¿Qué es el ácido desoxirribonucleico?, ¿dónde se encuentra? Un grupo de investigadoras enseñó a los visitantes cómo resolver estos enigmas con instrumentos cotidianos.

Laura Briand, doctora en química e investigadora independiente del CONICET en el Centro de Investigaciones y Desarrollo en Ciencias Aplicadas (CINDECA), realizó durante la tarde el jueves un taller experimental para chicos y jóvenes en el espacio Biotecnología del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva en TECNÓPOLIS.

Briand, junto a las técnicas Mariela Theiller y Graciela Valle, recibieron a chicos de escuelas de todo el país en el espacio donde enseñaron cómo extraer ADN con elementos que se pueden encontrar en cada casa. “Así los chicos pueden conocer los aspectos moleculares del ADN y al mismo tiempo aprenden un experimento que pueden hacer en sus hogares”, explicó la investigadora.

Vasos, champú, bolsas plásticas, alcohol y un colador de media bastaron para que los chicos pudieran aislar el ADN de una banana. Además tuvieron la oportunidad de ver células de cebolla y polen bajo la lente de un microscopio óptico.

“¿Qué función cumple el ADN?”, preguntó Theiller a los jóvenes reunidos alrededor del laboratorio casero montado en el espacio. Un estudiante de la provincia de Córdoba respondió acertadamente que contiene la identidad del ser vivo. Luego Briand explicó que el ADN, ubicado en el núcleo de cada célula, cuenta con toda la información genética del ser vivo y que todos los animales y las plantas tienen uno propio y específico. “El objetivo es acercar la ciencia a los chicos de una manera sencilla y cotidiana para que puedan experimentar con sus propias manos”, comentó la investigadora que desde hace casi una década recorre las escuelas platenses con un taller de laboratorio.

Briand además destacó que despertar la vocación científica en niños y adolescentes es el foco de estas actividades científicas y didácticas. “Buscamos ampliar el conocimiento que obtienen de los libros escolares y lograr que puedan llevarlo a la práctica”, señaló. “Los más chicos se enganchan en seguida, se interesan por todo y hasta elaboran sus propias teorías”, agregó Valle.