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El Fin del Mundo es Inevitable

El Fin del Mundo es Inevitable

Si entraron al post esperando leer sobre profecías mayas lamento decepcionarlos porque nada tiene que ver con eso. Con este post quiero mostrarles algo que me impactó ya hace tiempo.
Se trata de las extinciones masivas a lo largo de la historia de la Tierra, que más allá de datos y fechas, el objetivo de esta publicación es que nos demos cuenta que, así como no fuimos los primeros en habitar el planeta, tal vez tampoco seamos los últimos, por más que intentemos reparar el daño producido.
Espero que si leyeron hasta acá, lo sigan haciendo.
Muchas Gracias y espero que les interese

geología

Una extinción masiva es un período en el cual desaparece un número muy grande de especies. Por el contrario, se estima que en períodos normales las especies desaparecen a un ritmo de entre dos y cinco familias biológicas de invertebrados marinos y vertebrados cada millón de años. Desde que la vida empezó en la Tierra se han detectado seis sucesos de extinción graves.
El estudio de los tres eventos de extinción masiva de finales del Cretácico, del Paleoceno y del Eoceno, ha permitido precisar sus modelos de extinción. La dificultad inherente al hecho de que el registro fósil no pueda leerse literalmente como si de un libro se tratara, sino que deba ser interpretado basándose en una adecuada metodología, ha generado hipótesis contrapuestas sobre los modelos de extinción y las causas de las mismas. Gran parte de las polémicas generadas en torno a la extinción y sus causas, y especialmente la controversia sobre el evento del límite Cretácico/Terciario, se deben principalmente a las diferentes metodologías empleadas.
Las causas de extinción generalmente aducidas son de tipo biológico, geológico o extraterrestre: competición, endemismo, cambios de temperatura y nivel del mar, vulcanismo, anoxia, impactos meteoríticos, etc. Las causas de un determinado evento de extinción pueden ser varias y suelen estar interrelacionadas, predominando una causa desencadenante en cada caso.
La extinción masiva catastrófica, debido a su gran magnitud, requiere causas extraordinarias, generándose mecanismos en los que predominarían las causas extraterrestres sobre las biológicas. Se darían procesos macroevolutivos en los que la selección natural no tendría tiempo de actuar. Causas extraterrestres tales como los impactos de grandes meteoritos producirían efectos bruscos generando extinciones masivas catastróficas. En la corteza terrestre existen numerosos cráteres de impacto y otras evidencias, que demuestran claramente la caída de grandes meteoritos. Sin embargo, la mayor parte de ellos debieron provocar efectos catastróficos sólo a nivel local, ya que por el momento el único globalmente catastrófico, en el que se puede establecer una relación de causa y efecto es el del límite Cretácico/Terciario. En este caso la extinción masiva catastrófica se superpone a una extinción masiva gradual que se iniciaría aproximadamente dos millones de años antes.

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Causas de la Extinción

Ultimamente se ha generalizado la idea de que las grandes extinciones masivas han sido provocadas por impactos meteoritos. Esta generalización tiene su base en la evidencia de grandes cráteres de impacto en la Luna y en el descubrimiento reciente de otros en la Tierra que suelen estar erosionados, aunque se puede observar que algunos alcanzan grandes dimensiones, y su formación implicaría una gran catástrofe. Del principio de que efectos extraordinarios requieren causas extraordinarias surge la idea de que las extinciones masivas requerirían una gran catástrofe provocada por el impacto de un gran meteorito. Aunque esta hipótesis parece ser cierta para el límite Cretácico/Terciario donde el impacto de un gran meteorito está bastante bien documentado, también una gran crisis de extinción puede llegar a ser provocada por pequeños cambios en la organización de los ecosistemas, y grandes cambios pueden provocar pequeñas extinciones, dependiendo del grado de interdependencia dentro del sistema (Plotnick y McKinney, 1993). En este sentido, se han magnificado las causas abióticas: impactos meteoríticos, vulcanismo, cambios de nivel del mar, etc., olvidando la estructura y dinámica de los sistemas ecológicos, o se han minimizado las bióticas como si sólo fuesen causa de la extinción de fondo.

