La Conducta Homosexual

Este Post esta destinado a todos los argentinos que quieren y necesitan formarse, porque he leido mucho en sus comentarios sobre el tema y noto que muchos de los que estan a favor o en contra hablan con las llamadas "frases hechas" o "discursos armados", el post no lo armo generando bardo ni para que se empiezen a bardear simplemente para darles un manto de luz y mostrarles como SE ABRE la cabeza, no aceptando toda la basura que nos dan los medios...ABRIR Y ACEPTAR todo se da haciendo una lectura apropiada de las dos posturas y noto que muchos argentinos no lo hacemos! aqui les va informacion POSTA! informacion que se publico en trabajos cientificos! informacion con AUTORES REALES y no algo q me dijo alguien! la realidad es otra en este pais, la realidad es la IGNORANCIA, hay que informarse frente a un tema o problema. Podran decir "homofobico" -eran 700 mil en el congreso entonces-, "discriminador", etc...pero va sin el caracter de discriminar...SOLO INTENTO INFORMARLES...les dejo mis saludos...


LA CONDUCTA HOMOSEXUAL

UNA APROXIMACION CRISTIANA A LA CUESTION

El énfasis que he querido subrayar con estos títulos es que la homosexualidad es una forma de conducta. Conducta, según define el diccionario de la Real Academia es la manera con que los hombres se comportan en su vida y acciones.

Es importante este punto porque la postura ideológica coordinada por los colectivos de gays y lesbianas de los que hablaremos cuando tratemos de la conducta homosexual y la sociedad, y en las iglesias evangélicas, afirman que: "La homosexualidad no es un pecado, tampoco una enfermedad”. Hay personas que dicen ser cristianas que afirman cosas como: Creemos que Dios nos creó homosexual, lesbiana, hombre gay, bisexual, o heterosexual. Es decir, no hay ninguna contradicción en ser gay o lesbiana y cristiano(a).

Para empezar nuestro estudio poniendo las Escrituras delante, y aunque en un principio no vamos a tratar la cuestión de la homosexualidad en la Biblia, porque ello requiere un tratamiento monográfico, pero por la conveniencia de preparar una conciencia bíblica sobre el fondo de la cuestión, aconsejo leer el texto de Rom. 1:18-27


Capítulo I


LA CONDUCTA HOMOSEXUAL


¿Qué es la homosexualidad?
La definición más sencilla de la homosexualidad es que se trata de una conducta que manifiesta una atracción sexual y emocional hacia personas del mismo sexo. Existen diferentes términos y diferentes categorías de personas relacionadas en ciertos aspectos con la cuestión de la homosexualidad:

a) Homosexuales: Gay (Alegre), masculino – Lesbiana, femenino – Personas que sienten atracción sexual hacia individuos de su propio sexo.

b) Hermafrodita – Casos rarísimos. Es una malformación de origen genético en que la condición de un ser humano que manifiesta los órganos anatómicos y factores secundarios de ambos sexos. Pero generalmente hay una clara prevalencia de uno de los sexos y alguna presencia del otro sexo en un resto de órgano claramente atrofiado. Esta situación puede crear una aparente ambigüedad y duda, que puede superarse con breve investigación clínica anatómica y hormonal. No se ha confirmado la existencia de hermafroditas que posean una capacidad sexual ambivalente real.

c) Travesti (Queen) Vestirse con la ropa del otro género para imitar temporal ó definitivamente su personalidad.

d) Transexual (Persona que ha cambiado de sexo mediante cirugía). Se trata de un cambio de sexo quirúrgico, pero que no se alcanza realmente sino solo su apariencia externa, en la mayoría de las ocasiones con el objetivo de facilitar prácticas homosexuales en las que la persona está ya inmersa. En otros casos para intentar en lo posible dar una apariencia física a una conducta psicológica desviada.

e) Bisexual.- Es aquella persona que tiene una atracción sexual y emocional persistente con personas de ambos sexos. En los adolescentes, experimentar este tipo de atracciones no es raro, sino una etapa normal de confusión en el desarrollo de la sexualidad.

f) Homófobo.- Es un término que significa aversión ó odio a la persona homosexual.

g) Heterosexual ó Normal.- Persona de conducta natural que siente atracción sexual y emocional hacia individuos del sexo opuesto.

h) Eunuco (Etíope. Saris en hebreo, gr. Eunouchos), Es una palabra bíblica que tiene varios significados. Uno de ellos es “célibe”. Eunucos que nacen y que se hacen, Mt. 19:10-12, comparar con 1Cor. 7:26 y 27, sinónimo de persona que tiene la voluntad de no casarse. En otros casos eran los guardadores de los harenes, varones castrados. La palabra se extendió a todos los funcionarios del gobierno, aunque fuesen casados como Putifar, aquel que compró a José, (Gen. 39:1). En 1Sam. 8:15, funcionarios del Estado).

i) Sodomita.- Palabra común que ha llegado a casi todos los idiomas donde la Biblia ha tenido influencia. Deriva de Sodoma destruida como consecuencia de su pecado, uno de los cuales era la homosexualidad. En las versiones castellanas de la Biblia se traduce por ella la palabra hebrea “qadhêš”, sin embargo cuando se trata del término femenino análogo “qedhešâh” se traduce por “prostituta. Trataremos extensamente este asunto en nuestro estudio.

Es natural la homosexualidad?
La segunda cuestión más importante es afrontar la pregunta general. ¿Los homosexuales fueron creados así y se comportan conforme a su género, ó son personas que mantienen una conducta contraria a la naturaleza humana? ¿Qué dice la ciencia al respecto?

Veamos que dicen primero los activistas homosexuales que se definen como cristianos: Creemos que la sexualidad humana, sea heterosexual u homosexual, es un don de Dios y algo que se debe celebrar dignamente.

¿Qué dice la ciencia?
Desde el principio la psiquiatría incluyó la inclinación homosexual entre las enfermedades que podían y debían ser tratadas. Richard von Kraft-Ebing, uno de los padres de la moderna psiquiatría, la consideró incluso como una enfermedad degenerativa en su Psychopatia Sexualis. Freud incluyó la homosexualidad entre las “perversiones” o “aberraciones sexuales”, a semejanza que el fetichismo del cabello y el pie o las prácticas sádicas o masoquistas. Según este científico conocido como el padre de psicoanálisis, la homosexualidad es una manifestación de falta de desarrollo sexual y psicológico que se traducía en fijar a la persona en un comportamiento previo a la madurez heterosexual.

