Ciencia divertida
Hola amigos hoy les traigo un nuevo post..A esto lo saco siempre de mi casa tengo un libro enorme de 500 paginas... A las imágenes algunas las saque de Internet y algunas las escanee...
ciencia
Contenido:
1. El plato en la punta de una aguja
2. El huevo que se pondrá de pie
3. Una forma de partir una pera por la mitad
4. Cómo perforar un alfiler con una aguja
5. El terror del ama de llaves
6. Cómo perforar una moneda con una aguja
7. La cámara de buceo
8. ¿Una botella o un acróbata Acrobat?
9. La botella en peligro
10. La barrica y la botella o el bodeguero automático
11. La erupción del Vesubio
12. El agua convertida en vino
13. El diablo de la champagne
14. El pez inteligente
15. Velas notables
16. Cómo pesar una carta con un palo de escoba
17. Burbujas de jabón y gas de ácido carbónico
18. El escorpión de alcanfor
19. Molinillo hidráulico de frutos secos
20. El sifón rotativo
21. El buque de vapor en miniatura
22. La botella-cañón
23. Peces de papel que nadan
24. El poder de la respiración
25. La moneda saltarina
26. La mariposa automática
27. Girando un vaso de agua sin derramar una gota
28. El huevo que baila vals
29. La presión de la atmósfera
30. El péndulo de agua
31. Levantar un vaso con la palma de la mano
32. Una nueva manera de vaciar un vaso
33. La metamorfosis de una pompa de jabón
34. Colgado sin cuerda
35. En el agua, pero no mojado

Experimentos

divertida

1. El plato en la punta de una aguja
Todo el mundo ha visto a los malabaristas de circo haciendo rotar hasta platos, en la punta de un palo puntiagudo. En su mayor parte, los platos que usan son de madera o metal y su equilibrio se debe a la fuerza centrífuga, pero caen tan pronto como la rotación es demasiado débil para vencer la fuerza de la gravedad.
Pero aquí hay una manera de balancear un plato de porcelana en la punta de una aguja, e incluso a hacerla girar constantemente sobre este delicado soporte.
Corte un par de tapones de corcho por la mitad, a lo largo de los ejes mayores y en la extremidad de las cuatro mitades así obtenidas inserte tenedores en los lados lisos de los tapones que acaba de cortar, en un ángulo aproximadamente recto. Coloque estos cuatro tapones, como en la ilustración, alrededor del borde del plato, a la misma distancia el uno del otro y cuidando que los dientes de los tenedores se encuentren en contacto con el borde, para evitar que se balanceen como péndulos.
El pequeño sistema que tenemos ahora construido es capaz de ser equilibrado, incluso con firmeza por decirlo así, en la punta de una aguja, cuyo extremo con el ojo es enterrado en el corcho de una botella de vino en posición vertical.

Fabulosos

Con un poco de cuidado para evitar que el plato se deslice, se puede incluso, hacer girar en forma segura a una velocidad moderada y que, una vez puesto en marcha, continuará por un largo tiempo, porque la fricción en el punto de contacto es casi nulo.

2. El huevo que se pondrá de pie
Fije con firmeza dos tenedores en un corcho, como se muestra en la ilustración, cuidando que tengan el mismo peso y en ángulos iguales con respecto a la vertical.
Cuidadosamente ahueque la parte inferior del corcho con una navaja afilada, de modo que pueda adaptarse con cierta exactitud a uno de los extremos del huevo.

35

Ahora equilibre cuidadosamente el otro extremo del huevo en el borde del cuello de la botella, verificando que el huevo esté en posición vertical y después de no pocas tentativas y sacudidas, se verificará que el sistema se encuentra en un estado de equilibrio; este efecto se obtiene, por supuesto, porque hemos desplazado el centro de gravedad por debajo del punto de apoyo.

3. Una forma de partir una pera por la mitad
¿Cómo vamos a para conseguir la posición exacta del cuchillo para que una pera, suspendida de un hilo lo más alto posible, desde el techo, caiga precisamente en la hoja, tan pronto como el hilo que lo sostenía sea quemado?
No se requiere una plomada con el fin de hacer esto, hay una forma muy sencilla, basta con sumergir la fruta en un vaso de agua y ya hemos conseguido nuestro propósito, porque unas pocas gotas caerán del fruto en un punto concreto de la silla o una mesa que esté por debajo y ahí se hará una marca secreta, que sólo usted debe saber.

Ciencia divertida

Estas preparaciones deben hacerse en secreto, de modo que cuando los espectadores lleguen, solo presenciarán la operación de colgar la pera del techo y no sabrán nada de la gota de agua que cayó, que es nuestra guía para el éxito del experimento.
En el momento previsto, se coloca el cuchillo en el lugar que ha marcado y la pera, al caer infaliblemente se dividirá en dos mitades exactas sobre la hoja del cuchillo.
Usted puede organizar el experimento como en el dibujo, con dos cuchillos en vez de uno, dejando caer un número suficiente de gotas de agua, para determinar el lugar exacto en que deben cruzarse las hojas. La pera se corta en cuartos, que se reúnen en el plato que ha colocado por debajo y presentar a los espectadores en señal de su habilidad.

4. Cómo perforar un alfiler con una aguja
Hunda una aguja hasta la mitad en un corcho, del cual se encuentran suspendidas, como en la ilustración, un par de navajas de igual peso.

ciencia

Si son de diferentes tamaños, se puede mantener el equilibrio variando el ángulo de las hojas.
Balancee la cabeza del alfiler en el dedo índice y asegúrese de que, después del vaivén natural de las cuchillas, el sistema quede horizontalmente.
A continuación, deposite el alfiler en la punta de la aguja que fue fijada verticalmente en el corcho de una botella, introduciéndola por la parte del ojo.
Al soplar sobre el corcho que sostiene las navajas, se iniciará una pequeña rotación en la punta de la aguja. Además, la aguja, siendo más dura que el alfiler que sólo es de bronce, lo penetrará y hará un agujero, si el experimento se prolonga el tiempo suficiente, atravesándolo completamente, ante el asombro del espectador.

5. El terror del ama de llaves
Se plantea equilibrar una taza de café en la punta de un cuchillo, en posición vertical.

Experimentos

El aparataje necesario es muy simple, ya que lo encontramos a la mano y sobre la mesa, consiste en un corcho y un tenedor, sin olvidar una pequeña intervención de parte del operador.
Inserte el corcho en el asa de una taza de café, con fuerza suficiente para que quede lo suficientemente apretado, pero no tanto como para romper la oreja de la taza.
Hinque el tenedor en el corcho, con dos dientes de un lado, dos en el otro del asa, a menos que se trate de un tenedor de tres puntas, inclinando ligeramente el mango del tenedor hacia la parte inferior de la copa.
Así, el centro de gravedad del sistema se logra bajar; llene un cuarto de la taza con café caliente y humeante y colóquela sobre la punta de un cuchillo o una daga y mediante sucesivas tentativas consiga que la taza encuentre un perfecto equilibrio. Las tazas son, generalmente, muy resbalosas y deberá tener mucho cuidado con los temblores de la que sostiene la daga, o hará deslizar la taza y se derramará el café humeante.
Para empezar, es mejor mantener la mano izquierda cerca de la manija del tenedor, de manera que, en caso que se produzca lo recién comentado, poder salvar la taza.
Una última precaución: Si tiene sed, beba su café, antes de hacer la prueba.