El registro fósil de la vida en el pasado pone de manifiesto cinco grandes crisis de extinción acaecidas a finales del Ordovícico, Devónico, Pérmico, Triásico y Cretácico, las cuales afectaron a muchos grupos y son consideradas como extinciones masivas de primer orden. Otras extinciones también consideradas masivas pero que afectan a menos grupos de organismos, tales como las de finales del Paleoceno y del Eoceno, por su diferente magnitud revisten gran interés para conocer las causas de extinción, y junto con la de finales del Cretácico están siendo las más detalladamente estudiadas a nivel mundial.

Eras Geológicas

Extinción del límite Cretácico/Terciario

La extinción del límite K/T es la extinción masiva mejor conocida puesto que es la más reciente de las cinco grandes extinciones y su registro fósil es el mejor conservado. Se han publicado numerosos artículos, en especial desde que Alvarez et al. (1980) en Gubbio (Italia) y Smit y Hertogen (1980) en Caravaca (España) encontraron un nivel con una anomalía de iridio en coincidencia con la crisis de extinción más importante en la historia de los foraminíferos planctónicos.
El iridio es un metal extremadamente raro en la corteza terrestre pero relativamente abundante en los meteoritos lo que les sirvió para documentar que esta extinción, que supusieron simultánea con la de otros muchos organismos tales como los dinosaurios, había sido provocada por los efectos catastróficos del impacto de un gran meteorito de unos 10 kilómetros de diámetro. Sin embargo, no fueron los primeros pues De Laubenfels (1956) ya había publicado la hipótesis de que la extinción de los dinosaurios podría haber sido provocada por el impacto destructor de un gran meteorito, pero no pudo aportar ninguna evidencia sólida, constituyendo una hipótesis más entre las varias existentes. En la última década se han aportado evidencias de impacto, tales como cuarzos de choque, espinelas de níquel, nanodiamantes, etc.; así como, abundantes microtectitas en Beloc (Haití) por Sigurdsson et al. (1991) que junto al hallazgo de una estructura geofísica que ha sido interpretada como un gran cráter de impacto en la península de Yucatán (México) por Hildebrand et al (1991), documentan bastante bien la caída de un gran meteorito. Sin embargo, algunos autores cuestionan esta interpretación (Keller et al, 1993; Stinnesbeck et al., 1993), interpretando las formaciones atribuidas a "tsunami" de la región del Caribe como sedimentación turbidítica sin dependencia del impacto y de edad ligeramente anterior al límite K/T, con lo que la polémica continúa.

El vulcanismo es una posible causa de esta y otras extinciones, alternativa que goza de bastantes seguidores desde que se descubriera que las partículas arrojadas a la atmósfera por el volcán Kilauea contenían una proporción apreciable de iridio. Además, algunos autores piensan que el iridio podría concentrarse por la actividad de ciertos microorganismos tales como las cianobacterias. Incluso otras evidencias consideradas de impacto como los cuarzos de choque y las mierotectitas también han sido interpretadas por algunos como producidas en erupciones volcánicas de tipo explosivo. Sin embargo, han sido las extensas formaciones volcánicas del Deccan la evidencia más relevante para esta hipótesis (Officer y Drake, 1985; Courtillot et al., 1986), ya que acontecieron hacia el límite K/T. En este sentido, recientes precisiones (Venkatesan et al., 1993) han puesto de manifiesto que estas erupciones duraron al menos 3 millones de años, comenzando aproximadamente 2 millones de años antes del límite K/T. Además, el iridio de origen volcánico parece muy escaso en comparación con el acumulado en el límite K/T, que se concentra en un intervalo de tiempo mucho menor, y tampoco se puede atribuir a la acción de las cianobacterias puesto que los restos de su actividad no son frecuentes en este límite. Por tanto, las evidencias que se concentran en la base de la arcilla M límite K/T documentan mejor la hipótesis del impacto y las que se encuentran a lo largo del tránsito apoyan hipótesis vulcanistas o de otro tipo.

