Las Coincidencias Más Asombrosas


¿Existen las coincidencias?
Muchos son los relatos que cuentan historias, en donde las coincidencias son asombrosas.
Aquí algunas coincidencias.

¿Cuál es la más asombrosa?

Misterios  [Las Coincidencias Más Asombrosas]


El Titán y El Titánic

Llegada


Nadie ha encontrado una teoría aclaratoria sobre los extraordinarios paralelismos entre la novela "Vanidad", escrita por Morgan Robertson en 1898, acerca del hundimiento de un lujoso trasatlántico llamado “Titán” y los hechos reales que rodearon el naufragio del Titanic, catorce años después. El mes de la tragedia, el número de pasajeros, tripulantes y botes salvavidas, el tonelaje, la magnitud e incluso la velocidad del impacto con el iceberg, son datos prácticamente exactos a los que el autor cuenta en su novela.
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El Escarabajo Dorado De Jung


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En su libro "Estructura y Dinámicas de la Psique" Carl Jung anota: "Una mujer que yo estaba tratando tuvo, en un momento crítico, un sueño en el cual alguien le dió un escarabajo dorado. En el momento en el que ella me relataba esto, yo me encontraba sentado de espaldas a la ventana cerrada. Súbitamente oí un ruido detras de mi, como un suave golpeteo. Me volteé y vi un insecto volador golpeando contra el vidrio de la ventana. Abrí la ventana y atrapé el insecto cuando entro volando, el insecto resultó ser la analogía más cercana a un escarabajo dorado que puede hallarse en nuestras latitudes, un ejemplar de la especie Cetonia Aurata que, contrario a sus costumbres, había sentido la urgente necesidad de entrar en un recinto oscuro en ese momento. Debo admitir que nada similar me ha ocurrido antes o después, y que el sueño de esa paciente ha permanecido como una experiencia

luna

El Policía y El Anillo
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Un Policía en Colombia que con su primer sueldo compró un anillo de oro que nunca se lo quitaba ni para bañarse, duró 20 años con ese anillo , el dia que cumplió su tiempo en la Policía fué y pidió el retiro, saliendo de la oficina del Coronel que le había firmado el retiro, entró al baño y al bañarse las manos se quitó el anillo , y lo dejó olvidado en el baño, cuando fué a cobrar su primer sueldo de pensionado se dirijió a una joyeria que a la vez era prendería para comprar un nuevo anillo para reponer el perdido y adivinen que? en la vitrina de la prendería se encontraba su anillo en venta, el lo compró de nuevo y lo conserva.
ALBERTO DURERO.
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Los Códigos Del Día D

Misterios  [Las Coincidencias Más Asombrosas]


Los códigos del Día D Los códigos en clave a utilizar en la invasión de Normandía eran el secreto más celosamente guardado de las tropas aliadas. Utah y Omaha para las playas a desembarcar; Mulberry para el puerto artificial provisional que se emplazaría tras el desembarco; Neptune para la operación naval y Overlord para la operación entera. Uno de los coroneles encargados de la operación, era aficionado a los crucigramas por lo que compraba regularmente el diario London Daily Telegraph. Días antes a la invasión, las respuestas al crucigrama, aparecían en secuencia como: Utah, Omaha, Mulberry, Neptune y Overlord. El almirantazgo se horrorizó tanto que estuvo a punto de cancelar el desembarco pensando que había sido un acto de espionaje. Sin embargo, un día antes de desembarcar se logró comprobar que era una simple coincidencia.