6. Cómo perforar una moneda con una aguja
Atravesar una moneda de bronce o de plata con una aguja, sobre todo si la aguja es muy fina, parece una tarea difícil, si no imposible. Es, sin embargo, un hecho muy simple.

divertida

Para tener éxito, inserte una aguja en un corcho, hasta que la punta casi aparezca por el otro lado y corte lo sobrante de la aguja (por el lado del ojo) con una tijera.
Ahora ponga su moneda sobre un par de bloques de madera, como se muestra en la ilustración y dé un golpe fuerte con un martillo pesado en el corcho preparado que usted ha puesto por encima de ella, o de otra forma, ponga la moneda sobre un solo bloque de madera blanda.
La aguja, al no poderse doblar de cualquier manera, gracias a la amistosa ayuda del corcho, se verá obligada a ir en una sola dirección y atravesará la moneda, con la mayor facilidad, ya que, como sabemos, la dureza del acero de la aguja es mayor que la del bronce o de la plata.

7. La cámara de buceo
Cuando sumergimos un vaso vacío boca abajo en un recipiente de agua, vemos que el nivel del agua en el vaso está muy por debajo del nivel del agua en el cuenco.

Fabulosos

Este fenómeno bien conocido, nos permite dar una demostración fácil y divertida del uso y las funciones de la cámara de buceo, en la que los obreros, aunque muy por debajo del nivel del agua, puede respirar y hacer su trabajo a voluntad.
Para hacer el experimento visible al público, disponemos de un aparato de la siguiente manera: el recipiente que contiene el agua es la tapa de una quesera boca arriba, apoyada en una botella vacía de boca ancha, en la que entra en su asa y que se apoya de manera segura.
Usted tiene por lo tanto una total transparencia, lo que permite ver todo lo que sucede en su interior. Asegúrese por sí mismo que el experimento es real, que hundiendo el vaso en el agua, el nivel dentro es mucho menor que el nivel del líquido que rodea.
Basándose en este principio, con seguridad usted puede hacer la siguiente demostración: sumerja un terrón de azúcar por debajo del nivel del agua sin que se moje.
Ponga el terrón de azúcar en el medio de un tapón de corcho y coloque el vaso sobre el corcho flotante, rodeándolo. Ahora baje el vaso, teniendo cuidado de mantener en posición vertical, de modo que el corcho no se haga una voltereta y se ahogue su preciosa carga.
Ahora mantenga el borde de la copa contra la superficie inferior de su improvisado florero y al levantar la copa y con ello elevar el corcho y sus pasajeros submarinos, se dará cuenta de que el terrón de azúcar sigue estando totalmente seco; el aire comprimido encerrado en el vidrio impidió que el agua entra en contacto con él.

8. ¿Una botella o un acróbata?
¿Cómo vamos a equilibrar una botella de lado en una cinta o cuerda estirada a través de la habitación? Parece imposible, pero es fácil. Como se ve en la ilustración, todo lo que tienes que hacer es insertar el mango curvo de un paraguas o sombrilla en la boca de la botella.
Con el fin de evitar que la botella se deslice, es suficiente con poner tiza en la cinta en el punto de apoyo, así como acróbatas se frotan con tiza blanca las suelas de sus zapatos y es con el mismo propósito.

35

La figura de la derecha nos muestra otra forma de equilibrar una botella de vino de Oporto sin agitar las borras. En el cuello de la botella, en lugar de un mango de sombrilla, inserte el mango curvo de una cuchara de cocina, como las que utilizan los cocineros en la preparación de la sopa; en lugar de la cuerda del primer experimento, hacer uso de una amplia cinta de algodón; y con el fin de que la botella se incline poco a poco, se debe verter, muy suave y sin golpes y un poco a la vez, suficiente agua en el recipiente que tiene debidamente enganchado a la cuchara.
Permítanme añadir, que este experimento es bastante seguro, en la teoría, será mejor, en la práctica, usar una botella de vino ordinaria, en lugar de la de oporto envejecido.

9. La botella en peligro
Mis lectores exclamarán en voz alta al ver esta ilustración, y, de hecho, me parece que sería una lástima no publicar el cómo se lleva a cabo esta hazaña.
Para este experimento, se debe disponer de una jarra de agua, una botella de vino y tres copas de vino, un plato cuyo diámetro sea apenas lo suficientemente grande como para contener la base de la jarra.
Estoy dispuesto a admitir, como lo demuestra el título de este acápite, que la botella no está en la más segura de las posiciones, pero ¿no es la misma dificultad del intento lo que le da el encanto a estos experimentos de equilibrio?
Por lo demás, sería un verdadero gran desastre, si, como consecuencia de un error, uno ¿no podría hacer una buena acción a la industria del vidrio del país y alegrar el corazón de los vendedores de cristales por un pequeño éxito comercial?
Hagamos, por el momento, a pesar de la valiente censura, a menudo merecida, del ama de llaves y dejemos en claro la forma en que se va a construir nuestro frágil edificio.
En el inicio, nos encontramos con una dificultad. La ilustración, tomada de una fotografía, se muestra lo suficientemente bien como las respectivas posiciones de las seis piezas, pero ¿cómo vamos a dejar en claro la forma exacta de conseguir en su lugar? La teoría es, en una palabra, de la siguiente manera: Coloque los pies de sus tres copas entre la parte inferior de la botella y el cuello de la jarra. Pero en la práctica no es tan simple. Yo aquí me limitaré a unas pocas palabras de consejo sobre cómo disminuir el riesgo de accidente.
En un primer momento, con el fin de tener éxito en el experimento, poner la jarra sobre la mesa en lugar de mantenerla en la mano: será muy bueno que en el primer intento usted evite un accidente. Un ayudante o dos será aceptable y no necesito decir que usted debe elegir entre los que tengan las manos más firmes.
Deje que tres de ellos, entonces, sostengan una copa cada uno y que se agrupen alrededor del plato colocado sobre una mesa central. El cuarto tiene una media botella de vino (el agua será el mejor en el primer intento).
Los cuatro operadores actúan con precisión militar: en primer lugar, los tres titulares de las copas ponen cada uno el pie de su copa de vino en el borde del cuello de la botella, de tal manera que se distribuyen por igual y se sitúan en posición horizontal.
En este momento, el cuarto pone suavemente el fondo de la botella sobre los pies de las tres copas, haciendo una ligera presión sobre la botella y luego soltándola con cuidado, de manera que su peso sea apenas suficiente para mantener un equilibrio. Las copas están todavía en manos de los asistentes y el cuarto vierte en la botella, por medio de un embudo, agua suficiente para mantener el equilibrio del sistema, de modo que ya no sea necesario el sostén de los tres ayudantes. Cada uno de ellos ahora se retira y el último puede poner el corcho de la botella.
Ahora es el momento, dado que el experimento que ha realizado en secreto, de llamar a los espectadores para admirar su obra.
Una última precaución: antes de colocar las copas en su sitio, asegúrese de que los diámetros de los pies sean iguales
Y ahora quiero desearle aquellos de mis lectores que tengan la intención de probar el experimento, una feliz experiencia.

