Para los que les gusta leer dejo un par de entrevistas a Carlos Castaneda , autor de " Las enseñanzas de Don Juan " , sepan que casi nunca daba entrevistas y en su ultima epoca de vida , casi ni se le veia.Dejo una pequeña info primero:

Carlos Castaneda , entrevistas.


Carlos César Salvador Aranha Castaneda (Cajamarca, Perú, 25 de diciembre de 1925 o Juqueri, Brasil, 25 de diciembre de 1935 — Los Ángeles, 27 de abril de 1998) fue un antropólogo y escritor, autor de una serie de libros que describirían su entrenamiento en un tipo particular de chamanismo tradicional mesoamericano, al cual él se refería como una forma muy antigua y olvidada. Dichos libros, y el propio Castaneda, quien en escasas ocasiones hablaba en público acerca de su obra, son objeto de controversia.

Sus partidarios afirman que sus libros son veraces en su contenido, o que al menos constituyen obras de valor literario y antropológico. Sus críticos señalan por contra que sus libros son una farsa, trabajos de ficción, y que no son empíricamente verificables como obras de antropología al contrario de lo que el autor afirmaba.

Dicho antropólogo y escritor aseguraba haberse convertido en un chamán Nagual tolteca tras un intenso entrenamiento de modificación de la conciencia y su percepción, que incluía el uso ritual de enteógenos.

Sus libros, mezcla de autobiografía, chamanismo, alucinógenos, rituales toltecas y misticismo, han tenido un tremendo éxito de ventas, tanto que hoy día son traducidos en los más variados idiomas del mundo.

Su trabajo se ha iniciado con la psicodelia y la contracultura de fines de los años 60 y 70.



Carlos Castaneda


En el número correspondiente a enero / febrero de 1998 de la revista Utne Reader, se halla el artículo "El Mundo de los Sueños Conscientes" por Michael Brennan, que contiene extractos de ésta y de otra entrevista realizada a Carlos Castaneda.

Pregunta: Señor Castaneda, durante años usted permaneció en el más absoluto anonimato. ¿Qué le ha impulsado a dejar esa condición para dedicarse hoy a difundir públicamente las enseñanzas que, junto a sus compañeras actuales, recibió del nagual Juan Matus?

Respuesta: Lo que nos obliga a difundir las ideas de don Juan Matus es la necesidad impostergable de aclarar lo que él nos enseñó. Yo y sus otras tres estudiantes hemos llegado a la unánime conclusión de que el mundo que nos presentó don Juan Matus está al alcance de los medios perceptivos de todos los seres humanos. Argüimos entre nosotros cuál sería el camino adecuado. ¿Permanecer en el anonimato como don Juan nos propuso? Esto no encontraba entre nosotros un eco placentero. El otro camino disponible era el de difundir las ideas de don Juan: un camino inmensamente más peligroso y agotador, pero el único que creemos tiene la dignidad con la que don Juan embebió sus enseñanzas.

P: Considerando que usted ha dicho que los actos de un guerrero son impredecibles, y de hecho así lo hemos comprobado durante tres décadas, ¿podemos esperar que esta etapa pública suya se prolongue en el tiempo? ¿Hasta cuándo?

R: No hay manera de establecer un criterio temporal para nosotros. Vivimos de acuerdo a las premisas propuestas por don Juan y jamás nos apartamos de ellas. Don Juan Matus nos dio el terrible ejemplo de un hombre que vivía como él lo describía. El ejemplo de un hombre monolítico que no tiene dos caras. Y digo que es un ejemplo terrible porque es lo más difícil de emular; ser monolítico y al mismo tiempo tener la flexibilidad para encarar lo que fuera; ésa era la manera de vivir de don Juan.

Dentro de estas premisas lo único que se puede ser es un conducto impecable. Uno no es el jugador de esta partida de ajedrez cósmico, uno es simplemente una ficha de ajedrez. Quien decide todo es una fuerza impersonal consciente que los brujos llaman el Intento o el Espíritu.

P: Según he podido comprobar, la Antropología ortodoxa resta credibilidad a su obra, lo mismo que los pretendidos defensores del patrimonio cultural precolombino de América. Subsiste la creencia de que su obra es puramente el fruto de su talento literario, por cierto, excepcional; mientras que otros sectores lo acusan de un doble comportamiento, porque, supuestamente, su estilo de vida y sus actividades son contrarios a lo que la mayoría espera de un chamán. ¿Cómo puede zanjar estas suspicacias?

R: El sistema cognitivo del hombre occidental nos fuerza a movernos a través de ideas preconcebidas. Basamos nuestros juicios en algo que es siempre "a priori", por ejemplo la idea de "lo ortodoxo". ¿Qué es la antropología ortodoxa? ¿La que se enseña en el aula? ¿Y, cuál es la conducta de los chamanes? ¿Ponerse plumas en la cabeza y bailar a los espíritus?

Han acusado a Carlos Castaneda durante treinta años de crear un personaje literario, simplemente porque lo que yo les decía no coincidía con el "a priori" antropológico, con las ideas establecidas en el aula o en el campo de acción antropológico. Sin embargo, lo que me presentó don Juan sólo podía caber en un campo de acción total, y bajo tales circunstancias sucede muy poco o casi nada de lo preconcebido.

Nunca he podido llegar a conclusiones acerca del chamanismo, porque para hacer esto se necesita ser un miembro activo del mundo de los chamanes. Es muy fácil para un científico social, digamos por ejemplo un sociólogo, llegar a conclusiones sociológicas acerca de cualquier tema relacionado con el mundo occidental, porque el sociólogo es un miembro activo del mundo occidental. Pero, ¿cómo puede un antropólogo que pasa a lo más dos años estudiando otras culturas, llegar a conclusiones fidedignas acerca de ellas? Para adquirir membrecía en un mundo cultural se necesita una vida entera. Yo he estado trabajando más de treinta años en el mundo cognitivo de los chamanes del México antiguo y sinceramente creo que no he llegado aún a adquirir la membrecía que me permita llegar a conclusiones, o siquiera proponerlas.

He discutido acerca de esto con personas de diferentes disciplinas y siempre parecen entender y estar de acuerdo con las premisas que estoy exponiendo. Pero luego se dan vuelta, y se olvidan de todo lo que acordaron y continúan manteniendo los principios académicos "ortodoxos" sin importarles la posibilidad de un error absurdo en sus conclusiones. Nuestro sistema cognitivo parece ser impenetrable.