Llegada

Green, Berry y Hill y La Residencia Greenberry Hill

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En 1911, tres hombres de apellido Green, Berry y Hill fueron ahorcados en Londres acusados de asesinar a Sir Edmond Godfrey en su residencia de Greenberry Hill.
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Una intervención quirúrgica “anunciada”

luna


El escritor famoso autor de 2001, una odisea del espacio, que predijo en sus novelas de ficción el uso del correo electrónico o de la telefonía móvil, contaba a los lectores del diario Locus, en 1991, una extraña coincidencia de la que fue protagonista. Acababa de recuperarse de una operación quirúrgica de próstata, a la que fue sometido en el University College Hospital de Londres, y durante la cual había sido conectado a tres tubos insertados en uretra, nariz y vena. Regresó a su casa de Sri Lanka y, de pronto, encontró una carta que le había escrito años antes su amigo J. B. S. Haldane en la que éste le decía: “Acabo de regresar de Londres, donde he sido operado en el University College Hospital, y me he despertado con tres tubos insertados en otros tantos lugares: uretra, nariz y vena”.

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Una novela que describe a un espía que en verdad existía

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Cuando Norman Mailer comenzó su novela Barbary Shore, no tenía planes de un espía ruso como personaje. Mientras trabajaba en ella, fue que introdujo a un espía ruso en Estados Unidos como un personaje menos. A medida que el trabajo progresaba, el espía se volvió un personaje dominante en la novela. Después de completar la novela, El servicio de inmigración de los Estados Unidos arrestó a un hombre que vivía justo en el piso superior al de Mailer en el edificio de apartamentos. Era el Coronel Rudolf Abel, quién era presuntamente un espía de alto rango ruso trabajando en los Estados Unidos en esas fechas

Misterios  [Las Coincidencias Más Asombrosas]

La Llegada a la Luna

Llegada


La nave Apolo se posó en la superficie de la Luna. Tras varios pequeños brincos pudo estabilizarse. Se abrió su rampa y por ella descendió el comandante Armstrong para pisar por primera vez el suelo de ese mundo desconocido. Estas palabras no pasarían de ser una escueta y muy sucinta crónica de la llegada del Hombre a nuestro satélite de no ser por un "insignificante" detalle: fueron escritas en 1954.
La cosa no es baladí. Nadie sabe qué se le pasó por la cabeza al sombrío escritor Lester del Rey para que presentara en su editorial un manuscrito donde, por gracia de la casualidad imposible, se narraban hechos que estaban aún por llegar. Hay quién dice que el comandante astronauta Neil Armstrong, al leer aquella "novelucha" de insignificante tirada, se encogió de hombros. Él había sido, efectivamente, el primer hombre en dar el célebre "gran paso para la Humanidad" sobre la llanura de la Luna, tras bajar por la escalerilla del Apolo. Lo hizo en julio de 1969. Lo que nadie comprendía es por qué alguien lo había escrito quince años antes.

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Tragedia y suerte, con el número 932

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Cuando un tren de cercanías de Nueva York se precipitó en la bahía de Newark y murieron muchos pasajeros, se iniciaron los trabajos de rescate de los vagones sumergidos. Una foto que apareció en la primera página de un periódico mostraba el último vagón en el momento de ser extraído, con el número 932 claramente visible a un lado. Ese día, el número 932 salió en el sorteo de la lotería de Manhattan, proporcionando cientos de miles de dólares de ganancia a las muchas personas que, presintiendo un significado oculto en el número, habían apostado por él.

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Homónimos desconocidos

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Durante la II Guerra Mundial, el chófer de autobús británico D. J. Page vio como su correspondencia era entregada por error a otro hombre llamado también Page y cuyo documento de identidad tenía el número 1509322, mientras que el suyo era el 1509321. Tiempo después de terminar la guerra, Page fue a reclamar a Hacienda los excesivos impuestos deducidos de su salario. Y comprobó que habían confundido su nómina con la de su viejo “amigo desconocido” Page, cuyo número de carné de conducir era curiosamente 29222, mientras el suyo era 29223.