Entre estos otros tipos de hipótesis se puede destacar el cambio de nivel del mar. Esta hipótesis fue propuesta en 1964 por el francés Leonard Ginsburg que abogó por la existencia de relación causa y efecto entre la regresión originada por una caída del nivel del mar y la extinción de los dinosaurios y otros organismos en el Cretácico terminal. Posteriormente Ginsburg (1984) ha perfeccionado su hipótesis con elementos complementarios tales como el descenso de temperatura. Los cambios del nivel del mar estarían principalmente condicionados por los cambios en la temperatura y la acreción en las dorsales oceánicas. Esta hipótesis es presentada como una alternativa a las catastrofistas considerando la extinción del límite K/T como gradual.

Actualmente la hipótesis meteorítica es la mejor documentada geológicamente y la más generalmente aceptada, pero la polémica continúa ya que aún se debaten dos grandes interrogantes: ¿cuál es la magnitud y el modelo de esta extinción? ¿fue el meteorito el causante de la extinción o fue una coincidencia? La solución se encuentra en el registro fósil, pero algunos grupos de organismos tienen un registro tan deficiente o problemático que transcurrirá mucho tiempo antes de que se pueda establecer su modelo de extinción.

El Fin del Mundo es Inevitable

Extinción del límite Paleoceno/Eoceno

El evento de extinción del límite P/E no es tan conocido como el del límite K/T debido a que los efectos en muchos grupos de organismos no fueron muy grandes, o bien no se conocen suficientemente en el momento actual.
El grupo emblemático de esta crisis es el de los microforaminíferos bentónicos de los medios batiales y abisales, el cual sufrió una extinción que puede calificarse de masiva (Tjalsma y Lohmann, 1983; Thomas, 1990). Estudios detallados de los cortes de Caravaca y Zumaya, muestran que los pequeños foraminíferos bentónicos batiales y abisales se extinguieron bastante bruscamente (Ortiz, 1994). Este evento es el más significativo de los ocurridos en el tránsito entre el Paleoceno y el Eoceno y ha sido propuesto para definir el límite entre estos dos pisos.

Los análisis sobre el isótopo 18O en la concha de los foraminíferos muestra unos valores negativos que indican que la temperatura aumentó alcanzando valores comparables a los del Cretácico superior (Shackleton, 1986) y estos valores constituyen los más altos de todo el Terciario. Asimismo, se ha observado que el isótopo 13C muestra una caída que también coincide con la crisis de extinción y el evento parece ser globalmente sincrónico. La crisis ha sido asociada a un descenso en el contenido de oxigeno (Thomas, 1990) y a un súbito calentamiento de las aguas de los fondos oceánicos (Kennett y Stott, 1991).

Ahora bien, ¿qué otros factores intervinieron en la crisis? ¿cómo afectó este evento a otros grupos? Esta crisis de extinción coincide en Caravaca con cambios en los isótopos de 18O y 13C, con cambios significativos en la concentración de TiO2, MnO, Cr, Cu, Zn y REE, así como con un nivel anóxico, un intervalo de disolución de carbonatos y un aumento en el contenido de cuarzo (Molina et al., 1993). Este evento afectó a otros grupos más de lo que inicialmente se había pensado; así los foraminíferos planctónicos sufren cambios significativos en las proporciones relativas de especies (Canudo y Molina, 1992b1 observándose un desplazamiento momentáneo de las especies tropicales hacia latitudes más altas. Así toda la columna de agua fue afectada por este evento (Canudo et al., 1994), si bien no se observa una extinción relevante, sino sólo la desaparición de algunas especies. En las plataformas los grandes foraminíferos bentónicos no parecen sufrir una extinción en coincidencia con este evento, sino más bien una expansión, la cual coincide con desarrollos arrecifales y la evolución de animales y plantas de climas más cálidos. Asimismo se observa un máximo transgresivo que provoca una mayor presencia de foraminíferos planctónicos en los cortes de Tremp y Campo (Molina et al., 1992). Esto, junto a los cambios observados en Caravaca, permite afirmar que se produjo una de las mayores subidas de nivel del mar de todo el Terciario.

