Mosasaurus es un género extinto de saurópsidos mosasáuridos que vivieron en el Cretácico superior (hace aproximadamente entre 90 y 65 millones de años), en lo que hoy es África, Europa, Norteamérica y Nueva Zelanda.
Descripción
Se cree que evolucionaron a partir del opetisaurio. Están estrechamente relacionados con otros reptiles marinos como las especies del género Clidastes, el hainosaurio y los platecarpos. Su nombre quiere decir «reptil del Mosa»; esto se debe a que lo primero que encontraron fue una enorme mandíbula en un valle del río Mosa (Holanda). Fue Georges Cuvier quien aventuró que la mandíbula probablemente perteneció a una criatura marina extinguida. Posteriormente se han encontrado más restos en otras regiones de Europa, a lo que se sumaron hallazgos en África, Norteamérica y Nueva Zelanda.
Estos reptiles estaban estrechamente emparentados con los varanos actuales y con las serpientes, y su forma corporal recuerda mucho a la de estos animales, aunque sus dimensiones eran descomunales, pudiendo crecer hasta 17 metros algunos parientes (Hainosaurus), y algunos ejemplares hasta 20 metros, lo que los convierte en los segundos depredadores más grandes del mundo, superados por el liopleurodon, aunque la mayoría eran más pequeños, de entre ocho y diez metros de longitud. Todos los mosasaurios tenían cola larga y aplanada lateralmente. Al contrario que los plesiosaurios, los mosasaurios usaban la cola como principal instrumento natatorio, y sus cortas aletas redondeadas servían casi exclusivamente como estabilizadores.
El hocico de los mosasaurios era por lo general largo y lleno de dientes, incluso en el paladar; parece que tragaban a sus presas enteras, como las serpientes, ya que sus dientes no estaban hechos para masticar. Esto lo podían conseguir gracias a que en la mitad de la mandíbula inferior había una articulación que permitía abrir de manera increíble la boca, además de poder moverla hacia los lados.
Poseían un centenar de vértebras (aproximadamente cuatro veces más que los humanos), que al estar unidas entre sí por juntas articuladas, permitían a los mosasaurios desplazarse igual que las anguilas.
Los mosasaurios eran todos depredadores, pero hay evidencia de que explotaban nichos ecológicos distintos. Algunos fieles Globidens, que medía unos seis metros y tenía dientes casi esféricos adaptados a triturar las conchas de los moluscos como almejas y mejillones.
Los mosasaurios eran vivíparos, como demuestran descubrimientos recientes, y es probable que hayan vivido en el mar toda la vida. Si hubieran quedado varados en la playa les hubiera sido muy difícil moverse debido a su cola aplanada, al igual que ocurre hoy con las serpientes marinas.
Los más representativos
-Clidastes: Fue uno de los primeros Mosasaurios y el más pequeño de la familia. Una longitud de 3 metros y medio, un cuerpo esbelto y una cabeza estrecha lo hacía aerodinámico. Era un nadador rápido, con una cola delgada que terminaba en una ancha aleta. Las aletas de estos animales no eran demasiado palmeadas, lo que hace suponer que no eran muy diestros maniobrando en el agua.
-Platecarpus: Fue otro de los primeros Mosasaruios, tenía el tamaño de una orca, 4 metros. Con sus aletas membranosas y su cola aplanada, se desplazaba por el agua serpenteando. Comía peces y calamares que atrapaba con sus dientes cortantes.
-Plotosaurus: Significa reptil nadador. Vivía en los mares que antaño cubrieron el actual estado Norteamericano de California. Se impulsaba dando enérgicos bandazos a derecha a izquierda con su ancha cola. Unas sólidas aletas le servían de timón. Los pulmones tenían gran capacidad y le permitían perseguir a cualquier presa que se cruzara en su camino.
-Tylosaurus: De haberlo visto vivo, mientras nadaba a ras del agua, no hubiéramos dudado de que era la encarnación de la legendaria serpiente de mar. En realidad, era un lagartazo adaptado a la vida acuática: las narices en la punta del hocico, los miembros transformados en aletas, con los los que nadaba a gran velocidad, potente cola, para empujar y dirigir y una larga y alta cresta en el dorso. Debía de salir fuera del agua para respirar aire. Tenía el tamaño de una ballena de mediana talla, del doble de la actual orca, y era el más agresivo, batallador y feroz depredador marino de su tiempo. Atacaba y devoraba peces de todas clases, incluso los más feroces, y cualquier clase de criatura acuática que se le pusiese a tiro: engullía incluso a los ammonites, tras haber despedazado con los dientes su concha en espiral. En fin, el tilosaurio, perteneciente al grupo, que pululaban por el Cretácico superior, era realmente el terror de los mares, un depredador irreducible. Los tilosaurios eran tan voraces que atacaban a individuos de su misma especie. Combatían entre sí para disputarse las presas cazadas. Las hembras de estos reptiles eran vivíparas y probablemente depositaban a los hijos en las aguas dulces subiendo por el curso de los ríos. El mayor de los descendientes de los mosasaurios, es el varano de Comodo que alcanza hasta 3 metros y medio de longitud, dimensiones modestas comparadas con los enormes lagartos del pasado. Medía 8 metros de largo, quizá algo más.
-Hainosaurus: Es muy probable de que fuera un depredador asesino. Su tamaño superaba al del Tyrannosaurus rex, el dinosaurio carnívoro más grande, que llegó a alcanzar los 14 metros de longitud. Debió de comer mucho para obtener toda la energía que necesitaba. Como los tiburones actuales, este animal mudaba los dientes periódicamente. Además tenía una dentadura adicional en el paladar, que actuaba a modo de trampa para los peces desprevenidos.
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