En un sentido similar, e incluso con matices de mayor dureza, se pronunciaron también los otros grandes del psicoanálisis, como Adler y Jung. Los psicoanalistas posteriores no sólo no modificaron estos juicios sino que incluso los acentuaron a la vez que practicaban tratamientos considerados curativos contra la inclinación homosexual.

En los años cuarenta, Sandor Rado sostuvo que la homosexualidad era un trastorno fóbico hacia las personas del sexo contrario, que debía ser tratada como otras fobias. Bieber y otros psiquiatras, ya en los años sesenta, partiendo del análisis derivado de trabajar con un considerable número de pacientes homosexuales, afirmaron que la homosexualidad era un trastorno psicológico derivado de relaciones familiares patológicas durante el período edípico. Por esta razón el DSM (Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders) incluía la homosexualidad en el listado de desórdenes mentales. (Ya trataremos en otro apartado como fue quitado de ese manual).

El esfuerzo del colectivo gay en su afán por demostrar que ellos son un tercer sexo, es antiguo y ya lo sostenía en 1899 un investigador alemán, afirmando que era una característica congénita, y que “nacían de esta forma”. Intentan asentar la idea de que no se trata de personas heterosexuales con problemas de comportamiento, sino que el homosexual se comporta así porque esa es su forma natural de hacerlo, y que intentar cambiar esa orientación sexual significa ir contra su naturaleza, y ponen como ejemplo a las personas zurdas. Así su presión sobre la comunidad científica ha sido incesante, aunque ha decrecido algo en los últimos tiempos, en la medida en que su esperanza de obtener científicamente la prueba definitiva para sus posturas se ha visto defraudada una y otra vez, y que sus objetivos se pueden alcanzar social y políticamente sin necesidad de tal prueba.

Pero el mundo científico ha estudiado en los últimos años intensamente esta cuestión. Se han hecho análisis, mediciones, estudios estadísticos, etc. Se ha estudiado de un área del cerebro conocida como INAH-3, el comportamiento de gemelos idénticos, no-idénticos, otros hermanos biológicos, incluso adoptados. En el campo de la genética se ha buscado el gen “gay” con el mismo ansia que el “eslabón perdido” de la evolución. La falta de resultado a favor de sus pretensiones ha hecho que en la actualidad hasta organizaciones pro gay, y algunos activistas destacados reconozcan que la homosexualidad no ha encontrado en la biología ningún apoyo para el origen natural.

Con todo ese trabajo realizado hasta ahora se puede afirmar que las pruebas hasta el día de hoy han determinado que no existe ningún gen que determine un comportamiento homosexual. El Dr. Socarides, que es el científico que más ha estudiado el comportamiento gay en el campo de la psiquiatría, y que los gays consideran su bestia negra, ha afirmado que se trata de una cuestión patológica (es decir de una enfermedad psíquica), un desorden, que se origina en la etapa pre-adolescente de algunas personas. Y por lo tanto dentro de las enfermedades que pueden y deben ser tratadas.

Pero el hecho de que ser homosexual no sea un accidente natural y genético, no quiere decir que el homosexual siempre lo sea por vicio, degeneración ó decisión voluntaria. Es un error considerar que se trata de forma general de personas que en un momento determinado deciden ser homosexuales, aunque también los haya de esta clase. Hay un abanico de factores primordiales que influyen en algunas personas para que tengan esa inclinación. Los estudios señalan a toda una serie de conflictos y circunstancias que suelen tener lugar durante la infancia y que inclinan a las personas hacia la homosexualidad en un intento muchas veces inconsciente de encontrar alivio ó escape a sus heridas emocionales, y que se suelen manifestar en la alta adolescencia y en la etapa juvenil. Ahora bien, si alguien en un momento de su vida, siente que tiene una inclinación sexual homosexual, también puede tomar decisiones personales para variar ó cambiar esa tendencia y comportamiento, (lo cual, como veremos, ni es tan fácil, rápido y radical como tomar la decisión y alcanzarlo), ó puede aceptarlo y asumir su vida con la disposición de que ese es el tipo de vida que realmente desea vivir.

¿Qué factores pueden influir en una persona para tener una inclinación homosexual?
Realmente se pueden combinar un amplio abanico de circunstancias y la respuesta que la personalidad individual e irrepetible de cada persona responda a cada una y al conjunto de ellas. Cada persona, aun viviendo las mismas experiencias, recibiendo los mismos mensajes, la misma situación familiar, es irrepetible en el desarrollo de su comportamiento, porque el desarrollo de la personalidad tiene en cuenta todos esos elementos externos junto a un buen número de reacciones internas (pensamientos, análisis, posturas y decisiones) que son irrepetibles en su conjunto. En la Biblia encontramos que hermanos gemelos como Caín y Abel, ó Esaú y Jacob, educados en una sociedad primaria con menor influencia externa, en el seno del mismo hogar y bajo las mismas circunstancias, desarrollaron personalidades, comportamientos y actitudes completamente opuestas. Esto es lo que hace único e irrepetible al ser humano más allá incluso de los rasgos del ADN. Por eso el ser humano es algo más que cuerpo. Tiene una parte espiritual de la persona, donde se alojan los sentimientos y las emociones, y donde se forjan la personalidad, que en la Biblia se llama con el nombre de corazón. Es el corazón de la personalidad de cada individuo.