Ciencia divertida

10. La barrica y la botella o el bodeguero automático
El problema es llenar una botella vinera común, desde un barril lleno con vino, posicionado de panza con el hoyo del tapón hacia arriba, sin la ayuda de cualquier otro aparato.

ciencia

Aquí está la solución: El barril está completamente lleno de vino, se llena la botella con agua, luego cierre temporalmente el gollete con su dedo pulgar, hundiéndola rápidamente boca abajo en el agujero del tapón y retirando su dedo.
Ahora que deje la botella en la posición de la ilustración y en pocos minutos usted realmente va a contemplar que el vino, que es más ligero que el agua, ha llenado, por su propia voluntad la botella. El agua entra en el barril y al final del experimento, la botella, que en un primer momento estaba llena de agua clara, se ha llena de vino.

11. La erupción del Vesubio
Coloque en el fondo plano de un recipiente de vidrio grande lleno con agua, un pequeño frasco conteniendo vino tinto.
El frasco se sella con un tapón de corcho con un pequeño orificio hecho a través de él por medio de alambres calientes (al rojo vivo) en dirección de su eje.

Experimentos


Ya hemos visto que, como consecuencia de la diferencia en sus densidades, el vino emerge hacia arriba en el agua y por lo tanto pronto veremos el licor de color rubí de escapar en un pequeño hilo, pero poco a poco y cada vez mayor, que sube hacia la superficie del agua.
El siguiente es un método eficaz y pintoresco de la presentación de este fenómeno a la vista: hacer un pequeño montoncito de arcilla, o, simplemente, arena o tierra, imitando una pequeña montaña en el fondo de su vaso. Imagine que es el Vesubio esta montaña en miniatura que oculta el frasco de vino, sólo teniendo la precaución de dejar un pequeño orificio para permitir escapar el hilo de vino: es el cráter.
Ahora con cuidado le debe vaciar agua en el recipiente, con un movimiento circular de la mano, llamar a tus espectadores y se verá la pluma roja de vino, escapando agitada como si lo hiciera el viento; ya tiene una representación exacta de la erupción del Vesubio.

12. El agua convertida en vino
No vamos a repetir el milagro de las bodas de Caná, pero el experimento que ahora se propone no está exento de interés para los científicos aficionados.
Tome dos copas de igual diámetro, que llamaré, respectivamente, A y B y sumérjalas en un cubo de agua.
Tan pronto ambas estén completamente llenas de agua y sin ninguna una burbuja de aire en ellas, en conjunto, puestas borde contra borde, con su eje principal verticalmente, abajo A (en la posición correcta) y encima B (al revés), sacándolas con cuidado del agua.
Permitir que escurra el agua exterior y se seque la humedad, dejándolas al aire libre, sobre un plato. Todavía B se encuentra llena de líquido, aún si se desplaza levemente del borde, dejando visible un pequeño hilo de agua, cuya función se verá.
Sobre el pie de B ahora colocar una copa más pequeña, C, llena de vino tinto y se podrá dar a conocer a sus amigos que, sin tocar ninguna de las tres copas, sin siquiera cubrirlas con un pañuelo, como lo hacen los magos tradicionales, están a punto y ante los ojos del público, ver pasar el vino de C a B sin que ninguna gota vaya a dar a A.
La operación, como veremos, es doble: en primer lugar, es necesario sacar el vino de la copa pequeña C y en segundo lugar, hacerlo penetrar en la B (que está boca abajo).
Se sumerge un trozo de fibra de lana en el vino en la copa superior C, cuyos dos extremos se dejan colgar por fuera, formando así, debido a su capilaridad, un excelente sifón y muy pronto en cada extremo del hilo que se percibirá un goteo de vino que irá creciendo más y más hasta que se derramará a los pies de B y luego, escurrirá por la paredes de la copa.
Así, el vino con suavidad se arrastrará hacia la juntura de las dos copas más grandes (A y B) y allí, por extraño que parezca, en lugar de continuar su descenso bajo la acción de la gravedad, veremos que se arrastra hacia arriba y hacia los lados entre los bordes de las copas.
Este fenómeno se debe a la capilaridad y recuerda el experimento de hacer que penetre agua entre dos placas de vidrio que están estrechamente yuxtapuestas, o en el interior de un tubo de vidrio de diámetro muy pequeño.
Vamos a contemplar a nuestro vino, una vez entrado en el sistema inferior, remontar en esbeltas columnas de color rojo a la parte superior del agua en B, dándole un tinte cada vez más rubí a medida que avanza, que aparecerá más claro cuando se acerca a la parte central.
Continuando el experimento el tiempo suficiente y como vemos, es automático, éste será el resultado final: una copa llena de agua limpia (A), un líquido de color rosa en la copa B, mientras que C está totalmente vacía.

divertida

13. El diablo del champagne
Al término de una alegre comida rociada con champagne en el momento en que el vino y la alegría chispean, propóngales a sus invitados el hacer aparecer el diablo y ello sin recurrir a las invocaciones de los brujos y magos de la Edad Media.
Le bastará con cortar, en la cartulina del menú, una tira de unos 2 cm de anchura, reservando en una de las extremidades un pequeño rectángulo, en el que recortará un diablillo más o menos artístico. Adhiera esta tira, con un alfiler, al tapón de una botella, de manera que la tira de cartón o palanca que sostiene a la figura oscile en torno del alfiler y que la parte que lleva al diablo resulte ser la más larga.
Tome ahora del frutero una uva-pasa de Málaga bien seca, cuélguela con un hilo del otro extremo de la palanca y deje caer la uva-pasa al fondo de su copa llena de champagne. Vd. habrá calculado la longitud del hilo, de forma que la palanca quede más o menos horizontal.

Fabulosos

Coloque, delante de la botella que sostiene al aparato, una servilleta que se apoye en otras dos botellas, lo cual ocultará a los ojos de los espectadores su copa, así como el hilo y la uva. El público no debe, en efecto, conocer la simplicidad del medio empleado. Las burbujas de gas (el ácido carbónico) que se liberan del champagne se agruparán en torno de la uva pasa, a la que volverán cada vez más ligera y al cabo de algunos segundos de inmersión ésta subirá a la superficie del líquido.
Como el hilo ya no estará tenso, el peso de la figura hará inclinarse la palanca de su lado y el diablo desaparecerá detrás de la servilleta. Su altura debe, pues, como se ve, ser igual o inferior a la del vino en el vaso. Una vez que la uva-pasa ha sido conducida a la superficie, las burbujas de ácido carbónico revientan en el aire y como aquélla ya no es sostenida por estos flotadores efímeros, va hundiéndose en el champagne cada vez más, tira del hilo y Satán reaparece. Este movimiento alternativo de la uva-pasa se mantiene durante más de diez minutos, bien se sirva champagne, o bien simplemente, agua carbonatada.
Si alguna de nuestras experiencias ofrecen alguna dificultad en su ejecución, nuestros lectores no podrán hacerle a ésta el mismo reproche y los nenes a los que está dedicada probablemente se divertirán mucho gritando al diablillo, su compañero: ¡Hola!, ¡ah, mira!

