Entre los años 1830 y 1837 bajo las presidencias de don José Tomás Ovalle y don Joaquín Prieto, un hombre acumuló todo el poder de la república a cargo de los ministerios del interior, relaciones exteriores de guerra y marina.
Su nombre era Diego Portales.

Diego portales fue un hombre de carácter firme, autoritario con un pensamiento único, este trabajó para dar a la república una organización en la cual se pudiese desarrollar un futuro digno para la población. La quiebra de sus negocios lo impulsó a la acción política y se mezcló con los acontecimientos revolucionarios de 1829, llegando a ser Ministro, vicepresidente de la república y logró ser reconocido hasta nuestros tiempos por prácticamente dedicar su vida a la política chilena. Entre sus legados con mayor importancia y reconocimiento podemos resaltar, la constitución de 1833, la guerra contra la Confederación Perú-boliviana, entre otros. Una de sus obras fue la creación de la guardia cívica para terminar con el caudillismo, además hay que destacar que fue ministro en 1835 donde se da cuenta de la necesidad de la guerra contra la confederación Perú-boliviana la cual era una amenaza para el futuro de nuestra patria, dedicó con esfuerzo preparar una expedición contra ella, donde se produce el motín de Quillota en junio del año 1837 en el cual se termina con numerosas muertes, incluyendo la del ministro.

Biografía:

En la ciudad de Valparaíso el año 1793, exactamente el día 16 de Junio nació un hombre muy destacado y conocido por todos los chilenos, su nombre completo era Diego José Víctor Portales, mejor conocido como Diego Portales. Este hombre fue un político chileno, el cual defendió los intereses del clero y de la oligarquía terrateniente, en donde destaca la constitución del 1833, la cual fue basada en sus ideas, a las que nos referiremos a lo largo de este ensayo. Sin nos preguntamos cuales eran las ideas de este personaje histórico, eran: de carácter conservador, y se basan en mantener el catolicismo como religión oficial, siendo su familia muy cristiana.
Sus padres eran José Santiago Portales Larraín y María Encarnación Fernández su padre fue ministro contador de ejército y real hacienda. Perteneciente a la aristocracia criolla su madre era dueña de casa. Diego Portales se refiere a sus padres diciendo; “Mi padre era un hombre justo, pero no le sirvió de nada” “No he conocido mujer más terca y más noble”.
Su infancia se desarrolló en el círculo de la hermandad ya que tenía 22 hermanos, siendo el mayor. Durante su infancia se mantuvo indiferente a las luchas, donde la política aún no era de su mayor interés. En 1806 tuvo la oportunidad de conocer la institución de las milicias, el cual el mismo reviviría cuando fuese ministro años más tarde. También recordará de esta época la actuación del regente de la Real Audiencia (lo que es el uso militar para referirse a una fuerza militar) un grupo que se utiliza para organizar defensa o servicios paramilitares del cual tenía mucho interés.
En 1808 cuando Diego Portales tenía tan solo 15 años, el ejército realista se llevó a su padre exiliándolo, a la isla de Juan Fernández debido a su oposición a la corona y creer en una república chilena creyendo que sería una solución en cuanto a orden en el país, cosa que su hijo llevaría a cabo durante su tiempo en el gobierno. Debido al exilio de José Portales su madre se convirtió en una mujer digna y honesta a “prueba de balas”. Días después de esta tragedia su madre salió de la casa junto a sus hijos con un cartel gritando: “El nuevo gobierno de España a apresado a mi marido por el solo hecho de haber sido diputado de la primera república y lo mando al exilio quedando sin sustento yo y mis 22 hijos”. Este acto de rebeldía lo pagó con detención por un breve tiempo ya que fue liberada al igual que su esposo. Luego de este mal momento siguieron con la crianza de sus hermanos Por lo que también la detuvieron por un tiempo, donde luego fue liberada y también su padre, y juntos prosiguieron en la crianza de sus hermanos, esto fue un completo alivio para Diego Portales, ya que por el tiempo que sus padres se ausentaron, él fue el que se preocupó de cuidar a sus hermanos.
