Modelo Humanista-existencial

El existencialismo es infecto, ¿por qué nos quieren hacer creer que el hombre es un chancro abominable sobre la faz de la tierra?
Pierre Emmanuel.

El existencialismo es un humanismo
J.P. Sartre. (1)
Con Sartre, el existencialismo es una doctrina que hace posible la vida humana y que por otra parte declara que toda verdad y toda acción implica un medio y una subjetividad humana.
El problema es poner el acento en el lado malo de la vida humana, fealdad como existencialismo, ser existencialista es ser naturalistas, en el fondo lo que asusta a las personas del existencialismo es que deja una posibilidad de elección al hombre.
La coherencia del existencialismo ateo se fundamenta en que Dios no existe, hay un ser que en el que la existencia precede a la esencia, un ser que existe antes de poder ser definido por ningún concepto, y que este ser es el hombre o para Heidegger sería la realidad humana.
La existencia precede a la esencia, el hombre empieza a existir, se encuentra, surge en el mundo y después se define; el hombre no es otra cosa sino lo que él se hace.
Cuando el hombre elige ser esto o aquello, no puede elegir mal, porque está diciendo siempre que es lo que quiere ser, al decidir cómo quiere ser el hombre, al mismo tiempo decide como son todos los hombres, nada puede ser bueno para uno mismo si no lo es para todos.
El hombre es un ser libre como consecuencia inevitable del ateísmo, pero en la medida de que sus acciones estén ligadas totalmente a la convivencia social es completamente debatible; la condena del hombre a ser libre esta inseparablemente unida a la responsabilidad de sus propias acciones, pero fundamentalmente no es el bien de su acción lo que juzga su proceder, todo lo implicado en el funcionamiento del hombre y el uso que hace de su libertad el propio existencialismo no se encarga de explicarlo.
En el existencialismo es solamente importante resaltar la independencia del ser humano de todo tipo de fuerzas metafísicas o místicas, y recarga la responsabilidad en la persona, pero como tal, la pregunta de cuándo el ser humano es lo que hace y/o representa, o lo que quiere representar, la representación de los otros, ¿qué es en sí el ser humano?, si separamos al humano de lo libre de su propia existencia, la pregunta sigue en el aire para esta perspectiva filosófica de la naturaleza humana.
Y por lo tanto corresponde a los practicantes de esta disciplina discernir con sus propios medios en que pueden ocupar su absoluta y obligada por el ateísmo, libertad, es entonces cuando sus detractores deciden que no tiene nada de bello ser existencialista y claro mucho menos ser ateo libre.