14. El pez inteligente
Vaciar un huevo crudo por medio de dos agujeros de alfiler en sus extremos. Usted puede deshacerse de los contenidos soplando a través del huevo.
Si usted es aficionado de los huevos crudos, sólo un agujero será necesario y puede beber el contenido del mismo, si no, hay que hacer otro, que posteriormente se debe sellar con cera para que sea impermeable.
Ahora dibuje dos ojos saltones con un lápiz de mina blando en la cáscara del huevo, como se muestra en la ilustración. Además, hay que preparar una pequeña bolsa con dos solapas o pestañas de franela roja, cosida según el esquema indicado, lastrándolo con algunos perdigones y poner la mitad del huevo en la apertura, el pequeño orificio en el frente del huevo queda oculta en la bolsa. Cierre el borde del saco del huevo por medio de lacre rojo y ¡he aquí!, se ha hecho un pez.
Usted puede cortar la forma que quiera de los peces y le puede dar aletas como lo desee, un delfín, un pez volador, pez diablo, o como le llaman los chinos, el telescopio, de cualquier forma o nombre, será igualmente inteligente y se formará un juguete más divertido, que puede hacer nadar a la superficie, o bucear en el fondo del agua, a su buena voluntad o placer. Todo lo que se necesita es una gran jarra de agua, como se muestra en nuestro dibujo, cerrado por una membrana no permeable al aire, de goma o elástico.
El peso de los peces debe ser cuidadosamente regulado, a fin de permitir que los peces floten en la superficie, pero que sin mayor esfuerzo, puedan bajar al fondo.
Ahora, con la mano en la membrana, se prensa muy ligeramente y en el marco del aumento de la presión, fuerza la entrada de agua en el huevo a través del agujero oculto y los peces haciéndose más pesados, se dirigirán en hacia la parte inferior de la vasija.

35

Por el contrario, reduciendo o eliminando la presión sobre la membrana, el aire comprimido dentro del huevo expulsa el líquido del interior y los peces, poco a poco remontarán a la superficie, pareciendo obedecer a sus deseos secretos, porque los movimientos de la mano son imperceptibles para los espectadores.

15. Velas notables
Es una vela muy extraña, sin duda, es un vaso de agua, pero con un arreglo muy peculiar que se le reconoce tan bueno como cualquier otro candelabro tradicional.
Se debe lastrar un extremo de la vela con un clavo, calculando el tamaño para que la vela quede completamente sumergida en agua, permitiendo que el líquido toque la parte superior, pero no la mecha, como se muestra en la ilustración.
Ahora encienda su vela, y, a pesar del medio hostil en el que se coloca el iluminador, se quema "hasta el final".

Ciencia divertida

Así, mientras la combustión produce el acortamiento de la vela, por el otro lado, su peso disminuye en la misma proporción y hace que surja lentamente a la superficie.
Una vez más, la estearina, o la grasa de la que está compuesta la vela, se derrite en la circunferencia más lentamente en el agua que en el aire y la mecha se quemará dentro de un pequeño pozo, como se representa en la esquina superior derecha de nuestro dibujo.
Este hueco contribuirá a la iluminación de la vela, que, como hemos profetizado, se va a quemar hasta el final.
El lado práctico de este experimento es una palabra vale la pena mencionar: contrariamente a la experiencia ordinaria con candelabros, la llama de una vela por lo tanto estará suspendida de un punto luminoso como estacionario en la superficie del líquido, que no variará con la quema de la vela, una cuestión que podría resultar una ventaja en los experimentos protométricos, cuyo objeto es determinar la intensidad relativa de varias luces.

16. Cómo pesar una carta con un palo de escoba
Con el fin de pesar objetos ligeros, tales como cartas, se necesita una balanza de precisión considerable.
Recomendamos un palo de escoba para este propósito, aunque a primera vista, parece poco prometedor como ayuda para un jefe de correos.
Corte de diez o quince centímetros del mango de una escoba gastada y sumérjala en un vaso profundo de agua, con el extremo inferior lastrado de tal manera que alrededor de las tres cuartas partes del mismo quede bajo el agua.
En otro extremo de este sencillo aparato adose un pequeño cuadrado de cartón, que será la plataforma de la pesa y la construcción ha finalizado.
Sólo queda graduar o ajustar su escala. Tomando prestadas una pesa de una onza, una de dos onzas y una de media onza de peso de un farmacéutico amistoso y colocándolos una a la vez en la plataforma de la pesa, marque cuidadosamente el nivel del agua.
Otra manera sería comprar una onza, media onza y dos onzas de algunos medicamentos que usted desea (estos pesos incluyen el papel en que están envueltos), y, llevándolos a su casa, marca el punto de equilibrio en su palo de escoba.
Todo está listo ahora para pesar su carta. Si la escoba va justo debajo de la onza, usted sabrá de inmediato que hay que pagar un franqueo de matrimonio y así sucesivamente.
Para todos los efectos ordinarios, si fue bien hecho, el resultado de su improvisada pesa será satisfactorio.

ciencia

17. Burbujas de jabón y gas de ácido carbónico
Esta es una forma de preparar el gas ácido carbónico, que está a disposición y bajo el poder de todo el mundo.

Experimentos

Tome un vaso grande, profundo, un vaso de agua de soda por ejemplo, introduzca en él el pico de una botella de agua mineral.
Aplicando una presión intermitente en la palanca, lo que provocará una serie de pequeños jets o chorros de agua mineral en el vaso; soplar en el agua a través de una paja, dejando en la parte inferior del vaso solo una capa de agua de alrededor de una pulgada de profundidad.
Al vaciar el agua carbonatada, como lo he descrito, pronto se encuentra el vaso lleno de gas de ácido carbónico desprendido del agua con gas, que, poco a poco, desplaza la totalidad del aire del vaso, en virtud de su mayor densidad, pues es bien sabido que el gas de ácido carbónico es dos veces más pesado que el aire.
Ahora cubra el vaso con un platillo, para prevenir el escape del gas por difusión en el aire y estamos listos para ejecutar los siguientes experimentos con pompas de jabón:
1. Con la ayuda de una pajita dividida en cuatro por un par de pulgadas en su extremo y dobladas en ángulo recto, se sopla una burbuja, que ahora se puede dejar caer en el vaso B del ácido carbónico. Tan pronto como la burbuja empieza a sentir el colchón de gas, en lugar de caer aún más, retornará al aire exterior, bajo la acción del empuje que contrarrestará su peso, mientras que, por otro lado, otra burbuja, situada en un vaso vacío, se hundirá hasta el fondo y permanecerá allí.
2. Si poco a poco deja su burbuja sobre el cojín de gas de ácido carbónico, se posará sobre él y en breve será testigo de un fenómeno bastante curioso: su pompa de jabón crece en volumen de la forma más misteriosa y aumentando de peso, poco a poco se hunde en el vaso, como podemos ver en C, hasta que al final la misma se rompe contra las paredes del vaso.

La razón de esto es porque el ácido carbónico se introduce en la pompa de jabón por ósmosis, ampliando y aumentando el peso de la burbuja que originalmente estaba llena de aire. Si usted no puede conseguir convenientemente una mezcla de agua con jabón y glicerina, un recipiente con agua y jabón ordinario servirá también.

