Pobreza

Guía de Ayuda:

1- Indicadores de pobreza. ¿Qué son las necesidades básicas insatisfechas?

2- Regiones y/o provincias con mayor índice de pobreza. (composición de la población, nivel socio-cultural, etc). Realidades que presentan las provincias.

3- Enfoque general de la realidad argentina.

4- Mapa destacando las provincias con mayor pobreza

Introducción

Pobre es la persona que no puede procurarse recursos suficientes para llevar a cabo una vida mínimamente decorosa de acuerdo con los niveles predominantes en la sociedad a la que pertenece. Los pobres quedan al margen del proceso de modernización, por ejemplo de la capacitación que exige el mercado laboral. En nuestro país crece el PBI pero aumenta la pobreza. Esto trae aparejado sociedades duales, con iniquedad en el reparto de la pobreza. Es posible diferenciar entre pobres estructurales (históricos) que no logran satisfacer las necesidades básicas y los pobres pauporizados, que pueden satisfacer las necesidades básicas cada vez co más dificultad. En la Argentina los pobres estructurales continúan viviendo en asentamientos marginales, villas miseria, conventillos, debajo de los puentes, casas tomadas, etc. Por su parte un gran números de pobres pauporizados han pertenecidos a la clase media. En estos casos, es menos agresiva la pobreza porque muchos mantienen, por un tiempo la prácticas de vidad que tenían antes.

El concepto pobreza es un concepto multidimensional; no atiende solo aspectos económicos, sino que también incluye aspectos no materiales y ambientales. Implican no tener la oportunidad de vivir una vida larga, sana, creativa y disfrutar de libertad, dignidad, respeto por sí mismo y de los demás. A la pobreza también se la puede definir como la situación que afecta a las personas que carecen de lo necesario para el sustento de sus vidas, es decir, que no pueden satisfacer sus necesidades básicas primordiales.

Es importante tener en cuenta que la pobreza está referida a las pautas vigentes en una determinada sociedad; por ello la condición de pobre cambia de un país al otro, por lo cual la pobreza puede ser clasificada bajo diferentes aspectos:

Tipos de Pobreza:

Pobreza humana: carencia de las capacidades humanas esenciales, como la alfabetización y una nutrición suficiente.

Pobreza de ingreso: falta de ingresos o de capacidad para realizar gastos mínimamente suficiente.

Pobreza extrema: indigencia o imseria, entendida como incapacidad de atender las necesidades alimentarias mínimas.

Pobreza general: nivel menos grave de pobreza, entendido como incapacidad de atender las necesidades alimentarias y no alimentarias esenciales.

Pobreza relativa: Pobreza definida de acuerdo con criterios que pueden variar según los países y a lo largo del tiempo. Un ejemplo sería el umbral e pobreza fijado a la mitad del ingreso medio por habitante. El umbral puede subir si se aumentan los ingresos.

Pobreza absoluta: pobreza definida de acuerdo con un criterio fijo. Un ejemplo sería el umbral internacional de pobreza fijado en 1 dólar diario.

Indicadores de Pobreza:

En la Argentina hay 2 métodos para medir la pobreza:

el de la línea de pobreza (LP) que brinda datos acerca de las tendencias del fenómeno.

Necesidades Básicas Insatisfechas (NBI): útil para diferenciar situaciones opuestas en un corte temporal como es la medición de un censo de población.

Vemos el caso del méotodo del LP que es el más difundido a nivel internacional y el utilizado por el Banco Mundial, lo que hace el Lp es determinar los ingresos monetarios. Pero existen varias técnicas de cálculo. En América Latina y los EEUU se emplea una fórmula: la de la canasta alimentaria que consiste en estimar un ingreso monetario mínimo percápita para cburir una canasta básica de alimentos. Entonces se valora el gasto para un mínimo de nutrición individual. Este monto delimita la denominada línea de indigencia. Los que están por debajo de esa línea de indigencia son considerados pobres. Por eso no sorprende el informe del CEPal que dice que América Latina tiene más pobres, sobre todo habla de la Argentina. Dice que la expectativa de que el PBI de america latina experimente este año un descenso del 0,8% fue señalada por la comision economica para america latina y el caribe (CEPAL) como la principal causa del aumento de la pobreza en los paises del subcontinente principalmente en la argentina, venezuela, paraguay y uruguay.

En 1999 en la Argentina aumento su pobreza un 5,6% y su indigencia un 3,1%.

En otro de sus informes dice que la crisis Argentina eleva la pobreza en America Latina y luego continua diciendo que en los paises de America Latina 221 millones de personas son pobres y de ellas cerca de 99 millones viven en la indigencia, es decir que no tienen acceso siquiera a la alimentacion basica. El peso de la crisis local podria ser incluso mayor si se tiene en cuenta que segun el INDEC entre Octubre de 2001 y Mayo ultimo, 5,2 millones de personas se convirtieron en pobres.

La devaluacion del peso fue uno de los factores de mayor impacto en el deterioro de la situacion social de todo el continente.

Refiriendose al tema de la canasta basica, una familia integrada por dos adultos y dos niños necesita un ingreso de $711,65 mensuales para vivir dignamente y no caer bajo la linea de la pobreza. Un hogar de esas caracteristicas requiere una entrada mensual de al menos $320,56 para procurar la alimentacion basica de sus miembros y les permita estar por arriba de la linea de indigencia.

De acuerdo con los datos difundidos por la INDEC, el costo de la canasta basica alimentaria y de la canasta basica total (que definen el umbral de ingresos para que una persona sea considerada indegente o pobre respectivamente) tuvo una leve disminucion en Octubre, en relacion con los precios de Septiembre actuales.

Es la primera vez que ello ocurre desde que comenzo este año y fue devaluado el peso frente al dolar.

Para una persona adulta, habitante del area metropolitana (Cap Fed y partidos del conurbano), el costo de los alimentos que le aportan las calorias minimas necesarias llega a $103,74, un 1,07% menos que el monto registrado el mes anterior, pero un 70,5% mas que la erogacion requerida en Diciembre del 2001.

Para quedar al margen de la situcaion de pobreza un adulto necesita en cambio un ingreso de $230,31, contra los $231,77 de Septiembre. Eso signifa una caida del 0,6% mensual en el costo del conjunto de bienes que, desde finales del año pasado, se incremento en un 54,2%.

Los datos demuestran que, salvo la pequeña deflacion de Octubre, el impacto de la inflacion fue mucho mas fuerte para la poblacion de menores ingresos, por el encarecimiento de los productos basicos.

En la estimacion del INDEC, un matrimonio con tres hijos, de 5, 3 y un año, necesita $773,83 para que el hogar no este en la pobreza, y $348,57 para no caer en la indigencia

El concepto tradicional de pobreza se relaciona con ingresos insuficientes de la población para satisfacer las necesidades básicas, mientras que el de indigencia o extrema pobreza se refiere a la inacpacidad de acceder a una canasta mínima alimenticia.

