Especialistas y docentes debaten sobre la eficacia o no de las tareas fuera del horario escolar

Los especialistas en educación e infancia intentan equilibrar la situación entre aquellos maestros que creen necesario encargar tareas domiciliarias y los padres que piensan lo contrario

Especialistas debaten sobre la eficacia de la tarea
Hay niños que pierden el interés en continuar aprendiendo debido a la exigencia

Los deberes domiciliarios son recurrentes y generan un inconveniente en el alumno, que debe hacerlo fuera del horario de clase, pero también en los padres. Los especialistas sostienen que es primordial la colaboración de estos últimos con los más pequeños.

En muchos casos, el niño se encuentra al llegar a su hogar tentado por un sinfín de estímulos como ser la televisión e Internet que les quitan tiempo y ganas de hacer otras cosas. En paralelo, sus padres luego de una intensa jornada laboral al terminar el día, tienen pocas energías para hacer tareas.

En Francia, donde los deberes escolares están prohibidos por ley desde el año 1956, los docentes igualmente le piden que realicen ejercicios luego del extenso horario escolar que tienen y que abarca de las 08:30 a las 16:30 horas.

Ante esta situación, la Federación de los Consejos de Padres de Alumnos, la asociación más importante del país, lanzó a fines de marzo una iniciativa denominada “quincena sin tareas” al considerar esto una injusticia para las familias más frágiles, que son aquellas donde los padres han estudiado menos.

Para la psicoanalista y especialista en niñez y adolescencia, Susana Mauer, lo que hay que hacer es "ni auspiciarlos ni prohibirlos, simplemente necesitamos entender que la distribución de tiempos no puede alojar más presión sobre el aprendizaje y la vida académica. Jornadas escolares muy prolongadas, seguidas de actividades tan atractivas como comprimidas, dejan el día de los chicos sin resto".

Mauer afirma que si los niños menores de diez años deben dormir al menos diez horas, le restan 14 horas de las cuales ocho las ocupan en la escuela. Y, en caso de que reciba tareas escolares todos los días, son muy pocas las horas que tiene para reposar más allá de cuando duermen.

Para el educador norteamericano y autor del libro “El mito de las tareas escolares”, Alfie Kohn, "la idea de que las tareas enseñan buenos hábitos de trabajo o fortalecen la autodisciplina y la independencia es un mito urbano". Asegura que hay estudios que afirman que en muchos casos, los niños no comprenden lo que están haciendo mientras realizan las tareas debido a que no se encuentran supervisados y guiados por los maestros.