P: ¿Qué finalidad tiene el hecho de que usted se niegue a ser fotografiado, a que se grabe su voz o se conozcan sus datos biográficos? ¿Podría algo de esto afectar, y de qué manera, los logros alcanzados en su trabajo espiritual? ¿No cree que sería útil para algunos sinceros buscadores de la verdad conocer quién es usted realmente, como una forma de comprobar que realmente es posible seguir el camino que pregona?

R: En cuanto a fotografías y datos personales, yo y los otros tres discípulos de don Juan Matus seguimos los dictados de éste. La idea principal detrás de abstenerse de dar datos personales es muy simple para un chamán como don Juan. Es imprescindible dejar a un lado lo que él llamaba la "historia personal". Alejarse del "yo" resulta algo bastante engorroso y difícil. Lo que buscan los chamanes como don Juan es un estado de fluidez donde el "yo" personal no cuenta. El creía que este hecho afecta indiscutiblemente a quien entra dentro de ese campo de acción, y afecta de una manera positiva aunque subliminal, ya que estamos muy acostumbrados a fotografías, grabaciones, datos biográficos, todos ellos engendrados por la idea de la importancia personal. Él decía que es mejor no saber nada de un chamán; de ese modo, en vez de una persona uno se encuentra con una idea sostenible, lo opuesto a lo que pasa en el mundo cotidiano, donde sólo encontramos personas con problemas psicológicos y sin ideas, y todos ellos repletos hasta el tope del "yo, yo, yo".

P: ¿Cómo deben entender sus seguidores la existencia de todo un mecanismo comercial y publicitario -al margen de su obra literaria- en torno al conocimiento que usted y sus compañeras difunden? ¿Qué relación tiene usted realmente con Cleargreen Incorporated y las otras empresas (Laugan Producciones, Toltec Artists)? Me refiero a vínculos comerciales.

R: A estas alturas de mi trabajo necesitaba de alguien que pudiera representarme en la difusión de las ideas de don Juan Matus. Cleargreen es una corporación que tiene una gran afinidad con nuestro trabajo, lo mismo que Laugan Productions y Toltec Artists. La idea de difundir las enseñanzas de don Juan a un mundo moderno como el nuestro implica el uso de medios comerciales y artísticos que no están al alcance de mis medios individuales. Como corporaciones afines a las ideas de don Juan, Cleargreen Incorporated, Laugan Productions y Toltec Artists son capaces de proporcionarme los medios para difundir lo que quiero difundir.

El afán de las corporaciones impersonales es siempre el de dominar y transformar todo lo que se les presenta y adoptarlo a su propia ideología. De no ser por el sincero interés de Cleargreen, Laugan Productions y Toltec Artists, todo lo que don Juan dijo habría ya sido transformado en otra cosa.

P: Existe un sinnúmero de personajes que de una u otra manera se han "colgado" de usted para adquirir notoriedad pública. ¿Qué opinión le merece el accionar de Víctor Sánchez, quien ha interpretado y reordenado sus enseñanzas para elaborar una teoría personal? ¿O las afirmaciones de Ken Eagle Feather, quien asegura que ha sido escogido como discípulo por el mismísimo don Juan, vuelto a esta dimensión sólo para ello?

R: Efectivamente hay una serie de personas que se titulan a sí mismos estudiantes míos o del mismo don Juan, a quienes yo nunca he conocido y que puedo asegurar que don Juan nunca conoció. Don Juan Matus estaba interesado exclusivamente en la perpetuación de su linaje de chamanes. Él tuvo cuatro discípulos que perduran hasta el día de hoy. Tuvo otros que partieron con él. Don Juan no estaba interesado en enseñar su conocimiento, lo hizo con sus discípulos a fin de que continuaran su linaje. Sus discípulos, como no pueden continuar el linaje de don Juan, se han visto obligados a esparcir sus ideas.

El concepto del maestro que enseña su conocimiento es parte de nuestro sistema cognitivo, pero no es parte del sistema cognitivo de los chamanes del México antiguo. Para ellos enseñar era un absurdo. Transmitir su conocimiento a quienes iban a perpetuar la vida del linaje era otro asunto.

El hecho de que haya una serie de individuos empeñados en usar mi nombre o el de don Juan es simplemente una maniobra fácil para beneficiarse sin mucho trabajo.

P: Consideremos el significado de la palabra "espiritualidad" como un estado de conciencia en que los seres humanos son plenamente capaces de controlar las potencialidades de la especie, logro que se obtiene trascendiendo la simple condición de animal, por medio de un arduo acondicionamiento psíquico, moral e intelectual. ¿Está de acuerdo con esta afirmación? ¿Cómo se integra el mundo de don Juan en este contexto?

R: Para don Juan Matus, como un chamán pragmático y lleno de cordura, "la espiritualidad" era una idealidad vacía, una aseveración sin fundamento que nos parece muy bella porque está incrustada en conceptos literarios y expresiones poéticas, pero que nunca pasa de ahí.

Los chamanes como don Juan son esencialmente prácticos. Para ellos sólo existe un universo predatorio, donde la inteligencia o la conciencia de ser son el producto de desafíos de vida o muerte. Él se consideraba un navegante del Infinito y decía que para navegar en lo desconocido, como lo hace un chamán, uno necesita pragmatismo ilimitado, cordura sin medida y "agallas de acero".

En vista de todo esto don Juan creía que "la espiritualidad" es simplemente una descripción de algo imposible de lograr bajo los patrones del mundo cotidiano, y no es un modo vivo de actuar.

P: Usted ha señalado que su actividad literaria se debe a las instrucciones de don Juan, lo mismo que la de Taisha Abelar y Florinda Donner-Grau. ¿Con qué objetivo?

R: El objetivo de escribir los libros fue dado por don Juan. Él aseveraba que si uno no es escritor, aún puede escribir, pero el escribir se transforma de una acción literaria en una acción chamanística. Quien decide el tema y el desarrollo de un libro no es la mente del escritor, sino una fuerza que los chamanes consideran como la base del universo y a la que llaman el Intento. Es el Intento quien decide la producción de un chamán, ya sea literaria o cualquier otra.