Estas condiciones, como hemos dicho, generalmente se inician en la infancia, pero casi nunca se manifiestan antes de la adolescencia media. El doctor Richard P. Fitzgibbons, MD en psicología y psiquiatría, experto en el tratamiento específico de la homosexualidad durante muchos años y miembro de la NARTH, (Asociación Nacional –de EEUU- para la Investigación y Terapia de la Homosexualidad), en su trabajo “Los orígenes y curación de atracciones y comportamientos homosexuales” describe las siguientes causas:

1.-Soledad y tristeza. - En el pasado, cuando los matrimonios tenían una mayor estabilidad, la causa más frecuente de la tristeza que conducía a la homosexualidad era el rechazo, durante la infancia y la adolescencia, por parte de sus compañeros, con motivo de sus limitadas aptitudes atléticas. En las chicas, un físico poco atractivo. Pero actualmente, el fracaso matrimonial y familiar, ocupa un lugar importante, cuando los niños y adolescentes viven separados de sus padres y viven a la vez los problemas de ellos. Cuanto más temprano es el abandono paterno, mayor es la posibilidad de desarrollar inclinaciones homosexuales.

Cuando no se satisface la necesidad de cariño, aprobación, afecto físico y ánimo de un padre, se desarrolla un vacío interior comúnmente llamado "hambre de padre". En un intento por superar este dolor, algunos adolescentes y jóvenes adultos buscan el confort de ser abrazados por otro hombre. Dentro de estos, son mas vulnerables aquellos que muestran unas actitudes atléticas limitadas y que fueron rechazados por sus compañeros. También, en algunos chicos especialmente sensibles, un continuo maltrato por parte de sus hermanos mayores produce una soledad interior que puede llevarlos a sentir inclinaciones homosexuales.

La falta de cariño, afecto y ánimo de una madre también puede producir un vacío y una terrible tristeza. Algunas chicas intentan llenar ese vacío del amor materno por medio del comportamiento homosexual. Esta "soledad sin madre" no se observa tan a menudo como la "soledad sin padre", porque las madres generalmente tienen una relación mucho más próxima a sus hijos que los padres.

El fracaso de cualquier relación adulta, a la hora de llenar el vacío de la soledad infantil y adolescente, es la mayor causa de la extraordinaria promiscuidad en el estilo de vida homosexual, y por eso algunos estudios arrojan un promedio de 60 compañeros/as sexuales al año. Inconscientemente, estas personas no buscan un compromiso estable. Tal proceder compulsivo, patológico y peligroso para la salud apoya la idea de que la homosexualidad es un serio desorden emocional, mental y de conducta.

2. Inadaptación y falta de autoestima.- La homosexualidad también puede ser el resultado de fuertes sentimientos de inseguridad. La desconfianza en sí mismo que suscita el rechazo de padres, compañeros, hermanos u otras personas importantes en las cuales se ha depositado la confianza. En un intento inconsciente de deshacer una historia de rechazos, la persona busca reafirmarse y ser aceptado por miembros del mismo sexo.

La autoestima se basa principalmente en la aceptación de un modelo de conducta en la primera infancia, el niño del modelo de su padre y la niña el de su madre. Aunque el amor de una madre aunque es esencial para los niños varones, no es tan importante como el amor y la afirmación del padre para la formación de una sana identidad masculina. Muchos de los que sufren inclinaciones homosexuales crecieron de niños pensando que nunca podrían ser del agrado de sus padres. Los hermanos mayores también juegan un papel importante en la formación de una positiva identidad masculina en la infancia.

Los rechazos y humillaciones en estas relaciones pueden producir un serio debilitamiento de la autoestima masculina.

Sin embargo, las desilusiones más comunes de la vida infantil que producen inclinaciones homosexuales son el resultado de los rechazos por parte de amigos a causa de una deficiente coordinación psicomotriz y atlética. Los niños que no son buenos atletas son a menudo víctimas del rechazo y del ridículo por los otros niños. Frecuentemente reciben apelativos femeninos y les llegan a decir que corren o juegan como una niña. A medida que estos rechazos continúan año tras año, estos chicos se sienten cada vez más inadecuados, confusos, solos y débiles. El maltrato por parte de compañeros produce en ellos una imagen muy deficiente de su cuerpo y de su masculinidad. Y sienten una inclinación interna hacia otros adolescentes fuertes y atléticos. Entre los 50 y 60, se realizó un estudio en Nueva York con 500 varones que se consideraban homosexuales. El estudio desveló que más de un 90% de ellos tenía problemas de coordinación atlética y que de pequeños fueron objeto de humillación por parte de sus compañeros. Muchos contaron que no sólo se sentían fracasados como varones porque no eran buenos en el deporte o porque no les gustaba, sino que también sentían que habían desilusionado a sus padres, quienes - bajo su opinión - esperaban de ellos que fueran buenos atletas.

Estos conflictos básicos de una baja autoestima se manifiestan de diferentes maneras en los varones que tienen inclinaciones homosexuales. Entre estos: la atracción obsesiva hacia hombres atléticos y musculosos; ó la necesidad de actuar agresivamente; la necesidad compulsiva de aumentar la musculatura corporal; ó un profundo sentimiento de no ser queridos.

3. Desconfianza y miedo.- Otro factor importante en el desarrollo de la homosexualidad es el miedo a ser vulnerable en las relaciones heterosexuales. Esta incapacidad de sentirse seguro amando a alguien del sexo opuesto es normalmente inconsciente y en la mayoría de ocasiones tiene su origen en experiencias traumáticas vividas en el hogar. En el caso de los varones, puede ser la consecuencia de haber tenido una madre demasiado controladora, enojadiza y crítica, poco afectiva y fría, narcisista e insensible, muy desconfiada, adicta o enferma. En el caso de las chicas, el miedo de confiar en cualquier varón en una relación amorosa puede surgir de haber tenido un padre muy enfadadizo, rechazador y distante, insensible hacia su madre, abusivo, duro, egoísta, adicto o falto de afecto. Actualmente, el abandono recibido de un padre a causa del divorcio es una de las mayores fuentes de desconfianza que muchas chicas experimentan hacia los chicos. Estas chicas desarrollan una fobia inconsciente de ser heridas como vieron que lo fueron sus madres. Como resultado, durante un tiempo se sienten seguras sólo con el amor consolador de otra mujer, a las que ven más fieles que los varones.

También la desconfianza y el miedo a un compromiso total, como lo es el matrimonio, son extremadamente comunes en los que sufren inclinaciones homosexuales. Una simple relación promiscua sin fidelidad a nadie es hoy en día una de las manifestaciones más significativas del miedo al compromiso.