En general, los datos indican que este evento, al contrario del acontecido en el límite K/T, afectó fundamentalmente a los grupos bentónicos de aguas profundas. Por otro lado, en el mecanismo de extinción intervienen otros factores aparte de la temperatura. Los cambios geoquímicos y mineralógicos anteriormente expuestos indican actividad volcánica, seguramente en las dorsales oceánicas, que estarían en el origen de los cambios hidrotermales, y de una rápida subida del nivel del mar. Esto, junto a la estabilización y cese temporal de agua polar fría en los fondos oceánicos, provocaría una caída en el contenido en oxígeno y un aumento de anhídrido carbónico (haciendo subir el nivel de compensación de la calcita y probablemente causando efecto invernadero), mecanismo que produciría el colapso parcial de los ecosistemas bentónicos batiales v abisales.


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Ambiente en el Paleoceno

Extinción de tránsito Eoceno/Oligoceno


La extinción asociada al tránsito E/0 fue puesta de manifiesto a principios de este siglo por el paleontólogo suizo H.G. Stehlin, quien estudiando las faunas de mamíferos de la cuenca de París concluyó que existía un notable relevo que llamó la "grande coupure". Esta extinción es la más importante acaecida durante el Terciario y eliminó una gran parte de las especies típicas del Eoceno, las cuales fueron reemplazadas durante el Oligoceno por otras especies que son el origen de las actuales. Este evento de extinción ha sido considerado como una extinción masiva, aunque de segundo orden, la cual constituye un dato fundamental para el establecimiento de la supuesta periodicidad de la extinción (Raup y Sepkoski, 1984). Esta periodicidad seria de origen extraterrestre y en el caso concreto de la extinción del tránsito E/0 estaría asociada a una serie de evidencias de impacto. Evidencias similares a las del límite K/T, tales como microtectitas y excesos de iridio, se han encontrado en el Eoceno superior, y se ha sugerido una relación de causa y efecto con la extinción (Ganapathy, 1982; Alvarez et al., 1982). Algunos pensaban que existían extinciones escalonadas coincidentes con cada impacto, para las que se llegó a sugerir una posible causa consistente en una lluvia de cometas (Hut et al., 1987).

Ahora bien, ¿existe realmente un modelo de extinción masiva escalonada? ¿coinciden las evidencias de impacto con la extinción? El grupo de los foraminíferos planctónicos ha sido clave para establecer el modelo de extinción y las causas de la misma. Las extinciones de las especies más típicas del Eoceno ocurren de forma selectiva desapareciendo las formas carenadas y espinosas características de aguas cálidas, haciéndolo de forma gradual y siendo raro que coincida la extinción de más de dos especies en el mismo horizonte (Molina, 1986; Molina et al., 1986), patrón que se cumple también para el nanoplancton (Molina et al., 1988). La cronología de los niveles de impacto y las causas de la extinción han sido analizadas por Keller et al. (1987). Y más recientemente, estudiando una veintena de cortes distribuidos por todo el mundo, se ha podido concluir (Molina et al. (1993) que no eximen extinción significativas o cambios de abundancia en relación a los niveles de impacto, así como que los extinciones graduales y selectivas están ligadas a un enfriamiento climático global, el cual comenzó varios millones de años antes de los eventos de impacto. La primera crisis se sitúa en el límite Eoceno medio/superior donde se extinguen las formas muricadas del tipo de las acarininas, durante el Eoceno terminal se extinguen las turborotalias y hantkeninas, que también son formas especializadas de aguas cálidas, culminando en un evento que marca el límite E/O. Finalmente, a comienzos del Oligoceno se producen algunas otras extinciones de formas ya no tan características de aguas cálidas sobreviviendo formas oportunistas y de aguas más frías.