“No es que este enfoque de poder a la persona es que nunca se lo quita”.
“Esta obra se refiere al sufrimiento y a la esperanza, a la ansiedad y a la satisfacción que llenan el consultorio de cada terapeuta. Se refiere a la unicidad de la relación que cada terapeuta establece con cada cliente”.
Carl Rogers. (2)
Para Rogers la naturaleza del ser humano cuando se le permite funcionar libremente es constructiva y digna de confianza, un claro y cándido optimismo, para Rogers todo lo que representa control del ser humano y su conducta entendiéndolo como un ser evocado al mal y a la violencia, es la antítesis de su humanismo.
“El hombre, cuando es completamente el mismo, no puede evitar estar socializado de manera realista. No necesita preguntar quién controlará sus impulsos agresivos, porque cuando está abierto a todos sus impulsos su necesidad de agradar y su tendencia a dar afecto son tan fuertes como sus impulso por golpear o ver por él mismo” (C. Rogers, “el concepto de la persona que funciona completamente”).
La labor final profesional de Rogers es el enfoque centrado en la persona, un planteo global que apunta a un modo de ser en el mundo con cualidades especificas.
Un ejemplo de este enfoque es cuando históricamente Rogers recibe la pregunta definitoria de la madre de un niño al que estaba tratando psicológicamente que no realizaba los avances adecuados, ¿usted atiende adultos?
Es lo que pregunta la señora antes de salir del consultorio de el joven Rogers con tan solo 26 años, al contestar afirmativamente, la señora regresa a la silla que estaba ocupando antes de disponerse a salir del consultorio, y empieza a derramar su llanto.
Así, en esta forma se conceptualiza una diferente forma de entender el problema del niño junto con la problemática matrimonial de la madre, cuando las dificultades de ambos son atendidas por Roger y de esta forma pueden desarrollarse en un inicio los principio del tipo de abordaje humanístico, enfocado al cliente, no solamente una estéril como el la llama historia clínica, sino un acercamiento más próximo al problema.
El cliente que está en el consultorio de Rogers lucha por ser el mismo, pero sin embargo se encuentra mortalmente temeroso de serlo, se esfuerza por ver su experiencia tal como es, desea ser esa experiencia, pero también tiene miedo a esa perspectiva. Entonces Rogers se vuelve activo, participante en la lucha, con toda su integridad, su esfuerzo se concentra en percibir la experiencia y el significado de la lucha del cliente, el sentido, lo que significa para él.
Para Rogers la consulta en su consultorio es una labor de traer a la vida a un distinto tipo de personalidad, desempeñando el papel de facilitador para la creación de una nueva persona. Todo está en el proceso terapéutico, el poder de creación y la capacidad de destrucción innatas a la sesión de terapia psicológica, sea este un impulso hacia el crecimiento cuando las condiciones son adecuadas.
El cliente es el único que sabe cuál es su problema, sabe que es lo que le afecta, hacia donde tiene que ir, cual es la problemática fundamental y cuáles son sus experiencias olvidadas, y que en este sentido la única forma de poder aplicar los conocimientos psicológicos en la terapia sería dejando que el cliente fuera el que la guiara.
Un humanismo terapéutico apoyado con un fundamento filosófico existencial, es enriquecedor para el cliente como para el terapeuta, la medida del trabajo se basa en un desarrollo novedoso de cómo se puede complementar en una relación profesional los objetivos de la diada, no es solamente el cliente el que puede enriquecerse o al contrario perjudicarse con la terapia, sino que al establecer lazos profundos con sus clientes el terapeuta puede ser comprometido, dañado o al contrario renovado, como una persona distinta, una interacción emocionante con un significativo potencial de crecimiento mutuo, pero con riesgos y daños potenciales, que de igual forma pueden ser duraderos para cualquiera de las dos partes.
Conclusión
La posición más optimista del humanismo es contradictoria en diversos aspectos a lo que sería la práctica terapéutica cotidiana y a la experiencia terapéutica real, se puede entender como un deseo o una idealización extrema del potencial terapéutico, es un producto milagro en comparación de lo que sería una terapia psicológica real, pero es esta manera de concebirse lo que le da su propia y característica funcionalidad y éxito terapéutico paradójicamente, para bastantes personas un abordaje terapéutico sin limites bien definidos, lo que sería cualquier otra cosa excepto una práctica clínica terapéutica objetiva real, y finalmente puede decirse que es en realidad una relación de otro tipo, más cercana a una amistad o del tipo de una voz de la conciencia que lo llevara a uno hacer sencillamente las cosas mejor, no es desechable totalmente, porque lo cierto es que puede producir en algunos casos mejores resultados que el tratamiento psicológico más objetivo y con mejor eficacia comprobada.
Sin embargo un reencuentro entre el humanismo-existencialismo y la ciencia, es crucial para el desarrollo de este tipo de abordaje psicológico clínico, es en este momento cuando la frase de Sartre: “la ciencia no me interesa para nada”, se torna una postura que debe ser desechada de forma imperante e inmediatamente conforme a nuestra labor como profesionales de la salud y fieles cuidadores en la integridad de la psique humana y si un psicólogo clínico en formación o terapeuta completamente definido en cuanto a su enfoque y abordaje terapéutico, desea tomar el humanismo-existencialismo como técnica, debe tener presente las debilidades y fortalezas reales del mismo, las cuales desafortunadamente no pueden ser establecidas de manera estrictamente científica, por lo tanto de cierta forma el profesional que toma como herramienta este tipo de enfoque estaría inclinándose a una postura más artística de la práctica clínica, a diferencia de un enfoque clínico científico y basado en evidencia.

BIBLIOGRAFIA
1. El existencialismo es un humanismo Escrito por Jean-Paul Sartre, e-book pdf.
2. El proceso de convertirse en persona: mi técnica terapéutica, Escrito por Carl R. Rogers, e-book pdf.
3. El nuevo humanismo: Y las fronteras de la ciencia, Escrito por Salvador Pániker, e-book pdf.

2 comentarios - Modelo Humanista-existencial

@oravla777
bue post amigo te dejo 5 puntotes para que te animes trata de ser mas ordenado y poner mas impetu no solo copipega en tus post y si subjetivamente inteligentes pues existencialmente somos humanos

exito y saludos si te late lo paranormal tu servidor