De acuerdo con don Juan, un practicante de chamanismo tiene el deber, la obligación de saturarse con toda la información disponible. El trabajo de un chamán es el de informarse de una manera plena de todo lo posible relacionado con el tópico de su interés. El acto chamanístico consiste en abandonar todo interés de dirigir el curso que tal información tome. "Quien arregla las ideas que nacen de tal fuente de información no es el chamán -decía don Juan-, sino el Intento. El chamán es simplemente un conducto impecable". El escribir era para don Juan un desafío chamanístico, no una tarea literaria.

P: Si me permite la siguiente afirmación, su obra plantea conceptos estrechamente relacionados con las doctrinas filosóficas orientales, pero resulta contradictoria con lo que se conoce comúnmente de la cultura indígena mexicana. ¿Dónde se encuentran las similitudes y diferencias entre una y otra?

R: No tengo la menor idea. No soy erudito ni en lo uno ni en lo otro. Mi trabajo consiste en una información fenomenológica del mundo cognitivo al que me introdujo don Juan Matus. Desde el punto de vista de la fenomenología como método filosófico, no es posible llegar a aseveraciones relacionadas con el fenómeno bajo escrutinio. El mundo de don Juan Matus es tan vasto, misterioso y contradictorio que no se presta a un ejercicio de exposición lineal; como mucho, se puede describir, y esto haciendo un esfuerzo supremo.

P: Asumiendo que las enseñanzas de don Juan han pasado a formar parte de la literatura ocultista, ¿qué opinión le merecen otras enseñanzas, por ejemplo, las filosofías masónica, Rosacruz, el Hermetismo, y disciplinas tales como la Cábala, el Tarot y la Astrología, comparándolas con el nagualismo? ¿Ha tenido alguna vez o mantiene contacto con alguna de estas vertientes o con sus seguidores?

R: De nuevo no tengo ni la menor idea de cuáles son las premisas, los puntos de vista, ni los temas de tales disciplinas. Don Juan nos presentó el problema de navegar en lo desconocido y esto nos toma todo el esfuerzo disponible.

P: ¿Algunos de los conceptos de su obra, como el punto de encaje, las emanaciones de energía que componen el universo, el mundo de los seres inorgánicos, el Intento, el Acecho y el Ensueño, tienen una contrapartida en el conocimiento occidental? Por ejemplo, hay quienes ven en el hombre como huevo luminoso una expresión del aura…

R: No, nada de lo que don Juan nos enseñó parece tener una contrapartida en el conocimiento occidental, que yo sepa.

Una vez, cuando don Juan aún estaba presente, pasé un año entero a la búsqueda de gurus, maestros, sabios que me dieran un indicio de lo que estaban haciendo. Quería saber si había algo en el mundo de entonces que fuera similar a lo que don Juan decía y hacía.

Mis recursos eran muy limitados y sólo me llevaron a conocer a los maestros establecidos que tenían millares de seguidores, y desgraciadamente no pude encontrar nada parecido.

P: Concentrándonos ahora específicamente en su obra, sus lectores nos encontramos a Carlos Castaneda diferentes. Primero, a un académico occidental algo inepto y permanentemente desconcertado ante el poder de ancianos indios cono don Juan y don Genaro (principalmente en Las Enseñanzas de don Juan, Una Realidad Aparte, Viaje a Ixtlán, Relatos de Poder y El Segundo Anillo de Poder); luego, con un aprendiz de chamán avezado (en El Don del Águila, El Fuego Interior, El Conocimiento Silencioso y, especialmente, en El Arte de Ensoñar). Si está de acuerdo con esta apreciación, ¿cuándo y cómo desapareció uno para dejar paso al otro?

R: No me considero ni chamán, ni maestro, ni estudiante avanzado de chamanismo, ni tampoco me considero un antropólogo o científico social del mundo occidental. Mis presentaciones han sido todas descripciones de un fenómeno imposible de discernir bajo las condiciones del conocimiento lineal del mundo occidental. Jamás pude dar a lo que me enseñaba don Juan una explicación de causa y efecto o tuve la posibilidad de predecir lo que él iba a decir o lo que iba a pasar. Bajo estas condiciones, el paso de un estado a otro es subjetivo y no algo elaborado o producto de premeditación o sabiduría.

P: En su obra es posible encontrar episodios francamente increíbles para la mentalidad occidental. ¿Cómo podría alguien no iniciado comprobar que son verdaderas esas "realidades aparte" que usted describe?

R: Se puede comprobar de una manera muy simple. Prestando el cuerpo entero en vez del intelecto. Al mundo de don Juan no se puede entrar intelectualmente como un diletante en pos de un conocimiento rápido y pasajero, ni tampoco se puede comprobar nada. Lo único que se puede hacer es llegar a un estado de conciencia acrecentada que nos permita percibir al mundo que nos rodea de una manera más amplia. En otras palabras, la meta del chamanismo de don Juan es romper los parámetros de la percepción histórica y cotidiana, y entrar a percibir lo desconocido. De ahí que él se llamara a sí mismo un navegante del Infinito. Él sostenía que mas allá de los parámetros de la percepción diaria, está el Infinito. Llegar a eso era la meta de su vida, y puesto que él era un chamán extraordinario, nos inculcó a nosotros cuatro ese deseo. Nos forzó a trascender el intelecto y a encarnar el concepto de la ruptura de los parámetros de la percepción histórica.

P: Usted sostiene que la característica básica de los seres humanos es su condición de "perceptores de energía". Señala el movimiento del punto de encaje como un imperativo para percibir energía directamente. ¿Para qué puede servir eso a un hombre del siglo XXI? ¿Cómo ayuda la consecución de esta meta a la superación espiritual, según el concepto antes definido?

R: Los chamanes como don Juan sostienen que todos los seres humanos poseemos la capacidad de percibir energía directamente a medida que fluye en el universo. Consideran que el punto de encaje, como ellos lo llaman, es un punto que existe en el campo de energía total del hombre. En otras palabras, cuando un chamán percibe a un hombre como energía que fluye en el universo, "ve" a una bola luminosa. En esa bola luminosa el chamán puede "ver" un punto de gran brillo que está situado a la altura de los omóplatos y a la distancia de más o menos un metro detrás de ellos. Los chamanes sostienen que allí es donde se realiza la percepción, que la energía que fluye en el universo se transforma allí en datos sensoriales y que esos datos sensoriales son luego interpretados para dar como resultado el mundo de la vida cotidiana. Los chamanes mantienen que se nos enseña a interpretar, por lo tanto, se nos enseña a percibir.

