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La Campaña LEM constituye el marco estratégico para el diseño e implementación de las líneas de acción del Nivel de Educación General Básica. Bajo esta campaña, se han definido acciones universales y focalizadas, orientadas a fortalecer la implementación curricular.
Cuando se analiza el rendimiento de los alumnos y las dificultades en la comprensión lectora como es el caso de la presente investigación, es necesario referirse a las teorías del conocimiento, o dicho de otra forma es ver como plantean ciertos autores, el proceso de aprendizaje que se da en los alumnos, cuales son las principales características de este proceso y que aspectos es necesario considerar a la hora de observar los bajos rendimientos en un determinado Colegio.
Cómo se construye el pensamiento
Según Piaget, el pensamiento es la base en la que se asienta el aprendizaje. El aprendizaje es el conjunto de mecanismos que el organismo pone en movimiento para adaptarse al medio ambiente.
Este autor propone varios conceptos acerca de cómo las personas construyen su pensamiento y dan la base para la adquisición de aprendizajes.
a.- La Adaptación y la Inteligencia.-
Según Piaget, la inteligencia consiste en la capacidad de mantener una constante adaptación de los esquemas de la persona al mundo donde se desenvuelve. El entiende los esquemas como aquellas unidades fundamentales de la cognición humana, los cuales consisten en representaciones de mundo.
Esta visión de la inteligencia como adaptabilidad, no se refiere a la inteligencia como un conocimiento especifico o general, sino mas bien se trata de una capacidad común a los seres humanos de mantener una relación entre el mundo y los esquemas de conocimiento de la persona, lo cual le permitirá al sujeto funcionar. La adaptación es el proceso que explica el desarrollo y el aprendizaje, que a la vez se produce ayudada por otros dos procesos que son complementarios, la asimilación y la acomodación.
b.- La Asimilación.- Es un proceso que consiste en incorporar nueva información en un esquema ya existente. Esto significa que cuando un sujeto se enfrenta con una situación nueva, el tratará de manejarla en base a los esquemas que ya posee y que parezcan apropiados para esa situación. Como resultado de esto, el esquema no sufre un cambio sustancial en su naturaleza, sino que se amplia para aplicarse a nuevas situaciones.
c.- La Acomodación.- A diferencia de la asimilación, la acomodación produce cambios esenciales en el esquema. Este proceso ocurre cuando un esquema se modifica para poder incorporar información nueva, que sería incomprensible con los esquemas anteriores. Por la acomodación, la mente acepta las imposiciones de la realidad.
Cuando el sujeto aprende lo hace modificando activamente sus esquemas a través de las experiencias, o bien transfiriendo los esquemas ya existentes a situaciones nuevas, por lo cual la naturaleza del aprendizaje va a depender de lo que el sujeto posee. En este sentido, se puede decir que el aprendizaje es lo que las personas hacen de los estímulos y no lo que estos hacen con ellas.
d.- Equilibración.- Otro aspecto importante de los planteamientos de Piaget con respecto al desarrollo del aprendizaje, tiene que ver con la Equilibración. Piaget dice que el impulso para el crecimiento y el aprendizaje no provienen enteramente del medio ambiente, por el contrario, este impulso esta dado por la Equilibraciòn , una tendencia innata de los individuos para modificar sus esquemas de forma que les permita dar coherencia a su mundo.
Por ello Piaget plantea que el aprendizaje, permite lograr esa coherencia, al modificar una creencia que no le hace sentido, un niño se siente recompensado por el hecho de satisfacer el principio de la Equilibraciòn. De lo anterior se desprende que el rol que Piaget le atribuye al proceso de crecimiento y aprendizaje, es de vital importancia, pues considera que su modificación y equilibración de los esquemas de un sujeto se produce como resultado de su continua interacción con el mundo tanto físico como social. Por esta razón los sujetos deben involucrarse en forma activa en el proceso educativo, y no actuar de manera pasiva o indiferente.
La educación debe proveer las oportunidades y los materiales para que los niños puedan aprender activamente y formar sus propias concepciones. En definitiva el niño aprende lo que hace, la experiencia y la manipulación le permitirá abstraer sus propiedades, cualidades y características.
La Teoría de las Inteligencias Múltiples.-
Howard Gadner (1966), en contraste a lo que es la definición tradicional de inteligencia, centrada principalmente en una determinado razonamiento, define la inteligencia como la capacidad de resolver problemas o elaborar productos que sean de valor en una o más culturas.
La importancia del aporte de este autor es doble, en primer lugar amplia el campo acerca de lo que es inteligencia y reconoce lo que todos sabíamos de alguna manera, que la brillantez académica no lo es todo. A la hora de actuar en la vida social no basta con tener un gran expediente académico. Hay personas con gran capacidad intelectual, pero incapaces de elegir bien a sus amigos, por otro lado hay gente menos brillante, pero que triunfa en el mundo de los negocios o en su vida personal. En cada uno de los campos de la vida se requiere de inteligencia, no se trata de mejor o peor, sino más bien de distintas formas de inteligencia.
Por otra parte, Gadner define a la inteligencia como una capacidad. Hasta hace poco la inteligencia se considerada como algo innato e inamovible. Se nacía inteligente o no, y la educación no podía cambiar ese hecho. Tanto es asi que en épocas muy cercanas a los deficientes no se les educaba, porque se consideraba que era un esfuerzo inútil.
