Macroevolución . No descendemos del mono, pero tampoco de Adán y Eva.

Una frase muy utilizada por creacionistas, en ocasiones incluso como uno de sus insultos favoritos, es la de afirmar que los humanos descendemos del mono. Eso es una falacia más con la que exhiben su total incultura científica. También hay excepciones, la de aquellos creacionistas que saben de ciencias, pero usan esta frase como un insulto, de lo más infantil por otra parte.

Desde el punto de vista de la evolución, o científico, he de decir que el Homo sapiens (leáse, tanto el hombre como la mujer) no desciende de ningún mono. Lo que la teoría de la evolución dice es que humanos y primates compartimos un ancestro común, algo que es completamente diferente.

Que los primates son los animales que más se nos parecen es algo que creo que no pueden negar ni los creacionistas. Tanto a nivel morfológico, como a nivel genético. Durante muchos años se han realizado estudios con los cromosomas de los primates, y éstos nos han mostrado datos muy interesantes desde el punto de vista evolutivo.




El porcentaje de identidad respecto a las bandas de condensación en los cromosomas entre humanos y primates es: chimpancés 99%; gorilas 99%; orangutanes 99% o mono verde africano 95%. Para evidenciar lo que representan estos datos baste recordar que otros mamíferos tienen valores de identidad mucho más bajos, por ejemplo: gatos 33% y ratones 7%.

Una diferencia muy significativa estriba en que los primates poseen 24 pares de cromosomas, mientras que los humanos sólo 23 pares. Eso es una gran diferencia, y no se puede recurrir a la pérdida de cromosomas como explicación, ya que una pérdida de esa magnitud sin duda tendría un efecto letal.




El hombre no viene del mono sino que humanos y primates compartimos un ancestro común. Los resultados experimentales obtenidos hasta la fecha también parecen mostrar que tampoco descendemos de una presunta pareja “Adán y Eva”, sino de un pequeño grupo de seres humanos (quizá en torno a un millar) de Africa, que posteriormente emigró del continente africano hacia las costas de Asia occidental, hace unos 50.000-70.000 años, según estudios basados en el genoma mitocondrial. Pero esto es un tema completamente diferente sobre el que todavía hay mucho debate en la comunidad científica.

En este artículo se han presentado algunos de los datos científicos que se poseen acerca de nuestros orígenes. Se puede usar el cerebro para analizar las pruebas, o para criticar las evidencias presentadas. Claro que también Ustedes son libres para inhibir la sección racional de vuestro cerebro y aferrarse a las creencias religiosas.