LA BIBLIA Y LA CIENCIA

La Biblia y la ciencia

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Históricamente se sabe que la ciencia nunca tuvo un desarrollo significativo sin que existiese antes la influencia del cristianismo. Por lo tanto nunca hubo ni una mínima contradicción entre la Biblia y la ciencia. Mas bien, son las interpretaciones científicas las que entran en conflicto con las Santas Escrituras o, incluso, la interpretación del cristiano con los hechos bíblicos.

El problema surge cuando el científico insiste en que su interpretación o teoría es la única valida. Por ejemplo, cuando quiere hacernos creer que en la antigüedad se hablaba de milagros porque la gente no entendía de las leyes naturales como se entienden ahora. Sin embargo, tanto el creyente como el incrédulo responden a su propia fe.

La ciencia tiene sus limites: puede decirnos como obtener conocimiento en base a experimentos, pero no sabe decirnos que hacer con ese conocimiento. La ciencia puede decirnos como es el funcionamiento de nuestro cuerpo, pero no nos dice por que lo tenemos. La ciencia no tiene respuestas a preguntas morales, no es su papel.

La Biblia, en cambio, tiene las respuestas (y siempre las ha tenido) que la ciencia no encuentra hasta el día de hoy. Si los grandes científicos de la historia hubiesen abierto la Biblia una sola vez en su vida, no se habían roto la cabeza queriendo descubrir cosas que la Biblia ya las había mencionado mucho antes.

La Biblia registra en Isaías 40:21-22, la naturaleza esférica de la tierra años antes del viaje de Cristóbal Colon: ¿No sabéis? ¿No habéis oído? ¿Nunca os lo han dicho desde el principio? ¿No habéis sido enseñados desde que la tierra se fundó? Él está sentado sobre el circulo de la tierra, cuyos moradores son como langostas; él extiende los cielos como una cortina, los despliega como una tienda para morar.

En el libro de Job, capitulo 26 versículo 7 se había que la tierra esta suspendida en el vacío, mientras en aquel tiempo se creía que esta se acentuaba sobre tres elefantes y una tortuga: Él extiende el norte sobre vacío, cuelga la tierra sobre nada.

En este mismo libro se afirma que la corteza terrestre descansa sobre un fuego interior: De la tierra nace el pan y debajo de ella esta como convertida en fuego. (Job 28:5).

Esta corteza de la tierra estuvo cubierta de aguas y salió de ellas (Génesis 1:9): Dijo también Dios: Júntense las aguas que están debajo de los cielos en un lugar, y descúbrase lo seco. Y fue así.

En la Biblia se menciona que la luna es solamente un reflector distinto al sol: He aquí ni aun la misma luna será resplandeciente, ni las estrellas son limpias delante de sus ojos... Si he mirado al sol cuando resplandecía, o a la luna cuando iba hermosa (Job. 25:5; 31:26).

Las más grandes montañas brotaron del interior de la tierra empujadas por el poder del fuego: Con el abismo, como con vestido, la cubriste; sobre los montes estaban las aguas a tu reprensión huyeron; al sonido de tu trueno se apresuraron; subieron los montes, descendieron los valles, al lugar que tú fundaste. Les pusiste termino, el cual no traspasaran, ni volverán a cubrir la tierra. (Salmo 104:6-9).

Hace aproximadamente unos 300 años, la ciencia descubrió que la vida física residía en la sangre humana. La Biblia registro este mismo hecho hace mas de 3500 años: Porque la vida de la carne en la sangre esta, y yo os la he dado para hacer expiación sobre el altar por vuestras almas; y la misma sangre hará expiación de la persona (Levítico 17:11).

La tierra está rodeada por una capa atmosférica: E hizo Dios la expansión, y separo las aguas que estaban debajo de la expansión, de las aguas que estaban sobre la expansión. Y fue así. (Génesis 1:7).

La Biblia menciona principios de Geología, Aeronáutica y Meteorología en el Salmo 135:5, 7 y en Job 38:4: Por que yo sé que Jehová es grande, y el Señor nuestro, mayor que todos los dioses. Hace subir las nubes de los extremos de la tierra; hace los relámpagos para la lluvia; saca de sus depósitos los vientos... ¿Dónde estabas tú cuando yo fundaba la tierra? Házmelo saber si tienes inteligencia.

El aire es un elemento impalpable y tiene peso. Esta sujeto a la ley de la gravedad: Al dar peso al viento, y poner las aguas por medida (Job 28:25).

Se menciona acerca de la energía atómica: Pero el día del Señor vendrá como ladrón en la noche; en el cual los cielos pasaran con grande estruendo, y los elementos ardiendo serán desechos, y la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas. Puesto que todas estas cosas han de ser desechas, ¡cómo no debéis vosotros andar en santa y piadosa manera de vivir, esperando y apresurándoos para la venida del día de Dios, en el cual los cielos, encendiéndose, serán desechos y los elementos, siendo quemados se fundirán!... Y daré prodigios en el cielo y en la tierra, sangre y fuego y columnas de humo (2 Pedro 3:10-12; Joel 2:30). Aquí es necesaria una aclaración: la palabra "desechas" de 2 Pedro significa desatar y la palabra "columnas" de Joel, significa palmeras.

La materia esta compuesta no solamente de elemento sólido, líquido o gaseoso, siempre visibles, sino también por átomos invisibles: Por la fe entendemos haber constituido el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía (Hebreos 11:3).

En realidad la lista es interminable de todas las profecías bíblicas mencionadas antes que la ciencia lo descubriera. Todas son afirmaciones sorprendentes y lo mas importante, la Biblia es el único libro que había con autoridad sobre el terna, sin vacilar en ninguna afirmación. No existen suposiciones o simples teorías por comprobar. Todo esta dicho por el mismo Dueño y Creador de todo lo visible e invisible.

Hoy, en nuestros días, la ciencia sigue dando la razón a la Biblia, desde el mismo origen de todo lo existente hasta los adelantos que hoy conocemos. Con el transcurrir de los años seguiremos siendo testigos de como la ciencia esta en perfecta armonía con la Biblia y no como pretenden ciertos científicos en querer usar a la ciencia como instrumento para "desacreditar" la veracidad de las Santas Escrituras.