Este autor, al definir la inteligencia como una capacidad, la convierte en una destreza que se puede desarrollar. No se niega el componente genético, todos nacemos con ciertas potencialidades marcadas por la herencia. Pero estas potencialidades se van a desarrollar de una manera u otra dependiendo del medio ambiente, nuestras experiencias, la educación recibida, etc.
Gadner dice que hay muchos tipos de problemas por resolver, tambien hay muchos tipos de inteligencias. Actualmente se han identificado ocho tipo de inteligencias, las que se describen a continuación.
1.- Inteligencia Lógica Matemática: La que utilizamos para resolver problemas de lógica y matemáticas. Es la inteligencia que tienen los científicos, se corresponde con el pensamiento del hemisferio lógico y con lo que nuestra cultura ha considerado siempre como la única inteligencia.
2.- Inteligencia Lingüística: Es la que tienen los escritores, los poetas, los buenos redactores, se utilizan ambos hemisferios.
3.- Inteligencia espacial: Es la que consiste en formar un modelo mental del mundo entre dimensiones, es la que tienen los marineros, los ingenieros, los cirujanos, los escultores, los arquitectos, los decoradores.
4.- La inteligencia musical: Es la de los cantantes, compositores, músicos, bailarines.
5.- Inteligencia corporal- kinestésica: Es la capacidad de utilizar el propio cuerpo para realizar actividades o resolver problemas. Es la inteligencia de los deportistas, los artesanos, los cirujanos y los bailarines.
6.- Inteligencia intrapersonal: es la que nos permite entendernos a nosotros mismos. No esta asociada a ninguna actividad concreta.
7.- Inteligencia interpersonal: Es la que nos permite entender a los demás, y la solemos encontrar en los buenos vendedores, políticos, profesores o terapeutas.
8.- Inteligencia naturalista: Es la que utilizamos cuando observamos y estudiamos la naturaleza. Es la que muestran los biólogos.
Gadner enfatiza el hecho de que todas las inteligencias son igualmente importantes. El problema es que nuestro sistema escolar no las trata por igual y ha entronizado las dos primeras de la lista, como las principales, hasta el punto de negar la existencia de las otras.
La Inteligencia Emocional.-
Si la inteligencia es el conjunto de capacidades que nos permite resolver los problemas o fabricar productos que son valiosos para nuestra cultura, la inteligencia emocional es el conjunto de capacidades que nos permite resolver problemas relacionados con las emociones. Con nuestras emociones ( inteligencia intrapersonal) y con las de los demás (inteligencia interpersonal).
El autor Daniel Goleman (1999), dice que tenemos dos mentes, una que piensa y otra que siente. Otra manera de decirlo es que el pensamiento es un proceso con muchas caras. Las emociones son una de esas facetas parte del proceso, una parte tan integral del mismo como el pensamiento lógico, lineal y verbal del hemisferio izquierdo. De la misma manera que no pensamos sólo con un hemisferio, sino que los dos son necesarios, tampoco nos limitamos sólo a procesar la información, también la sentimos.
Nuestro sistema educativo no es neutro, no le presta la misma atención a todos los estilos de aprendizaje, ni valora de la misma forma todas las inteligencias o capacidades. Es cosa de mirar la distribución de las horas de clases en una escuela, para ver el tiempo dedicado a la inteligencia corporal, por ejemplo.
En cuanto a la inteligencia emocional (la capacidad de entender y controlar las emociones) la escuela simplemente la ignora. No se trata que no la considere importante, es que su aprendizaje se da por hecho.
La escuela no hace más que reflejar la visión de la sociedad en su conjunto. A nadie le extraña que el alumno tenga que hacer muchos ejercicios para resolver ecuaciones, pero no nos planteamos la necesidad de adiestrar a nuestros alumnos en como prestar atención durante una conversación o un diálogo, por ejemplo.
Lo que se plantea por parte de este autor es que, de la misma forma que practicamos y desarrollamos la capacidad de escribir o la capacidad de hacer deporte, podemos desarrollar y practicar el conjunto de capacidades que nos permiten relacionarnos de manera adecuada con el mundo exterior y con nosotros mismos , es decir desarrollar la inteligencia emocional.
El primer paso para esto es identificar las capacidades que conforman la inteligencia emocional, en sus dos formas, la intra-personal y la interpersonal.
Una vez que sabemos lo que queremos enseñar, podemos diseñar las actividades y los ejercicios necesarios.
La Capacidad de Controlar las Propias Emociones.-
Una vez que aprendemos a detectar nuestro sentimientos podemos aprender a controlarlos. Hay gente que percibe sus sentimientos con intensidad y claridad, pero no es capaz de controlarlos, sino que los sentimientos lo dominan y los arrastran.
Todos en algún momento nos hemos dejado llevar por la ira, o por la tristeza, o la alegría. Pero no todos nos dejamos arrastrar por nuestras emociones con la misma frecuencia. Controlar nuestros sentimientos implica, una vez que se han detectado, ser capaces de reflexionar sobre los mismos. Reflexionar sobre lo que estamos sintiendo, no es igual a emitir juicios sobre nuestros sentimientos, ya que sean buenos o malos, deseables o no deseables.
La Capacidad de Motivarse a si Mismo.-
Los deportistas muchas veces llevan desde la infancia una vida que la mayoría no aceptaría tan fácilmente. Es la motivación por logros en una determinada disciplina deportiva. Esta es la capacidad de auto motivarse, es lo que permite hacer un esfuerzo fisico y mental, no porque existe una obligación, sino porque queremos hacerlo en forma personal.