En el mismo año en que sus padres fueron liberados, entra en el real colegio de San Carlos, el 1 de septiembre del mismo año entra a la universidad de San Felipe para estudiar filosofía. Su padre le tenía destinado a hacer la carrera de derecho, sin embargo lo deja para dedicarse a la docimasia que es el arte de ensayar para determinar los metales que contienen y en qué proporción.
En 1810 su padre tomo parte activa en el movimiento revolucionario ocupando varios puestos de importancia en el congreso y en algunas de las juntas gubernativas, su madre se hizo conocida por solicitar ayuda para mantener a sus 23 hijos, ya que su marido estaba en prisión ella era una mujer muy audaz y decidida. El 31 de agosto de 1812, pudo matricularse en la universidad para estudiar cánones y leyes. En 1813 asistió a clases de derecho en el Instituto Nacional de Chile cuando este se inaugura. Luego estudia un año la carrera de leyes bajo la convención de su padre y entra a trabajar en la moneda como ensayador de metales.
El 15 de agosto de 1819 se casó con su prima Josefa Portales Larraín, o como él la llamaba; su querida Chepa. Tienen una hija la cual muere muy pequeña, luego tiene otra, la cual también muere cuando era tan solo un bebé. Debido a las muertes de sus hijas, su mujer empieza a debilitarse, estando muy enferma hasta con ganas de morir y estar junto a sus niñas, la cual muere en el año 1821.
Tiempo después mantiene una relación con Constanza de Nordenflycht hija de un sueco, con la cual tuvo tres hijos, pero no volvería a casarse. Constanza era una mujer muy bella que amaba profundamente a Portales y que por lo mismo sufrió mucho, porque él siempre puso a la patria frente a todo, y en la dura tarea que se propuso, no había terreno para ella y los tres hijos que engendraron. Portales quien no se casó de nuevo, le dio el poder a su amigo Garfias para poder casarse con Constanza en caso que esta se encontrara en mal estado de salud, para así poder darle una muerte digna a ella y sus hijos, pero finalmente esto no ocurrió.
Después de un año se embarca para el Callao donde permanece en Perú durante dos años y vuelve a Chile totalmente cambiado emocionalmente por ser una persona mucho más alegre y bien vestida. Llegando a ser llamado cónsul en el año 1823.
Llega a recibirse de ensayador en la casa de la moneda. Meses después decide abandonar su trabajo para así poder dedicarse al comercio y lograr comenzar sus negocios en el Perú, en sociedad con el comerciante don José Manuel Cea. En 1822 permanece dos años en Lima obteniendo muy buenos resultados financieros. Gustaba de las remoliendas en su casa o en las de sus amigos, o bien en lugares donde hubiera buenas “cantoras” y “tocadoras de arpa”. Se dice que era un buen bailarín de la zamacueca y que le gustaba mucho tocar la guitarra y el arpa para así acompañar a los músicos o simplemente para animar él mismo las fiestas. Según sus biógrafos, esas remoliendas nunca degeneraron en excesos.
A través del triunfo que obtuvieron los conservadores José Tomas Ovalle lo nombra ministro del interior, Aunque Diego Portales nunca fue oficialmente presidente de Chile, ya que él no tenía ganas de serlo, se convirtió en un dictador con una posición de fuerza que guió al proceso de anarquía que llevaba Chile. En el año 1831 renuncia a sus cargos para volver a la actividad comercial donde es nombrado gobernador, ya habiendo adquirido anteriormente el cargo de ministro dos veces en el gobierno de José Joaquín Prieto.
Fue él, dirigente del país de 1830 a 1837, en el proceso de anarquía, el cual fue un corto periodo de tiempo, gracias a sus intervenciones. La transformación operada de Chile en un espacio de pocos meses, bajo la poderosa mano de ese hombre de genio, fue radical y profunda.

