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De aceitunas, hígado, agosto y otras palabritas (etimologí

"En tiempos de crisis, la mejor inversión es el conocimiento, que permanece con uno por el resto de la vida".



Aceite/ aceituna


De aceitunas, hígado, agosto y otras palabritas (etimologí


El aceite de oliva se obtiene por prensado en frío de las aceitunas, el fruto del olivo. El producto del primer prensado se llama aceite extra virgen, mientras que el resto, de varias calidades inferiores, se logra mediante prensados sucesivos, con el uso del calor en los últimos procesos. No se conoce con certeza quiénes fueron los inventores del procedimiento de extracción del aceite de las aceitunas, pero se sabe que los primeros cultivos se desarrollaron en la zona que hoy llamamos Medio Oriente, y hay testimonios de la existencia de olivos hace tres mil cuatrocientos años en Micena y en Palestina. Los fenicios lo comerciaron por todo el Mediterráneo, y más tarde su producción se extendió desde la Bética (parte de la actual Andalucía y de Extremadura), donde, probablemente, se impuso su nombre árabe, para llegar hasta el norte de Hispania. Con posterioridad, se idearon procedimientos para la obtención de aceites a partir de otros granos, como soja, arroz, ricino, girasol, maíz, etcétera.

Sin embargo, el aceite de oliva, base de la dieta mediterránea, se destaca sobre todos los demás por su composición, que favorece la reducción de los niveles de colesterol de baja densidad (LDL) o colesterol malo, y aumenta los niveles del buen colesterol o de alta densidad (HDL). El aceite de oliva cuenta asimismo con antioxidantes naturales, tales como el α-tocoferol (vitamina E).

Tanto aceite como aceituna provienen del árabe az zayt y az zaytuna, respectivamente. Zayt o zait es una antigua palabra semita que, en hebreo y bajo la forma zeit, significa "olivo", el árbol que produce las aceitunas, denominado en botánica Olea europaea. El monte de los Olivos, donde Jesús se retiró a orar, se llama har-ha-zeit en hebreo.

En lengua portuguesa, el nombre azeite se reserva para el aceite de oliva, mientras que los de otros frutos o granos son llamados óleos, pero en castellano llamamos 'aceite' no solo a los de origen vegetal, sino también a los aceites minerales derivados del petróleo, que poco tienen que ver con las aceitunas.

Protocolo

español


En la antigua Grecia, un libro estaba compuesto por hojas de papiro pegadas unas con otras para formar un rollo. La primera hoja de ese largo rollo, en la que constaban, como hoy, los datos fundamentales del libro, se llamaba en griego protokollon, palabra formada por proto- 'primero', 'inicial' y kollon, forma verbal de kollema 'pegado uno con otro', derivado de kolla 'cola'. O sea que, inicialmente, protokollon significó 'la hoja pegada en primer lugar' y así pasó al latín protocollum

En español, 'protocolo' aparece desde 1611 con el sentido de 'actas de una conferencia', 'normas de ceremonial' o 'pasos a dar en orden riguroso para obtener un fin determinado
'. Este último sentido, que también existe en el inglés protocol, fue adoptado en la informática para designar el orden de las tareas de una computadora que, por ser realizados sin intervención humana, deben ser planificados con precisión rigurosa (protocolo de Internet, protocolo de correo electrónico).

Agosto

palabras

La historia de este mes se remonta a más de dos mil años, cuando agosto adquirió ese nombre debido a las ambiciones del emperador romano Cayo Julio Cesar Octavio, conocido como Octavio Augusto, quien no quería ser menos que Julio Cesar, su predecesor y padre adoptivo. Augustus, que no formaba parte del nombre de nacimiento, fue un título que le confirió el Senado, tomando el adjetivo que significaba "magnífico", "majestuoso", lo mismo que denota hoy augusto en nuestra lengua.

En el antiguo calendario romano, el año comenzaba en marzo, y el sexto mes se llamaba Sextilis, pero en el año 24 antes de nuestra era, Octavio Augusto decidió darle su nombre y, desde entonces, Sextilis se llamó Augustus. Octavio imitaba así al ya fallecido Julio Cesar, quien había hecho lo mismo veintiún años antes con el quinto mes, hasta entonces llamado Quinctilis, que con él pasó a llamarse Iulius en homenaje a la familia Iulia, a la que el emperador pertenecía.

No obstante, dar su nombre a Sextilis le pareció poco a Octavio, quien consideraba que aún no había alcanzado la misma gloria que Julio Cesar, ya que Iulius tenía 31 días, y Augustus, solo 29. Por esa razón, el emperador alteró la duración de varios meses, quitando y poniendo días, hasta lograr que su mes tuviera 31 días. Por eso, aún hoy, dos mil años después, julio y agosto tienen 31 días cada uno.

