Una nueva superioridad. Las nuevas investigaciones en biomedicina y genética están descubriendo una superioridad de la mujer en aspectos que anteriormente se creían exclusivos del hombre, comentó José Antonio Abrisqueta, director del departamento de genética en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas de Madrid.



Cualidades reproductivas, genéticas, biológicas y psicológicas, que hasta antes del siglo XIX se adjudicaban al hombre, ahora se sabe son cuestión femenina, lo que podría significar un cambio en los paradigmas de muchas disciplinas, apuntó el científico cuyas tesis genetistas le han valido ser reconocido con el Premio Reina de Sofía.
“A nivel genético pudiera ser supe-rior la mujer. Pensemos en la clona-ción, en las células madres, o la reproducción asexuada, donde no tiene nin-guna función el hombre, la aportación del hombre es practicamente nula”, señaló al término de su conferencia titulada “Naturaleza biológica de la mujer: Aspectos genéticos”.
“Es un cambio de mentalidad tan serio y tan importante que a veces los hombres no queremos aceptarlo”, añadió Abrisqueta.



Esta superioridad de la mujer, matizó el científico, quien participará hoy y mañana en el noveno ciclo de la Cátedra de Genética y Vida Humana, que se realiza en la UDEM, se debe tomar con precaución.
“Esto no quiere generar una nueva disputa entre los sexos”, señaló, “sino reconocer la valía de la mujer que desgraciadamente no se han reconocido”.
Los conocimientos aportados por la genética están sepultando escritos “científicos” del siglo XIX y anteriores, incluso de sabios como Aristóteles o Santo Tomás quienes en términos reproductivos sostenían que el hombre era el único aportador.



“La mujer por su condición biológica está capacitada para poder generar seres, incluso al margen de la aportación masculina; la propia estructura de la mujer le capacita para afrontar de manera mejor que el hombre las situaciones adversas, incluso a nivel psicológico, la mujer afronta mejor que el hombre las situaciones adversas”, apuntó.
El científico experto en cuestiones médicas sobre genética y bioética precisó que va a costar romper los moldes para que las mujeres encuentren una situación de paridad con el hombre.
“Va a costar porque en una sociedad machista, siempre la mujer será un elemento subordinada que tendrá que someterse al varón”, señaló.
La “buena” educación Inculcar el respeto la igualdad entre los géneros puede ser un importante factor de cambio en las sociedad, señaló María Elósegui, investigadora de la Fundación Alemana Alexander Von Humbolt.
“Hay muchas madres que educan a sus hijos con un modelo machista, entonces hay que conseguir que ellas cambien ese modelo, empezando por su propia familia”, señaló al término de su participación en el noveno ciclo de la Cátedra de Genética y Vida Humana, realizado en la UDEM.
Comenzar por distribuir las labores domésticas con corresponsabilidad entre mujeres y niños puede significar un gran cambio que apueste por la educación como respuesta a la inequidad entre hombres y mujeres, consideró la especialista.



Actualmente, la disparidad entre los géneros se hace más evidente en cuanto se pone bajo la óptica de las oportunidades laborales, indicó la especialista española.
“En el meracado laboral es importante hacer una tarea para lograr que la mujer que acceda a mejores puestos laborales, equitativa retribución salarial; es necesario hacer una , tarea con empresarios y sindicatos”, comentó quien dictó su conferencia “Sexo y género.



Tres posibles modelos de relación hombre-mujer”. “Sigue habiendo discriminación los temas laborales, incluso con el tema de la maternidad, aunque la lucha ha empezado un poco”, señaló.