Su pensamiento:
Portales decidió dedicarse al comercio desde muy joven por lo mismo se incorporó al estanco del tabaco. El estanco del tabaco en la sociedad Portales Cea fue contratado por el gobierno a cambio del cual la sociedad de hacia cargo del servicio. Los múltiples fracasos en el negocio del Estanco del Tabaco hicieron que Portales se enfocara por años únicamente en la política y lo obligaron a él y a su compañero Cea a rematar la sociedad que tenían al estado. Lo que inspiró al señor Diego Portales fue su ideología de gobierno, el cual quería que tuviese una organización de poder duradero y en “forma” lo cual no sería nada de fácil llevarlo a la práctica. Además era un hombre inspirado en un pensamiento abstracto, grandioso y a la vez hábil en el manejo de los detalles. Capaz de percibir distintamente los grandes movimientos espirituales y las pequeñas debilidades e intereses de los hombres, las líneas de la política y los detalles de cada momento. Logró reunir los elementos más contradictorios en su “gobierno”, nos referimos así a la palabra gobierno ya que nunca logró ser presidente de la república, aunque así lo pareciera.
Sus principales lineamientos de pensamiento fueron:
1. El concepto de orden, el cual se basaba en aplicar un orden al ámbito social. Para Portales la clase dirigente, poseedora de la riqueza del país, es la que está llamada a gobernar. El orden de las cosas establecía quienes debían mandar y quienes obedecer.
2. El autoritarismo, Portales fue un hombre totalmente convencido de la necesidad de una autoridad fuerte con las mayores atribuciones del estado, ya que el país exigía la existencia de una autoridad fuerte. Además creía que esta autoridad debía ser provisoria.
3. La impersonalidad y la probidad de los cargos. Uno de los grandes peligros que Portales veía acercarse al gobierno era la corrupción. Creía en la lealtad de los ciudadanos y de los funcionarios como garantizadores de estabilidad republicana. Uno de sus sueños era que las instituciones llegaran a funcionar por sí solas, independiente de sus integrantes.
4. La necesidad de una oposición. Uno de los factores de inestabilidad era el ejército, es por esto que Portales incentiva a la población a la creencia de que el ejército debía ser obedientes al poder político.
5. El estado con carácter pedagógico. Una de las originales creaciones de Diego Portales fue la Guardia Cívica. Esta era una organización de civiles que debía estar preparada para apoyar a las fuerzas armadas. Pero Portales creía que las Guardias Cívicas debían ser escuelas de civismo.
6. La desconfianza a extranjeros. Portales desconfiaba de Estados Unidos, el cual demostraba un gran interés por las repúblicas americanas. Creía que el aporte a nuestra nación de extranjeros era beneficioso, siempre que se respetara.
Las ideas expuestas anteriormente triunfaron, no solo porque representaban el pensamiento de Portales, sino que coincidían, en gran medida, con el pensamiento de la clase dirigente, por supuesto que no toda estaba de acuerdo con él y a medida que Portales comienza a influir en la política chilena, tiene variados conflictos con aquellos que creen que su pensamiento no es el adecuado para organizar a nuestro país.
La obra de Portales fue la restauración de un hecho y un sentimiento, que había servido de base al orden público. Portales no había sido partidario de la Independencia y le eran indiferentes las instituciones. Lo esencial, en su concepto, era arreglar lo que él llamaba “el resorte principal de la máquina”. Con esto, Portales se refiere a la autoridad tradicional, el gobierno obedecido, fuerte, respetable, eterno, superior a los partidos, y demás. El triunfo de la independencia no lo entusiasmó, incluso lo asustó; desde el primer momento en que se planteó la idea de ser independientes, se imaginó el caos anárquico en el que iba a caer el país, nuestro país, Chile, el cual siempre estuvo acostumbrado a seguir las ordenes de la corona Española, sin tener en cuenta la mínima participación del pueblo en algún cargo político, por más mínimo que fuese, nunca se involucró a personas de nuestro país, ellos tomaban las decisiones que ellos quisieran, es por esto que la corona española nos representaba a nosotros, a Chile, como país.
