1º) Mantener la serenidad
Si entras en pánico, el corazón te latirá más deprisa y, con una herida abierta, sólo conseguirás desangrarte más rápidamente.

2º) Quitarte inmediatamente de la línea de tiro
Recibir otro disparo sería casi sin duda fatal.

3º) Asegurarte de que puedes seguir respirando
Sin oxígeno no durarás mucho.

4º) Buscar la hemorragia y taponarla
Si pierdes demasiada sangre entrarás en shock.

5º) Pedir ayuda
Si estás malherido, intentar andar podría abrirte aún más las heridas o empeorarte las fracturas.

6º) Limpiarte la herida
Si se te infecta será aún peor.

7º) No fiarte de las apariencias
Es muy difícil evaluar el daño que ha causado un balazo sólo viendo los efectos exteriores.

8º) No intentar quitarte la bala
Eso es una estupidez que sólo empeorará las cosas.

9º) Tómate tu tiempo para recuperarte
Empeñarte en que estás bien cuando no lo estás, te hará sufrir un accidente.

10º) No vuelvas a ponerte en el mismo sitio
Ya sabes que por ahí tiran a dar...