Nos motivamos a nosotros mismos, cuando sabemos lo que deseamos conseguir y como conseguirlo. Por lo tanto para desarrollar la capacidad de motivarnos a nosotros mismos, tenemos que aprender a fijar los objetivos que queremos lograr.
En cuanto a la inteligencia en su aspecto interpersonal, la que permite relacionarnos con los demás y entender sus procesos emocionales, esta se basa en el desarrollo de dos tipos de capacidades, la empatía y la capacidad de manejar las relaciones interpersonales.
Estos aspectos relacionados a las inteligencias múltiples y el desarrollo de las capacidades de la inteligencia emocional en sus dos aspectos mencionados anteriormente, son muy poco utilizados en la vida escolar, son dejados más a libertad de cada persona.
Pero, estas herramientas utilizadas en forma adecuadas por un educador, que pueda distinguir las diferentes formas de inteligencias que se dan a nivel del aula, observar, la forma como se manifiestan estas inteligencias y proyectar un adecuado manejo de las relaciones interpersonales, permitirá en definitiva mayores logros de aprendizajes y el desarrollo de las habilidades lectoras en los alumnos, y no tendremos que lamentarnos como cada año, con una serie de alumnos que no logran superar sus rendimientos y que pueden ser catalogados por sus pares o su familia como "flojos" o "retardados" en sus aprendizajes, pues evidencian dificultades serias en su comprensión lectora.
Un profesor que haga uso de estas herramientas aportadas por estos dos últimos autores en cuestión, verá mejorar en forma satisfactoria el rendimiento de sus alumnos. Podemos aludir a problemas de tiempo y espacio, pero creemos que mayor tiempo se pierde tratando de nivelar o resolver los problemas particulares de los alumnos que presentan dificultades y retrasos en su capacidad de comprensión lectora.
Un profesor que haga uso de estas herramientas, permitirá conocer los ritmos de aprendizaje de sus alumnos, las motivaciones, sus sentimientos, sus emociones, sus sueños y proyectos de vida, un verdadero cuadro general de la vida de sus alumnos, permitirá ser un verdadero facilitador de aprendizajes significativos y abrir todas las potencialidades y las diferentes formas de inteligencias que hay en sus alumnos, para un buen rendimiento especialmente del tema que nos preocupa que es la comprensión lectora en los alumnos.
Investigaciones internacionales
La Enseñanza de la Comprensión Lectora
De acuerdo con María Eugenia Dubois, (1991) si se observan los estudios sobre lectura que se han publicado en los últimos cincuenta años, podemos darnos cuenta de que existen tres concepciones teóricas en torno al proceso de la lectura. La primera, que predominó hasta los años sesenta aproximadamente, concibe la lectura como un conjunto de habilidades o como una mera transferencia de información. La segunda, considera que la lectura es el producto de la interacción entre el pensamiento y el lenguaje. Mientras que la tercera concibe la lectura como un proceso de transacción entre el lector y el texto.
La lectura como conjunto de habilidades o como transferencia de información
Esta teoría supone el conocimiento de las palabras como el primer nivel de la lectura, seguido de un segundo nivel que es la comprensión y un tercer nivel que es el de la evaluación. La comprensión se considera compuesta de diversos subniveles: la comprensión o habilidad para comprender explícitamente lo dicho en el texto, la inferencia o habilidad para comprender lo que está implícito y la lectura crítica o habilidad para evaluar la calidad de texto, las ideas y el propósito del autor. De acuerdo con esta concepción, el lector comprende un texto cuando es capaz precisamente de extraer el significado que el mismo texto le ofrece. Esto implica reconocer que el sentido del texto está en las palabras y oraciones que lo componen y que el papel del lector consiste en descubrirlo.
Las investigaciones llevadas a cabo por Rockwell (1982), Collins y Smith (1980) y Solé (1987), revelan que tanto los conceptos de los docentes sobre lo qué es aprender a leer, como las actividades que se llevan a cabo en las aulas no incluyen aspectos relacionados con la comprensión lectora. Esto pone de manifiesto que los docentes comparten mayoritariamente la visión de la lectura que corresponde a los modelos de procesamiento ascendente según los cuales la comprensión va asociada a la correcta oralización del texto. Si el estudiante lee bien, si puede decodificar el texto, lo entenderá; porque sabe hablar y entender la lengua oral.
Esta teoría tuvo tanto arraigo que aún hoy día los sistemas escolares basan en ella la enseñanza de lectura. Nuestro país no es una excepción, baste a manera de ejemplo, echar un vistazo a las guías curriculares de los programas de español y a los libros de texto existentes. Encontramos un sinnúmero de recomendaciones y ejercicios que sólo pretenden que los estudiantes extraigan el significado del texto.
La lectura como un proceso interactivo
Los avances de la psicolingüística y la psicología cognitiva a finales de la década del setenta retaron la teoría de la lectura como un conjunto de habilidades. A partir de este momento surge la teoría interactiva dentro de la cual se destacan el modelo psicolingüístico y la teoría del esquema. Esta teoría postula que los lectores utilizan sus conocimientos previos para interactuar con el texto y construir significado.
