Así lo aseguran expertos de un laboratorio de Idaho, Estados Unidos.



A una importante conclusión han llegado científicos del laboratorio 2AI de Idaho, Estados Unidos: las arrugas en los dedos mojados serían un mecanismo de sobrevivencia.

Este hallazgo, informado por Daily Mail, derriba el mito de que las yemas de nuestros dedos se arrugan debido a que nuestro cuerpo no está diseñado para estar sumergido en el agua durante un lapso prolongado de tiempo.

En 2AI creen que las arrugas actúan como las bandas de rodamiento de los neumáticos, lo que permite un mejor desplazamiento. Los pliegues crean canales que drenan el agua, lo que mejora el agarre cuando existen condiciones húmedas.

Además, aseguran que dichas arrugas serían controladas por el sistema nervioso, ya que a personas que tienen cortados los nervios de sus dedos, no les ocurre nada.

La teoría tiene detractores. Xi Chen, de la Universidad de Columbia, afirma que las arrugas se producen debido a que los vasos sanguíneos se estrechan con el agua caliente, provocando que los tejidos reduzcan su tamaño. Eso sí, su hipótesis no explica por qué se produce el mismo efecto con el agua fría.
[/size
]