El método más usado en América Latina es el de las líneas de ingreso, más conocidas como Líneas de Pobreza (LP) y Líneas de Indigencia (LI), las cuales, a su vez, están construidas con base en el concepto de la Canasta Alimentaria Básica (CAB)

Todos los países necesitan políticas y estrategias para reducir sustancialmente la pobreza en el plazp más breve posible. Es importante el papel que juegan los siguientes elementos que deben ser tenidos en cuenta en forma conjunta. Ninguno, por sí solo, basta para combatir la pobreza:

El mercado

El Estado

Los propios pobres, que deben trabajar unidos pa encontrar soluciones.

El mercado puede cumplir una función benefactora con los pobres. Si las corrientes financieras y comerciales funcionan bien, las economías properarán y la riqueza llegará a los pobres. Pero, actualmente, la globalización, los embates especulativos y la fragilidad de los mercados ponen en evidencia la debilidad de esta teoría.

La crisi cfinanciera sufrida en todo el mundo es un claro ejemplo de esto. Esto a provocado grandes estragos, graves tensiones sociales y actos de violencia, luego de 30 años de crecimiento económico y de reducción de la miseria. El impacto fue mayor porque no estaba previsto un sistema de protección social capaz de ayudar a los pobres en caso de reseción. Solo se han aplicado intervenciones a corto plazo para limitar los perjuicios.

Estas consideraciones nos llevan a concebir nuevas estrategias de desarrllo sostenible que deben atender dos graves problemas del siglo XXI: la desocupación masiva y la acentuación de las igualdades dentro de las naciones o entre ellas.

El Estado también pu4ede contribuir eficazmente a la lucha contra la pobreza y para ello debería:

Fomentar las expresiones pacíficas de las demandad de la gente y la participación política;

Garantizar el espacio democrático;

Estimular las asociaciones entre el sector público y el sectro privado;

Luchar para una distribución más equitativa;

Velar por la responsabilidad y la transparencia;

Brindar educación y salud básica para todos.

Le corresponde al Estado un papel activo y firme para implementar estrtegias de erradicación de la pobreza pero, así mismo, debe saber cuando intervenir y cuando mantenerse al márgen.

Los propios pobres también son importantes para superar la pobreza mediante sus aptitudes y sus valores culturales. Los proyectos para luchar contra la pobreza deben comprender y respetar la cultura local. Muchas propuestas han fracasado porque se han querido imponer programas realizados en otros lugares a realidades locales que difieren enormemente.

Las comunidades deben organizarse para la acción colectiva basadas en sus propios sistemas de valores culturales. La movilización popular hacia la erradicación de la pobreza puede asumir muchas formas. Se pueden mencionar:

Asociaciones Coorporativas;

Sindicatos, que han desempeñado un papel fundamental en la promoción de mejores condiciones de vida y de trabajo;

Movimientos populares: es importante que surjan espontáneamente a partir de iniciativas de la propia población afectada y que ni sean controlados o manipulados desde el poder;

Organizaciones no gubernamentales (ONG): desempeña un papel fundamental en el impulso de estrategias de desarrllo humano. Las ONG pueden servir para reforzar y complementar las actividades gubernamentales por ser más flexibles y más aptas para llegar a algunas comunidades de manera efectiva.

Otros indicadores de las condiciones de vida en la Argentina

La esperanza de vida al nacer:

La esperanza de vida al nacer, definida como el número de años que se espera que, en promedio, vivan los individuos nacidos en determinado año, es un indicador de las condiciones de vida de la población, en tanto que en la cantidad de años que viven las personas influyen factores tales como la buena alimentación, el cuidado de la salud o la existencia de condiciones ambientales favorables.

La esperanza de vda al nacer en nustro país se estima (para el período 1995-2000) en alrededor de 73 años, casi 70 para los varones y 77 para las mujeres.

Si comparamos estas cifras con la de otros países, veremos que esta situación es bastante favorable, nuestro país se encuentran entre los que tienen la esperanza de vida más alta en América Latina.

Estrechamente relacionada con la esperanza de vida, están los datos sobre causas de muerte. Al respecto, la Argentina combina una alta insidencia de muertes causadas por enfermedades cardiovasculares y cancer (características propias de los países mas desarrollados) con otra proporción de muertes provocadas por causas evitables, que son porpias de menor desarrollo, como la mortalidad materna, los accidentes, la mortalidad infantil, las enfermedades gastrointestinales o infectocontagiosas.

La mortalidad infantil

La tasa de mortalidad infantil se define como el número de niños que mueren anualmente, por cada mil nacidos vivos en el mismo año. En 1995 la tasa de mortalidad infantil de nuestro país era de 22,2 por mil. Nuevamente, el valor es muy bajo si se lo compara con los países mas pobres. Pero es alto comparado con los países mas desarrollados o incluso países vecinos.

Si bien la tasa de mortalidad infantil del país viene descendiendo permanentemente el ritmo de disminución es muy lento, lo que ha llevado a que países que en el pasado presentaban un índice muy superior al de la Argentina, hoy tengan un nivel muy similar al nuestro.

El IPH - "Indice de la Pobreza Humana"

El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo presentó en el Informe Mundial de 1997, un índice de la pobrezahumana, el IPH, cuyo objetivo fue medir las diferentes características de privación de calidad de vida. Este índice toma en cuenta las siguientes variables:

Porcentaje de la población con esperanza e vida menor a 40 años;

porcentaje de adultos analfabetos;

porcentaje de personas sin acceso a servicios de salud y a agua potable;

porcentaje de niños menores de 5 años víctimas de malnutrición.

De acuerdo con este índice, la pobreza humana afecta a una cuarta parte de la población del mundo en desarrollo. Los países que se encuentran en los últimos lugares de la clasificación según el IPH ocupan también los últimos lugares de la clasificación según el Indice de Desarrollo Humano. El África al Sur de Sahara y Asia Meridional son las áreas donde la pobreza humana está menos generalizada

Condiciones de vida y satisfaccion de necesidades

Cuando hablamos de condiciones de vida nos referimos a una serie de caracteristicas que se relacionan como vive la población y con las posibilidades que los individuos integran la sociedad tienen de satisfacer las necesidades. Sin embargo debemos reconocer que hablar de necesidades humanas es compleja, ya que éstas se definen en función de lo social, es decir,m varían a lo largo del tiempo y según las sociedades, ésto no implica desconocer que existen necesidades determinadas biológicamente. Pero incluso para éstas hay distintas maneras de satisfacerlas. Así en la actualidad los seres humanos tienen necesidades más amplias y diversas que en el pasado.En sociedades como la nuestra que induce a los individuos a consumir (por esto se denomina sociedades de consumo) surgen permanentemente nuevas necesidades, algunas impuestas por la publicidad, y que las personas desean satisfacer.

