Los combustibles fósiles son el resultado de los cambios acumulados durante miles o millones de años por la materia orgánica (plantas y animales muertos) enterrada bajo tierra. Dado que sus componentes principales son carbono e hidrógeno, también se les llama hidrocarburos.
El petróleo, el gas natural y el carbón mineral son combustibles fósiles. Pueden emplearse directamente o bien, mediante refino u otros procesos, para producir otros combustibles derivados, como gasolina, fuel-oil, gas de carbón... etc.
En lo que hace al uso de la energía, se usan principalmente en tres tipos de aplicaciones: obtener directamente calor, generar electricidad o producir movimiento.
La mayoría de los sistemas de calefacción se alimentan de combustibles fósiles o de sus derivados (fuel-oil...). Los combustibles pueden quemarse directamente y, haciendo circular un líquido que se calienta, repartimos el calor por toda la casa.
Por el contrario, para producir electricidad, se acciona una turbina por los propios gases de combustión o por vapor caliente, la cual activa el generador eléctrico.
En cuanto al movimiento, el 97% de los vehículos funciona con combustibles procedentes del petróleo. El movimiento se genera haciendo moverse a los pistones de los motores de explosión, que usan gasolina o gas-oil.
Para darnos cuenta de la importancia de los combustibles fósiles, tengamos en cuenta que este origen supone el 80% de toda la energía consumida en el mundo
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Carbón mineral


En la historia ha sido el carbón el combustible fósil principal. pues fue, durante la revolución industrial, el combustible por excelencia; no sólo aquí, sino en todo el mundo. Incluso hoy en día son más abundantes las reservas de carbón que las de petróleo o gas natural. Como, además, es una fuente barata, una cuarta parte (24%) de la energía producida en la actualidad procede del carbón.
Pero, lamentablemente, es una fuente tan barata como sucia. Al quemar carbón se produce más CO2 que al quemar petróleo o gas, siendo aquél la principal causa del efecto invernadero. La lluvia ácida, además, se produce principalmente debido a los óxidos de azufre y nitrógeno que se vierten a la atmósfera al quemar carbón mineral (véanse las emisiones de CO2 mundiales por habitante).
A fin de cuentas, en el ciclo de extracción, procesado, transporte, combustión y vertido del carbón, se generan impactos mayores que con ninguna otra fuente.
El carbón sufrió un fuerte declive hace algunos años. En Europa su uso se va reduciendo cada vez más, y en los últimos años su consumo descendió un 40%. En el mundo, por el contrario, está siendo cada vez más usado. Por ejemplo, el 66% de la energía que se consume en China procede del carbón, y el 56% de la consumida en la India, también. Se prevé que en 25 años el consumo mundial de carbón se va a duplicar.

Petróleo


El petróleo es el oro negro del siglo XX. He cambiado fronteras e iniciado guerras. Ha enriquecido a algunos países y, al mismo tiempo, ha provocado crisis económicas.
El 40% de la energía actual procede del petróleo. Aunque también se usa para generar electricidad, (el 10% de la misma), su uso principal está en el transporte y en los vehículos a motor.
Y es que resulta muy difícil dar con un sustituto a los derivados del petróleo (gasolina, gasoil) en el sector de los vehículos. Y como cada vez hay más vehículos en el mundo, el consumo sigue aumentando.
Si se mantiene el ritmo actual de producción (80 millones de barriles diarios), las reservas de petróleo confirmadas se agotarán en 44 años. Incluso en el mejor de los casos, con mejores técnicas para explotar las reservas actuales y las que supuestamente se descubran en el futuro, no habría petróleo para más de 100 años..
Pero la demanda de petróleo aún sigue creciendo sin parar. Se estima que el consumo de petróleo se mantendrá estable en Europa, pero que en los países en desarrollo (China y la India, sobre todo) crecerá fuertemente. Así que es posible que de aquí a 40-60 años el petróleo esté a punto de agotarse.

Gas natural


Dentro de los combustibles fósiles, cada vez se usa más el gas natural. Es fácil de transportar y de usar, barato, y más limpio que los demás. A corto plazo va a sustituir, por lo menos en Europa, a la producción energética basada en el carbón.
Para producir una cantidad de energía dada, el gas natural libera la mitad de CO2 que el carbón, y nada de óxidos de azufre. Con todo, al quemar gas natural también polucionamos el aire y contribuimos al efecto invernadero. Y sus reservas tampoco son muchas (para cosa de 100 años).