18. El escorpión de alcanfor
Coloque sobre la superficie del agua contenida en una palangana, trozos de alcanfor, de grosor desigual y que reproduzcan la forma de un animal cualquiera, un escorpión, por ejemplo.
Al cabo de un rato, el escorpión empieza a moverse en el líquido; lo verá agitar las patas, como si tratase de nadar y mover convulsivamente la cola.

divertida

Esta divertida experiencia es bien simple y poco costosa, pues hay alcanfor en todas las casas. Pese a esta aparente simplicidad, verá cómo ella puede ser para nosotros objeto de interesantes observaciones:
1. Nuestro escorpión nada sobre el agua, pero sumergiéndose casi completamente en ella, lo cual nos demuestra que la densidad del alcanfor es inferior a la del agua, pero que es muy parecida: esta densidad es, en realidad, de 0,995, tomándose la del agua como unidad.
2. El animal no se disuelve en el líquido: el alcanfor es, pues, insoluble en el agua. Si lo hubiéramos puesto en alcohol, habríamos advertido, por el contrario, que éste disuelve el alcanfor.
3. Los diferentes trozos que componen nuestro escorpión permanecen yuxtapuestos en el lugar donde los hemos colocado y parecen estar pegados los unos a los otros; ello se debe a que están unidos entre sí por la fuerza conocida con el nombre de cohesión.
4. Por último, si el escorpión ejecuta en el agua los movimientos tan curiosos de los que acabamos de hablar, ello se debe a la propiedad bien conocida del alcanfor de desplazarse por la superficie del agua en la que flota. Sabemos, en efecto, que un pequeño trozo de alcanfor puesto en un vaso de agua adquiere, al cabo de unos instantes, movimientos de traslación y de rotación sobre sí mismo, movimientos que son debidos, según unos, al retroceso producido por una liberación de vapores, y, según otros, a una fuerza misteriosa llamada tensión superficial que residiría en la superficie de los líquidos.

19. Molinillo hidráulico de frutos secos
Una brizna de paja de centeno, una nuez y dos avellanas; he aquí todo lo que se precisa para construir este aparato. Rebane la extremidad de la nuez opuesta a la acabada en punta, vacíe la nuez, cómasela si le apetece y luego, haga, de uno y otro lado y cerca de la punta, dos agujeros bien redondos que tengan exactamente el diámetro de la paja.
Abra dos agujeros en una avellana, uno en la parte llana y pardusca opuesta a la punta y el otro, más pequeño, en el costado y vacíe la avellana de su almendra por medio de un trozo de alambre encorvado en forma de gancho.
Haga también dos agujeros, de la misma manera, en una segunda avellana y una las dos avellanas a la nuez por medio de dos trozos de su paja, de unos 10 cm de longitud, introducidos por una parte, en los agujeros de la nuez, y, por la otra, en los agujeros practicados en la parte llana de las avellanas. Introduzca, en los dos agujeros laterales de las avellanas, dos pequeños trozos de paja de 2 cm de longitud y un diámetro menor que el de los tubos principales.
Una vez hecho esto, coloque la punta de la nuez sobre el tapón de una botella; el sistema se mantendrá en equilibrio y si, en ese momento, hace pasar por la nuez un hilillo de agua, esta agua fluirá por las dos pajas, entrando en las avellanas, de donde escapará al exterior por los pequeños caños laterales, provocando la rotación del aparato como consecuencia de la reacción del agua contra las caras de las avellanas opuestas a los orificios de salida.
Es el fenómeno, bien conocido, del molinillo hidráulico, que puede verse en todos los tratados de Física, pero la construcción rústica que de él damos aquí nos ha parecido digna de ser indicada a nuestros lectores.

Fabulosos

Para hacer los agujeros en la nuez y las avellanas hay que tomar algunas precauciones, a fin de que no se rompan violentamente las cáscaras y, sobre todo, de que no se rompa la punta de la navaja; lo mejor es coger un alambre puesto al rojo en la lumbre, lo cual permite agrandar gradualmente los agujeros hasta el diámetro deseado.
Sea cual sea el procedimiento escogido, esto exige un poco de destreza y de paciencia; pero recordemos que, a propósito de una nuez, dijo el fabulista: Sin un poco de esfuerzo, no se obtiene ningún placer.

20. El sifón rotatorio
Una paja central puesta a través de un tapón de corcho o de mostaza, conectada con una paja transversal del mismo diámetro, más dos pajitas descendientes más estrechas.

35

Las juntas son huecas y herméticas y están hechas con lacre, como se muestra en la imagen. Los tubos más pequeños tienen dos apéndices una pulgada de largo en sus extremos inferiores. Los extremos abiertos de las pajitas cortadas también están sellados con cera.
El aparato construido de esta manera, es muy interesante, que combina, como lo hace, las propiedades del molinillo hidráulico y sifón.
Después de haber puesto nuestro corcho dentro de un vaso que se ha llenado con dos tercios de agua, de tal manera que flote libremente, la paja central ahora se sumerge en el líquido.
Ahora, dos personas aspiran aire con la boca en los extremos libres hasta que el agua comience a fluir. Tan pronto ocurra ello, se suelta y el aparato comenzará a girar, vaciando el agua del vaso tan rápido como lo permitan las pajillas, hasta que el corcho baje lo suficientemente como para hacer que la paja central "toque el suelo."
Si alimentamos el vaso con agua, con el fin de mantener un nivel constante, el aparato va a continuar indefinidamente. Este principio podría ser de gran utilidad para los ingenieros hidráulicos para obtener efectos mecánicos de un flujo de agua sin la ayuda de "energía" o de una maquinaria.
Al igual que en un aparato anterior, podemos unir las pajas con tapones de corcho, como en A, B, o se pueden sustituir por frágiles tubos de latón delgado, doblado como se muestra en el diseño de la derecha, cuya disposición permitirá el empleo de cualquier número de tuberías y la misma persona puede cebarlos sucesivamente hasta que todos ellos estén "en orden de marcha."
Si usted adopta el uso de la paja, corte las aberturas con inclinación, con el fin de facilitar la salida del agua, ahora, si se selecciona tubería de cobre, debe aplanar un poco las extremidades, para reducir su diámetro y controlar así el flujo del agua.

21. El buque de vapor en miniatura
Dos cascarones de huevo nos van a permitir hoy hacer mover a un barquito de cartón, transformándole en barco de vapor. La construcción del navío es de lo más simple: usted lo hará con cartulina un poco gruesa, pegada con lacre, de forma que quede bien estanco. Unos alfileres e hilo negro representarán la borda y detrás dispondrá un timón que oscile alrededor de un alfiler y que esté unido a la borda por dos hilos desiguales, a fin de que tenga cierta inclinación con relación al eje del barco; esto en el caso en que su océano esté contenido en una cubeta, en la que su barco debe ir dando vueltas.

Ciencia divertida

Dos alambres, doblados tal como indica nuestra figura y que descansan en dos entalladuras practicadas en los costados del casco, están destinados a sostener un cascarón de huevo, que usted habrá vaciado de su contenido aspirándolo por un agujerito practicado en la punta y luego llenado de agua de forma que, poniendo el huevo horizontal, el nivel del agua quede un poco por debajo del agujerito.
El huevo medio lleno de agua así constituirá la caldera; lo pondremos sobre los dos alambres, con el agujero mirando hacia atrás, agujero que deberá quedar por encima del nivel de la borda del barco. Como hogar, colocaremos debajo medio cascarón de huevo puesto en el centro de un tapón, de los de frasco de mostaza, vaciado en forma de anillo y pegado con cera al fondo del barco; este medio cascarón contendrá un poco de guata.
Echemos alcohol sobre esta guata y prendámosle fuego. Al cabo de algunos segundos, el agua hierve y verá salir un hilillo de vapor por la extremidad horadada del cascarón.
Como consecuencia de la reacción de este chorro de vapor contra el aire, su barco se pondrá en movimiento en sentido contrario al de la salida del vapor y presenciará, de este modo, el espectáculo de un pequeño navío de vapor navegando sin máquina, sin ruedas y sin hélice.