Creía que el gobierno no debía estar vinculado siquiera a una persona, no seguía a los pensamientos en masa y menos a los caudillos. Además creía todo lo contrario respecto a los caudillos, creía que el gobierno debía luchar por una abstracción majestuosa. Para él era primordial establecer un orden, paz pública y moralización de la administración en el país, para esto, era esencial fortalecer el principio de autoridad en quién lo tuviese. Tenía un alma profundamente legitimista en sentido colonial, no concebía el poder “sin forma”, el poder accidental o el poder como un hecho transitorio, sino que como lo señalamos anteriormente el poder debe ser autoritario y con rasgos imprescindibles. Cuando se trata de defender el respeto a la ley, nos encontraremos con un Portales más bien violento, defensor de sus ideas, ya que, quería que esta fuese muy dura, al estilo monárquico pero con la misma religiosidad de los gobernantes, esto lo llamaba “el peso de la noche”. En resumen Diego Portales fue un importante ministro el cual ordenó el país, dio las bases para la constitución de 1833 y gracias a su pensamiento, Chile se pudo mantener relativamente estable en un momento en que necesitaba orden político y administrativo.
Comerciantes como grupo político:
Surge en 1824, en torno a la figura de Diego Portales, un nuevo partido, cuya característica doctrinaria era el obtener un gobierno fuerte, que pusiera término al desorden y anarquía imperantes, a la vez que debía regularizar las finanzas e inspirar la confianza de todos. Fue compuesto por una gran cantidad de personas que había tenido alguna relación con el Estanco y de ahí que se les diera el nombre de estanqueros. Los estanqueros eran completamente independientes; criticaban a todos los partidos políticos de la época, y atacaban principalmente al grupo pipiolo, a quienes Portales trataba despectivamente de "pipiolaje".
Tiene como base un gobierno fiel a los ideales de portales como un gobierno fuerte y centralizado, capaz de terminar con el caos y desorden, pero que además tuviera facultades para regularizar los asuntos financieros. Para los estanqueros el tema del comercio, en respecto al origen de bonanza y fortuna, no se podía desarrollar en un régimen inestable. Prieto, perteneciente a los pelucones, le presentó la posibilidad a Portales de desarrollarse y entrar en el campo de la política, implementando una organización política basada en el autoritarismo.
El grupo estanquero no constituyó nunca un partido político propiamente tal, ni contaba con fuerza electoral. Dirigido por Portales, Gandarillas, Benavente y José Manuel Basso (1829) tomó parte en las contiendas cívicas y en las elecciones de presidente y vicepresidente de 1829.
Los ideales de este grupo político comenzaron a notarse luego del triunfo de la Batalla de Lircay el 17 de Abril de 1830.
La batalla de Lircay tuvo lugar en las orillas del río del mismo nombre, cerca de Talca, este enfrentamiento marcó el fin del periodo conocido como Organización de la República y el comienzo de la República Conservadora. De acuerdo con el Pacto de Ochagavía los dos ejércitos que habían participado en la acción, el de José Joaquín Prieto y el de Francisco de la Lastra, se ponían al bajo las órdenes de Ramón Freire. Pero el tratado era solamente el fin de la primera parte de la guerra civil e inmediatamente comenzó la segunda, o sea, la lucha entre los estanqueros y O'higginistas y los pipiolos.
Diego Portales pasó a ser la figura central de este partido inculcándole, los principios que habían sostenido los estanqueros.
En 1822 Estados Unidos fue el primer estado que reconoció las nuevas naciones que en Hispanoamérica acababan de separarse de España. Aquel mismo año inquietaron a los Estados Unidos dos iniciativas procedentes de Europa y dirigidas hacia el Nuevo Mundo.
En otoño de 1822, en el Congreso de Verona, Francia y las potencias de la Santa Alianza (Rusia, Austria y Prusia) decidieron intervenir en España, donde una revolución había obligado a Fernando VII a aceptar una Constitución liberal. En 1823 Luis XVIII envió un ejército al otro lado de los Pirineos para ayudarle a restaurar su poder absoluto.
Los Estados Unidos temieron que las potencias de la Santa Alianza, se ocupasen luego de sus antiguas colonias hispanoamericanas.
Londres propuso a Washington una declaración común americano-británica que alertase a las potencias europeas contra cualquier tentativa de reconquistar Hispanoamérica.