4. Narcisismo. - El narcisismo o egoísmo extremo es otro de los causantes importantes de la homosexualidad. El narcisismo tiene varios aspectos atractivos para el que lo padece, como el no tener que comprometerse con otra persona en el matrimonio o no tener que asumir las responsabilidades de padre. El narcisista quiere permanecer infantilmente con obligaciones mínimas en sus relaciones interpersonales y con pocas limitaciones en la búsqueda del placer. El hedonismo caracteriza a muchos de los que practican la homosexualidad.

5. Traumas sexuales durante la infancia.- Un buen número de varones que fueron violados o maltratados sexualmente en su infancia desarrollan una confusión con respecto a su identidad masculina. Al igual que otras víctimas de violación, piensan que de alguna manera ellos provocaron el abuso. Durante la adolescencia, su relación con las muchachas está limitada por la vergüenza de lo que han vivido y porque creen de que ninguna chica podría quererles si conociesen sus experiencias sexuales anteriores.

6. Rebeldía y rechazo propio.- El tipo de enfado que más induce la homosexualidad es el enfado consigo mismo. Como resultado de un continuo rechazo por parte de sus compañeros, muchos niños adquieren un intenso disgusto hacia sus propios cuerpos, pensando que éstos son débiles, poco atractivos y poco masculinos. Se sienten tan incómodos con su físico que pasan muchísimo tiempo fantaseando sobre cómo escapar de su cuerpo y entrar en el cuerpo de otro. Esta ilusión enfermiza puede empezar cuando son jóvenes e inducir hacia una fuerte atracción física por otros del mismo sexo.

En muchos homosexuales, la conducta autodestructiva, peligrosa, adictiva y sadomasoquista nace de un intenso disgusto hacia uno mismo. El enfado consigo mismo es también una de las causas por las que el varón decide vestirse como una mujer. Finalmente, el colmo de la aversión hacia uno mismo y hacia el propio cuerpo se puede observar en aquellos que se someten a cirugía para cambiar de sexo, aunque algunos lo hacen para conseguir un cuerpo operativo que le permita practicar la homosexualidad.

En un grupo reducido de personas, la homosexualidad se origina en una "necesidad" de rebelarse fuertemente contra sus padres, su familia, sus compañeros, la cultura cristiana o Dios. La conducta homosexual que es inducida por la rebeldía se observa en aquellos cuyos padres del sexo opuesto eran muy controladores, emocionalmente insensibles, físicamente abusivos o profundamente narcisistas. Al igual que a otra gente enfadada, esa rebelión les produce cierto placer. A algunos de ellos les encanta que sus madres sepan que su estilo de vida es el rechazo extremo de un amor femenino o (en el caso de las lesbianas) como sus padres comprueban que no sienten necesidad del amor masculino. También sienten placer escandalizando a sus padres con su conducta. El enfado excesivo también se manifiesta en otros aspectos de la vida homosexual. El más notable es el enfado agresivo-pasivo, que consiste en un silencioso desahogo de hostilidad mientras se pretende no estar enfadado y se manifiesta, por ejemplo, en no informar al compañero sexual de que se es portador del virus que causa del SIDA. Estas personas a menudo sienten que porque ellos tienen que sufrir, otros también deben hacerlo. Por último, se observa también un intenso enojo en los homosexuales dentro de los medios de comunicación social, en la educación, en la salud o en la política, cuando intentan obligar al resto de la sociedad a que acepte la homosexualidad.
Podríamos mencionar mas causas de las que los estudios estadísticos arrojan porcentajes comunes significativos, pero esto es un estudio no una asignatura de psicología, y son suficientes para que nos hagamos una idea del origen de estos trastornos de personalidad.

Pero la conducta homosexual se puede superar.-

Bíblicamente tenemos esta seguridad claramente expresada en 1Cor. 6:9-11 (esto erais algunos, mas ahora…).
a) También está reconocido por líderes del propio movimiento homosexual, aunque eso sí, añaden enseguida que no lo aconsejan porque se agrava un conflicto interno, ya que muchos se siguen sintiendo atraídos por las personas de su mismo sexo, y por esta razón que algunos recaen esporádicamente en relaciones homosexuales.
b) La ciencia dice y demuestra que es posible, con la terapia y ayuda necesaria, trabajando en las áreas heridas de la personalidad de la persona que provocaron la aparición del trastorno. Dicen que el porcentaje de éxito es alto, cuando el paciente pone su voluntad y colaboración decidida en obtener los resultados del tratamiento. Y que el fracaso en esta área, como en otras que tiene a una modificación de la conducta como objetivo, se debe a la falta de voluntad ó perseverancia, que en muchos casos tiene su origen en los mensajes que sus antiguos compañeros ó los colectivos homosexuales les hacen llegar para que desista.

No es fácil. Nadie dice ni pretende que lo sea. Casi todas las cosas importantes de la vida son difíciles, pero mucho más cambiar las tendencias y las inclinaciones de las personas, no solo en el caso de la homosexualidad, sino en muchos otros: drogadicción, alcoholismo, anorexia, ludopatía, programación de mentalidad sectaria, inclinaciones a la violación, agresividad, abuso, etc. Pero además, la dificultad se incrementa en relación directamente proporcional al tiempo en que han arraigado las causas y se han consolidado hábitos. Es decir, algo que es fácil de tratar a los doce ó trece años, es mucho más difícil a los 25 y absolutamente complicado a los 40. Los traumas se asientan, la conducta se rodea de circunstancias no solo emocionales, sino también sociales, de hábitos, de modo que los hilos que componen la red que hay que deshacer son más y más complicados.

Se necesita tomar una decisión importante.- Algún/a joven puede sentir inclinaciones homosexuales, por haber estado expuesto a algunas de las condiciones que hemos mencionado, pero al sentirlas tiene que tomar una decisión: La decisión a menudo que se plantea está principalmente situada entre seguir el mensaje de los colectivos homosexuales ó seguir el mensaje de los que le dicen que esa conducta es contraria a la voluntad de Dios, y buscar en este caso los remedios que le puedan ayudar. También hay muchos especialistas que sin ser cristianos tienen una visión técnica del asunto que se basa en el mismo diagnóstico de la salud mental. De cualquier modo, como en todas los asuntos importantes de la vida, los individuos necesitan hacer una reflexión y tomar decisiones que van a comprometer las cuestiones más importantes de su vida en el futuro.