ÁMBITO MUNDIAL

El consumo de energía en el mundo se incrementará en un 57% entre 2004 y 2030, a pesar de que se espera que el aumento de precios tanto del petróleo como del gas natural siga en aumento. Gran parte de este incremento será producido por el experimentado en los países con economías emergentes. En el informe "Internacional Energy Outlook 2005 (IEO 2007)" se prevé que el consumo de energía en el mercado experimente un incremento medio de un 2,5% por año hasta 2030 en los países ajenos a la OCDE, mientras que en los países miembros será tan solo del 0,6%; así, durante este periodo, los países OCDE incrementarán su demanda energética en un 24%, mientras que el resto de países lo harán al 95%. En cifras, el uso total de energía en el mundo crecerá:
Las economías emergentes serán, con mucho, las responsables del crecimiento proyectado en el consumo de energía dentro del mercado en las dos próximas décadas. La actividad económica medida por el producto interior bruto como medida del poder adquisitivo, se espera que se incremente en un 5,3% por año en los mercados de los países fuera de la OCDE, frente al 2,5% de los países miembros.
petroleo, gas, carbon (en el mundo)
Fuente: IEO 2005
Como ya se ha apuntado, y en contraste con las economías emergentes, el incremento del consumo de energía de los países consolidados y de los mercados de transición se espera que sea bastante menor en todos los sectores: transporte, industria, residencial y comercial.
Las tendencias indican que el consumo de energía por sector puede estar sometido al ritmo de desarrollo económico por región. A nivel mundial, los sectores industrial y de transporte son los que experimentarán un crecimiento más rápido, del 2,1% por año, en ambos sectores. Crecimientos más lentos se producirán en el ámbito residencial y comercial, con un promedio anual de 1,5 y 1,9% entre 2002 y 2025. En los mercados consolidados, donde el crecimiento de la población se espera que sea muy pequeño o negativo, el sector comercial crece a un ritmo más rápido que en el resto de los sectores, y este incremento se basa en el desarrollo de las telecomunicaciones y equipamientos para oficinas, situación que pone en evidencia el desplazamiento de una sociedad industrial a una sociedad de servicios.
En los países de la OCDE, el incremento de consumo de energía en el sector transporte será del 0.9% entre 2004 y 2030, frente al 2,9% del resto de economías. Cifras similares se obtienen al comparar las consumos en otros sectores: industrial y residencial (0,6% frente a 2,4%) y comercial (1,2% frente a 3,7%). La explicación a esta gran diferencia es que se espera que las economías más avanzadas experimenten crecimientos de población lentos o incluso negativos, a la vez que se mejoran las instalaciones ya existentes para mejorar su eficiencia.
Consumo de energía por tipo de combustible
De acuerdo con el caso de referencia de IEO2007, el uso de todas las fuentes de energía aumentará durante el periodo 2004-2030. Ver Figura
gas
Fuente: IEO 2007
La figura indica que los combustibles fósiles (petróleo, gas natural y carbón), seguirán siendo los más utilizados en todo el mundo, básicamente por su importancia en el transporte y en el sector industrial. Para el resto, energía nuclear y energías renovables, también se espera que experimenten un aumento durante el mismo periodo, aunque mucho más suave. El empleo de estos dos recursos energéticos puede verse alterado por cambios en las políticas o leyes que limiten la producción de gases de combustión que, de acuerdo con los trabajos de muchos científicos, están siendo los responsables directos del cambio climático.
Petróleo

El consumo de petróleo en el mundo se espera que aumente de 83 millones de barriles día en 2004 a 97 millones de barriles día en 2015 y 118 millones en 2030. En el año 2006, por ejemplo, la demanda anual era de 84,45 millones de barriles. La subida de los precios del petróleo impide un pronóstico sobre el consumo en muchas partes del mundo, particularmente en mercados consolidados y economías de transición. La demanda de petróleo sería aun mayor si no se contara con las necesidades de los países emergentes como India y China. Así, para el caso de China, se prevé un crecimiento en el consumo de un 7,5% anual de 2002 a 2010, y a partir de esta fecha disminuir a un 2,9% hasta el año 2025. De acuerdo con el estudio, los miembros de la OPEC serán los más importantes suministradores de petróleo, representando un 60% del incremento previsto. Importantes incrementos de petróleo se esperan de suministradores de la zona del Caspio, Este de África y América central y del Sur
En cuanto a los precios, el informe de 2007 prevé que el barril pase de los 68 dólares de 2006 a 49 en 2014, para luego subir de nuevo hasta 59 dólares en 2030.
Reservas de petróleo
En enero de 2007, las reservas de petróleo en el mundo ascendían a 1.317,6 billones de barriles, distribuidas tal y como se indica en la figura. Las mayores reservas se encuentran en Oriente Medio, América del Norte y en mucho menor porcentaje África. Las reservas de petróleo en Europa están principalmente representadas por los países del Este y sobre todo por los países que pertenecieron a la extinta URSS.
Petroleo
Gas Natural