Los efectos bióticos de esta crisis en los diversos grupos de organismos han sido recientemente recopilados por Prothero y Berggren eds. (1992) en un esfuerzo por dilucidar las causas medioambientales. La mayoría de los grupos fueron severamente afectados. El nanoplancton calcáreo fue muy afectado teniendo un patrón de extinción similar al de los foraminíferos planctónicos, debido probablemente a su parecido modo de vida. Los microforaminíferos bentónicos sufrieron una extinción gradual, siendo los macroforaminíferos típicos de plataforma (nummulítidos y discocyclínidos) los más afectados. Los radiolarios parece que fueron poco afectados pero se han puesto de manifiesto varios eventos de extinción que se trataron de asociar a las evidencias de impacto. Los ostrácodos muestran una expansión con aparición de formas psicrosféricas adaptadas a la capa de agua fría profunda que se desarrolla en esta época. Los bivalvos y gasterópodos sufrieron numerosas extinciones de especies propias de aguas cálidas durante el Eoceno tardío. Los equínidos tuvieron también varios periodos de extinción, siendo la más importante la del límite E/O que afectó al 50% de las especies. Los vertebrados son el grupo emblemático de esta extinción, siendo la "grande coupure" el evento de extinción más relevante ya que afectaría a un 60% de la fauna en el límite E/O.

Por lo general se acepta actualmente que la extinción fue masiva pero bastante gradual, comenzando hace unos 40 millones de años y espaciándose a lo largo de los 10 millones de años siguientes, con varios momentos de aceleración, sobre todo en el límite Eoceno medio/superior y E/O. El notable descenso de la temperatura a nivel global tuvo como consecuencia el desarrollo de glaciación en la Antártida, y la separación de la Antártida de Australia provocó un nuevo sistema de circulación oceánica, con el establecimiento en los fondos oceánicos de la capa de agua fría denominada psicrosfera. Este continuo, y ocasionalmente acentuado, descenso de la temperatura, provocó caídas del nivel del mar y otros fenómenos, siendo la causa principal del mecanismo desencadenante de esta extinción. La zona ecuatorial actuaría como una trampa para las especies adaptadas a altas temperaturas, ya que no podrán desplazarse latitudinalmente para mantener el factor limitante de la temperatura. Los impactos meteoríticos están muy bien documentados y datados, pero no tuvieron la suficiente magnitud para producir extinción masiva, y las probables catástrofes producirían desapariciones a nivel local en regiones que serían rápidamente recolonizadas.

fin del mundo

Representación de un bosque en el Eoceno
extinciones


Estas, son solo las extinciones de la era Cenozoica. Existieron más desde aquí al cámbrico, pero me parece que se va a hacer demasiado denso.
El siguiente video es un documental del History Channel que ilustra la historia de la Tierra, es un poco largo pero se los recomiendo (perdon a los que no tienen buena conexión).


link: http://www.youtube.com/watch?v=YekKKoRskJY

Eras Geológicas



Gracias por Leer!!!

7 comentarios - El Fin del Mundo es Inevitable

@copy_die +1
Yo tambien se, que va a haber un ultimo dia en la Tierra man. Que loco no? Si te pones a pensarlo detenidamente, es increible.
@elkemero21 +2
todos nostros vamos a tener un ultimo dia en la tierra, eso es lo mas loco, o por lo menos lo que mas loco me vuelve a mi. al menos eso lo enfrentaremos solos como individuos que somos.

por otra parte es altamente posible que no seamos la ultima raza en desaparecer pero que si que estoy seguro que somos despues de las cucacharachas y hormigas la proxima plaga porque nos vamos a adaptar a los cambios como locos porque estamos maravillosamente diseñados para comprenderlo todo en este planeta y en todo el universo, algo que no es posible en ninguna otra raza en la tierra.

lo mas seguro que nuestro destino final llege cuando ya hace tiempo que bajo nuestros pies justamente no este nuestra casa, la tierra.

yo se que ahora no va haber ningun tipo de fin del mundo pero se bienen fuertes momentos de cambio y en cada cambio hay conmocion por las transformaciones que surgen y en ese proceso inrremediablemente algunos quedan en el camino y otros surgen y otros se mantienen eso si va a pasar siempre epoca tras epoca como paso siempre en nuestra grande, azul y querida nave espacial que surca los confines del universo donde estamos habitando como dice el de dossier.
@copy_die
es la primera vez ue comento...