Kenneth Goodman (1982) es el líder del modelo psicolingüístico. Éste parte de los siguientes supuestos:
1. La lectura es un proceso del lenguaje.
2. Los lectores son usuarios del lenguaje.
3. Los conceptos y métodos lingüísticos pueden explicar la lectura.
4. Nada de lo que hacen los lectores es accidental; todo es el resultado de su interacción con el texto. (Citado en Dubois, p10)
Frank Smith (1980), uno de los primeros en apoyar esta teoría, destaca el carácter interactivo del proceso de la lectura al afirmar que "en la lectura interactúa la información no visual que posee el lector con la información visual que provee el texto" (Citado en Dubois, p. 11). Es precisamente en ese proceso de interacción en el que el lector construye el sentido del texto. De manera similar Heimilich y Pittelman (1991), afirman que la comprensión lectora ha dejado de ser"un simple desciframiento del sentido de una página impresa" (p.10). Es un proceso activo en el cual los estudiantes integran sus conocimiento previos con la información del texto para construir nuevos conocimientos.
Dubois (1991) afirma que: "el enfoque psico-lingüístico hace mucho hincapié en que el sentido del texto no está en las palabras u oraciones que componen el mensaje escrito, sino en la mente del autor y en la del lector cuando reconstruye el texto en forma significativa para él"( p.11). Igualmente, para Tierney y Pearson (1983) son los lectores quienes componen el significado. Por esta razón no hay significado en el texto hasta que el lector decide que lo haya.
Heimlich y Pittelman (1991), apuntan que "la consideración del proceso de la lectura como un diálogo mental entre el escrito y el lector es un efecto de la gran influencia que ha tenido la teoría de los esquemas" (schemata) (p.11) en la comprensión de la lectura.
Y se preguntarán, ¿qué es un esquema? Según Rumelhart (1980), un esquema es una estructura de datos que representa los conceptos genéricos que archivamos en la memoria. Hay diversos esquemas, unos que representan nuestro conocimiento otros; eventos, secuencia de eventos, acciones, etc.
La teoría de los esquemas explica cómo la información contenida en el texto se integra a los conocimientos previos del lector e influyen en su proceso de comprensión. La lectura como el proceso mediante el cual el lector trata de encontrar la configuración de esquemas apropiados para explicar el texto en cuestión. Los psicólogos constructivistas retomaron el concepto del esquema utilizado por Bartlett en 1932 en sus estudios sobre la memoria para designar las estructuras cognoscitivas que se crean a partir de la experiencia previa. Un esquema, según la definen sus teóricos, es la red o categorías en la que se almacena en el cerebro lo que se aprende
De este modo, el lector logra comprender un texto sólo cuando es capaz de encontrar en su archivo mental (en su memoria) la configuración de esquemas que le permiten explicar el texto en forma adecuada. Cuando una persona lee sobre un museo o ve imágenes, fotos o lo visita, va agregando cada una de estas experiencias a su esquema de lo que es un museo. Algo que no puede hacer quien no tiene dichas experiencias. Cuando no se ha tenido experiencia alguna sobre un tema determinado, no se dispone de esquemas para activar un conocimiento determinado y la comprensión será muy difícil, si no imposible.. Estos esquemas están en constante desarrollo y transformación. Cuando se recibe nueva información, los esquemas se reestructuran y se ajustan. Cada nueva información amplía y perfecciona el esquema existente. (Heimlich y Pittelman,1991)
La lectura como proceso transaccional
Esta teoría viene del campo de la literatura y fue desarrollada por Louise Rosenblatt en 1978 en su libro "The reader, the text, the poem". Rosenblatt adoptó el término transacción para indicar la relación doble, recíproca que se da entre el cognoscente y lo conocido. Su interés era hacer hincapié en el proceso recíproco que ocurre entre el lector y el texto (Dubois,1991). Dice Rosenblatt al respecto: "Mi punto de vista del proceso de lectura como transaccional afirma que la obra literaria ocurre en la relación recíproca entre el lector y el texto. Llamo a esta relación una transacción a fin de enfatizar el circuito dinámico, fluido, el proceso recíproco en el tiempo, la interfusión del lector y el texto en una síntesis única que constituye el significado ya se trate de un informe científico o de un "poema" (Rosenblatt, 1985, p.67).
Para Rosenblatt, la lectura es un momento especial en el tiempo que reúne un lector particular con un texto particular y en unas circunstancias también muy particulares que dan paso a la creación de lo que ella ha denominado un poema. Este "poema" (texto) es diferente del texto escrito en el papel como del texto almacenado en la memoria. De acuerdo con lo expuesto en su teoría, el significado de este nuevo texto es mayor que la suma de las partes en el cerebro del lector o en la página. (Rosenblatt,1978).
La diferencia que existe, según Cairney (1992) entre la teoría transaccional y la interactiva es que para la primera, el significado que se crea cuando el lector y el autor se encuentran en los textos es mayor que el texto escrito o que los conocimientos previos del lector. El considera que el significado que se crea es relativo, pues dependerá de las transacciones que se produzcan entre los lectores y los textos en un contexto específico. Los lectores que comparten una cultura común y leen un texto en un ambiente similar, crearán textos semejantes en sus mentes. No obstante, el significado que cada uno cree no coincidirá exactamente con los demás. De hecho, los individuos que leen un texto conocido nunca lo comprenderán de la misma forma.
Una vez hemos establecido las nuevas teorías en el campo de la lectura y sus implicaciones en la enseñanza, es necesario pasar a conocer el proceso de la lectura.