El valor pragmático de percibir la energía directamente a medida que fluye en el universo para el hombre del siglo XXI o del siglo I es el mismo. Le permite ampliar los límites de su percepción y utilizar dentro de sus medios ambientales tal ampliación. Don Juan decía que sería extraordinario "ver" directamente la maravilla del orden y del caos del universo.

P: Recientemente usted ha presentado una disciplina de ejercicios físicos que denomina Tensegridad. ¿Puede explicarnos de qué se trata exactamente? ¿Qué finalidad persigue? ¿Qué beneficios espirituales puede encontrar en ella quien la practique de forma individual?

R: Según lo que nos enseñó don Juan Matus, los chamanes que vivieron en México en tiempos antiquísimos descubrieron una serie de movimientos, ejecutados con el cuerpo, que los llevaron a un estado de desarrollo físico y mental de tal magnitud que decidieron llamar a tales movimientos pases mágicos.

Don Juan nos dijo que por medio de sus pases mágicos, dichos chamanes adquirieron un nivel de conciencia acrecentada que les permitió ejecutar proezas de percepción indescriptibles.

Los pases mágicos fueron enseñados a través de generaciones solamente a los practicantes de chamanismo, en medio de un tremendo secreto y de complejos rituales. Así es como se los enseñaron a don Juan Matus, y así es como él los transmitió a sus cuatro discípulos.

Nuestro esfuerzo ha consistido en extender la enseñanza de tales pases mágicos a quien quiera aprenderlos. Los hemos llamado Tensegridad y los hemos convertido, de movimientos enteramente personales y propios de cada uno de los cuatro discípulos de don Juan, en movimientos genéricos aplicables a cualquier persona.

La practica de la Tensegridad en forma individual o colectiva promueve la salud, el vigor, la juventud y el bienestar general. Don Juan decía que la práctica de los pases mágicos ayuda a acumular la energía necesaria para acrecentar la conciencia y ampliar los parámetros de la percepción.

P: Aparte de sus tres compañeras, los asistentes a sus seminarios han conocido a otro grupo de personas, como los Chacmoles, las Rastreadoras de Energía, los Elementos, el Explorador Azul… ¿Quienes son ellos? ¿Se trata de una nueva partida de videntes dirigida por usted? Si es así, ¿cómo podría alguien integrarse en este grupo de aprendices?

R: Cada una de esas personas acerca de las que usted pregunta son seres definidos que don Juan Matus como director de su linaje nos encargó esperar. Él predijo la llegada de cada uno de ellos como parte integral de una visión. Puesto que su linaje no podía continuar debido a configuraciones energéticas propias de sus cuatro estudiantes, su misión se transformó de perpetuar el linaje a cerrarlo, si fuera posible con broche de oro.

Nosotros no estamos en posición de cambiar esta directiva. No podemos buscar ni aceptar aprendices o miembros vigentes de la nueva visión de don Juan. Lo único que podemos hacer es acceder a los dictámenes del Intento.

El hecho de que se estén enseñando los pases mágicos, guardados con celo por tantas generaciones, es una muestra de que sí se puede llegar a ser parte de esta nueva visión de una manera indirecta a través de la práctica de la Tensegridad y de la observación de las premisas del camino del guerrero.

P: En Lectores del Infinito usted ha utilizado el término "navegación" para definir lo que los brujos hacen. ¿Están prontos a izar velas y levar anclas para iniciar el viaje definitivo? ¿Acabará con ustedes el linaje de guerreros toltecas depositario de este conocimiento?

R: Sí, efectivamente, el linaje de don Juan acaba con nosotros.

P: ¿Incluye el camino del guerrero el trabajo espiritual de la pareja, como se encuentra en otras propuestas?

R: El camino del guerrero incluye todo y a todos. Puede haber una familia entera de guerreros impecables. La dificultad está en el terrible hecho de que las relaciones individuales están basadas en inversiones emocionales, las cuales se desmoronan en el momento en el que el practicante realmente practica lo que aprende. Por lo regular, en el mundo diario, las inversiones emocionales nunca son examinadas y vivimos una vida entera esperando que nos correspondan. Don Juan decía que mi manera de vivir y de sentir se describía de una manera muy simple: "yo sólo doy lo que me dan", y que yo era un inversor empedernido.

P: Si alguien quisiera emprender el trabajo espiritual ajustándose al conocimiento difundido en sus libros, ¿a qué posibilidades de avance puede aspirar? ¿Qué recomendaciones formularía a quienes desean poner en práctica por propia cuenta las enseñanzas de don Juan?

R: No hay manera alguna de poner un límite a lo que uno puede lograr de un modo individual si el intento es un intento impecable. Las enseñanzas de don Juan no son espirituales, lo repito de nuevo, puesto que esta cuestión ha salido a la superficie una y otra vez. La idea de la espiritualidad no encaja con la disciplina férrea del guerrero. Lo que más cuenta para un chamán como don Juan es la idea del pragmatismo. Cuando conocí a don Juan yo me creía un hombre práctico, un científico social lleno de objetividad y pragmatismo. Él acabó con mis ínfulas y me hizo ver que como verdadero hombre occidental, yo no tenía nada de pragmático y nada de espiritual. Llegué a entender que yo simplemente repetía el vocablo "espiritualidad" para oponerlo a lo mercenario del mundo de todos los días. Quería alejarme de la manera más certera del mercantilismo de la vida diaria y a ese afán yo le llamaba espiritualidad. Cuando don Juan me exige llegar a una conclusión, a una definición de lo que yo consideraba espiritual, me di cuenta de que él estaba en lo cierto. Yo no sabía lo que decía.

Suena un poco petulante decir lo que estoy diciendo, pero no hay otra manera de decirlo. Lo que quiere un chamán como don Juan es el engrandecimiento de la conciencia de ser, esto es, poder percibir con todas las posibilidades humanas de percepción, lo que implica una labor descomunal y un propósito sin medida, cosas que no pueden ser suplidas por la espiritualidad en el mundo occidental.

P: ¿Hay algo que le gustaría explicarnos a los sudamericanos, especialmente a los chilenos? ¿Quisiera exponer otros planteamientos, además de los formulados?

R: No tengo nada más que añadir. Todos los seres humanos estamos en el mismo nivel. Al comienzo de mi aprendizaje con don Juan Matus él trató de hacerme ver lo común de la situación del hombre. Yo, como sudamericano, estaba muy involucrado intelectualmente con la idea de la reforma social. Un día le planteé la pregunta que yo creía era fatal. Le dije: ¿cómo es posible, don Juan, que usted permanezca impasible ante la situación espantosa de sus congéneres, los indios yaquis de Sonora?