La incapacidad de los individuos o de un grupo para acceder a los bienes y servicios que satisfagan las necesidades define la condición de pobreza en las que viven las personas. La pobreza en sus distintos niveles como la pobreza extrema o miseria que se registra cuando no pueden satisfacerse las necesidades elementales y supervivencias a lo largo del tiempo son unos de los problemas del mundo actual.

Generacion de riqueza y satisfaccion de necesidades:

La capacidad que tiene la poblacion de un pais para satisfacer sus necesidades depende en gran medida de su actitud economica para producir riqueza, es decir, bienes y servicios orientados a este fin.

Esta capacidad depende de muchos factores tales como la existencia de recursos naturales de mano de obra calificada de tecnologia de capital, a demas, difiere mucho segun los distintos paises y tambien de a cuerdo con las diversas areas en cada uno de ellos.

Sabemos que un buen indicador de la capacidad de producir riquezas de los paises es el PBN, respecto del cual existen enormes diferencias segun los paises, la argentina posee segun dato de 1995 8 mil dolares de PBN, lo que lo definiria como un pais de desarrollo intermedio. Si bien nuestro PBN. Esto significa que la estructura de las actividades economicas de nuestro pais posee una gran capacidad para satisfacer los requerimientos de nuestra poblacion en especial sus necesidades basicas, aun reconociendo que esta es menor que las naciones mas ricas.

Sin embargo, no ebemos olvidar que el PBN por habitante es un indicador promedio que nada dice sobre como se distribuye en realidad la riqueza generada entre los habitanes del país. Los datos disponibles sobre ingresos de los hogares del área metropolitana de Bs. As., por ejemplo, muestran que el 20% más pobre de los hogares recibe apenas el 6,8% de los ingresos, mientra que el 20% más rico recibe el 51,1% de dichos ingresos. Estos datos muestran claramente las diferencias entre la distribución de la riqueza entre los habitantes de este país.

Las necesidades no materiales

Debemos tener presente que no todas las necesidades, y su satisfacción, se vinculan con la riqueza disponible. Existen otras, como la justicia, la seguridad, el derecho al libre pensamiento o a la práctica religiosa, que son todas prerrogativas inalienables de las personas, cuyo cumplimiento es tan importante como la obtención de alimentos o abrigo, y que no están en relación directa con el nivel de riqueza.

La Población Activa

El mundo del trabajo afecta a todos los habitantes del planeta. Su estudio es de particular relevancia en el marco de la globalización y de los profundos cambios políticos y tecnológicos que afectan a la sociedad actual. Con tal propósito se utiliza ampliamente la clasificación que distingue entre población económicamente activa y económicamente inactiva.

Según la OIT (Org. Int. del trabajo) la población económicamente activa incluye a todas las personas de ambos sexos que constituyen la mano de obra disponible para la producción de bienes y servicios (entre 15 y 64 años). Dentro de ellas se distinguen los ocupados, que son aquellos que trabajan y reciben algún tipo de pago por sus tareas, y los desocupados, que son los que no tienen un empleo pero lo buscan o estan a la espectativa de alguno.

La población económicamente inactiva es la que no recibe algún tipo de remuneración. Puede tratarse de inactivos, de pasivos transitorios (hasta 15 años) o de pasivos definitivos (mas de 64 años). Entre los inactivos se incluyen entre otros, las amas de casa, los niños, los religiosos, los presidiarios y los jubilados.

La población activa se puede clasificar teniendo en cuenta varios criterios, como: La rama o sector de actividad, la ocupación, la situación profesional, etc. El criterio más utilizado y simple, también como indicador del desarrollo de una determinada sociedad, es el que tienen en cuenta el sector de la economía en la que la población activa realiza sus actividades primarias, secundarias y terciarias (y eventualmente cuaternarias).

El sector primario cuya actividad principal es la agricultura, ocupa la mayoria de la población de los países con escaso desarrollo económico como los que se encuentran localizados en África sub-sahariana, Asia meridienal, parte de Ámerica latina y los pequeños insulares de Oceania.

En los países desarrollados los % de población ocupada en el sector primario son extremadamente reducidos, pero es una actividad muy productiva. Se trata de una agricultura tecnificada e industrializada.

El sector secundario, representado por la actividad industrial presenta una situación opuesta a la del sector primario. En terminos generales los países desarrollados cuentan con los % mas elevados (superiores al 30%), y los países en desarrollo hay valores que se encuentran entre el 10% y el 20%.

Cabe destacar que los países industriales poderosos cuentan con un porcentaje bajo de la población dedicada a la industria. Esto se debe a que han trasladado la mayor parte de sus industrias a naciones en desarrollo con la presencia de gran cantidad de mano de obra barata.

Los paises desarrollados solo mantienen las tareas de investigacion y las industrias que producen tecnologia de industria (informatica, electronica, etc)

Debea advertirse que las caracteristicas anunciadas no se cumplen con algunos paises por distintas causas.

El sector terciario, orientado a las actividades comerciales y a los servicios (que son publicos como la educacion y la salud, los profesionales, los transportes, etc), han sufrido un acelerado crecimiento en los ultimos años. En los paises desarrollados, esta expansion se debe a una mayor demanda de servicios mas especializados (en el campo del comercio, el transporte, la recreacion, la informacion, etc.), por parte de su poblacion, que cuenta con sus necesidades basicas satisfechas.

En los paises en desarrollo existen una gran variedad de situaciones. Los valores mas bajos se encuentran en Africa con valores inferiores a 10. Los mas altos, similares a los paises desarrollados son producto en parte del crecimiento de las ciudades por el exodo rural. Alli se advierte un aumento de empleos urbanos o actividades economicas informales o marginales caracterizadas por condiciones de trabajo precarias e inestables.

La Distribución de las riquezas

El PBI (Producto Bruto Interno, indicador gobal que mide el comportamiento económico) vino con los años presentando un desarrollo. Pero tambíen se ha desarrollado la pobreza. Cuando crecen estas dos cosas algo no funciona bien: van consolidandose sociedades duales donde con bastante nitidez se distinguen beneficiarios y excluidos.

Se dice que el desenganche entre crecimiento y pobreza es culpa del mercado laboral.

En tanto el sector informal (el cuentapropismo, las changas, el mercado negro) no funciona como integrador social ni como via de escape de la pobreza. Entre el sector formal y el informal hay mas de 7 millones de argentinos, 51% de la población activa. El Conicet en uno de sus informes dice que las 200 empresas mas grandes del país facturaron 75 mil millones de dolares en 1995, y que las utilidades de esa elite sumaron 4.500 millones, 30% mas que en 1994, mas de la mitad de esas ganancias se concentro en 10 grupos.