Para alcanzar el éxito de superar su condición actual es necesaria una fuerte motivación. Hay buen número de personas homosexuales en todo el mundo que han logrado restaurar sus problemas de conducta por motivaciones familiares ó sociales. Pero probablemente la motivación más importante, y por ello la más atacada por los colectivos gay, sea la decisión de seguir a Cristo. En este caso, no solamente se necesita conocer que ese trastorno de la conducta es una enfermedad psicológica, sino también que su resultado práctico atenta contra la voluntad del Creador tanto el ámbito de su Señorío como en su consideración moral, y por lo tanto deben actuar resueltamente para restaurar su personalidad y su vida hacia el diseño original de Dios.

Querer agradar a Dios con nuestra vida sujetándola a los principios naturales y morales de su voluntad produce una fuerte motivación para conseguir el éxito, y además cuenta con la presencia de Cristo en la vida, en los momentos más difíciles de la travesía y con la ayuda del Espíritu Santo fortaleciendo y sanando interiormente las heridas y los traumas del pecado.

Pero la cosa no es tan simple en muchas ocasiones como decidir aceptar a Cristo y pedirle que cambie tu vida, porque nuestra voluntad no está siempre tan floja como para aceptar de entrada que la obra reparadora del Espíritu Santo opere en todas las esferas de la vida que han ocasionado el trastorno. Decía una mujer lesbiana. Yo le pido a Dios que me cambie, pero no lo hace. Pero el orientador que la estaba tratando, en la simple conversación comprobó como aquella mujer seguía odiando a su padre porque había abusado de ella cuando era niña. Mientras las heridas no se reparen, con el perdón hacia las causas y hacia uno mismo, las consecuencias más profundas permanecerán. La necesidad de ser transformado en todo nuestro ser, espíritu, alma y cuerpo debe ser ejercida y atendida por la voluntad.

El peligro de recaer.- No creo que nadie sensato ignore que cualquier persona cristiana pueda volver a recaer en antiguas conductas. O que piense que es imposible que un cristiano que ha sido sanado vuelva a caer en antiguos pecados, sean de la naturaleza que sean, de pensamiento ó de acción, ó que la tentación le aparezca. Sabemos que el cristiano se enfrenta a fuertes enemigos, y que el mundo, el Diablo y la carne tienen su campo de operaciones en torno a él. San Pablo expresaba de forma clara las limitaciones del creyente en cuanto a la carne en Romanos 7:14-25.

El apóstol Juan en su primera epístola (1:8 - 2:1) afirma: Si dijéremos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y no hay verdad en nosotros. Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para que nos perdone nuestros pecados, y nos limpie de toda maldad. Si dijéremos que no hemos pecado, lo hacemos a él mentiroso, y su palabra no está en nosotros. Hijitos míos, estas cosas os escribo, para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo. No se si os habéis dado cuenta de la universalidad del sujeto implícito: Todos pecamos, y aquel que no lo reconozca se engaña a si mismo y hace a Dios mentiroso. Pero todos obtenemos el perdón y la restauración espiritual cuando arrepentidos confesamos nuestros pecados a nuestro Abogado.

Si antes decíamos que era posible pero que no era fácil liberarse de nuestra naturaleza, y que la sanidad era más difícil cuanto más arraigada se encuentra la enfermedad y cuando nos hemos construido a nuestro alrededor un universo ajustado a ella, tenemos que darnos cuenta que luego nuestras recaídas y nuestras tentaciones se encuentran en relación con ese universo en el que hemos vivido. El que tenía problemas con el alcohol, sus tentaciones tendrán que ver con la bebida. El que tenía problemas con las drogas, con estas. El que tenía problemas con el robo, cuando es tentado lo será en el área de este conflicto. El adultero, con el adulterio. El mentiroso con la mentira, y el homosexual, con la homosexualidad. Por lo tanto tenemos que reconocer todos que nuestras recaídas van a estar en el área más conflictiva de nuestra anterior vida. Y que cuando recaemos en problemas de la carne que creíamos superados, se reduce nuestra autoestima, nos sume en un pozo de autodesprecio, que nos aparta en muchas ocasiones de Dios, porque no nos atrevemos a confesar nuestras recaídas. Muchas veces ignoramos deliberadamente que Él ya sabe y conoce todo cuanto hemos hecho, y que tratar de ocultárselo a Él es una ingenuidad tonta. Lo mismo sucede cuando pensamos que como ya lo conoce no tenemos que confesárselo y queremos seguir una relación espiritual como si nada hubiese pasado. La confesión es necesaria, no para informar a Dios de lo que ya sabe, sino porque forma parte de la terapia espiritual reparadora, a través de la cual Dios nos quiere enfrentar a nuestra realidad, para reconocer, de una parte nuestra fragilidad, y de otra parte que le veamos como nuestra única oportunidad de victoria: Sin mi, nada podéis hacer. Después de este tipo de experiencias alcanzamos una personalidad más madura y cauta, que hará que nos expongamos menos a los riesgos potenciales que nos acechan, y huyamos de las circunstancias de peligro. Esta palabra “huir” la emplea dos veces el apóstol Pablo escribiendo a Timoteo (1Ti.6:11 huye de estas cosas, en relación con las peligrosas avaricias, y en 2ªTi. 2:22 de los deseos juveniles).