Cabe recordar que los miembros de la familia Iulia, a la que pertenecían Julio Cesar y, por adopción, Octavio Augusto, creían que esta gens había sido fundada nueve siglos antes por Iulo (Ascanio para los griegos), hijo de Eneas y nieto de la diosa Afrodita, según se narra en la Eneida (v. latino).

Hígado

lengua castellana


Nuestra lengua no es sino un latín tardío, enriquecido con numerosos elementos godos y árabes después de que estos pueblos ocuparon la península ibérica. Cabría, pues, esperar que el nombre del hígado apareciera emparentado con la palabra latina iecur o, tal vez, con la griega hépatos, pero ¿por qué 'hígado'?

Se trata de una historia curiosa que comienza con una digresión gastronómica. Los franceses dieron a conocer al mundo el foie gras de oca, una delicatesse (perdón, delicia) elaborada con hígado de oca hipertrofiado con dosis abundantes de maíz. Pero el producto es mucho más antiguo que Francia y los franceses; ya era conocido por los atenienses del siglo de Pericles, quienes, como no tenían maíz, cebaban a las ocas con higos (sykon, en griego) y, como tampoco sabían francés, lo llamaron hépar sýkoton.

Esta exquisitez gastronómica fue legada a Roma, donde el gourmet Marcus Apicius innovó al introducir la costumbre de sumergir el hígado en un baño de leche con miel para que aumentara de tamaño y mejorara su sabor con nuevas fragancias. El hépar sýkoton de los griegos se llamó en Roma iecur ficatum 'hígado con higos', expresión que, con el tiempo, pasó a designar al hígado, con higos o sin ellos, de cualquier animal, incluso el del hombre
. Algunos siglos más, y la palabra iécur se perdió en la oscuridad de los tiempos, mientras que ficatum se siguió usando como nombre del órgano, hasta llegar al asturiano fégadu, al castellano antiguo y portugués fígado y, finalmente, al moderno español 'hígado', documentado desde finales del siglo XV:

Sacanse algunos que lo tienen en la ante penultima como filósofo, lógico, gramático, médico, arsénico, párpado, pórfido, úmido, hígado, ábrigo cierto, cuando por amor se hacen desiguales casamientos. (Antonio de Nebrija: Gramática castellana, 1492).

Período

el origen de las palabras


Antes de ir a esta palabra, quedémonos por un momento en su grafía. Oímos con frecuencia que período puede escribirse sin tilde, porque así está en el Diccionario de la Academia".

En realidad, período se puede pronunciar con el acento prosódico en la i o también en la primera o, como ocurre en algunos lugares de España y regiones rurales de América. En el primer caso, debe ponerse tilde sobre la i para romper el diptongo io. En el segundo caso, cuando el acento prosódico cae sobre la primera o, no lleva tilde por tratarse de palabra grave terminada en vocal. Aunque ambas formas son correctas, debemos escribir de acuerdo con nuestra pronunciación.

La palabra proviene del latín periodos, formada por el prefijo griego peri- 'alrededor' y hodós 'viaje', 'camino', 'el tiempo que dura un viaje o una actividad'. Hodós está presente en nuestra lengua en otras palabras, como en éxodo, formada por el prefijo ex- 'hacia fuera' y hodós.

Período es el tiempo de duración de algún acontecimiento, así como el tiempo que tarda un cuerpo celeste en dar una vuelta completa en su órbita. Periódico es una publicación impresa que se publica a intervalos regulares, es decir periódicamente, no por fuerza en forma diaria, y periodismo es la profesión que consiste en escribir en esas publicaciones.


Peripecia
De aceitunas, hígado, agosto y otras palabritas (etimologí

Vocablo tomado del verbo griego peripeteia 'cambio súbito que le ocurre a un personaje de una escena dramática', derivado del sustantivo peripetés 'vuelta repentina', formado por peri- 'alrededor' y piptein 'caer'.

Aristóteles, en su Poética, parte del supuesto de que en la tragedia la acción se desarrolla en determinada dirección hasta que el personaje comete un exceso que lo lleva a pasar «de la dicha a la infelicidad». Este viraje de la suerte es lo que se llama 'peripecia'.


En el Diccionario castellano, de Esteban de Terreros, peripecia se define así:

La última parte de las piezas dramáticas, donde se resuelve el nudo de todo con una mutacion inopinada de la accion, dando fin á la pieza.

3 comentarios - De aceitunas, hígado, agosto y otras palabritas (etimologí

@Matafuego83
Ahora sí lo terminé de leer.

Período


Esta tiene otros significados...y consecuencias.
@drakkar10
al fin un post para leer un rato