En tanto las estadísticas publicadas por el INDEC muestra claramente que hay dos segmentos sociales calificados de pobres: uno que esta por debajo de la línea de pobreza y otro por debajo de la línea de indigencia y los dos van en aumento.

Causas de la pobreza

Las causas de la pobreza son múltiples. Entre ellas se pueden mencionar:

Problemas políticos;

Crisis de los mercados financieros;

Desastres naturales;

Gestión inadecuada del medio ambiente (utilización incorrecta de los recursos naturales por parte del hombre)

Consecuencias de la pobreza en la Argentina

El Desempleo

La Organizacion internacional del Trabajo define como desocupado a la persona en edad activa y que:

-Carece de empleo, es decir, no tiene un empleo asalariado o un empleo independiente;

-Posee una determinada capacidad laboral;

-Se encuentra en busca de empleo, o sea, que expresa su voluntad de conseguirlo.

Actualmente unos mil millones de trabajadores, es decir, aproximadamente un tercio de la poblacion activa del mundo, estan desempleados o subempleados.

De ese total, unos ciento cincuenta millones se encuentran desempleados y otros ochoscientos cincuenta millones estan subempleados, es decir, que su jornada de trabajo es sustancialmente menor que la jornada que desearia tener o su salario es menor al que necesitaria para vivir.

Esta situacion, que se agrava dia a dia, expresa un fuerte desequilibrio en la fuerza laboral:

La oferta de mano de obra supera ampliamente a la demanda.

La explicacion de esta realidad en una economia mundializada es resultado de multiples causas y para analizar su perspectiva futuras es necesario tener en cuenta los siguientes factores:

-Las escuelas de la crisis financiera asiatica en 1997;

-El descenso de los precios de los productos basicos que afectara a los paises exportadores de materia prima;

-La union monetaria implementada por la Union Europea podria producir efectos negativos en los paises europeos menos desarrollados;

-La perdida de los valores de los activos, es decir los recursos con los que cuenta un pais para desarrollar sus actividades economicas (maquinarias, fabricas, bienes producidos, conocimientos, etc), provocaria una disminucion del consumo y afectaria los solidez del los sistemas financieros;

-Las nuevas medidas de apertura de mercados (como las facilidades para importar y exportar productos), ampliaria el comercio pero ocasionaria perdida de trabajo en los paises importadores.

Los paises mas afectados por el desempleo en los ultimos tiempos fueron los asiaticos y los de Europa Central y Oriental.

En Asia Oriental y Sudoriental, luego de vivir tres decadas de crecimiento sostenido, a una tasa promedio de casi el 8% anual, la crisis finaciera provoco una recesion sin precedentes. En la mayoria de estos paises se produjeron despidos masivos que sumaron 10 millones de nuevos desocupados. Las tasas de desocupacion se duplicaron y en algunos casos se triplicaron.

Evolución de la desocupación en el período (1997-1998)

En Europa central y oriental, como consecuencia de la reestructuración económica (cambios en las formas de producción industrial, etc.), los salarios reales han disminuido y se observa una mayor desigualdad en los ingresos.

Las tasas de desempleo aumentaron rapidamente de casi 0% hasta más del 9%.

En América Latina, a pesar de que los indicadores de producción han mejorado, también aumemto el desempleo alcanzando un valor de 7,4% en 1997 para toda la región. Este ascenso se puede explicar por la reducción de la protección social al empleo y la mayor competencia de las importaciones ya que sus precios son más bajos en relación con los productos elaborados en ésta región.

En África la situación no es alentadora. La mayoría de los nuevos empleos corresponden al sector primario, de escasa productividad. Por otra parte, el crecimiento de la población activa es de un 3% anual aprox., lo que implica la incorporación al mercado de trabajo y de alrededor de 9 millones de personas cada año.

Entre los países desarrollados el desempleo tiene un comportamiento desigual. En lo países europeos es mucho mayor que en EE.UU y un 25% en los principales países de europa. Por ello, mientras que en EE.UU el desempleo es alrededor del 5%, en los países de la Unión Europea es del 10% promedio.

La Desnutrición

La desnutrición es un fenómeno de alcance mundial directamente relacionado con más de la mitad de los casos de mortalidad infantil.

La OMS calcula que la mitad de todas las muertes de niños que ocurrieron en los países desarrollados durante 1995 se debieron a problemas relacionados con la desnutrición. La persistencia de ésta amenaza tendrá graves consecuencias sobre los niños, la sociedad y el futuro de humanidad. La convención sobre los derechos del niño estable que los estados parte deben tomar las medidas apropiadas para reducir la mortalidad infantil. Una buena nutrición incluye:

la alimentación;

la salud;

la atención.

Los grupos mas vulnerables de sufrir desnutrición son los fetos en desarrollo, los niños menores de 10 años y las mujeres embarazadas.

Las consecuencias de la desnutrición pueden ser:

incapacidades de por vida;

mayor propensión a sufrir enfermedades

menor capacidad de aprendizaje.

Las causas de este grave fenómeno son múltiples y de distinta índole(social, política, económica y culturales). Por ej., las enfermedades y una alimentación inadecuada, la falta de acceso a una educación de calidad y a la información correcta.

En el mundo nacen anualmente unos 24 millones de niños con peso inferior al normál(- de 2,5 kgr), lo que representa un 17% de la totalidad dela totalidad de nacimientos. La mayoría de esos niños nacen en países en desarrollo y la causa de bajo peso al nacer es el desarrollo fetal deficiente.

La Educación:

Alrededor de 1000 millones de personas en el mundo son analfabetas, es decir, carecen de los conocimientos necesarios para leer y escribir y desarrollar con eficacia sus actividades normales dentro de su sociedad.

Existe una clara coorelación entre el analfabetismo y los indicadores del desarrollo (industrialización, urbanización, fecundidad, prducto bruto nacional y percápita, etc.).

Por lo tanto, el prblema de la educación constituye una manifestación más del círculo vicioso de la pobreza. Garantizar el derecho a la educación supondría un paso decisivo para limitar la pobreza.

El promedio mundial de la tasa de analfabetismo es del 24%. La mayoría de los analfabetos se localizan en los países en desarrollo. Los niveles más altos son los de:

Asia Meridional (51%)

África al Sur del Sahara (43%)

Oriente Medio y Asia Septentrional (40%)

En estas áreas el problema es realmente preocupante ya que se reúnen, por un lado, escasos recursos para hacer frente a las necesidades de una población muy numerosa y con alto crecimiento vegetativo y, por otro lado, hay una mayor proporción de población joven en edad de escolarización.