Los Estados Unidos plantearon como condición: que Inglaterra reconociese, en primer lugar, la independencia de las antiguas colonias hispanoamericanas. Inglaterra procuró esquivar la cuestión.
Monroe, según observó su Secretario de Estado, se "alarmó" cuando las fuerzas francesas se apoderaron de Cádiz, última plaza fuerte de los revolucionarios.
John Quincy Adams vio con agrado que Monroe decidiese manifestarse sin coordinar para nada con Inglaterra, para no estar como un furgón de cola de dicho país. Adams preconizaba una comunicación transmitida por las vías diplomáticas normales a Francia y a Rusia, pero Monroe prefirió una declaración solemnemente integrada a su "mensaje sobre el estado de la Unión".
La primera parte de esta declaración aludía a las pretensiones de Rusia sobre la costa del Pacífico, La segunda parte concernía más específicamente a las intenciones que las potencias europeas pudiesen tener sobre América Latina. Monroe pedía con firmeza a las potencias europeas que no interviniesen en América. Asimismo, confirmando la política de neutralidad inaugurada por George Washington, adquiría el compromiso de no intervenir en los asuntos europeos.
Por lo tanto la llamada doctrina Monroe comprende dos elementos indispensables: "nada de intervención europea en América y nada de intervención americana en Europa" (Julien, Claude)
La doctrina Monroe se puede explicar en pocas palabras como; “América para los Americanos”. Esta frase fue elaborada por John Quincy Adams y atribuida a James Monroe en el año 1823. En cuanto a la frase la explicaremos; con América queremos decir Estados Unidos y americanos, Latinoamérica.

En la carta escrita por Portales dirigida a su fiel amigo José Miguel Cea, tiene una visión desconfiada de los estadounidenses, los cuales ayudan continuamente a nuestra nación sin tener aparentemente nada que ganar. La carta a la que nos referimos anteriormente dice lo siguiente:

~ &-Lima, Marzo de 1822.
1 segar José M. &a.
Mí querido Cea: los periódicos traen agradables
Noticias para la marcha de la revolución de toda América.
Parece algo confirmado que los Estados Unidos reconocen
la independencia americana, Aunque no he hablado con
nadie sobre este particular, voy a darle mi opinión. El
Presidente de la Federación de N. A., Mr. Monroe, ha
dicho: <se reconoce que la América es para éstos. ¡Cuidado
con salir de una dominación para caer en otra! Hay
que desconfiar de esos señores que muy bien aprueban la
obra de nuestros campeones de liberación, sin habernos
ayudado en nada: he ahí la causa de mi temor.
¿Por qué ese afán de Estados Unidos en acreditar
Ministros, delegados y en reconocer la independencia de
América, sin molestarse ellos en nada? ¡Vaya un sistema
curioso, mi amigo!
Yo creo que todo esto obedece a un plan combinado
de antemano; y ése sería así: hacer la conquista de América,
no por las armas, sino por la influencia en toda esfera.
Esto sucederá, tal vez hoy no; pero mañana sí. No
conviene dejarse halagar por estos dulces que los niños
suelen comer con gusto, sin cuidarse de un envenenamiento.
A mí las cosas políticas no me interesan, pero como
buen ciudadano puedo opinar con toda libertad y aun
censurar los actos del Gobierno. La Democracia, que
tanto pregonan los ilusos, es un absurdo en los países como
los americanos, llenos de vicios y donde los ciudadanos
carecen de toda virtud, como es necesario para establecer
una verdadera República. La Monarquía no es
tampoco el ideal americano: salimos de una terrible para
volver a otra y qué ganamos? La República es el sistema
que hay que adoptar; ¿pero sabe cómo yo la entiendo
para estos países? Un Gobierno fuerte, centralizador,
cuyos hombres sean verdaderos modelos de virtud y patriotismo,
y así enderezar a los ciudadanos por el camino
del orden y de las virtudes. Cuando se hayan moralizado,
venga el Gobierno completamente liberal, libre y lleno
de ideales, donde tengan parte todos los ciudadanos. Esto
es lo que yo pienso y todo hombre de mediano criterio
pensará igual.