Esto que hemos comentado se refiere al área personal, pero nuestras caídas tienen en muchas ocasiones una repercusión que va más allá de la esfera íntima. En ocasiones llegan al conocimiento público y deben ser tratadas en el ámbito de la iglesia local. En las Escrituras tenemos instrucciones claras para afrontar estos problemas. La madurez de una iglesia local es la suma de la madurez individual de sus miembros. Una iglesia madura es aquella que tiene conocimiento espiritual y doctrinal, y por este desarrolla los mecanismos de comprensión y tolerancia, no con el pecado, sino para la recuperación espiritual del trasgresor. Sus miembros saben que, se nos conozcan públicamente ó queden en el terreno de la intimidad con Dios, TODOS tenemos problemas con el pecado y con las recaídas. Cuando el pecado se ha público, aparece el consejo de Pablo de Gal. 6:1: Hermanos, si alguno fuese sorprendido (Esta es la clave de la cuestión, porque antes ya hemos visto como las Sagradas Escrituras dicen claramente que todos pecamos, pero es indudable que en ocasiones hay una repercusión, cuando se hace público, que afecta al testimonio común de toda la iglesia que eleva la dimensión del problema, y es entonces cuando) vosotros que sois espirituales (Se espera de vosotros, de los demás, que son espirituales y tienen el conocimiento sobre estos asuntos, y la madurez correspondiente, para que actúen como maduros, no como el mundo hace, que se hecha encima del trasgresor público, para), RESTAURADLE con espíritu de humildad (Con comprensión, no con superioridad, porque tú también tienes tus propias faltas y pecados aunque no hayan salido a la luz), considerándote a ti mismo porque tu no seas también tentado.(no sea que en cualquier momento te pueda ocurrir a ti lo mismo).

La actitud contraria, es la legalista, la de los fariseos, que eran sepulcros blanqueados, muerte dentro y apariencia fuera, y se mostraban inmisericordes hacia los que eran sorprendidos en faltas y pecados. Estos eran los que llevaban las piedras con las que querían apedrear a la mujer adúltera, y la respuesta de Jesús es EL QUE DE VOSOTROS ESTE SIN PECADO QUE ARROJE LA PRIMERA PIEDRA. La postura cristiana no es la que practica la intransigencia, acusación y condena, sino la que con cariño y humildad conduce al trasgresor al arrepentimiento y busca restaurarle con toda misericordia.

La vida cristiana auténtica es una vida en la que sabemos el final de la historia. Acaba con triunfo, pero gracias y en virtud a que la victoria está en Jesús, no en nuestras fuerzas. Pero a lo largo de campaña TODOS tenemos victorias y derrotas. Por eso nuestro salvador Jesucristo comprende nuestra naturaleza y, por cuanto padeció siendo tentado, es poderoso para socorrer a los que son tentados (Heb 2:18). Y aquellos que son más vencedores, que resisten las tentaciones, ó cuyas faltas no llegan al conocimiento público, que no se jacten de ello, sino den más gloria a Dios, porque como exclamó Pablo: Por la gracia de Dios soy lo que soy, no por nuestras fuerzas, ni por nuestra integridad, sino por su gracia y compasión.

Por esas razones dentro de la cita que antes mencioné de Romanos capítulo 7 encontramos este importante versículo: Gracias doy á Dios, por Jesucristo Señor nuestro. Así que, yo mismo con la mente sirvo á la ley de Dios, mas con la carne á la ley del pecado. La importancia de nuestra mente. La humildad, la comprensión, el espíritu de restauración hacia los demás, no puede perder de vista la calificación del pecado, y establecer una coartada para que el pecado parezca que no lo sea. El pecado tiene que seguir provocando nuestro rechazo e indignación, mientras que el amor de Dios y nuestra propia naturaleza cristiana nos inclina hacia la misericordia y al perdón hacia el trasgresor. La mente cristiana necesita calificar y discernir correctamente lo que es pecado, renovando nuestro entendimiento, reconociendo aquello que es malo y ofensivo para Dios, malo para nuestras vidas y malo para el testimonio del que nos llamó de las tinieblas a su luz admirable. Cuando nuestra mente califica las cosas rectamente esta en el camino para la restauración propia y la de los demás. Es entonces cuando podemos, como dice Amos 5:14, buscar lo bueno y rechazar lo malo: Buscad lo bueno, y no lo malo, para que viváis; porque así Jehová Dios de los ejércitos será con vosotros, como decís. Esa presencia y ayuda vendrá de lo alto y también de los instrumentos humanos, los hermanos en la fe, de los que Dios se vale en muchas ocasiones para hacer su obra.

Pero cuando estos valores no están correctamente establecidos, cuando hay una gran confusión entre lo que es bueno ó malo, muchos enfermos se considerarán sanos, y como los sanos no tienen necesidad de médico, ni de tratamiento, ni de restauración, en sus propios pecados resultan confundidos y a la postre perdidos.

En busca del gen gay.-

Hace unos días apareció un artículo en los principales medios de comunicación con gran bombo y platillo, y en la televisión, afirmando que los científicos habían descubierto el gen “gay”, y que por lo tanto ya se podía decir que la conducta homosexual era natural. Como estaba estudiando el tema, busqué la noticia en toda su extensión, la cual lejos de afirmar lo que decían los titulares, reafirmaba todo lo que hemos tratado en este estudio. La CNN distribuyó la información el día 23 de Octubre de 2003, bajo el epígrafe: “La identidad sexual estaría determinada por los genes, según estudio”. Yo no sé si alguien dudaba antes de este estudio que el hecho de ser varón ó hembra era una materia que debía pertenecer a la información genética de los seres humanos. Pero lo que se esperaba de un titular como aquel era que además de varón, hembra, se hubiese descubierto un gen que determinase el tercer sexo, el ansiado gen gay. Pues la información no dice nada de tal hallazgo. El presentador del informe, el doctor Eric Vilain, profesor de genética de la Universidad de California, dijo a la presentación de su informe: "Nuestros hallazgos podrían ayudar a dar respuesta a una pregunta importante: ¿por qué nos sentimos hombres o mujeres". Y agregó: "La identidad sexual está enraizada en la biología de cada persona antes del nacimiento y brota de una variación en nuestros cromosomas individuales". Pues muy bien, y ¿qué? Ya sabíamos muchos cristianos, sin necesidad de ser investigadores, que Dios nos ha creado varones y hembras, y que somos profundamente diferentes. Los experimentos del equipo del Dr. Vilain afirman que han identificado 54 genes en ratones que podrían explicar por qué los cerebros de machos y hembras lucen y funcionan en forma diferente. Bien y ya está. Pero añadió: "Nuestros hallazgos podrían explicar por qué nos sentimos hombres o mujeres, sin importar nuestra anatomía real". Claro pero para esto tendrían que haber descubierto algo que no han hecho, y es que los homosexuales son personas que nacen con cerebros, del “tipo masculino” en cuerpos femeninos o viceversa. Pero el estudio no descubre tal cosa. Con lo cual para las pretensiones científicas de los colectivos gay, es otro nuevo bluff.