En los países desarrollados, la tasa de analfabetismo es menor al 5%. Japón y los países del norte y del oeste de Europa presentan valores inferiores a 0,5%.

Existen otros factores que explican las variaciones de analfabetismo dentro de cada país: el sexo y el tipo de hábitat; pero las disparidades regionales son mayores en los países en desarrollo que en los desarrollados.

El analfabetismo es mayor en las áreas rurales que en la urbanas, y la proporción de mujeres analfabetas en estas áreas supera a la de los hombres.

La denegación del derecho a la educación perjudica la capacidad de los seres humanos para trabajar de forma productiva, mantenerse, y protegerse a sí mismos y a su familia.

En el mundo en desarrollo , unos 130 millones de niños en edad escolar crecen sin poder recibir una educación básica a pesar de que la convención sobre los Derechos del Niño (1989) establece ese derecho en su artículo 28.

Entre las causas de anlfabetismo de estos millones de niños se pueden mencionar:

están sometidos a formas explotadoras de trabajo;

no existan escuelas a donde ir y no se respeta el derecho a la educación;

no tienen recursos para cubrir los gastos de escolaridad;

faltan medios: profesores calificados, libros y materiales.

Analfabetismo en el mundo

Luego de un estudio a nivel mundial se observó que más de 125 millones de chicos en todo el mundo no van a la escuela, de los cuales las 2/3 partes de los alumnos son mujeres. La investigación la llevó a cabo la ONG. La entidad establecía un índice de educación que clasifica a los países en desarrollo o recientemente industrializados según su tasa de escolaridad, su tiempo de escolarización y la igualdad de los sexos.

Al recibir tales resultados la ONG lanzó una campaña internacional para que los países ricos perdonen sus deudas de manera que los países mas pobres mejoren sus índices de alfabetización.

La UNICEF mostró estadísticas desgarradoras: la sexta parte de la población mundial, unos 855 millones son analfabetos funcionales (o sea que no tienen los conocimientos necesarios para leer un libro o firmar).

En América Latina, 1 de cada 4 chicos abandona la escuela primaria antes de llegar a 5° grado. Internacionalmente, tener 5 años de educación básica implica manejar algunos conocimientos mínimos (como lectura, escritura, operaciones matemáticas..) que pueden perderse si no se siguen ejercitando.

Las elevadas tasas de deserción escolar y de repetidores son, según el estudio de UNICEF, un grave problema para la región, que demuestra la "falta de calidad de la educación".

Enfoque general de la realidad Argentina

En la Argentina, la historia de la pobreza muestra un significativo vuelco en el transcurso de los últimos 15 años.
La crisis del modelo agroexportador en la primera mitad de siglo y el temprano desarrollo de la actividad industrial, entre otros factores, favorecieron un rápido proceso de urbanización. Surgen así las "villas miseria", barrios ilegalmente constituidos ubicados en zonas marginales del espacio urbano, carentes de una infraestructura mínima de servicios orientados a atender sus requerimientos básicos, y que significaron para un gran número de inmigrantes provenientes de zonas rurales o de los países limítrofes la puerta de entrada a las grandes ciudades.
Una importante demanda de trabajo en el sector industrial, salarios elevados, y la posibilidad de acceder a créditos para vivienda permitían a los habitantes de las villas dar respuesta, en un principio, a sus necesidades habitacionales, por lo que su permanencia en ellas era una situación transicional.
Pero los cambios que se inician en la década de los sesenta en el sistema productivo de nuestro país y, fundamentalmente, la crisis se inicia en los setenta, quitan a estos sectores de la población la esperanza de vivir en mejores condiciones, consolidándose de este modo bolsones de pobreza estructural, que en el caso de la Argentina, en relación a la gran mayoría de los países de América Latina, son de extensión limitada.
Las transformaciones económicas y sociales que caracterizaron a la década del ochenta tuvieron un notable impacto en las condiciones de vida de la población. Al igual que en el resto de los países de la Región, la fuerte recesión, que tuvo entre sus principales desencadenantes el peso de la deuda externa, se tradujo en un notable deterioro de la capacidad que el sistema productivo tiene de generar empleo. En consecuencia, el aumento de la desocupación, la subocupación, el importante corrimiento de trabajadores hacia sectores de menor productividad y la consecuente consolidación del denominado sector informal derivaron en un notable deterioro en el nivel de los ingresos.
Crecientes grupos sociales se ven de este modo excluidos de la posibilidad de atender sus necesidades básicas. Lo distintivo de la crisis ha sido el surgimiento de un nuevo grupo social: los nuevos pobres. Se trata de aquellos sectores medios de la población que, por el deterioro de sus ingresos, se encuentran ante la imposibilidad de acceder a los bienes y servicios básicos necesarios.
Así, la pobreza se extendió y el universo de los pobres es ahora más heterogéneo. La pobreza estructural mantuvo durante este período su tamaño y localización originales. El grupo de los nuevos pobres, por el contrario, al ser más sensible a las variaciones del valor real de los ingresos, es dinámico en términos de su tamaño. En cuanto a su localización, la nueva pobreza se ve dispersa, con diferentes niveles de concentración, en todo el espacio urbano.
Este proceso de crisis, deterioro de los ingresos y surgimiento de los nuevos pobres marca un cambio fundamental no sólo en el tamaño de la pobreza, sino también en sus características.
En efecto, tal como se señaló, previo a la crisis la pobreza se concentraba casi exclusivamente en las villas miseria, conventillos e inquilinatos.
La llamada nueva pobreza suma a este universo un importante número de familias provenientes de los más diversos sectores de la sociedad, con historias culturales y económicas muy diferentes, por lo que sus necesidades y demandas conforman un amplio espectro que se traduce en una gran heterogeneidad de carencias.
Este factor, sumado a la gran dispersión espacial de los nuevos pobres, son claves a ser consideradas al momento de desarrollar tanto el diseño como la implementación de programas para la superación de la pobreza.
Desde el punto de vista de la metodología adoptada para la medición de uno y otro tipo de pobreza, es importante destacar que el criterio de medición que se basa en la evaluación de la satisfacción de las necesidades básicas (NBI) es adecuado para la captación de los hogares pobres estructurales. Esto responde al fuerte sesgo que este criterio tiene a evaluar, a través de las condiciones de las viviendas, la no-existencia de un stock básico, lo cual resulta de una larga historia de pobreza.
Los nuevos pobres son hogares que seguramente cuentan con una vivienda adecuada, acceso a servicios de saneamiento básico, etc., a los cuales pudieron acceder previo al deterioro de sus ingresos. Es precisamente este último aspecto el que los identifica, por lo que el criterio de Línea de Pobreza (LP) es el más adecuado para su captación.
Para el análisis de la situación de pobreza en diferentes regiones del país se recurre básicamente a dos fuentes de información. Por un lado, los censos de población de 1980 y 1991, a través de los cuales es posible evaluar la incidencia y distribución de la pobreza estructural a lo largo de la década del ochenta.
Por otra parte, se recurre a encuestas de hogares, a través de las cuales se pudo relevar los ingresos que las familias perciben. Esta información permite captar la dinámica de la nueva pobreza.
En relación a la pobreza estructural, la información proveniente de los censos nacionales de población muestra cierta reducción de su incidencia, tanto en términos absolutos como relativos.
En efecto, entre 1980 y 1991 el número de hogares con necesidades básicas insatisfechas muestra una reducción del 4%, en tanto el número total de hogares se incrementó en un 20,5%. De este modo, la incidencia de la pobreza pasa de ser del 18.3% al 14.5%.
Esta reducción relativa de la pobreza tuvo lugar en la casi totalidad de las provincias del país, siendo la Capital Federal y Tierra del Fuego los únicos distritos donde se verifica un leve incremento de la misma. Esto no implica que en todas las provincias se verifique una reducción del número de hogares pobres. Más aún, en 11 de los 24 distritos se verifica un incremento en el número de hogares con sus necesidades básicas insatisfechas, llegando dicho aumento a más del 10% en 5 de ellas. Estos distritos son, además de los dos ya mencionados, Misiones, la Rioja, Salta, Formosa, Santa Cruz, Neuquén, Mendoza, San Luis y Jujuy.
Por otra parte, es de destacar que, pese a la reducción de la incidencia de la pobreza, en 7 provincias más del 25% de los hogares tienen sus necesidades básicas insatisfechas. Ellas son Salta (32%), Formosa y Jujuy (31,8%), Chaco y Santiago del Estero(30,7%), Misiones (28,1%) y Tierra del Fuego (25,3%). Salvo esta última, todas pertenecen a la zona norte del país.
En el otro extremo, provincias como la Pampa y Buenos Aires (excluido el Gran Buenos Aires) muestran una incidencia de NBI del 9.4%, y la Capital Federal tiene el 5.6% de sus familias con necesidades básicas insatisfechas.
Tal como se mencionó previamente, en el transcurso de la década del ochenta, si bien se percibe un comportamiento relativamente estable del tamaño y la distribución de la pobreza estructural, el volumen total de la pobreza se fuertemente incrementado por la aparición de los nuevos pobres.
Para el caso del Gran Buenos Aires, entre 1980 y 1986 se produce un leve incremento de la pobreza. El proceso inflacionario que se inicia desde 1987, y que tiene su pico en 1989, repercutió en un crecimiento del 100%, representado fundamentalmente por aquellas familias que, si bien tienen sus necesidades básicas satisfechas, el deterioro de sus ingresos las lleva a la situación de no poder cubrir el costo de una canasta básica de bienes y servicios.
El análisis de la composición global de la pobreza hace visible el proceso de heterogeneización de la misma. Si se considera la situación en 1980, el 83% de los pobres eran pobres estructurales, en tanto que en 1989, y como consecuencia del surgimiento de los nuevos pobres, dicho grupo representa el 43%.