Yo sabía que un porcentaje de la población yaqui sufría de tuberculosis y que no tenía remedio por su condición económica.

Sí - me dijo don Juan- es una cosa muy triste, pero figúrate que también es muy triste tu situación, y si tú crees estar en condiciones mejores que los indios yaquis, te equivocas. Es la condición del hombre en general el permanecer en un estado espeluznante de caos. Nadie está mejor que otro. Todos somos seres que vamos a morir, y a menos que tomemos en cuenta cabal esta situación, no hay remedio para nosotros.

Este es otro punto del pragmatismo de los chamanes: el darse cuenta de que somos seres que vamos a morir. Los chamanes afirman que así todo adquiere una medida y un orden trascendental.

*Entrevista reproducida con autorización de la Revista Uno Mismo. Copyright 1997-2003 Laugan Productions.


misticismo

'Un encuentro luminoso: el elusivo Castaneda resulta ser un hombre complejo'

Un "huevo ordinario" se pone en contacto con el hechicero literario Carlos Castaneda.
Por Thomas Roop
The Arizona Republic
August 3, 1997

Los Angeles

Pude haberle preguntado cualquier cosa.
"Soy su prisionero", dijo CC.
Hablamos sobre cuervos. Yo quería saber específicamente cómo puede uno decir cuando un cuervo no es realmente un cuervo.
"Debes observar su energía", dijo Castaneda. "Un cuervo que es un hechicero tiene un brillo ambarino". No me dijo de qué color es un cuervo normal. Pero entonces, de todos modos esto no tiene importancia hasta que yo no vea pura energía.
Castaneda lo hace, dice que está en ello desde hace muchos años. Empezó viendo a la gente como formas energéticas, o "huevos luminosos", en la cafetería de UCLA cuando estaba trabajando en su doctorado en antropología unos treinta años atrás.

Así es cómo empezó mi almuerzo con CC. Fue un jueves, a las 2 PM . Nos citamos en un restaurante cubano cerca de West Hollywood. Yo no supe hasta el último momento dónde me encontraría con Castaneda. Su "staff" dijo que así es cómo Castaneda hace estas cosas. Lee la energía para determinar el lugar de sus citas y muchas otras cuestiones.

"Todo lo que hacemos es una interpretación de la energía", dijo Castaneda. Durante el largo tiempo en que temí que habría de encontrar a Castaneda en Los Angeles sin direcciones como una prueba para mi intento inflexible y para mi valor , el hablar con el enigmático autor, legendario objeto de culto y autor de nueve best-sellers incluido su clásico "Las enseñanzas de don Juan: una forma Yaqui de conocimiento".

Y aquí estamos, tan sólo dos huevos luminosos almorzando. En mi mejor español pedí "moros y cristianos" (lo que los cubanos llaman al arroz blanco con judías negras) y "tostones" (plátanos fritos). Él miró su carta y en perfecto inglés pidió: "El número 12". Filete con patatas.

Me sentí muy estúpido.

La entrevista trató acerca del Taller de Tensigridad de Castaneda, que viene a Phoenix el próximo fin de semana. Su gente me dijo que yo debía volar hasta L.A. porque Castaneda no da entrevistas telefónicas. De hecho él raramente da entrevistas. Décadas enteras han pasado sin un vislumbre de Castaneda. Desde entonces, de vez en cuando salía a la superficie. Una conferencia aquí. Otra allí. Sólo para desaparecer otra vez.

Habiendo leído sus nueve libros (varias veces) y compartiendo un común interés en la antropología cultural, en la metafísica y, especialmente, en el misticismo yaqui, mi punto de encaje - un término de Castaneda para definir un centro de percepción - estaba ansioso por aprovechar esta rara ocasión.

Sin embargo, me dijeron que había algunas reglas de fuego, incluyendo nada de fotos y nada de grabar su voz. Me fue permitido usar un ordenador portátil, pero opté por escuchar solamente y "recordar" (aunque tomé algunas notas ciégamente debajo de la mesa en un bloc de notas de reportero).

En retrospectiva, y en la tradición de la sincronicidad chamanística, supongo que ese almuerzo no fue en realidad un mero accidente. Tan sólo dos semanas antes de la entrevista le mencioné a alguien que me sorprendía el que en mi camino aún no se había cruzado Castaneda.

Y mira por dónde ahí estaba ese cuervo.

Algunos días antes de enterarme de la entrevista, me despertó a las seis de la mañana el estruendoso graznido del cuervo más grande que yo haya visto nunca. Estaba parado en la parte más alta del tronco de un árbol de yuca en el exterior de mi partio trasero. El cuervo gritó tan fuerte que el eco reverberó en las montañas cercanas, creando un efecto similar al de un trueno. Me aproximé al pájaro pero éste no tenía miedo. Me miró una vez y entonces focalizó toda su atención atrás llenando el aire con sus vocalizaciones. Perdí de vista al pájaro sólo un momento para ver cómo reaccionaba mi gato. Cuando miré otra vez, el cuervo había desaparecido.

Castaneda se interesó por mi historia del cuervo, pero no me ofreció ninguna explicación. Cuervos y cornejas, como todo aquel que cambia de forma sabe, son formas de viajar populares en las Américas.

Se sabe relativamente poco acerca de Castaneda. Quitar énfasis al yo y borrar la historia personal es el modo en que la línea de videntes de Castaneda ha conseguido convertirse en guerreros del verdadero conocimiento. Es por eso que las fotos y grabaciones están prohibidas.

"No hay nada para Carlos Castaneda", dijo. "La personalidad es una pretensión.¿Fama? ¿Éxito? ¿Quién ha dicho esa palabrota? Si no estuviéramos tan involucrados en nosotros mismos, no nos haríamos tantas barbaridades a nosotros mismos".

Con todo, existen algunas grabaciones, y Castaneda mismo deja caer algún dato personal entonces y ahora. Aparentemente Castaneda nació hace unos 70 años en Perú y fue criado por un abuelo hedonista. Pero ha pasado la mayor parte de su vida en Los Angeles. Se graduó en el Instituto Hollywood y recibió su licenciatura en Antropología por UCLA. Durante un breve tiempo, enseñó antropología cultural en la Universidad de California-Irvine.