22. La botella-cañón
¿Quiere sentir en la mesa la emoción de un cañonazo, oír la detonación que asusta a las personas nerviosas, ver salir el proyectil con la velocidad del relámpago, asistir, por último, al fenómeno del retroceso de las piezas de artillería? Puede atreverse a responder: "¡Sí!", pues la experiencia que le propongo es de lo más inocente, como Vd. mismo juzgará.

ciencia

Coja una botella vacía de vidrio grueso (la de champán es muy indicada para esto) y llénela de agua hasta un tercio de su altura. Disuelva en esta agua un poco de bicarbonato sódico, contenido, como sabe, en los saquitos que venden para fabricar el agua carbonatada.
Pondrá el polvo del otro paquete (ácido tártrico) en un naipe enrollado como un cilindro y tapará uno de los extremos con un tapón de papel secante. Cuelgue luego el cartucho así fabricado del tapón de la botella, clavando en éste un alfiler al que atará un hilo; la abertura del tubo debe quedar arriba.
Tape fuertemente la botella con el tapón, después de haber ajustado la longitud del hilo de manera que el fondo del tubo no toque el líquido. ¡Ya tenemos nuestra pieza cargada!, ¡no nos queda más que hacer fuego!
Para ello nos basta con poner la botella en posición horizontal sobre dos lápices puestos paralelos encima de la mesa, los cuales representan la cureña.
El agua penetra en el tubo de cartón, disuelve el ácido tártrico y el gas de ácido carbónico que se produce inmediatamente expulsa el tapón con una violenta explosión, mientras que, por efecto de la reacción, la botella rueda hacia atrás sobre los dos lápices, imitando exactamente el retroceso de una pieza de artillería.

23. Peces de papel que nadan
Corte en papel corriente un pez como el representado en el dibujo, digamos de tamaño natural (5 cm). En el centro corte una abertura circular a, que se comunica con la cola por medio de un estrecho canal ab, hasta la apertura en b.
Poner abundante agua en una bañera grande para que los peces se puedan desplazar bien.
A continuación, coloque el pescado en el líquido de modo que su cara ventral será totalmente mojada y su porción dorsal quedará seca. A continuación podrá anunciar a los espectadores que va a hacer nadar a la criatura y que sin que ninguno la toque ni la sople.
Esto es lo que debe hacer para lograr esta hazaña:
Suavemente vierta una gota de gran tamaño de aceite en la abertura a, que de inmediato tratará de extenderse sobre la superficie del agua. Pero sólo puede hacerlo a través del estrecho canal de ab.
Por el efecto de la fuerza de reacción que hemos observado anteriormente en otras ocasiones, los peces viajarán en la dirección inversa de la salida del aceite, es decir, hacia adelante y el movimiento va a durar el tiempo suficiente para permitir a los espectadores mirar, con ojos saltones de asombro, que un simple trozo de papel avanza en el agua sin ninguna aparente fuerza motriz.

Experimentos

No revelar el secreto para que adivinen la causa del movimiento.

24. El poder de la respiración
Cuando se ha soplado en una bolsa de papel con el fin de inflarla para luego hacerla estallar con un puño, ¿alguna vez se ha preguntado cuál es el poder de sus pulmones?
Usted sabrá que esta fuerza puede ser medida por un instrumento llamado espirómetro, que usted verá a menudo en las ferias. Me propongo ahora sustituir este aparato elaborado con una simple bolsa de papel.
En lo posible, elija una bolsa larga, más bien estrecha, hecha de material firme y déjela sobre el borde de la mesa, con su boca hacia usted, cargándola poco a poco con un peso cada vez mayor, como los libros de la ilustración; a continuación, comience a soplar y apreciará, bastante sorprendido, el peso de la respiración es capaz de levantar.

divertida

Tan pronto como usted se haya convertido en un adepto en la operación, lo encontrará toda una fácil hazaña levantar un par de directorios telefónicos de la ciudad, uno encima del otro, soplando debajo de ellos.

25. La moneda saltarina
Elegir un vaso de vino de la forma cónica como se muestra en el dibujo, cuyo diámetro mayor sea un poco mayor que un dólar de plata (38.1 mm).
En la parte inferior de la copa se colocará ahora una moneda de cuarto de plata (24.26 mm) y luego, por encima de ella, la de dólar, la que va a descansar en posición horizontal apoyada en el vidrio de la copa sin tocar el fondo, como una especie de tapa sobre ella.
A continuación, puede anunciar con seguridad a sus amigos reunidos, que, sin tocar el vidrio o la moneda, tiene el poder para hacer que el cuarto dé un salto por sobre el dólar.

Fabulosos

Todo lo que tiene que hacer es soplar con fuerza en el dólar de plata: se pondrá a rotar y por lo tanto tomando una posición vertical y al mismo, cuando el soplido comprimido en la parte inferior de la copa hará que el cuarto salte de su posición a bastante distancia sobre la mesa y después el dólar tomará lentamente su posición horizontal.
Uno puede tener éxito en este experimento con un vaso de vidrio de Oporto, pero con la forma cónica es aún más fácil.

26. La mariposa automática
Tomar una botella de boca ancha vacía, cerrada con un corcho, en el cual se introduce el tubo de un embudo de lata, o, mejor, un embudo de vidrio, y, con la ayuda de lacre, se sella para que el aire y el agua no puedan filtrarse, tanto entre el embudo y el corcho y entre el corcho y la botella.

35

Se llena con agua hasta la mitad del vaso y se vacían los dos conocidos polvos que se utilizan para hacer agua carbonatada (ácido tartárico y bicarbonato de sodio), que se pueden comprar en droguerías listo para su uso.
La viva efervescencia que se produce en el líquido, como consecuencia de la rápida creación de gas de ácido carbónico, que tiende a escapar, proporcionalmente a la violencia de su formación, a través del embudo. Pero si se ha colocado dentro de este túnel dos o tres bolitas de médula de saúco, o incluso de corcho común, el gas sólo puede escapar a intervalos, una u otra de las pelotas siempre regresan, en virtud de la fuerza de gravedad, para sellar el orificio del embudo, hasta que la presión del gas que se escapa una vez más, es suficiente para levantar la pelota.
En ese instante, parte de los escapes de gas, la presión disminuye al instante y otra o la misma bola cae en la apertura. Estos fenómenos continúan y si tiene las bolas pintadas de diferentes colores, crean por lo tanto un baile abrupto en el embudo; verá un efecto bastante extraño.
Usted puede darse un gusto estético con el experimento, pegando uno de esos balones en el centro de un papel de fumar de colores, cortado en forma que representan las alas de una mariposa, que ahora parece que revolotean, como si fuera una mariposa de verdad retozando en los labios de una corola.