Es posible profundizar en el análisis de la situación de las familias desde la perspectiva de la pobreza por ingresos. A fines de 1993, tras más de dos años de estabilidad económica y social, la situación no es la misma en la que estaban antes de atravesar por el deterioro e incertidumbre con que terminó la década anterior. Si bien la estabilidad en los precios implica recuperación en el valor real de los salarios, los niveles de subutilización de la fuerza de trabajo son cada vez mayores y, como se destacó previamente, se incrementó la brecha entre ricos y pobres, consolidándose pautas más inequitativas en la distribución del ingreso.
A partir de 1990 se inicia una progresiva reducción del tamaño de la pobreza, a una velocidad que decrece de año en año, siendo la proporción de hogares bajo la línea de pobreza en 1993 del 19.4%. Por último, y en forma coherente con el deterioro del nivel de los ingresos familiares de los sectores medios y bajos más pobres que se verificó desde 1994, la pobreza muestra un incremento que se extiende hasta el año 1996. Hacia mayo de este año, el 26.5% de los hogares era pobre.
La clasificación de los hogares en una escala de ingresos per cápita expresada en términos de valores de líneas de pobreza nos permite comprender la dinámica de este proceso, al mostrarnos cómo se posicionan los hogares en torno al límite de la pobreza. La proporción de hogares con ingresos comprendidos entre 0.75 y 1.25 líneas de pobreza, es decir aquellos cuyos ingresos se ubican en la proximidad de la línea por encima y por debajo, supera al 15% desde 1987. Este grupo adquiere gran significación, pues aumenta la importancia del efecto que puedan tener políticas moderadas de empleo e ingreso en la incidencia de la pobreza y, por otra parte, es el más vulnerable al deterioro de los ingresos captados por parte de las familias.
Es de destacar que en el período comprendido hasta 1989 el crecimiento relativo de los grupos es mayor cuanto más bajo se encuentran en la escala de ingresos, lo cual se tradujo en un aplastamiento de la pirámide social. En 1989 dos de cada tres hogares tenían sus ingresos por debajo de dos líneas de pobreza.
En el período posterior, entre 1990 y 1992, el modo en que se da la reducción de la pobreza se presenta como un "volver atrás" respecto a los años anteriores. Por otra parte, la proporción de los hogares indigentes - aquellos que, aún si utilizaran la totalidad de sus ingresos para la alimentación no lograrían acceder a una canasta básica de alimentos - llega a 12.3% en 1989, reduciéndose luego hacia 1992 valores cercanos al 2%. Por último, en 1993 la proporción de hogares indigentes inicia un aumento, que llega al 3.8% en mayo de 1996.
Además de la heterogeneidad y el tamaño de la pobreza, hay un tercer factor a ser considerado, y es su intensidad, es decir, cuán pobres son los pobres. La brecha de ingresos debe interpretarse como la distancia promedio del ingreso de los hogares pobres respecto a la línea de pobreza. Esto es, si un hogar fuera no pobre, la brecha tomaría valor cero, en tanto si un hogar carece totalmente de ingresos, la brecha sería igual a uno.
Partiendo de .28 en 1980, llega a un valor máximo de .45 en 1989, lo cual indica un significativo aumento de la intensidad de la pobreza, o, expresado en otros términos, un incremento en el déficit de ingreso de los hogares. Si bien se inicia con la década del 90 una reducción de la brecha de ingresos, no logra pasar de .30, volviendo a crecer a fines del período en observación.
Un estudio realizado en Unicef analiza la información correspondiente a un conjunto de hogares, entre los cuales la pobreza se reduce entre 1991 y 1992 desde un 23.2% a un 20,3%. Ahora bien, esto no significa que sólo un 3% de los hogares atravesara la línea de pobreza en dicho período, sino que, por el contrario, este valor representa la resultante de dos flujos opuestos de hogares hacia uno y otro lado de dicha línea.
Efectivamente, la evolución del tamaño de la pobreza no da cuenta de un movimiento de entrada y salida de hogares a su universo que, en este caso, representan un 6,5% y 9,4% respectivamente. Esto es, en el mismo período en que casi el 40% de las familias pobres logran una recuperación de sus ingresos que les permite superar la línea de pobreza, un grupo significativo, aunque menor, toma el lugar que aquellos dejaron.
Si bien este movimiento desde y hacia la pobreza se da fundamentalmente entre aquellos hogares que inicialmente se encuentran próximos a la línea de pobreza (El 54% de los hogares que se encontraban en 1991 con ingresos entre 0.9 y 1 línea de pobreza al año siguiente ya no eran pobres, en tanto el 24% de los que estaban inmediatamente sobre la línea descendieron por debajo de ellas), la participación de hogares más alejados a la línea es significativa en este flujo. El 8.5% de los hogares con ingresos entre 1.25 y 2 líneas y el 4.2% entre aquellos con ingresos superiores a 2 líneas en 1991 al año siguiente eran pobres (el último grupo representa el 15% del total de hogares empobrecidos).
La situación de las provincias aparece como mucho más crítica, a partir de los datos disponibles. En octubre de 1985, sólo tres ciudades tenían una proporción de hogares pobres superior al 40%; estas ciudades son Formosa, Salta y San Juan. Cinco años después, al menos diez ciudades capitales de provincias se encontraban en esta situación: además de las tres mencionadas, las ciudades de Corrientes, San Salvador de Jujuy, Posadas, Santiago del Estero, Catamarca, Paraná y La Rioja. Más aún, salvo en las últimas tres ciudades, en todas ellas la proporción de hogares pobres supera el 50%.
Hacia fines de 1992 y mayo de 1993, en la totalidad de las ciudades para las que hay información disponible se verifica una disminución en el tamaño de la pobreza, aunque en ningún caso vuelve a los niveles de 1985. En mayo de 1993 Corrientes, Formosa y Jujuy muestran aún a más de la mitad de sus familias con ingresos por debajo de la línea de pobreza, en tanto Salta, San Juan y Misiones tienen más del 40% de sus familias pobres por ingresos.
Es de destacar que, salvo Paraná, la totalidad de las ciudades mencionadas corresponden a la zona norte del país, región donde se concentran las provincias con los niveles más altos de pobreza extrema.
En resumen, si bien la pobreza estructural se muestra relativamente estable, tanto en su tamaño como en su distribución, a lo largo de la década pasada, hay provincias en las que la concentración de hogares pobres es aún muy alta. Y son precisamente esas provincias las que concentran además los niveles más altos de crecimiento de la pobreza como efecto del deterioro de los ingresos.
La etapa del ciclo vital en que se encuentran las familias tiene especial incidencia en la probabilidad que éstas tienen de quedar inmersas en el universo de la pobreza. En efecto, la presencia de niños en la familia tiene el doble efecto de, por un lado, aumentar el número de personas que dependen del ingreso de los adultos, y por otro, disminuir este ingreso, al dificultar a la madre de los niños su participación en la actividad económica.
Así, en los hogares con niños la probabilidad de ser pobres aumenta significativamente. En efecto, en tanto en 1994 en el Gran Buenos Aires la incidencia de la pobreza para el total de los hogares es de 18.4%, entre los hogares con niños menores de 15 años la misma se eleva al 32.9%. Como consecuencia de ello, el 43% de estos niños viven en hogares pobres.
En conclusión, los efectos de la pobreza y la desocupación tienen especial impacto en las familias con niños. Los datos presentados alertan además respecto a que la profundización de las carencias en los sectores más pobres viene acompañada por la consolidación de un amplio sector de la sociedad para la cual el futuro es cada vez más incierto. El flujo cruzado de familias desde y hacia la pobreza pone a la luz una cuestión central: en tanto un sector importante de familias pobres logran superar su situación una proporción importante de hogares pasaran a ser pobres. Hay, en consecuencia, una dinámica masa de familias a uno y otro lado de la línea de pobreza que se rotan en sus lugares. La pobreza se extiende así sobre una franja de hogares vulnerables y la incorpora.