Castaneda no destaca en una multitud. De hecho, probablemente nunca lo verías en una multitud. Es diminuto, no mucho más alto de 5 pies, y debe pesar menos de 90 libras. Su espeso cabello es en su mayoría gris y peinado hacia atrás. Le gusta bromear acerca de cómo la gente le suele describir: parecido a un jardinero o chófer o a un camarero mejicano. El escritor angelino Bruce Wagner le preguntó una vez cómo debería describir su apariencia. Castaneda le sugirió como modelo a Lee Marvin.

Sentado delante de mí, vestido de color ámbar, con una camisa de manga corta y pantalones kaki, el pelo con espuma, me recuerda a un iconoclasta profesor retirado, el profesor de "no hacer", tomando el almuerzo. Excepto porque este profesor tiene el ojo del brujo, el izquierdo, que se agarra a tu conciencia con inconcebible fuerza.

Pero todas las descripciones son decepcionantes y frágiles. Castaneda no tiene un solo "look". Tiene varios. Su apariencia cambia con su humor, que varía fácilmente. Como sus maestros don Juan y don Genaro, se ríe, maldice, produce voces de ultratumba y sonidos extraños con sus labios. De repente se vuelve fiero tanto como convincente y elocuentemente expresa sus pensamientos sobre la naturaleza de las cosas.

Castaneda es complejo, yo esperaba esto. A ratos habla en un lenguaje diferente. Esperaba esto también. Es imposible para la mayoría de nosotros, huevos luminosos, entender todas las ideas. Don Juan decía que no entendemos nada de nada, y que el verdadero conocimiento no es llevado a cabo por nuestro intelecto.

No esperaba el inmenso humor de Castaneda. "Debemos reírnos para equilibrarnos", decía.

Me contó historias que no pueden ser repetidas en esta publicación. Creo que se basaba en acontecimientos comunes. Estaba especialmente interesado en la historia del especialista en fertilidad de Virginia, un tal Cecil Jacobson, que está ahora en prisión por usar su propio semen para impregnar a más de 70 de sus pacientes.

No discutimos acerca del peyote o Mescalito o sobre el humito, pero me mostró sobre una servilleta cómo cortar la punta de un cactus de barril y recoger su jugo. "Has de beber sólo un poquito para rejuvenecerte", dijo Castaneda, he hizo sonar sus labios con aprobación.

Arizona es particularmente importante en la saga de Castaneda. Conoció a Don Juan en Nogales, Arizona, y pasó mucho tiempo en dicho estado durante su aprendizaje e incluso después. Los ojos de Castaneda se vuelven brillantes cuando recuerda los años de Arizona.

"Arizona es un lugar mágico", dijo Castaneda. "El desierto de Sonora tiene una específica confluencia". Dijo que no podía volver a Arizona porque le trae demasiados recuerdos fuertes y dolorosos.

"Un guerrero sabe que todo lo que ve no lo volverá a ver más", dijo Castaneda. "Realmente lloraría. Y necesito toda mi fuerza".

"Todos estamos solos".

A Castaneda no le gustó su bistec. Dijo que olía como excremento. Lo despachó, y soltó otro de sus pensamientos: "El Universo no es predecible, no importa lo que los científicos te digan", dijo Castaneda.

Este es un tema sobre el que insiste, y es que estamos verdaderamente solos.
"Dios no te quiere, créeme".
El problema, insiste Castaneda, es que estamos tan atrapados en nuestros propios egos, que nunca vemos el cuadro de la existencia. No somos individuos rodeados por otros individuos o casas o centros comerciales.
"Somos individuos rodeados por el infinito".

Castaneda no precisa en qué va a pasar el día, pero todavía escribe.
El año próximo Simon & Shuster publicará una edición por el 30 aniversario de "Las enseñanzas de D. Juan", con un nuevo prefacio a cargo de Castaneda. También habrá un nuevo libro el año próximo publicado por Harper-Collins, "Pases Mágicos: La Sabiduría Práctica de los Chamanes del Antiguo México". Castaneda ha completado también lo que él llama su "último libro" con el título de trabajo de "El Lado Activo del Infinito".

"No pienso que pueda escribir nada más", dice Castaneda. "El Universo es predatorial. Esto produce profundas oleadas de tristeza que hacen mella en mí. Esta tristeza ontológica, tú ves como llega, entonces la sientes sobre tí".

Incluso el camino con corazón no es un paseo.
Castaneda no puede permanecer con nosotros mucho tiempo más. Él ya se lo ha dicho a su "staff" . "Pero él no morirá una muerte física", dijo la instructora de Tensegridad o "rastreadora de energía" Kilye Lundahl. "Él desaparecerá del modo en que lo hizo Don Juan. Él sabe que no falta mucho tiempo antes de que esto ocurra".

La meta de la línea de videntes mexicanos de Don Juan fue completar lo que ellos llamaban el "vuelo abstracto", "desaparecer con la totalidad de su ser" en el infinito, desaparecer con las botas puestas, según ellos dicen. Se supone que el maestro de Don Juan y su partida hicieron esto en 1973.

Pero Castaneda puede tener un problema en este aspecto. Uno tiene la sensación al leer sus últimos libros y por la conversación personal de que algo anda mal, y que Lee Marvin tiene miedo.

Antes de dejar este mundo, don Juan Matus le dejó claro a Castaneda y a sus otros aprendices que su línea de videntes mexicanos de la antigüedad se acabaría con Castaneda, el último "nagual". Algo en la configuración energética de los videntes antes referidos no era propicio para continuar el linaje. Así que, en esencia, Castaneda y su partida fueron dejados con la tarea de "cerrar" la línea.

¿Es posible que Castaneda, como E.T., haya quedado varado en este mundo?,¿Hay algo que Don Juan descuidó decirle sobre guardar suficiente poder personal para el vuelo abstracto?

Durante nuestro almuerzo, que duró casi tres horas, no pude sino desengancharme ocasionalmente de su ojo izquierdo y preguntarme qué veía irradiar de mi cuerpo energético - sin duda asqueroso y rosa proveniente de cargar con colas "light" y chicles sin azúcar.

También me pregunté si sabría más acerca del cuervo que reconoció. Nos dijimos adiós en el solar de aparcamiento del restaurante. Dijo que yo le había gustado y que había disfrutado nuestra conversación. Dije: "Somos monos extraños" (en español en el original).

Sonrió pero no contestó. No hacía falta.
Por un momento el universo predatorial de Castaneda me enganchó con una de sus olas de tristeza mientras recordó lo que él había dicho acerca de que un guerrero sabía que todo lo que ve no lo volverá a ver.