27. Girando un vaso de agua sin derramar una gota
Todo el mundo ha visto el malabarista de circo que, poniendo un vaso de agua en un aro y ejecuta los movimientos más desconcertantes que es posible concebir, sin derramar una gota de la copa y todo el mundo sabe que el éxito de esta hazaña es debido a la fuerza centrífuga.

Ciencia divertida

Aquí hay una manera de llevar a cabo casi la misma sorprendente hazaña y sin ningún tipo de aparato.
Basta un vaso de agua se os ponga delante en la mesa y ahora el problema tomarlo en la mano y describir un círculo perfecto en el aire, con su brazo extendido en toda su extensión y luego ponerlo de nuevo en su lugar, sin derramar una sola gota de su contenido.
Todo depende de la manera en que sostiene el vaso. En lugar de tomar como si nos lo fuéramos a beber, asirlo con la mano inversa, la palma hacia adentro, como indica la figura de la derecha y tirar el brazo con valentía, sin aumentar la velocidad, pero sin la menor duda y en lo posible que no haya obstáculos, en la dirección que indican las flechas. El vaso llegará, después de su revolución repentina, en la posición que se muestra a la izquierda y en esta posición puede ser colocado de manera segura sobre la mesa.
Después de un poco de práctica, usted puede tener éxito en el experimento con un vaso de vino, pero por razones de seguridad, o por el bien de los manteles, o sus compañeros, comience primero con agua.

28. El huevo que baila vals
Tome un huevo cocido, no crudo y póngalo en la parte trasera de un buen plato de porcelana, al que le imprime un movimiento circular acelerándolo gradualmente. El huevo, es sacado de su equilibrio estable por este movimiento ondulante, se ve obligado a empezar a levantarse, formando un ángulo hasta que, como resultado del movimiento cada vez más rápido, se levanta como si hubiera pies y se pone a girar como una peonza.
En todos los experimentos de huevos en equilibrio, se asegurará el éxito si el huevo se mantiene en posición vertical mientras está en ebullición en la olla.
La cámara de aire quedará en forma simétrica en una línea con el eje longitudinal y por lo tanto es más fácil obtener un equilibrio.
La hazaña arriba indicada exige un cierto aprendizaje, a fin de obtener la fuerza y la habilidad necesaria. Para aquellos que desean tener éxito en el primer intento, le recomiendo el siguiente método, que es más fácil:
Coloque el plato sobre la mesa y luego coloque el huevo en el centro, en posición vertical y con la ayuda de los dedos índice y pulgar de la mano, dé al huevo, un rápido movimiento de rotación.

ciencia

Ahora es el momento de aprovechar de darle movimiento al plato con presteza y eso es todo lo que tiene que hacer para mantener el movimiento de vals de un huevo; no es difícil en absoluto.

29. La presión de la atmósfera
Nuestro dibujo se parece mucho a los anuncios de los fabricantes de pegamentos que se jactan de su poder para reparar vidrio y porcelana "más fuerte que antes".

Experimentos

Pero no es cualquier tipo de pegamento que nos proponemos utilizar para mantener juntos los platos y botellas, vasos y platos o botellas.
Nos limitaremos a hacer uso de la presión de la atmósfera y los distintos logros que describiremos son sólo variaciones de los experimentos clásicos de los hemisferios de Magdeburgo.
Como no tenemos la bomba de vacío a nuestra disposición, no podemos producir un vacío perfecto, pero el vacío que tenemos a nuestra disposición será suficiente para las pruebas que se espera que cumpla.

La copa y el plato.
Suspender del techo una copa, por medio de una cadena y un clavo y por debajo quemar un trozo de papel.
El aire se dilata con el calor, y, en el enfriamiento, se produce un vacío parcial en su interior. Esto será suficiente para hacer que un plato de porcelana pueda colgar de la copa, siempre y cuando se presione contra ella antes de que el enfriamiento del aire comience. S puede prevenir la introducción de aire exterior por la juntura del plato, con el sebo caliente.

El plato y la botella y las dos botellas soldadas.
El borde del cuello de la botella es débil y por eso este experimento no es muy fácil. Debemos, sin embargo, hacer el vacío lo más perfecto posible y todo lo que tenemos que hacer es poner nuestra botella en el pico de una tetera hirviendo. Tan pronto como la botella está llena de vapor de agua y que ya le ha engrasado la boca, se aplicar el plato, y, tan pronto como completa el enfriamiento, verá, mediante el levantamiento del plato, que la unión de estos dos artículos no es tan débil.
Las dos botellas soldadas entre sí por sus bases y la botella pegada al plato en la misma forma excéntrica, son otros experimentos más; esta vez es la base de las botellas que se exponen por un momento, al vapor.
Yo no entro aquí en los complejos cálculos: basta con acreditar, mediante un solo ejemplo, que no hay nada en estos logros que debe causar la menor sorpresa. Vamos a recordar que sólo en consecuencia del peso de la atmósfera (suponiendo que equilibra en el barómetro, una columna de mercurio de la altura de 76 centímetros) ya que la presión ejercida por la atmósfera en un centímetro cuadrado es de un kilogramo. Por lo tanto, como el fondo de una botella posee, por ejemplo, una superficie de 30 centímetros cuadrados, entonces si fuera un vacío perfecto, soportaría un peso de 30 kilogramos.

30. El péndulo de agua
Todos sabemos que cuando cubrimos un vaso de bebida bastante lleno de agua con una hoja de papel grueso, de tal manera que ni una sola burbuja de aire quede entre el líquido y la hoja, el papel se aferra al borde de la vaso, a causa de la presión de la atmósfera, tan fuertemente para que podemos dar vuelta el vaso boca abajo sin que el agua se caiga. La siguiente es una aplicación de este principio:
Coloque una cadena en el centro de un cuadrado de cartón que cubre una copa, por medio de un nudo simple en el interior y selle de forma hermética la abertura con cera, impidiendo que penetre aire.

divertida

Ahora, suspenda la copa por medio de esta cadena en un gancho fijo en el techo y así usted tendrá un péndulo que puede oscilar de forma segura a voluntad, sin el riesgo que se caiga el vaso.
No sólo puede por lo tanto darle un movimiento de oscilación a la copa de agua suspendida durante todo el día, sino que con toda seguridad puede colgar un tazón más grande lleno de agua, y, además, agregarle peso ya sea con clavos, o monedas u otros objetos pesados.
El experimentador le irá bien si engrasa el borde de la copa o recipiente, de modo que el aire no pueda entrar y que la adhesión a la cartulina no se vea disminuida.
Como precaución adicional, puede ser que sea así sólo al principio, podría iniciarse con una copa u otro artefacto de vidrio irrompible


31. Levantar un vaso con la palma de la mano
El problema es levantar un vaso casi lleno de agua adherido a la palma de la mano abierta.
Usted supone que el éxito de este experimento se debe a la creación de un vacío parcial por debajo de la mano, pero la idea es explicar porqué se forma ese vacío.
Los medios son muy sencillos. Coloque el vaso de agua sobre una mesa y aplique la palma de la mano directamente sobre la boca del vaso, teniendo cuidado de doblar los dedos en un ángulo recto, como muestra la imagen inferior de nuestro dibujo.
Si ahora, haciendo cierta presión con la palma de la mano, estire sus dedos, a fin de dar a la palma su tensión máxima, produciendo un vacío parcial bajo su mano, suficiente, para permitir a la presión del aire vencer la fuerza de gravedad y el vaso de agua, como si se tratara de una ventosa, se elevará aferrado a la mano.