El proceso de la lectura
El proceso de la lectura es uno interno, inconsciente, del que no tenemos prueba hasta que nuestras predicciones no se cumplen; es decir, hasta que comprobamos que en el texto no está lo que esperamos leer. (Solé, 1994) Este proceso debe asegurar que el lector comprende el texto y que puede ir construyendo ideas sobre el contenido extrayendo de él aquello que le interesa. Esto sólo puede hacerlo mediante una lectura individual, precisa, que le permita avanzar y retroceder, que le permita detenerse, pensar, recapitular, relacionar la información nueva con el conocimiento previo que posee. Además deberá tener la oportunidad de plantearse preguntas, decidir qué es lo importante y qué es secundario .Es un proceso interno; que es imperioso enseñar.
Solé (1994), divide el proceso en tres subprocesos a saber: antes de la lectura, durante la lectura y después de la lectura. Existe un consenso entre todos los investigadores sobre las actividades que los lectores llevan a cabo en cada uno de ellos. Solé recomienda que cuando uno inicia una lectura se acostumbre a contestar las siguientes preguntas en cada uno de las etapas del proceso.
Considerar la lectura como un proceso constructivo conlleva utilizar enfoques muy distintos a los que hemos venido utilizando para desarrollar la comprensión lectora. Implica que ya nos se enseñarán más técnicas aisladas de comprensión y que se dejará de comprobar la comprensión lectora, tal como se ha venido haciendo. Porque la lectura , como hemos mencionado anteriormente, no es: decodificar palabras de un texto; contestar preguntas después de una lectura literal; leer en voz alta; siempre leer solo y en silencio; una simple identificación de palabras.
Pearson, Roehler, Dole y Duffy (1992) afirman que el concepto de comprensión basado en la teoría del esquema ha sido la base de la mayor parte de su trabajo sobre el proceso de comprensión que utilizan los lectores competentes o expertos, los factores que separan los expertos de los principiantes y los métodos que utilizan los docentes para promover o mejorar la comprensión. Sus investigaciones han demostrado que los lectores competentes poseen unas características bien definidas. Éstas son:
1. Utilizan el conocimiento previo para darle sentido a la lectura.
Pearson et al (1992) afirman que las investigaciones que se han realizado con adultos, niños, lectores competentes y lectores en formación arrojan la misma conclusión: la información nueva se aprende y se recuerda mejor cuando se integra con el conocimiento relevante previamente adquirido o con los esquemas existentes.
2. Monitorean su comprensión durante todo el proceso de la lectura
Monitorear es un mecanismo primario que utilizan los lectores para lograr el sentido de lo que leen. Siempre hemos sabido que los buenos lectores son más cuidadosos en su lectura que los que no lo son. Que también son más conscientes de cuán bien o cuán mal están leyendo y utilizan diversas estrategias para corregir sus errores de lectura una vez se dan cuenta de la situación
La evidencia presentada en las investigaciones que se han llevado a cabo indican que el monitoreo de la comprensión es lo que distingue al lector competente, del que no lo es. Otra característica del lector competente relacionada con la función de monitorear es que éste corrige y regula la comprensión del texto tan pronto detecta que hay problemas.
3. Toman los pasos necesarios para corregir los errores de comprensión una vez se dan cuenta que han interpretado mal lo leído.
Los buenos lectores saben lo que hay que hacer tan pronto se dan cuenta que no entienden lo que están leyendo. Cuando la lectura es difícil dedican más tiempo a la misma, contrario a los menos competentes o con déficit que dedican el mismo tiempo a la lectura independientemente de su nivel de complejidad. Otra estrategia que utilizan los lectores competentes es que están dispuestos a volver al texto para resolver cualquier problema de comprensión.
4. Pueden distinguir lo importante en los textos que leen.
Determinar qué es importante en una lectura es fundamental en el proceso de comprensión. ¿Cómo se diferencia lo importante de lo que no lo es? Williams (1986,b); Tierney y Cunningham (1984) y Winograd y Bridge (1986) hacen una distinción entre lo que es importante para el autor y lo que es importante para el lector. Los lectores determinan lo que es importante para ellos dependiendo del propósito de su lectura (Pchert y Anderson,1977). Casi todas las lecturas que se realizan en los salones de clases requieren que los lectores determinen lo importante para el autor.
5. Resumen la información cuando leen.
Muchos estudios confirman la utilidad de resumir como una estrategia de estudio y de comprensión de lectura.
6. Hacen inferencias constantemente durante y después de la lectura.
Uno de los hallazgos más comunes en los investigadores que estudian el proceso de comprensión lectora es que el hacer inferencias es esencial para la comprensión (Anderson y Pearson, 1984). Las inferencias son el alma del proceso de comprensión y se recomienda que se utilicen desde los primeros grados.
7. Preguntan
Que los docentes hagan preguntas como parte de las actividades de comprensión es muy común, pero en cambio que los estudiantes sean quienes generen las preguntas, no. Este proceso de generar preguntas, sobre todo las que estimulan los niveles superiores del conocimiento, llevan a niveles más profundos del conocimiento del texto y de este modo mejora la comprensión y el aprendizaje (Andre y Anderson, 1979).
Existe una correlación entre las características de los lectores competentes que nos presenta Pearson et al (1992) y las estrategias que utilizan. Los investigadores recomiendan que éstas formen parte esencial del currículo de la enseñanza de comprensión lectora.