Di unos pasos hacia mi coche alquilado, preguntándome si Castaneda conseguiría realmente esta conexión con su vuelo abstracto. Espero sinceramente que así sea.

Cuando miré atrás, Castaneda, como el cuervo, se había esfumado
.


don juan matus

Brujo



¿En dónde estaríamos si todo se hubiera podido probar?

Entrevista a Carlos Castaneda por Karla Ruiz

"La Jornada" Enero de 1997

“El 26 de enero de 1997 ocurrió lo inesperado: Castaneda apareció ante miles de personas, reunidas en un seminario, para confirmar que el camino del guerrero existe, que es una experiencia posible y puede ser practicada por cualquier persona mediante la tensegridad, palabra que resume las enseñanzas de su maestro. Grande era la expectativa y, de pronto, un gran silencio. Ahí estaba el pintoresco personaje, el nagual brujo. Chaparrito y delgado, con ojos de águila, riendo festivo, jugando a inventar instantes, rompiendo la formalidad con inteligentes chistes.

--¿Cómo definiría a don Juan Matus, su maestro y amigo? --Era una chaman, aunque él me decía: no soy chaman, pendejo, soy un brujo... era re mal hablado. --¿Qué es la brujería? --Es el arte de interrumpir el flujo del sistema de interpretación... es otra manera de interpretar. En el México antiguo hubo un género entero que se dedicaba a engrandecer los límites de percepción. Pasan cosas increíbles para la mente normal. Eran seres rituales para poder esconder cosas de tremendo valor.

--¿Cómo se manifiesta esa brujería o magia? --Podemos percibir la energía como fluye, el poder ver la energía tan sólo un momento, da reintegración, se reagrupa algo inaudito, no tenemos práctica. Se reagrupa en otra percepción y estamos frente a otro universo. Hay brujos capaces de hacer cosas inaudibles. Pero estamos siempre con ideas que no nos han permitido desarrollar el potencial humano, como la ciencia. A mí me han dicho: ``esto no es científico, Carlos, esto es pura superstición''--. ¿Pero dónde estaríamos si todo se hubiera podido probar? --¿Cuáles fueron los factores, en su infancia, que le llevaron a ser el personaje que hoy es?

--Cuando yo fui concebido no hubo excitación sexual, por eso salí estrafalario. Don Juan me decía: ``Yo veo que tu mamá ni supo lo que le pasó; no sintió nada. A tu papá no le gustaba el acto sexual y te concibieron detrás de la puerta, por eso saliste chaparro y nervioso. Obsérvate: siempre estás como si te estuvieran correteando. Vas en busca por el mundo con esa ansiedad porque tu concepción fue civilizada; eso le pasa a casi todo el mundo. Es por eso que se te dificulta saltar al intento de los brujos. Si quieres estar a la par de la gente que fue concebida sabrosamente y son capaces de todo, de una tremenda energía que no se puede desperdiciar, disipar... va a estar difícil, porque eres el producto de una cogida aburrida. Vas a tener que hacer una tremenda labor para poner en su lugar todos los pedazos energéticos para poder saltar a las otras dimensiones.

--¿Por qué fueron tan pocos los alumnos de don Juan? --Don Juan no quería alumnos que estuvieran en candilejas porque se agotarían demasiado rápido. Pero por eso yo, las tres brujas: Florinda, Taisha y Carol, y Chakmoles, estamos tratando de enseñar y transmitir todas sus enseñanzas.

--Sabemos que Carol Tiggs desapareció durante algunos años de esta realidad, ¿nos puede comentar algo al respecto? --Carol Tiggs... un ser bastante extraordinario. Se fue... desapareció como persona del mundo cotidiano. Puede sonar como una estupidez, pero si seguimos el raciocinio de don Juan, es de lo más natural. El mar de la conciencia para los brujos y, a través de ella, usándola como medio... pueden pasar cosas irracionales. Desaparecerse es natural en nuestro mundo cognitivo. Carol Tiggs estuvo ausente por 10 años. Pero un día estaba yo en una librería, curioseando, cuando de pronto... veo un manchón ambarino, el color de la disciplina del brujo. ``El color ambarino no es natural... me acerqué al manchón, y se empezó a distinguir como un túnel del cual una silueta avanzaba hacia donde yo estaba... ¡era Carol Tiggs! No supo dónde había estado 10 años. Fue tanta nuestra añoranza por ella, de los tres que nos quedamos, que no podíamos hablar de ella, ni pensar en ella; era muy peligroso. Pero ahora ella está aquí y parece como de 25 años. Anduvo navegando en otra realidad''.

--¿Somos herederos del conocimiento del antiguo México? --En verdad no, no nos interesa; tenemos otras prioridades. No, no es su México ni mío, pero sí podemos tener acceso a él. --¿Cuál es la barrera, qué es lo que nos detiene? --Muchas cosas. Pero somos los poseedores de un sistema extraordinario. ¿Pero que hacemos? Nos emborrachamos, nos metemos por el pico todo: comida, pastillas... ¿Eso es amor personal? Son los más egomaniáticos, están regidos por idealidades que no tienen sentido. ¿Cómo contribuimos al conocimiento, qué queremos de la vida? ¡Pucha, qué cosa bruta! Soy old age, decía

Sigue Carlos Castaneda contando, envuelto en su propio humo, sin cigarro. Mirando sin ser él, sabiendo que es otro. Nosotros. --¿Qué más desearía hacer en esta vida? --Yo tengo que encontrar todo lo que pueda mientras tenga esta conciencia. Don Juan decía: ``Yo no estoy de acuerdo con los acuerdos en los que yo no participé. Por ejemplo: la vejez; yo no acepté ser viejo. Por eso estoy joven; es mi deber rehusarlo''. --¿Qué piensa del ego, del yo? --Don Juan decía que no hay que hacer alarde de la egomanía, del yo, yo, yo. No se puede estar en las candilejas todo el tiempo. El me decía que yo era un egomaniático: ``entre más chaparro, más maniático''. Yo era para él el señor pesadilla. --Pero qué saca usted, don Juan, de su relación conmigo; él decía: ``muchísimo, siempre que te veo me dan náuseas; me quiero vomitar; ¿y alguna vez lo has notado?, ¿lo ves?... me renuevas''. Le di años de felicidad, porque se moría de risa de mí.