Fabulosos

32. Una nueva manera de vaciar un vaso
Tome un vaso y una botella, ambos llenos de agua hasta el borde y le pedimos que vacíe el vaso por medio de la botella, sin beber una gota de agua de la botella. ¿Cómo lo va a hacer? El problema parece bastante complicado. Pronto veremos lo fácil que es la solución.

35

Perfore un corcho con dos agujeros (el mejor instrumento para este propósito es un alambre al rojo vivo) y a través de estos agujeros inserte cuidadosamente dos pajas, una de ellas de un largo semejante a la profundidad del interior del vaso y la otra, el doble de la anterior.
Con un poco de masa de pan o cera de abejas, obture el orificio de la tubería más corta, e introduzca el corcho preparado en la botella hasta que salgan algunas gotas a través de la paja más larga.
Ahora, con el fin de vaciar la copa, es necesario dar poner la botella boca abajo, como se muestra en el dibujo, de modo que la paja más corta vaya hasta el fondo del vaso retirando el tapón de cera o masa de pan (también se puede hacer cortando su tapón con un par de tijeras), e inmediatamente el agua del vaso comenzará a fluir a través de la paja hasta que esté completamente vacío, dejando la botella absolutamente llena.
En cuanto a la explicación de este fenómeno, aquí está: Las dos pajitas forman las dos ramas de un sifón, que no requiere de succión para ponerlo en acción debido a que ambos miembros están llenos de agua desde el principio y como una cierta cantidad de el agua corre por la paja más larga, tiende a crear un vacío proporcional en la botella.
Este vacío es inmediatamente ocupado por el agua que entra a través de la paja más corta y, como no hay otra fuente de suministro, la presión atmosférica vacía poco a poco el contenido del vaso.

33. La metamorfosis de una pompa de jabón
Haga una solución fuerte de jabón de castilla (jabón de lavar ropa) y agua tibia a unos 15 °C. Filtre el agua para retener las partículas no disueltas de jabón y vierta dos partes de glicerina en tres partes de jabón y agua. Agótelos para homogenizar la mezcla y colóquela en un recipiente en un lugar tranquilo; al poco tiempo verá que se forma una especie de película en la superficie. Retire la película y decante el líquido, que mantendrá sus cualidades por un período indefinido.
Aquí hay algunos experimentos simples que podemos hacer con el líquido así obtenido. Para soplar una pompa de jabón de la mejor manera, se puede emplear una pipa de arcilla una paja fuerte, a la que se le ha hecho una hendidura en cruz por un par de pulgadas en el extremo y dobladas cuidadosamente en ángulo recto, como en el dibujo. También puede funcionar con un tubo de papel más grande, de media pulgada de diámetro, cuyos extremos se cortan un poco y doblan de la misma manera. Con este monstruoso tubo, a veces se puede obtener pompas de jabón, tan grande como su cabeza y de gran brillantez y colorido.

Ciencia divertida

Es posible ganar gran ventaja al preparar un asiento especial para su pompa de jabón. Primero curve con precisión un círculo de alambre de hierro liso, apoyado en tres patas del mismo material. Humedezca este trípode mágico con glicerina, luego sople una burbuja de jabón monstruosa y deje que se descanse suavemente en su apoyo. Muy pronto se adherirá al círculo y se soltará de su tubo o caña, donde, si está cuidadosamente protegida de las corrientes de aire, se mantendrá, en todo su esplendor, un buen rato.
Ahora, si usted tiene listo un segundo anillo de alambre de hierro sostenido por un eje vertical, que, al igual que el otro anillo, puede ser de unas tres pulgadas de diámetro, verá que después de haber humedecido el anillo con glicerina, la burbuja se aferrará al anillo superior con suficiente fuerza que podrá levantarla con el nuevo soporte, tomando la forma de un cilindro, en posición vertical u oblicua, de acuerdo a la posición relativa de los anillos.
Una vez más, el cilindro se convertirá en una esfera, cuando poco a poco baje la mano y no hay nada más curioso que ver a su hermosa pompa de jabón sucesivamente adoptando formas geométricas diferentes, como si se tratara de una sustancia maleable.
Para continuar con los experimentos, se suma un cubo pequeño hecho de alambre de hierro, de unas tres pulgadas de lado, suspendido por un mango, como en la ilustración. Es importante que la superficie del alambre de hierro sea un poco rugosa para facilitar la adherencia.
Ahora hunda el cubo por completo en el jabón líquido preparado, extráigalo con suavidad y le espera una sorpresa. En su centro se ve una lámina de agua, muy delgada y estrictamente cuadrada, a cada lado de la cual se une al borde correspondiente del cubo por una película de líquido, como se muestra en nuestro dibujo superior de la derecha.
Una vez más, si hunde sólo la cara inferior del cubo en el líquido, que contemplará una transformación nueva: se ha formado en el interior del cubo una pequeña burbuja cúbica, cuyos bordes están unidos con el alambre de hierro. La figura se compone de seis pirámides truncadas de absoluta regularidad y el todo es vívidamente iluminado con cada color del arco iris. Ahora, con una tira de papel secante, rompa una de las superficies de la burbuja cúbica y ¡oh! vuelve a aparecer el cuadrado original

34. Colgado sin cuerda
Empapar un trozo de hilo en salmuera fuerte y luego dejarlo secar; repetir el proceso unas tres o cuatro veces más.
Hacer estas preparaciones en privado, por lo que al mostrar su hilo a los espectadores tendrá toda la apariencia de un hilo común. Cuelgue un trozo de este hilo a la araña o el techo, o un punto de su elección y en el otro extremo átele un anillo. Prenda fuego y la cuerda se quemará de un extremo al otro, como si fuera de algodón común y su público se sorprenderá al contemplar el anillo suspendido de un cemento débil.
En realidad, la fibra del hilo ha sido completamente reducida a cenizas, pero la sal sólida que se ha alojado en él y que ha servido de protección frente a las corrientes de aire caliente, permiten que el anillo siga colgando “sin cuerda”.

ciencia

Este experimento se puede variar de la siguiente manera:
Conecte cuatro trozos de hilo a las cuatro esquinas de un cuadrado pequeño de muselina, sumergirlo en salmuera; dejarle secar y repetir la operación como antes. Tan pronto como su aparato está bien seco e impregnado de sal, coloque un huevo vacío en su hamaca improvisada y cuélguelo como lo indica el gráfico. Prenda fuego a la hamaca, la que se quemará, así como los hilos. Si ha sido prolijo tomando todas las precauciones, mostrará la apariencia de un huevo suspendido en el aire sin el apoyo suficiente, sorprendiendo a los espectadores.

35. En el agua, pero no mojado
Tire un anillo o una moneda en un cuenco con agua y dígale a su público que va a recuperar el objeto con la mano, pero que no se mojará en lo más mínimo.
Con el fin de hacerlo, bastará con rociar la superficie del líquido con un poco de polvo que no es atraído por el agua y no se adhiere a ella, razón por la cual el agua no moja. Licopodio en polvo, que se encuentra en casi todas las droguerías, es el polvo maravilloso.

Experimentos

Después de haber