¿Qué hay sobre las mercaderías de que me habló en
su última? Yo creo que conviene comprarlas, porque se
hacen aquí constantes pedidos. Incluyo en ésta una carta
para mi padre, que mandará en el primer buque que vaya
a Valparaíso.
Soy de Ud. su obediente servidor.
Diego Portales.




Portales como Ministro de Estado:
“Un ministro que muestra piedad, no es un ministro que se preocupa por el bien de la patria”. (Diego Portales)
En 1929 estalló la guerra civil entre pipiolos y pelucones, los últimos apoyaban a los estanqueros, grupo político de Portales, el cual estaba encabezado por el general José Joaquín Prieto el cual se fue desde Concepción con sus tropas contra el gobierno.
Cuando todavía se estaba en guerra civil, el recién asumido presidente José Tomás Ovalle necesitaba con urgencia un hombre para hacerse cargo del gobierno, cosa que ningún hombre quería aceptar excepto Diego Portales. Diego Portales juró el 6 de abril de 1830 su primer ministerio, como ministro del interior, relaciones exteriores, de guerra y Marina.
Durante su primer ministerio, el cual dura 16 meses, el ministro se dedica a sentar las bases del autoritarismo, comenzando con la anulación de la oposición. José Antonio Rodríguez Aldea, uno de los aliados de Portales luchaba para traer de vuelta a O’Higgins, cosa que a portales no le apetecía ya que para el seguro comenzaría otro conflicto interno, por lo que convenció a Prieto, el cual estaba de acuerdo con José Rodríguez, lo convenció para que no se efectúe el propósito. Con este obstáculo ya salvado, aún estaba el ejército el cual podía realizar acciones que perjudicarían al gobierno es por esto que Portales recurre al uso de las facultades extraordinarias las cuales les habían concedido el Congreso de Plenipotenciarios. Des encabezó el movimiento liberal, exiliando a todos los jefes partícipes de la guerra por lado pipiolo, esto llamó la atención de los militares los cuales creían que no podían ser tocados ya que habían participado en la guerra de la independencia.
Otras de las cosas que realizó fue establecer la Academia Militar, la cual bajo la dirección de Luis José Pereira prepararía una nueva oficialidad. Pero esto no es suficiente según Portales para vigilar el ejército por lo que crea la guardia cívica. La Guardia cívica tenía entonces dos propósitos; velar que no se preparase ningún acto que pudiese entorpecer la acción del nuevo gobierno y por otro lado serviría de modelo de moralización y se podría educar al pueblo, dándoles una ocupación sana.
Transformó, por vías extra constitucionales, a los intendentes en agentes directos de los presidentes de la república, que serían nombrados por él, responsables ante él y dedicados a cumplir sus órdenes, tradición que se mantuvo por el resto de la historia de Chile
Al elegirse presidente a José Joaquín Prieto, Portales resultó electo vicepresidente, cargo al que presentó su renuncia inmediata por no considerarse apto, por su indignidad para ocupar la primera magistratura y su preocupación por sus negocios privados, aunque esta no fue aceptada por el congreso hasta la abolición del cargo en la constitución de 1833. Con ello, estaba intentando evitar que el régimen estuviese ligado a él, por lo que intentó darle un sello impersonal, al fortalecer la institución del presidente de la república como si reviviese la institución del rey pero bajo atavíos republicanos.
Portales también se relacionó con el catolicismo ya que devolvió a la Iglesia Católica todos los bienes eclesiásticos que perdieron durante los años de incertidumbre por los gobiernos liberales, y se le restableció el diezmo. Pero esto lo hacía no porque fuera un gran creyente; Es que usted, don Mariano Egaña decía, cree en Dios, y yo creo en los curas. Sino porque lo consideraba uno de los pilares fundamentales en que debía basarse el gobierno, ya que la Iglesia era la Institución más vieja y sólida que había existido en Chile. Pero todo esto siempre con la condición de que la Iglesia estuviese subordinada al gobierno, por medio del patronato.