La razón principal para enseñar estrategias de comprensión es que nuestros estudiantes se conviertan en lectores autónomos y eficaces capaces de enfrentarse a cualquier texto en forma inteligente. Enseñar estrategias de comprensión contribuye a dotar a los alumnos de los recursos necesarios para aprender. ¡Qué más puede desear un docente! El uso autónomo y eficaz de las estrategias de comprensión que acabamos de mencionar va a permitir a los estudiante
1. Extraer el significado del texto completo o de las diferentes partes que lo componen.
2. Saber dirigir su lectura avanzando o retrocediendo en el texto para adecuarlo al ritmo y las capacidades necesarias para leer correctamente.
3. Conectar los nuevos conceptos con los conocimientos previos para así poder incorporarlos a sus esquemas. (Serra Capallera y Oller Barnada, 1977).
Ahora bien, de nada nos sirve conocer todo esto si vamos a continuar enseñando tal y como lo hemos hecho anteriormente. Antes de pasar a ver algunas de las estrategias, conviene hablar de un aspecto muy importante que es imprescindible incorporar a nuestra práctica docentes: el modelaje.
El modelaje es sumamente importante en la enseñanza de la comprensión lectora. El docente tiene que verbalizar los procesos internos que intervienen en la construcción de significado y tiene que dar a conocer a los estudiantes, mediante su ejemplo, qué deben hacer para controlar la comprensión. El docente deberá detenerse después de la lectura de cada párrafo para hacer predicciones de acuerdo con lo que el texto nos sugiere y deberá explicar, además, en qué medida sus predicciones se cumplieron o no y por qué. Es necesario que manifieste sus dudas y confusiones con que se encuentra mientras lee, y cómo las resuelve.
Explicar nuestros procesos internos puede se sumamente difícil. Pues no nos damos cuenta que los realizamos y porque no estamos acostumbrados a hablar sobre ellos. Pero sabemos que el aprendizaje de un procedimiento no puede quedarse en la teoría, requiere sus demostración.
A la fase de modelar le sigue la de la participación del estudiante. Esta pretende que primero de una forma más dirigida por el docente (formulando preguntas, por ejemplo) y luego, progresivamente dando mayor libertad (con preguntas abiertas) a que el estudiante participe en el uso de la estrategia que le facilitará la comprensión del texto.
En esta fase el docente debe tener siempre presente que su meta es lograr que sus estudiantes se conviertan en lectores competentes y autónomos. Ese traspaso progresivo de responsabilidad al alumno es vital. No quiere decir que el docente se va a inhibir completamente, sino que su papel es otro: el de guía, facilitador del proceso de comprensión lectora.
Baumann (1985;1990), Robb (1996) y Johnson y Johnson (1986) han desarrollado diversos métodos, aunque muy parecidos entre sí sobre cómo enseñar las estrategias de comprensión. Mi recomendación, luego de estudiar y evaluar sus métodos es la siguiente:
Paso 1 Introducción
El docente avalúa el conocimiento previo de los estudiantes sobre la estrategia. Explica a los estudiantes el objetivo de la estrategia y su utilidad para el proceso de comprensión lectora.
Paso 2 Demostración
El docente explica, describe y modela la estrategia que quiere enseñar. Los estudiantes responden a preguntas y construyen la comprensión del texto.
Paso 3 Práctica guiada
Los estudiantes leen un fragmento individualmente o en grupo. Ponen en práctica la estrategia aprendida bajo la tutela del docente. Se recomienda brindar a los estudiantes toda la práctica necesaria hasta que ellos puedan demostrar que dominan la estrategia.
Paso 4 Práctica individual
El estudiante practica independientemente lo aprendido con material nuevo, ya sea en la casa o en la clase.
Paso 5 Autoevaluación
El docente solicita a los estudiantes que autoevalúen sus ejecutorias.
Paso 6 Avaluación
El docente utiliza los datos que recopila de los trabajos que los estudiantes realizan por su cuenta paraavaluar los procesos de enseñanza y aprendizaje. En otras palabras, saber si los estudiantes dominan la estrategias.
Pasemos ahora a las estrategias de comprensión lectora:
Las inferencias
Uno de los hallazgos más comunes de los investigadores que estudian el proceso de comprensión lectora es que el hacer inferencias es esencial para la comprensión (Anderson y Pearson, 1984). Las inferencias son el alma del proceso de comprensión y se recomienda enseñar al estudiantes a hacerlas desde los primeros grados hasta el nivel universitario, si fuese necesario. ¿Qué es una inferencia?
De acuerdo con Cassany, Luna y Sanz "es la habilidad de comprender algún aspecto determinado del texto a partir del significado del resto. Consiste en superar lagunas que por causas diversas aparecen en el proceso de construcción de la comprensión"(p.218). Esto ocurre por diversas razones: porque el lector desconoce el significado de una palabra, porque el autor no lo presenta explícitamente, porque el escrito tiene errores tipográficos, porque se ha extraviado una parte, etc. Los lectores competentes aprovechan las pistas contextuales, la comprensión lograda y su conocimiento general para atribuir un significado coherente con el texto a la parte que desconoce. Por ejemplo, si desconoce el significado de una palabra, leerá cuidadosamente y tratará de inferir el significado de la misma en el contexto.