Objetivos para finalizar la pobreza en el siglo XXI
El irregular progreso en desarrollo es preocupante. Los flujos de comercio y capital que integran la economía global pueden beneficiar a millones pero al mismo tiempo pueden hacer que la pobreza y el sufrimiento continúen. En un mundo integrado, las enfermedades, la degradación ecológica, los conflictos civiles y las actividades criminales son también preocupaciones de carácter global.
Agencias internacionales para el desarrollo, respondiendo a preocupaciones sobre la pobreza a escala global, han empezado a reexaminar las maneras en las que hacen negocios. Las agencias internacionales para el desarrollo tienen más en cuenta el impacto que el dinero aportado, estableciendo objetivos en ejecución. Al mismo tiempo las agencias internacionales para el desarrollo están intensificando sus responsabilidades y transparencias midiendo el progreso hacia estas metas.
En mayo de 1996 el Comité de Asistencia para el Desarrollo de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) publicó Shaping the 21st Century, un documento político en el que se llamaba a una asociación global para seguir una nueva estrategia en desarrollo centrada en objetivos claves:

Para el bienestar económico:

La proporción de personas que viven en la pobreza extrema en los países en desarrollo debería reducirse al menos a la mitad entre 1990 y 2015.

Acelerar el crecimiento económico. El crecimiento es el arma más poderosa en la lucha para mejorar la calidad de vida. Un crecimiento más rápido requerirá políticas que estimulen la estabilidad macroeconómica, que muevan recursos hacia sectores más eficientes y que se integren con la economía global.

Mejorar la distribución del ingreso y de la riqueza. Los beneficios del crecimiento para los pobres pueden erosionarse si la distribución del ingreso empeora. Sin embargo, las políticas dirigidas a una mejor distribución del ingreso no se han entendido bien; por lo tanto, aprender más sobre el impacto de estas políticas sobre la distribución debe ser prioritario.

