de la ciudad, había grandes pilas de ladrillos en la base tanto del muro interno como del interno, lo que indicaba un desmoronamiento repentino de las fortificaciones. Los eruditos piensan que un terremoto, que podría explicar también la detención del flujo del Jordán en el relato bíblico, causó este colapso. Los ladrillos del desmoronamiento formaban una rampa mediante la cual un invasor podría entrar fácilmente en la ciudad (Josué 6:20).

Sodoma y Gomorra



La historia de Sodoma y Gomorra fue considerada por mucho tiempo como una leyenda. Los críticos suponían que fue creada para comunicar principios morales. Sin embargo, a lo largo de la Biblia esta historia es tratada como un suceso histórico. Los profetas del Antiguo Testamento se refieren a la destrucción de Sodoma en varias ocasiones (Deuteronomio 29:23; Isaías 13:19; Jeremías 49:18), y estas ciudades juegan un papel clave en las enseñanzas de Jesús y los apóstoles (Mateo 10:15; 2 Pedro 2:6 y Judas 1:7). ¿Qué ha encontrado la arqueología para establecer la existencia de estas ciudades? Los arqueólogos han buscado en la zona del Mar Muerto durante muchos años tratando de encontrar las ciudades de Sodoma y Gomorra.
Lo más intrigante fue evidencia de un gigantesco incendio que había destruido la ciudad. Yacía sepultada bajo un manto de cenizas de más de un metro de altura. Un cementerio a un kilómetro de distancia de la ciudad contenía restos carbonizados de techos, postes y ladrillos enrojecidos por el calor.

Lo que fascinó a los arqueólogos es que estas ciudades estuvieron cubiertas por las mismas cenizas que Bab ed-Drha. Numeria, que se considera que es Gomorra, tenía más de dos metros de ceniza en algunos lugares. En casa una de las ciudades destruidas los depósitos de ceniza convirtieron al suelo en un carbón esponjoso, lo que hizo que fuera imposible la reconstrucción.

MEGIDO



Megido era una ciudad cananita conquistada al norte por Israel. Era una fortaleza asentada en una colina, cerca de una extensa planicie que presenció muchas batallas de importancia histórica. En los 900 a.C., el rey Salomón fortificó la ciudad (1ra de Reyes 4:12), y más tarde, en los 600 aC, el rey Josías perdió una batalla contra los egipcios allí. De acuerdo a Apocalipsis 16:16, Megido (también conocido como Armagedón) es el lugar de la batalla mundial final, en donde Jesucristo derrotará a las fuerzas de Satanás y establecerá Su reino glorioso por toda la eternidad.

Documentos históricos escritos y tallados en piedras:


Papiro p52



El papiro P52 o Papiro Biblioteca Rylands P52 (Papyrus Ryl. Gr. 457, i J. Rylands Library), también llamado "El fragmento de San Juan", es el trozo de manuscrito escrito en papiro más antiguo conocido del Nuevo Testamento hasta el momento y está conservado en la biblioteca John Ryland.

Documento en el cual se habla sobre el rey David

Una inscripción encontrada en Tel Dan de c.850-835 a. C. contiene la frase "de David" (ביתדוד). "Si la lectura de בית דוד [Casa de David] en la estela de Tel Dan es correcta... entonces tenemos evidencia sólida de que el 9 de siglo antes de Cristo del rey arameo considerado el fundador de la dinastía de Judea como alguien llamado דוד" [ David].,[

El dios desconocido



Este pequeño altar está dedicado “al dios sin nombre”.
De los tiempos del Nuevo Testamento encontramos dos casos relacionados con la vida del apóstol Pablo. En Hechos 17:22- 23 leemos que cuando visitó Atenas, “Pablo, puesto en pie en medio del Areópago, dijo: Varones atenienses, en todo observo que sois muy religiosos; porque pasando y mirando vuestros santuarios, hallé también un altar en el cual estaba esta inscripción: Al Dios no conocido. Al que vosotros adoráis, pues, sin conocerle, es a quien yo os anuncio”.
Esta zona de Atenas estaba rodeada de templos y santuarios dedicados a los diferentes dioses que tanto griegos como romanos veneraban. Allí se encontraban los templos más importantes de Zeus y Atenea, además de muchos otros altares y lugares de adoración erigidos en honor a varias deidades menores.
Para asegurarse de que no hubieran pasado por alto ni un solo dios, los atenienses también tenían un altar con la inscripción “al Dios desconocido”.

Asera, diosa de la fertilidad



Estatuillas de Asera como ésta son un testimonio de la popularidad del culto a esta antigua diosa de la fertilidad.

Un pecado gravísimo, que se menciona reiteradamente en el Antiguo Testamento, era la idolatría y la adoración a dioses falsos. Dios repetidamente condenó el culto a Baal y Asera, las principales deidades masculina y femenina de los cananeos y de otros pueblos cercanos.
Baal y Asera eran los dioses más importantes de la fertilidad. Su culto solía incluir actos sexuales con un sacerdote o una sacerdotisa, a los cuales se les debía entregar una ofrenda. Esto básicamente llegaba a ser una actividad sexual que se realizaba por dinero, razón por la cual la Biblia frecuentemente compara la veneración a estos dioses con la prostitución.
El nombre común de esta diosa en Babilonia y Mesopotamia era Istar (que sobrevive en la actualidad bajo la forma Easter, nombre en inglés de la Pascua Florida). Su nombre entre las naciones que circundaban Israel era Asera o Astarté, pero los escritores bíblicos, aparentemente de manera deliberada, cambiaron el nombre a Astarot o Astoret para que su pronunciación se asemejara al vocablo hebreo que significa “vergüenza”. Efectivamente, el modo en que se la veneraba era degradante y vergonzoso.
En Israel y en los países vecinos es común encontrar todavía estatuillas de esta y otras diosas de la fertilidad, claros indicios de la popularidad de su culto. La adoración a esta diosa es mencionada en el Antiguo Testamento a partir de la muerte de Josué en Jueces 2:13 (h. 1210 a.C.), hasta el reinado del rey Josías en 2 Reyes 23:13 (h. 640 a.C.).
Senaquerib

Esta placa de piedra asiria representa al rey Senaquerib orando a sus dioses.



Después de la muerte de Sargón en el año 705 a.C., Senaquerib (705-682 a.C.) lo sucedió en el trono. Senaquerib es mencionado prominentemente en las Escrituras, sobre todo por su invasión al reino de Judá en el año 701 a.C., durante el reinado de Ezequías.
La Biblia menciona su invasión en 2 Reyes 18:13-19:37; 2 Crónicas 32:1-22; e Isaías 36-37.
Ezequías se negó a pagar el opresivo tributo que había pagado su padre Acaz, lo que provocó una campaña de Senaquerib en contra de Judá. Tanto la Biblia como los archivos de Senaquerib indican que los asirios capturaron prácticamente todo el reino judío con excepción de Jerusalén, su capital. Al principio, Ezequías pagó tributo al rey de Asiria, pero lo único que lo salvó fue un gran milagro: la destrucción divina del ejército asirio fuera de las murallas de Jerusalén (2 Reyes 19:35).
Senaquerib, vencido y humillado, volvió a su capital donde más tarde fue asesinado por sus propios hijos.

¡¡¡Analizalo bien espero te halla parecido interesante!! saludos.
Gracias x visitar mi post!!! gracias x tus comentarios y si podes me dejas unos punts... gracias nuevamente.