El no dejaba pasar ni una sola oportunidad para enseñarme algo; además, siempre se veía tan joven y yo tan viejo, porque bien que le daba al vino y al cigarro, andaba medio mareadito para darme valor. Entonces don Juan me dijo: ``Nos vamos a ir al monte por 10 días, ¿cuántos paquetes de cigarros necesitas?''. ``Como 10'', contesté. ``Muy bien'', dijo; ``entonces empácalos muy bien con cinta adhesiva y compáctalos perfectamente para que los coyotes no los huelan''. De inmediato me puse a preparar el paquete dándole varias vueltas con la cinta adhesiva; hasta inventé un mecanismo donde dejé un agujero por donde cupiera mi mano, sacara una cajetilla, y al sacarla volviera a quedar el paquete otra vez sellado, ¡una maravilla de la inventiva! Nos fuimos al monte. Al segundo día por la mañana mi paquete de cigarros había desaparecido; sólo se veían las huellas de los coyotes y del paquete arrastrado. --¡Ah!, no te preocupes --dijo don Juan--; no creo que lo hayan arrastrado muy lejos. Vamos a buscar tu paquete de cigarros. ``Durante ocho días anduvimos buscando el dichoso paquete de cigarrillos; loma arriba, loma abajo; cuesta arriba, cuesta abajo. Mi precaria condición física me estaba matando, ahí andaba yo con la lengua de fuera, hasta que me tiré al piso y le dije: ``me rindo, ya no puedo más''. ``¿Ya no quieres buscar tus cigarrillos?'', preguntó. ``No'' --contesté-- lo que quiero es sobrevivir (con la garganta seca tosiendo la nicotina). ``Muy bien'', dijo, ``entonces aquí se acabó el viaje''. Abrió unos matorrales y ahí enfrente de mis narices apareció su casa. Esa era su manera de transmitir lo ininterpretativo. Ahí se me acabó el vicio del cigarro y el vino para siempre. El hacía esas cosas... como deshilacharme mis suéteres de Dinamarca y entregarme la bola de hilo. ¿Para qué?, para que interrumpiera mi sistema interpretativo, para dejarme en libertad, sin información y sintaxis. --¿Cómo es la vida de un brujo? --Si lo que haces no tiene influencia en tu vida, no sirve. Para un brujo es una aberración. No puedes ser erudito de 9:00 a 15:00 horas y ser un piojo en el resto del tiempo. Tienes que ser un guerrero impecable de tiempo completo. Después de saber lo que uno sabe, debes comportarte con impecabilidad. Don Juan decía que no se puede insistir en las cosas, salen de una manera natural, si insistes, ¡zas!, se acaba la magia.

--¿Qué piensa de esta ola de descontento hacia el new age (nueva era)? --De qué me preocupo, si a mi edad yo soy old age (vieja era). Brujería es ser viejo y joven; new age es estupidez. Yo no me puedo permitir lujos de egomanía. Don Juan me lo quitó. El me dijo: ``Tu ego es como un clavo, te va a doler un poquito, pero te lo voy a quitar''. Y... ¡pum!, me lo sacó. Le dije: ``gracias, me siento bien''. ``No te preocupes... tienes 13 clavos''. A veces yo le decía: ``Sáqueme otro clavo'', y él contestaba: ``no, hoy no''.

¿Dejó la antropología por el camino del nagual? --Dejé la antropología y todo lo que incumbe al mundo cotidiano, pero me dio algo inaudito: la lucha, la batalla... el objetivo está en el horizonte, no aquí. Deja de ser hombre, macho latino, deja las riendas. Tu madre te hizo creer que eras extraordinario, porque eres hombre de chile. Te enseñaron que las mujeres son para tu uso, como decía Aristóteles: las mujeres son hombres lisiados. El que muchas de las mujeres y Carol Tiggs sean mejores que yo, eso es revolución.

--¿Cuál era el propósito de don Juan al transmitir sus conocimientos? --Don Juan no era un maestro ni un gurú; él quería perpetuar su linaje. Y cayó sobre mí esa tremenda responsabilidad. Pero yo no soy como él, no lo puedo perpetuar. Más bien estoy aquí para cerrar el círculo del linaje... pero con una gran elegancia exquisita. Y con los pases mágicos de la tensegridad que son una fuerza aglutinante.

Nos enseñaron 41 líneas enteras de pases mágicos. Yo no tengo secretos, quiero causar conmoción cerebral para que se muevan a una revolución energética. Nada de old o new age (vieja o nueva era), religión ni nada... pero sí tenemos el interés de usar esos pases mágicos de miles de años; no se pueden quedar nada más con nosotros. Los amalgamamos, tenemos 15 años haciéndolo para ver si se puede hacer un aglomerado de campos energéticos todos juntos. Cerrar el linaje con una gran explosión, que ustedes me dejen tocarlos, revelar, transmitir los conocimientos.

En 1973, don Juan se transformó en luz, la serpiente emplumada. El y sus congéneres dieron una vuelta final. Llega un momento en que la tierra te dice: estás libre... ¡vete! ¡Una existencia tan enorme que esté consciente de un microbio como yo! (casi llorando) ¡Me descompone!.. como una madre amorosísima. --¿Cómo tratar a un egomaniático? --Don Juan decía: a la gente le puedes decir el peor de los insultos, pero si se lo dices en tono de adulación... quedan encantados. Para poder ser un guerrero, lo primero es desligarse del yo personal. Para qué andar con enojos; la batalla no está aquí, está en el horizonte.

--¿Se le puede robar a alguien su energía? --Nadie te roba energía, te la dispersan.

--¿En que partes del cuerpo se almacena la energía? --En la vesícula, vaso, páncreas, hígado y adrenales. El huevo luminoso que está alrededor de todo el cuerpo capta la energía y la encarga en estos órganos. Las mujeres tienen otro centro energético: el útero.

--¿Qué hay de la genética? --El comando genético ya no puede ser la reproducción; el comando genético ahora debe ser la evolución. El semen masculino está muy bajo; estamos a punto de extinguirnos y seguimos envueltos en imbecilidades.

--¿El diálogo interno es bueno o malo para un guerrero? --Siempre está a favor del yo. Hay que parar el diálogo a patadas, perder la importancia personal. ¿Cómo?, como puedas.

--¿Por qué es tan importante la secuencia de ejercicios de tensegridad que van a enseñar en este seminario? --Porque están diseñados especialmente para el valle de México.


chaman


Es todo por hoy gente.

Saludos