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El budín de ciruela

Misterios  [Las Coincidencias Más Asombrosas]


En 1805, El escritor francés Émile Deschamps, fue invitado a comer un budín de ciruela por el desconocido Monsieur de Fortgibu. Diez años después, encontró budín de ciruela en el menú de un restaurante en París, y quiso ordenar un poco, pero el camarero le fijo que el último plato había sido servido a otro cliente, quien resultó ser Fortgibu. Muchos años después en 1832 Émile estaba en la cena, y una vez más ordenó budín de ciruela. Recordó el incidente anterior y comentó a sus amigos que solo faltaría Fortgibu para completar el momento, justo en ese momento el ahora senil Fortgibu entró al lugar
Llegada

Extraños en un tren, con apellidos complementarios

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En 1920, tres ingleses viajaban por separado en tren por el Perú. Al momento de identificarse, fueron los únicos tres hombres en el vagón del ferrocarril. Sus presentaciones fueron más sorprendentes de lo que podría haber imaginado. El apellido de un hombre era Bingham, y el apellido del segundo hombre era Powell. El tercer hombre anunció que su apellido era Bingham-Powell. Ninguno estaba relacionado de alguna manera.

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Robert Fallon y su hijo…de tal palo, tal astilla

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En 1858, Robert Fallon fue asesinado a tiros como acto de venganza por parte de aquellos con los que estaba jugando al poker. Según ellos, Fallon les había ganado 600 dólares haciendo trampas. Con el asiento de Fallon vacío, y sin que ningún otro jugador se atreviese a coger los ahora “gafes” 600 dólares, encontraron a un nuevo jugador que se hiciera cargo del dinero del hombre y siguiera la partida. Para cuando llegó la policía a investigar el asesinato, el nuevo jugador había convertido los 600 dólares de Fallon en 2.200 dólares. La policía le reclamó los 600 dólares originales para hacérselos llegar al heredero legal de Fallon, y en ese momento descubrieron que el nuevo jugador resultó ser ¡el propio hijo de Fallon!, que no había visto a su padre durante los últimos siete años.

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La pintura del Louvre

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A. J. Talbot escribió en 1938 una comedia en la que relataba como un hombre apellidado Boguskovksy robaba sagazmente una pintura del emblemático museo.
Un año después en 1939, una pintura fue robada y llamativas similitudes con la obra de Talbot se hicieron presentes. Sin embargo, lo más llamativo es que una vez apresado el ladrón descubrirían que su apellido era, efectivamente, Boguskovksy.

Misterios  [Las Coincidencias Más Asombrosas]

El Número 33 y Los Mineros Chilenos

Llegada


* 33 fueron los trabajadores chilenos que quedaron atrapados.
* 33 días tardó la perforadora del plan B, la Schram T-130, en terminar el ducto hacia la superficie.
* El rescate de los mineros empezó el 13-10-10, y si se suman los tres se obtiene 33.
* El mensaje que los mineros pudieron enviar el 22 de agosto, decía “Estamos bien en el refugio los 33″; La suma de los caracteres da exáctamente 33 si se cuentan los espacios.
* Ese mismo día, “22 de agosto”, tambien encierra otro misterio: 22 + 8 + 2 + 0 + 1 + 0 = 33.
* El traslado desde la mina hasta el hospital demora 33 minutos
* El dia en que encontraron la nota donde decian que estaban bien, fue el día domingo con el que terminaba la semana 33 del año.
Entre otras curiosidades que relacionan el número 33 con ésta historia chilena, podemos citar también que la clásica canción “chi chi chi le le le…” es del año 33′.

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La Carta

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Sólo cuando su tren entró en la estación de Louisville, George D. Bryson decidió interrumpir su viaje a Nueva York para visitar aquella histórica ciudad de Kentucky. Nunca había estado allí y tuvo que preguntar dónde se encontraba el mejor hotel. Nadie sabía que estaba en Louisville y, en broma, preguntó al recepcionista del Hotel Brown: «¿Hay cartas para mí?». Quedó atónito cuando el recepcionista le entregó una carta dirigida a él que llevaba el número de su habitación. El anterior ocupante de la habitación 307 había sido otro George D. Bryson, que no tenía nada que ver con él.
luna

Espero les haya gustado el post
Gracias
las





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