Aunque esta noticia la comento por reciente, la investigación del supuesto gen gay ya hace años que está en marcha. En 1991 la Universidad de Illinois declaraba que el 52% de los gemelos univitelinos de hombres homosexuales también eran homosexuales, mientras que en los bivitelinos (los que tienen menos genes en común), la cifra se reducía al 22%. Dos años más tarde un investigador del Instituto Nacional del Cáncer de EEUU, anunció que por fin había localizado uno de ellos, dado que en las familias donde varios miembros declaraban ser homosexuales había más casos entre los relacionados por vía materna que paterna. Por tanto centró sus investigaciones en el cromosoma X, que es el único que los hombres heredan de sus madres. Después de afirmar que había encontrado en cuarenta parejas de hermanos homosexuales que tenían más similitudes en la región Xq28 de lo que el azar debiera coincidir, dedujo que en aquella región residía el gen de la homosexualidad. Dos años más tarde volvió a ratificar sus resultados, según dijo, después de trabajar con otras 33 parejas de hermanos. Sin embargo fue incapaz de identificar de qué gen se trataba, ni la proteína que lo producía, ni en que forma actuaba. Poco tiempo después, científicos de la Universidad del Oeste de Ontario, repitieron la investigación con otras 52 parejas de hermanos y publicaron un la revista científica Science que los hermanos homosexuales no tienen más similitudes en la región Xq28, que cualquier otro par de hermanos escogidos al azar.

Como verá el lector, la diferencia entre la propaganda de los titulares sensacionalistas y la realidad es absoluta. De todas formas, en la mente de muchas personas ha quedado grabado el titular propagandístico y a partir de ese momento estarán absolutamente seguras de que el gay es un gen que determina la existencia natural de homosexuales.

¿Y si en el futuro se descubre algún componente genético, que habría que decir?

Alguien me ha formulado esta pregunta en estos días, porque es cierto que el campo de la investigación genética apenas ha abierto las puertas a muchos de los secretos y misterios que esconde. Pero nosotros sabemos que Dios hizo al hombre y a la mujer con sus características particulares. Diferentes, complementarios y de igual dignidad a la imagen de Dios. Sabemos que Dios no hizo un tercer sexo. Sabemos que el pecado entró en el mundo y pasó a todos los hombres y sabemos también que afectó a la naturaleza, que ha traído enfermedades, malformaciones, desastres, catástrofes, por eso la Biblia nos dice que la misma naturaleza clama por ser liberada de las consecuencias y efectos del pecado (Rom. 8:19-23). Lo que no sabemos es el alcance de esa corrupción en todas las esferas, aunque tenemos ejemplos cotidianos de muchos de sus devastadores efectos. Por eso, aun aceptando el hecho de que una persona nazca en unas determinadas condiciones, no quiere decir que Dios la haya hecho así, ni que tenga que arrastrar durante toda su vida todas las limitaciones de origen congénito.

Hay personas que nacen con taras tanto físicas como mentales, a las cuales los hombres, con toda la ayuda que la ciencia proporciona en cada momento intenta resolver y paliar. Cuando nacen niños siameses, siempre que es posible se usa la cirugía para intentar cambiar esas características que son innatas. Y vemos que cada día con más éxito gracias a los avances tanto del conocimiento médico como del equipo que emplean. Cuando alguien nace con problemas cardíacos, igualmente se tratan de atajar y conducir a lo que se entiende como normal. En el plano psíquico sucede lo mismo. Niños que nacen con el síndrome de Dawn ú otras dolencias parecidas, no se les deja sin tratamiento, sino que se pone la ayuda psicopedagógica y psicomotriz que les permita asemejarse en el mayor grado posible a la normalidad. Hay bebés, cuya madre era drogodependiente, y que nacen con síndrome de abstinencia y son tratados también. Ya sean de origen genético ó alteraciones producidas durante la gestación, el hecho de que las personas nazcan con problemas no implica que Dios no los haya hecho así, y que por ello deban vivir sujetos a las condiciones de su natalicio.

Muchos casos de inseminación artificial y de manipulación genética han provocado el nacimiento de niños con severos daños y malformaciones. La contaminación radioactiva también produce alteraciones fetales algunas irreversibles. Dios no les ha hecho así, y la ciencia no deja de prestar el apoyo posible para arreglar al máximo tales trastornos. Problemas de los padres, del entorno, de la alimentación, de consanguinidad producen efectos en los hijos. Decir que Dios los creó así, es una forma de quitar la responsabilidad de los hombres y del pecado en el que vive el mundo para echarla sobre los hombros de Dios, y un engaño diabólico para que los hombres se rebelen contra El. Por lo tanto este hecho, si se produjese algún día, en nada invalida la realidad de todas las cuestiones que tratamos a lo largo de este estudio.

Fuente Pablo Blanco - Noviembre 2003

11 comentarios - La Conducta Homosexual

@werwinn
mm, nop, se pasa de subjetivo el "estudio", sacas conclusiones, en base a creencias sentires e impresiones, sacadas de tu credo, y asi no es la ciencia, la ciencia es ne base a estudios, lso ejemplso de psiquiatria que mensionas, son antiguos y ya estan superados, y en el mundo cientifico, se lo toma como de quien viene, y como de que epoca viene, no esoty a favor de lso homos, pero tampoco esotoy a favor de los fundamentalistas religiosos
@GreatDemonizer
werwinn dijo:mm, nop, se pasa de subjetivo el "estudio", sacas conclusiones, en base a creencias sentires e impresiones, sacadas de tu credo, y asi no es la ciencia, la ciencia es ne base a estudios, lso ejemplso de psiquiatria que mensionas, son antiguos y ya estan superados, y en el mundo cientifico, se lo toma como de quien viene, y como de que epoca viene, no esoty a favor de lso homos, pero tampoco esotoy a favor de los fundamentalistas religiosos