Se perfila como el recurso energético favorito y será el que experimente mayor aumento en el consumo. Se prevé un incremento promedio de 2,3% por año de 2002 a 2025 (el previsto para el crudo era de 1,9% y 2% para el consumo de carbón). Durante el periodo 2004 a 2030 se proyecta un aumento en el consumo de gas del 63%, pasando de 100 trillones de pies cúbicos a 163 trillones de pies cúbicos, un aumento que solo puede ser comparable al que se prevé para el carbón
En el año 2004, los países de la OCDE consumieron la mitad del gas usado en el mundo, mientras que los países fuera de la OCDE de Europa y Eurasia consumieron una cuarta parte; el resto fue utilizado por el resto de países de otras partes del mundo. Según el informe de 2007, los países fuera de la OCDE experimentarán un crecimiento en el consumo de gas mucho mayor que aquellos incluidos en la OCDE: 2,6% de tasa media de crecimiento anual frente a tan solo 1,2% de las economías más desarrolladas.
La previsión es que el gas natural continúe como una importante fuente de suministro para la generación de energía eléctrica, debido especialmente a su uso en la industria, que asume casi la mitad del gasto de gas (44%) en el mundo. Esta elección se debe a que presenta una reducción en emisiones gaseosas (en comparación con el fuel). Casi el 50% del incremento de gas natural demandado entre el 2002 y 2025 irá a parar a la producción de electricidad. Ver Figura 3
Carbon
Reservas de Gas Natural

En Enero de 2007, las reservas de gas natural ascendían a 6183 trillones de pies cúbicos distribuidos tal y como se indica en la figura siguiente:
http://www.energiasrenovables.ciemat.es/especiales/energia/img/reservas_gas_enero2007.gif
La principal reserva se encuentra de nuevo en los países de Oriente Medio, seguido por Eurasia (especialmente Europa del Este y los antiguos países de la Unión Soviética.
Carbón
De acuerdo con IEO 2007, el consumo de carbón experimentará un crecimiento del 74% para el periodo tomado como referencia en el informe (es decir, entre 2004 y 2030), pasando de 114.4 cuatrillones de Btu (2004) a 199,0 cuatrillones. Hasta el año 2015 el incremento medio del consumo será del 2,6%, crecimiento que se ralentizará hasta el 1,8% en el periodo 2015-2030. Aunque el incremento en el uso de este combustible es general para todas las zonas geográficas, son los países ajenos a la OCDE los responsables del 85% del incremento, ya que en las economías avanzadas el carbón continúa siendo sustituido por el gas natural y las energías renovables.
En el año 2004, el carbón supuso el 26% del consumo energético mundial. De esa cantidad, dos tercios fue destinada a la producción de electricidad, un 31% al uso industrial y tan solo un 4% para usos residenciales y comerciales. Las previsiones del informe de 2007 indican que para el año 2030 la importancia relativa del carbón crecerá 2 puntos (hasta el 28%), y su participación en la producción de energía eléctrica a escala mundial crecerá del 43 al 45%.
Aunque en la actualidad el carbón es la segunda fuente emisora de dióxido de carbono por detrás del petróleo, se espera que para 2010 ya sea la primera. La responsabilidad del carbón sobre la emisiones de gases de efecto invernadero crecerá hasta el final del periodo de referencia, cuando alcance el 43% de las emisiones, frente al 36% del petróleo o el 21% del gas natural.
El comercio relacionado con la industria del carbón también experimentará un gran crecimiento en el mismo periodo, que está previsto en un 44% (de 18.4 cuatrillones de Btu en 2005 a 26.5 en 2030). No obstante, la mayor parte tanto del consumo como de la producción estará localizado en China, por lo que el comercio internacional descenderá, si no se tiene en cuenta el caso chino, en un 15%
Reservas de Carbón en el mundo
En enero de 2005, las reservas de carbón en el mundo se reparten tal y como se muestra en la figura:

mundial


Fuente:
Internacional Outlook 2005 / International Energy Outlook 2007
http://www.energiasrenovables.ciemat.es/especiales/energia/index.htm

Aclaracion este es solo un resumen de un trabajo practico que hice para el colegio espero que le sea util