Para el desarrollo social:
Acelerar el desarrollo social. Los indicadores sociales se beneficiarán de los adelantos en el crecimiento económico y en la distribución del ingreso y de la riqueza, pero todavía queda espacio para políticas que se centran en intervenciones que tienen gran impacto sobre la salud y la educación

La enseñanza primaria universal deberá estar implantada en todos los países para 2015.
El avance hacia la igualdad entre los géneros y el mayor poder de la mujer deberán demostrarse con la eliminación para 2005 de las disparidades entre los géneros en la enseñanza primaria y secundaria.
La tasa de mortalidad de lactantes y niños menores de 5 años deberá reducirse entre 1990 y 2015 en dos terceras partes respecto en todos las países en desarrollo. La tasa de mortalidad materna deberá reducirse en tres cuartas partes entre 1990 y 2015.
Todas las personas deberán tener acceso a servicios de salud reproductiva a la edad que les corresponda a través del sistema de atención primaria de la salud, a más tardar para 2015.
Para sostenibilidad y regeneración del medio ambiente:
Todos los países deberán estar aplicando para 2005 una estrategia nacional de desarrollo sostenible a fin de que la actual tendencia a la pérdida de recursos ecológicos se revierta efectivamente para 2015 tanto en el plano nacional como en el mundial.
Estos objetivos son expresados en términos globales pero tienen que ser seguidos por cada país. Alcanzar estas metas requerirá construir gobiernos efectivos y democráticos, proteger los derechos humanos y respetar las leyes. El Banco Mundial vigilará sistemáticamente el progreso realizado hacia el cumplimiento de estos objetivos en los países a los que ayuda..

Alcanzar los objetivos
El objetivo del bienestar económico requiere la reducción a la mitad de la proporción de personas que viven con menos de un dólar al día para el año 2015. Una reducción entre el 30 y 15 por ciento reducirá el número de individuos pobres entre 1.3 billones en 1993 a 900 millones en 2015
¿Es esto viable? La pobreza del ingreso es una función del crecimiento-si los ingresos de todos aumentan al mismo tiempo que la economía, entonces cada año menos gente tendrá ingresos por debajo de la línea de la pobreza-y del extento en el cual los ingresos de los pobres crecen cuando la economía se expande. Por lo tanto la respuesta depende en las perspectivas de crecimiento y distribución de ingresos.
Si los países continúan creciendo de la misma manera que hicieron durante el período 1990-95 y todos se benefician igualmente, entonces los objetivos globales para la pobreza se realizarán. Algunos países no se han desarrollado rápidamente, pero los países con la mayoría de gente pobre-India y China-sí lo hicieron. Si esto continua así, los objetivos se realizarán.
De todos modos, las tendencias pasadas pueden ser un mal ejemplo para predecir el crecimiento. Las predicciones hechas en enero de 1998 indicaban que la mayoría de las regiones iban a alcanzar las metas. La excepción es África Subsahariana, donde el crecimiento no va a ser suficiente.
También se tiene que tener en cuenta la distribución del ingreso. Una mayor desigualdad en la distribución del ingreso reducirá los números de los que se benefician de los mismos promedios de crecimiento. Mientras la distribución de ingreso tiende a estabilizarse a través del tiempo, hay evidencia que la desigualdad se estaba deteriorando en Asia del Este antes de la crisis y que la desigualdad persiste en altos niveles en África Subsahariana (particularmente en Sudáfrica) y Latinoamérica.
Alcanzar los objetivos sociales no será fácil. Si la tasas de mortalidad infantil siguen iguales a las de 1990, el número de muertes infantiles será de 8,8 millones en 2015. Alcanzar el objetivo de reducir la mortalidad infantil a dos tercios requerirá llevar este número a un total menor de 3 millones. Al mismo tiempo, lograr el objetivo de matriculaciones primarias requerirá matricular en las escuelas primarias a más de 200 millones de niños, e incrementar un 41 por ciento de la actual situación
Las agencias internacionales deben trabajar con países en vías de desarrollo para fortalecerles la capacidad de observar el progreso en los resultados. Esto requerirá asegurar que la infraestructura estadística en países claves sea adecuada para realizar encuestas y analizar los resultados, además de asegurar que hay capacidad para realizar estudios participatorios y escuchar la voz de los pobres.
Alcanzar estos objetivos no va a ser fácil. Voluntad política, adelantos en educación femenina, programas sanitarios y crecimiento del ingreso para todos pueden hacer que los objetivos de mortalidad infantil y de educación se alcancen. Si no es así, los costes serán enormes.

La pobreza en el mundo

A los efectos de la comparación internacional se ha definido el umbral de pobreza como la línea fijada en ún dólar diario por persona, suma considerada suficiente para adquirir los productos necesarios para sobrevivir.

Actualmente en el mundo en desarrollo 1.300 millones de personas vivien con menos de un dólar diario y cerca de 3.000 millones, casi la mitad de la población mundial, con menos de dos dólares.

El hecho de que los países industrializados alcanzen los % mas bajos de pobres, no significa que en esos países no los tengan, pues el problema de la pobreza es mundial. Lo que ocurre es que en aquellos países la mayoria de los habitantes no son pobres y gran parte tiene acceso a condiciones dignas de vida. En cambio, en los países en desarrollo, existe un predoiminio de pobres y una minoria de ricos.

En el mundo, la mayoria de los pobres, todavia, se localiza en zonas rurales, esta situación esta cambiando y probablemente durante este siglo la mayor parte viva en ciudades. Este proceso será el resultado de la migración a las zonas urbanas, de menor acceso a recursos productivos, del desarrollo insuficiente de la vivienda humana y la infraestructura física, etc.

Las personas que viven con menos de un dólar diario ya casi abarca el 30% de la gente en los países subdesarrollados. Este 30% debe alimentarse y cubrir sus necesidades básicas con el promedio de un dólar por dia, y en Latinoamérica la mitad de la población vive en extrema pobreza.

Se ha descubierto que el actual funcionamiento del mercado no ha permitido alcanzar los resultados esperados para bajar el índice de pobreza. La persistencia de la pobreza es eticamente inaceptable y constituye una amenaza potencial para la democracia y el futuro del mundo.

También en una convención en Panamá se remarcó que hay una íntima vinculación entre pobreza, violencia e inestabilidad de la democracia. Y, que, a pesar de los esfuerzos de los gobiernos para superarla, la pobreza sigue aumentando en la mayoría de las naciones.

Según un informe de la ONU aquellos países en donde había habido un importante crecimiento económico, la falta de equidad en la distribución de las riquezas se ha agudizado. Grandes sectores de la población se han visto privados de los beneficios de ese crecimiento y han crecido en idéntica escala. Además cientos de millones de personas no tienen medios para acceder a la educación ni para protegerse de las enfermedades, y la mayoria de los dias no pueden tener una comida saludable.

La pobreza constituye un fenómeno masivo que tiende a reproducirse a si misma debido a factores estructurales como el acceso no equitativo a las oportunidades y del reparto socialmente diferenciado de los frutos del desarrollo.

Los estudios realizados por la ONU sostienen que el 40% de la población Latinoamericana asentadas en las grandes urbes viven en la pobreza, mientras que en las zonas rurales alcanza el 65%.