El señor que comento primero,me saco las palabras de la mente.
Fijate lo que posteas la proxima vez,esmerate investigando un poco,y abri tu mente a muchas teorias y opciones.
@Mirosas
eso es una verdad absoluta... gracias por la info, es bueno saberlo... si tuviera puntos te los dejo todos! Je! Abrazos!
@PanchoSJ
werwinn dijo:mm, nop, se pasa de subjetivo el "estudio", sacas conclusiones, en base a creencias sentires e impresiones, sacadas de tu credo, y asi no es la ciencia, la ciencia es ne base a estudios, lso ejemplso de psiquiatria que mensionas, son antiguos y ya estan superados, y en el mundo cientifico, se lo toma como de quien viene, y como de que epoca viene, no esoty a favor de lso homos, pero tampoco esotoy a favor de los fundamentalistas religiosos

y en el caso de que realmente no fuera natural, es una realidad de esas personas y esas personas merecen lo mejor, porque no se debe juzgar a la gente por su sexualidad sino por sus hechos, saludos!
@jose07pi
Parece que GreatDemonizer y Werwinn son unos pobres ingenuos que se creen cualquier cosa que les resulta cómodo a su forma de ser y pensar; apenas alguien sale a defender la postura "contra la corriente", aparecen algunos a desacreditar. ¿Eso si es ciencia "werwinn"? ¿Dónde están los fundamentos de tu postura? ¿Se puede saber acaso si estudias y qué cosa? Tus comentarios son más subjetivos que la publicación y además infundados.
Por otro lado, muy interesante el planteo del post. Es sólo para que lo piensen personas de "verdadera mente abierta". A leer e investigar un poco más antes de simplemente opinar. Hay cosas que deben llamarse por su nombre y dejarse de buscar argumentos falsos para justificarse todo el tiempo. Es una conducta humana tan antigua como el mismo hombre.
@Mechi999
jose07pi dijo:Parece que GreatDemonizer y Werwinn son unos pobres ingenuos que se creen cualquier cosa que les resulta cómodo a su forma de ser y pensar; apenas alguien sale a defender la postura "contra la corriente", aparecen algunos a desacreditar. ¿Eso si es ciencia "werwinn"? ¿Dónde están los fundamentos de tu postura? ¿Se puede saber acaso si estudias y qué cosa? Tus comentarios son más subjetivos que la publicación y además infundados.
Por otro lado, muy interesante el planteo del post. Es sólo para que lo piensen personas de "verdadera mente abierta". A leer e investigar un poco más antes de simplemente opinar. Hay cosas que deben llamarse por su nombre y dejarse de buscar argumentos falsos para justificarse todo el tiempo. Es una conducta humana tan antigua como el mismo hombre.


Excelente!
Totalmente de acuerdo...
Como se nota que hablar es gratis, pero los fundamentos cuestan mas!
jeje...
Si pudiera dejaria puntos
Gracias =)
@Nicky_Vainilla
Mechi999 dijo:
jose07pi dijo:Parece que GreatDemonizer y Werwinn son unos pobres ingenuos que se creen cualquier cosa que les resulta cómodo a su forma de ser y pensar; apenas alguien sale a defender la postura "contra la corriente", aparecen algunos a desacreditar. ¿Eso si es ciencia "werwinn"? ¿Dónde están los fundamentos de tu postura? ¿Se puede saber acaso si estudias y qué cosa? Tus comentarios son más subjetivos que la publicación y además infundados.
Por otro lado, muy interesante el planteo del post. Es sólo para que lo piensen personas de "verdadera mente abierta". A leer e investigar un poco más antes de simplemente opinar. Hay cosas que deben llamarse por su nombre y dejarse de buscar argumentos falsos para justificarse todo el tiempo. Es una conducta humana tan antigua como el mismo hombre.


Excelente!
Totalmente de acuerdo...
Como se nota que hablar es gratis, pero los fundamentos cuestan mas!
jeje...
Si pudiera dejaria puntos
Gracias =)
@RoSanchez
Dejen a los homosexuales tranquilos..
@pepeka_12
Si lo analizamos detenidamente , el cristianismo ha considerado antinaturales a los zurdos y a los pelirrojos . Sujetos que para nosotros son de lo más normal , entonces por qué no podría ser un gay normal . Yo personalmente creo que mientras no hagan daño a la sociedad no debería haber problema. Los homosexuales existen desde grecia antigua , si nos es de antes . De hecho en lo babuinos se han encontrado especímenes homosexuales y viven perfectamente en sus clanes. Si "dios" no quisiera a los homosexuales , permitiría que los babuinos heterosexuales expulsaran al homosexual . Pero no .
¬¬ maldita biblia , todo se tergiversa con ella . Si nos basáramos todos en la palabra de Dios , perfectamente nuestro padre ria tener sexo con nosotros( apoyado por la biblia en el antiguo testamento). lo cual es totalmente anti selección natural.
Esa es mi humilde opinión
Saludos
@serary93
He de admitir que has hecho un gran alarde de demagogia en tu texto ya que una primera lectura del mismo no sólo confundirá sino que podría convencer al lector desinformado. Así mismo también admito que he sido incapaz de leer un artículo que no solo cruza el límite de lo científico a lo infundado, sino que se basa en falsas suposiciones para defender una tesis indefendible.
Si bien es cierto que no se ha encontrado el gen de la homosexualidad, decir que ello es prueba de su antinaturalidad es como decir que el hecho de que no se haya encontrado el gen de la heterosexualidad la hace antinatural. Sin embargo, supongo que tal falacia se debe únicamente a tu escaso conocimiento del método científico, tal como pruebas citando a la Biblia (sin probar antes que dicha fuente debe ser fiable) donde unas páginas más adelante se habla de la esclavitud de la mujer (permitiéndola), el asesinato de hijos desobedientes, de mujeres que no gritan al ser violadas o el asesinato de mujeres que no son vírgenes al llegar al matrimonio.
Espero que, para que a partir de ahora hables con propiedad del asunto, te informes de genética, trastornos psicológicos (entre los cuales ya no figura la homosexualidad) y demás asuntos que trates.
Saludos
@guilletarot
Post denunciado por racista e irrespetuoso.