La formulación de hipótesis y las predicciones
La lectura es un proceso en el que constantemente se formulan hipótesis y luego se confirma si la predicción que se ha hecho es correcta o no. Hacer predicciones es una de las estrategias más importantes y complejas. Es mediante su comprobación que construimos la comprensión. Solé (1994) postula que las predicciones consisten en establecer hipótesis ajustadas y razonables sobre lo que va a encontrarse en el texto, apoyándose en la interpretación que se va construyendo del texto, los conocimientos previos y la experiencia del lector. (p.121). Smith (1990) nos dice al respecto: La predicción consiste en formular preguntas; la comprensión en responder a esas preguntas"(p.109). Al leer, al atender a un hablante, al vivir cada día, estamos constantemente formulándonos preguntas. En la medida en que respondemos a esas interrogantes, en la medida en que no nos quedamos con ninguna incertidumbre, estamos comprendiendo.
Cuando nos proponemos leer un texto, los elementos textuales (del texto) y los contextuales (del lector) activan nuestros esquemas de conocimiento y sin proponérnoslo anticipamos aspectos de su contendo. Formulamos hipótesis y hacemos predicciones. sobre el texto (¿Cómo será?; ¿Cómo continuará?; ¿Cuál será el final?) Las respuestas a estas preguntas las encontramos a medida que vamos leyendo.
Lo que hemos anticipado, o dicho que va a suceder debe ser confirmado en el texto y para esto es necesario buscar la evidencia en el texto. No podemos inventar. Para lograr confirmar nuestras hipótesis buscaremos pistas de todo tipo: gramaticales, lógicas y culturales con tal de comprobarla la certeza de nuestra previsión. Cuando hacemos predicciones corremos riesgos, ya que hacer una predicción no implica exactitud en lo que formulamos. Cuando le pedimos a nuestros estudiantes que formulen hipótesis y hagan predicciones, es necesario que tengamos bien presente que el estudiante tiene que sentirse seguro de que en el salón de clases puede correr riesgos sin el peligro de ser censurado por aventurarse a hacer una predicción.
Al leer, al vivir cada día estamos constantemente formulándonos preguntas y en la medida en que esas interrogantes son respondidas y en la medida en que no nos quedamos con ninguna duda, estamos comprendiendo.
Muchas veces los problemas de comprensión de un texto que tienen nuestros estudiantes radican precisamente en una predicción no confirmada que éstos no recuerdan haber hecho, pero que condiciona la imagen mental de lo que están leyendo. Las diferencias en interpretación de una misma historia es evidencia de cómo proyectan sus propios conocimientos y sistemas de valores en la comprensión del texto.
En ocasiones, cuando los estudiantes se dan cuenta del error no son conscientes de dónde se ha producido la ruptura y no pueden rectificar. Por eso si la información es presentada en el texto es coherente con las hipótesis anticipadas, el lector las integrará a sus conocimientos para continuar construyendo significado global del texto utilizando las diversas estrategias. Es importantes no pasar por alto que hacer predicciones motiva a los estudiantes a leer y a releer, y un diálogo interno entre el lector y el escritor.
Formular Preguntas
Es muy importante estimular a los estudiantes a formular preguntas sobre el texto. Un lector autónomo es aquel que asume responsabilidad por su proceso de lectura y no se limita a contestar preguntas, sino también pregunta y se pregunta. Esta dinámica ayuda a los estudiantes a alcanzar una mayor y más profunda comprensión del texto. Por eso es necesario formular preguntas que trasciendan lo literal y que lleven a los estudiantes a los niveles superiores del pensamiento .Estas preguntas son las que requieren que los estudiantes vayan más allá de simplemente recordar lo leído.
Las investigaciones realizadas (Redfield y Rousseau, 1981; Andre, 1979 y Gall, 1970) demuestran que los docentes que utilizan preguntas que estimulan los niveles más altos del pensamiento promueven el aprendizaje, ya que requieren que el estudiante aplique, analice, sintetice y evalúe la información en vez de recordar hechos. Algunos ejemplos de este tipo de pregunta son: ¿Cuán diferentes o parecidos son los dos personajes más importantes de la obra?; ¿Cuál es el punto de vista del editorialista sobre la legalización de las drogas?; ¿Crees que sería beneficioso aumentar la jornada escolar a ocho horas? ¿Por qué?
Las preguntas que pueden sugerirse sobre un texto guardan relación con las hipótesis que pueden generarse sobre éste y viceversa. Puede ser útil hacer las preguntas a partir de las predicciones (e incluso al margen de ellas). Es sumamente importante establecer una relación entre las preguntas que se generan y el objetivo o propósito de la lectura. Si el objetivo es una comprensión global del texto, las preguntas no deben estar dirigidas a detalles. Obviamente, una vez se ha logrado el objetivo principal, se pueden plantear otros.
La propia estructura de los textos y su organización nos ofrecen pistas para formular y enseñar a los estudiantes a formular preguntas sobre el texto.
K W L
Esta estrategia, desarrollada por Donna Ogle, toma su nombre de las iniciales de las palabras en inglés que la definen: K (What do I know? ¿Qué sé?); W (What do I want? ¿Qué quiero aprender?); L (What have I learned? ¿Qué he aprendido?). Estas preguntas llevan a los estudiantes a activar el conocimiento previo ya desarrollar interés por la lectura antes de comenzar a leer el texto.
Una manera de poner en práctica esta estrategia es la de entregar a los estudiantes una hoja de papel en la que tendrán la oportunidad de contestar las preguntas ( las primeras dos) antes mencionadas antes de iniciar la lectura. Para la primera pregunta que es la que va dirigida a estimular el conocimiento previo del lector , el estudiante escribe sobre lo que conoce del tema. La segunda, que está montada sobre la primera, requiere que los estudiantes hojeen el libro y escriban sobre lo que quieren saber o conocer. De esta manera se promueve que los estudiantes establezcan un propósito al leer y que deseen iniciar la lectura. Estas primeras dos preguntas se pueden trabajar individualmente o en equipos. Luego de la discusión en clase del texto, contestarán la tercera pregunta. Esta se recomienda que se haga individualmente.