Además combatió la delincuencia y el bandolerismo creando policías, realizando rastreos a los delincuentes y una directa vigilancia a los jueces que encargados de castigar los delitos. Una de sus ideas, abolida años después de su muerte por ineficaz y por repugnar a intelectuales como Andrés Bello y Domingo Faustino Sarmiento, fue la de dar castigo a los delincuentes en celdas ambulantes enganchadas a yuntas de bueyes, para darles escarmiento público. Esta institución conocida como "los carros", más la pena de azotes y la prohibición de las tabernas populares conocidas como chingas, constituyeron un vínculo republicano con la tradición colonial de someter con total mano dura a las clases populares.
Contrato al francés Claudio Gay para que realizara un viaje por Chile con el objeto de investigar su historia natural, geografía, geología, estadística y cuanto contribuyese a dar a conocer las producciones naturales del país, con un aplazo de tres años y medio.
En materia de salud, en 1830 restablece el protomedicato, y ante una epidemia de viruela, establece una junta de vacuna, con sede en Santiago, encargada de su difusión por todo el territorio.
Cuando Portales fue ministro se le destaca como una persona que tenía gran conocimiento de los hombres, poseyendo la cualidad de distinguir valores nuevos y a la vez domarlos.
“Para ser ministro hay que saber cuánto mide la tierra que pisamos y administramos, cuántos somos los chilenos cosa que a nadie le importa para que esta patria parezca un país decente”. (Diego Portales)

Constitución de 1833:
A través de la Constitución de 1833, Portales llevó a la práctica algunas ideas de los conservadores, las que representaban la posición de la antigua aristocracia terrateniente y nobiliaria.
Las ideas que fueron planteadas por Diego Portales fueron las únicas que consiguieron estabilidad institucional y política mediante la imposición de un sistema de gobierno en el que el poder fuera ejercido por una autoridad la cual debía ser una autoridad fuerte, impersonal y debía estar por encima de la influencia de los partidos políticos. Estas ideas fueron las bases de la redacción de la Constitución de 1833. Esta constitución se estableció en un período presidencial de cinco años con la posibilidad de reelección inmediata. Es así como los años 1831-1841 son años que se ven liderados por Diego Portales.
Algunas de las leyes incluidas en la constitución otorgaban y aseguraban el poder político para las clases dominantes a través de la instauración del voto censitario y concentraba en manos del Presidente de la República una serie de prerrogativas que le daban el control político; entre ellas podemos mencionar; la posibilidad de ser reelegidos en el cargo, la no existencia de responsabilidad política durante el ejercicio del cargo, el derecho a vetar las iniciativas parlamentarias que estimara convenientes, la facultad de prorrogar el mando de la legislatura, o en su defecto, la opción de convocar a sesiones extraordinarias del Congreso, la jefatura máxima de las Fuerzas Amadas, la designación de los cargos judiciales más relevantes y el nombramiento de los funcionarios públicos de mayor importancia. Esta constitución no logró ser querida por todos ya que más allá de una estabilización de la república generó fuertes descontentos debido a su dureza y autoritarismo entregado al gobierno, cosa que no abarcaremos mayormente.
La labor de portales como ministro y ordenador de la república fue inmensa, a pesar de tener grandes obstáculos y su breve tiempo figurando en el gobierno logró dar estabilidad a nuestro país. Tan grande y trascendental fue la labor realizada que es conocido hasta nuestros días como un personaje histórico chileno.


Muerte:
*el 3 de junio viaja a Quillota para visitar al gobernador y nombrar al coronel jefe del estado mayor de la división de Quillota, del ejercito.
Diego Portales fue, como ya lo explicamos enemigo de la confederación Perú-Boliviana. Esta guerra comienza con un proyecto para reunir a los dos territorios sobre la base de una confederación. Esta trataba de restablecer las rutas comerciales antiguas y promover una política de mercados abiertos.
En Perú se comienza a dividir el país en dos estados, se crea la república del Estado sur-peruana y nor-peruana. En cada uno de estas divisiones de eligió a un presidente con plenos poderes bajo la protección del mariscal Andrés de Santa Cruz.
La confederación se componía finalmente por tres estados: Estado Nor-peruano, Estado Sur-peruano y el Estado de Bolivia, y su capital fue la ciudad de Tacna, en el sur del Perú. La creación de esta nueva nación fue muy bien recibida en el sur de Perú, ya que esta área fue capaz de beneficiarse plenamente del levantamiento de las restricciones comerciales anteriores, pero fue rechazada por la elite de Lima y el norte del Perú, que se había tradicionalmente beneficiado de una estrecha relación comercial con Chile.

Después del anterior periodo de agitación política, la Confederación Perú-Boliviana fue proclamada el 28 de octubre de 1836. El Mariscal Santa Cruz se convirtió en su protector supremo de cada uno de los estados del Perú y presidente de la República de Bolivia.
Diego Portales se empeñó en destruir esa unión, ya que para él era una amenaza para lo construido en Chile, y provocaría la destrucción de este, es por eso que durante su gobierno se hacían preparativos para emprender Expediciones Restauradoras al Perú, lo que daría como resultado el fin del estado confederado de Perú y Bolivia en la Batalla de Yungay, pero Diego Portales no estaría presente durante el inicio de la Guerra de Chile contra la Confederación de Perú y Bolivia, ya que moriría durante el motín liberal de Quillota , encabezada por el coronel José Manuel Vidaurre, el mismo día que el ministro hace que cambien su cargo, pasando de coronel a jefe del ejercito. Vidaurre y su tropa estaban en total desacuerdo con los planes de guerra de Diego Portales y además creían que era un verdadero tirano. Pensaban que diego portales era tirano. En el libro de Sergio Villalobos por ejemplo se desprende un frustrado intento de dejar a Diego Portales como un tirano y dictador.
Luego de ser llevados al calabozo y sin tener escapatoria alguna junto a Necochea donde este es obligado a entregar su sable. El mismo personaje, intentó convencer a José Manuel Vidaurre de que los liberaran diciendo que Diego Portales no era un tirano como el creía, sino que era el hombre que le puso orden a la patria y nos dotó de una constitución justa, que fue el hombre que contó a los chilenos y además le explicó que su creencia hacia Diego Portales eran meras interpretaciones. Esto disgustó a Vidaurre y por consecuente se defendió diciendo; que la mayoría del pueblo pensaba de igual manera, no siendo el único en contra de el supuesto tirano. A la orilla de la costa de Valparaíso fue trasladado en una carrosa para ejecutarlo y esfumar para siempre todos sus pensamientos. Portales minutos antes de ser fusilado pidió su pañuelo, el cual tenía sus insignias bordadas, se vendó los ojos cuidadosamente y se alistó para el fin.

Chile luego de la muerte de Portales:
Luego del asesinato de Diego Portales, el 6 de junio del año 1837, la opinión publica estaría a favor de la Guerra contra la confederación Perú - Boliviana y finalmente el gobierno de Chile iniciaría las campañas al Perú, ya que se creía que el Protector de la confederación, Andrés de Santa Cruz, estaba detrás de los conspiradores liberales.
Actualmente los restos de Diego portales se encuentran en la cripta cívica de la Catedral Metropolitana de Santiago.
Conclusión:
Diego Portales es el principal ideólogo y estratega chileno en cuanto a la formación de la República de Chile. Durante su gobierno ministerial se esforzó por crear un Estado centralizado, ordenado y fuerte. Dejó luego de su muerte a una República chilena ordenada donde imperaba el principio de autoridad y a la economía de Chile en rumbo a convertirse en el siglo XIX en una de las más sólidas de Sudamérica. Esto se logró mediante la mejora y renovación de la administración del Estado, y su visión estratégica de Chile como una República Latinoamericana independiente y soberana. Su influencia en el Constitución chilena del año 1833, se considera el hito más importante de la institucionalidad chilena durante el siglo XIX. Sus ideales y principios sirvieron de base al gobierno chileno del futuro.
Querido por algunos, odiado por otros. Diego Portales fue un hombre que marcó la historia de nuestro país, siendo un personaje único en su época, sacrificando hasta a su familia por luchar hasta el fin para lograr sus propósitos. Queramos o no este hombre seguirá en la historia de nuestro país destacándose por su liderazgo y perseverancia logrando sus objetivos.