Si los estudiantes llevan una bitácora de la clase, la actividad se puede llevar a cabo en ella.
Lectura rápida ("skimming"
La lectura rápida es la que se hace para buscar un dato concreto (un nombre, una fecha, una cita, etc) que nos interesa conocer antes o después de iniciar una lectura. Es echar un vistazo sobre el texto con un propósito específico.
Leer un capítulo rápido consiste en leer sólo la primera oración de cada párrafo. Después de la lectura rápida, el lector puede identificar los puntos más importantes y así establecer el objetivo de su lectura o el trabajo sobre el texto que quiere realizar. Este proceso le sirve para planificar su lectura intensiva del texto.
En ocasiones queremos saber si los textos que hemos seleccionado para leer son verdaderamente pertinentes al tema que deseamos trabajar. Podemos hacer una lectura rápida para determinar la meta y el propósito de la lectura, antes de comenzar a leer detenidamente o descartarlo por no estar directamente relacionado con nuestro tema.
Aporte de autores chilenos
Mabel Condemarín hizo sus estudios primarios en la Escuela Santa María de Iquique, y posteriormente ingresó a la Escuela Normal de la Serena y la Escuela Normal Superior José Abelardo Núñez. Especializada en la enseñanza de la lectura, realizó numerosas publicaciones en esta área, varias de ellas en conjunto con su marido, el profesor Felipe Alliende.
Durante largo tiempo fue académica de la Pontificia Universidad Católica de Chile. En 1990 llegó al Ministerio de Educación para hacerse cargo del programa de las 900 escuelas con más bajo rendimiento académico (P-900).
Fue una gran divulgadora de los métodos de enseñanza de la lectura en toda Latinoamérica, lo que le valió el reconocimiento de tener escuelas con su nombre, una en Perú y otra en Colombia, actualmente el ex-Liceo Técnico de Chillán lleva también su nombre. En el año 2003 le fue conferido el Premio Nacional de Ciencias de la Educación.
Es uno de los buenos aportes en materia de comprensión lectora en nuestro país.
Felipe Alliende
Nunca se insistirá lo suficiente en la importancia de los hábitos de lectura para sacar buenas notas y ser mejores personas. El académico, que integra el equipo de lenguaje de la Unidad de Currículo y Evaluación del Ministerio de Educación lo reafirma.
El mejor ejercicio que puedes hacer para mejorar tu comprensión lectora es leer. Esta verdad universal es reafirmada por el académico, Felipe Alliende, quien integra el equipo de lenguaje de la Unidad de Currículo del Ministerio de Educación. "Aconsejaría a los estudiantes que busquen los textos que realmente les puedan interesar, si les gustan los cantantes, o los espectáculos, que busquen textos sobre estos temas y verán que la lectura puede ser muy interesante". La reflexión parte de una premisa muy sencilla: quienes no leen es porque no encuentran lo que les interesa.
Según el experto, 'la mejor preparación para cualquier prueba de comprensión de lectura, sobre todo pensando en la PSU, es leer textos variados y de diversa complejidad. Novelas, periódicos, revistas, de todo. Así logrará incorporarse la riqueza de la lectura a la vida personal, lo que representa un enorme beneficio'.
Esto tiene mucha lógica, leer no debiera representar un gran esfuerzo porque es entretenido.. De modo que lo importante es buscar temas que te interesen.
No hay que perder de vista los conocimientos técnicos que te van a pedir en las pruebas. Muchos exámenes, incluido el de la PSU, se centran en conceptos y categorías como figuras literarias, tipos de discurso y argumento, sin embargo el dominio del lenguaje es más importante que estos aspectos, tal como lo resume Felipe Alliende en una frase: "el dominio del lenguaje es más importante que el dominio de los conocimientos técnicos sobre el lenguaje".
Antes de leer un libro o un  artículo, por ejemplo, es bueno tener algunos datos sobre el autor, la época en que vivió y los años y circunstancias en que escribió el texto. Echar un vistazo a los capítulos o partes de que se compone; es posible hacerse una idea repasando los títulos de cada capítulo. Si se trata de un artículo o ensayo, puedes localizar algunas palabras que entreguen pistas.
Estos son algunos consejos que entrega este autor chileno, acera de la comprensión lectora en páginas de internet especialmente las de EducarChile
Reflexión sobre comprensión lectora
Después de revisar esta abundante bibliografía de aportes de teóricos internacionales, famosos por su trabajo en educación y de los influyentes aportes de chilenos escritores sobre Lenguaje y comprensión lectora.
Quiero atreverme a decir lo que sigue:
La comprensión lectora es un proceso permanente en el que intervienen elementos que posee el alumno con su propia experiencia, pero que a la vez logra aprender las ideas importantes que recoge al leer el texto, desarrollando la capacidad de relacionar lo nuevo con lo que ya poseía y de esta manera el lector descubre lo interesante que es leer comprensivamente.

4 comentarios - ¿Entiendes lo que lees? Patre 2 de 3

@Mime09 -1
Bien, inteligencia colectiva.
@tubalita -1
loco, no lo voy a leer, pero reco, por que lo voy a necesitar! Gracias por el aporte, universitarios agradecidos